TV pop

Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.

Luis Pedraza

Baladista de la tercera generación del programa de talentos de canto y baile “Rojo, fama contrafama”, Luis Pedraza fue conocido masivamente como Toco Toco, un pseudónimo que pese a que por momentos el propio artista desestimó, lo llevó a congregar una no menor convocatoria de fanáticas de sus canciones en el set de TVN y de paso a ilustrar su primer disco, Vamos pa’ elante (2005).

Juan Azúa

En la figura de Juan Azúa se detecta uno de los puntos más representativos de la música popular de orquestas para espectáculos y televisión, en la línea de directores similares como Horacio Saavedra, Juan Salazar, Pancho Aranda y Rodrigo Miranda, entre otros. Desde los tiempos en que encabezó el montaje de El hombre de la Mancha en 1974, sus participaciones en sucesivas versiones de festivales OTI y de Viña del Mar, hasta el liderazgo conducción de la big band jazzística The Universal Orchestra, Azúa recorrió los tiempos como un espléndido conductor y arreglista orquestal.

María José Gutiérrez

Actriz y cantante de pop latino que se dio a conocer en 2003 en el exitoso reality show de Canal 13 "Protagonistas de la música", donde aparecieron nombres como Ximena Abarca, Sebastián Longhi, Lizette Díaz, Feliciano Saldías, Hernán Pelegrí, Romina Martin o Paula Miranda. Luego apareció en el grupo de pop vocal Lady Blue, donde compartía micrófonos con Francia Valdés y la brasileña Lua de Morais). Una de sus primeras canciones fue "Contigo".

Maitén Montenegro

Maitén Montenegro es una cantante y comediante que se inició siendo niña, por intermedio de su padre, el prestigioso actor Raúl Montenegro. Por su trabajo, vivió varios años en Venezuela y Puerto Rico, donde debutó como actriz en producciones dramáticas. A su regreso, a los 13 años, adoptó su nombre artístico (el real es María Teresa Vásquez) y montó varios espectáculos y programas detelevisión, que en 1973 la llevaron al teatro Bim Bam Bum. Entre 1978 y 1980 fue parte del primer elenco del programa de humor Jappening con Ja, y luego se integró como comediante a Sábados Gigantes, protagonizando sus propios Café Concerts, y llegando al Festival de Viña de 1985 con un espéctaculo de música y baile. Avanzados los años 90 se trasladó a Miami como productora de Sábados Gigantes, y allá montó una academia que el año 2006, cuando regresó a Chile, instaló en Santiago. En medio de toda esa historia, su paso por la música es casi un detalle, pero dejó un hit: De 1972, la sentida despedida de una esposa que ve partir a su marido: "Canción para una esposa triste".

Arenita

Después del reinado juvenil que gozó la bailarina y cantante pop Karen Paola en sus años en “Mekano”, iba a ser otra figura tan popular como controversial la que dominaría las pantallas de la mediatarde en un programa adolescente. Natalia Rodríguez llegó a “Yingo” con 18 años y con el seudónimo de Arenita. Así era conocida en el circuito de fiestas “pokemonas”, tribu urbana a la que pertenecía. En 2007 se integró a este programa juvenil de Chilevisión, y no sólo impuso ahí su fuerte personalidad. De esta manera siguió avanzando hasta grabar un disco de canciones pop y ritmo de reguetón, titulado homónimamente. Arenita se convirtió en una siguiente figura musical desde la plataforma televisiva, que ya había lanzado en un lapso de cuatro temporadas a las bailarinas Yamna Lobos y Kathy Barriga y las celebridades de reality shows Angélica Sepúlveda y Jenny Contardo. Pero fuera del circuito televisivo primero y fuera de Chile después, desde 2018 siguió una vida en Suecia, lejos de la música y la televisión.

René Calderón

Percusionista, pianista, arreglador, director de orquesta, compositor y productor, René Calderón ha estado involucrado en casi incontables proyectos musicales, en géneros diversos y con colaboradores de diferentes generaciones. Su trabajo ha sido reconocido en festivales como el de Viña del Mar, de la Patagonia y El Cairo; y su involucramiento en orquestas lo ha acercado al trabajo sinfónico. Discos de Verónica Villarroel, Douglas, Luis Jara, José Alfredo Fuentes, Axé Bahía, Willy Bascuñán, Sonia La Única y Gloria Simonetti llevan su nombre en los créditos de arreglos y producción, tareas en las que también ha tenido encargos desde Argentina, Bolivia y Perú. En junio de 2019, Calderón largó un peculiar proyecto de grabaciones sucesivas en piano para repertorio de músicos chilenos, disponibles en la plataforma Spotify a un ritmo mensual y hasta completar dieciocho entregas.

Isa Bornau

Holandesa de origen, Isa Bornau ha hecho una parte de su carrera musical en sucesivas estadas en Chile, donde editó su disco Ser (2014). Con la influencia de la canción francesa muy presente, en su primera visita en 2000, para hacer trabajos voluntarios, conoció el folclor chileno y a Violeta Parra, lo que supuso un reenfoque de su perspectiva musical. Tiempo después, Bornau llegó a interpretar "La exiliada del sur" en una de las ediciones del concurso televisivo "The voice". Como solista ha actuado en los circuitos del jazz.

Juan Andrés Ossandón

Uno de los más recientes compositores chilenos de baladas y música pop además de productor de radio y TV, Juan Andrés Ossandón es el autor de éxitos como "No quiero verte así" (1991), de Alejandro de Rosas; "Amor de verano" (1993), de Andrés de León; "Sinceridad" (1992), de Tatiana Bustos, con el que ganó el segundo lugar en 1993 en el Festival de Viña, y "Pensarlo dos veces" (1995), de Fernando de Jesús. Además, en su catálogo aparecen canciones de reality shows de TV como "La música" y "El juego de la resistencia" (2003), para Catalina Bono y Ximena Abarca, y "Madre tierra" (2005), de Joe Vasconcellos.

Paolo Salvatore

La popularidad de Paolo Salvatore viajó permanentemente entre España y Chile, y lo mantuvo como figura de la canción romántica en mercados cruzados y con un éxito considerable y de larga duración. Hits suyos como “La ladrona”, “La playa está vacía”, “El tomavista” y “El bikini amarillo” son emblemas del tipo de melodía adherente y sencilla que adopta los tópicos de las vacaciones junto al mar y se acomoda en el subgénero de «canción del verano», del cual Salvatore fue muchas veces soberano.

Juan David Rodríguez

La música acompañó desde niño a Juan David Rodríguez, hijo del recordado cantante tropical Juan Chocolate Rodríguez, y con estudios de piano clásico desde los 10 años. Antes de terminar sus estudios escolares, recorría como pianista el circuito de casinos y hoteles, y no tardó en conseguir precoces apariciones en televisión. Pero su paso profesional más significativo fue en 2003, cuando llegó a los cásting de Televisión Nacional para sumarse como cantante a las filas del programa de talentos "Rojo, fama contra fama". Se impuso entonces como ganador de la tercera generación del programa.

Gianina Ramos

La tez pálida, vestimentas negras, maquillajes expresivos y técnicas de canto lírico transformaron a Gianina Ramos (luego rebautizada como Gianina D'Angelo) en una excepción a la norma impuesta en el programa “Rojo, fama contrafama”. La temuquense sorprendió al público con una mezcla impensada: Según Gianina Ramos, el espíritu de la balada melódica, los fondos operáticos y el dramatismo del rock gótico podían convivir en una misma canción. Más adelante, como mezzosoprano, ella continuó una ruta en otros circuitos de la música, vinculada a la lírica, el crossover de repertorios y la musicoterapia.

María Jimena Pereyra

La ganadora de la primera generación del programa televisivo "Rojo, fama contrafama" fue, en el año 2003, María Jimena Pereyra. El triunfo la llevó a convertirse en punta de lanza del fenómeno mediático y discográfico que generó ese espacio de TVN. Junto a ella, Leandro Martínez, María José Quintanilla, Daniela Castillo y otros jóvenes intérpretes saltaron del anonimato al estrellato en pocos meses, convirtiéndose en artistas súperventas que fueron acogidos con entusiasmo por una industria en crisis. Tras tres discos, a fines del 2006 salió del programa, y aunque nunca se ha desligado e la televisión -ha sido conductora o panelista en varios espacios- nunca ha dejado de presentarse en vivo y de editar discos.

Catalina Palacios

Inicialmente conocida como figura en el programa juvenil “Mekano” (Mega), Catalina Palacios sobrepasó esas fronteras de la tarde bailable para convertirse luego en rostro de la estación privada. Pero a su primer perfil de bailarina, la «chica angelical», como la llamó la prensa, pasó a ser animadora, actriz y finalmente una cantante audaz. Incursionó en el pop y la balada, mostrando arrojo en las canciones bailables y puesta en escena, y utilizando el nombre de Kata Palacios.

Edra Silva

Cantante de jazz, pop y fusiones, la primera aparición de Edra Silva estuvo vinculada al programa “Rojo”, de TVN, que dominó las audiencias juveniles de mediatarde. Ella apareció en 2004, con 18 años, entre ese nutrido contingente de aspirantes como intérprete de repertorio de pop y baladas en sus modalidades latina y anglo. En su adultez como cantante, exploró campos del jazz contemporáneo y en 2018 publicó el disco EP Intro, junto al pianista Raimundo Barría.

Katherine Muñoz

La cantante de pop latino apareció en 2003 en la primera generación del programa de aspirantes "Rojo, fama contrafama", de TVN, producción que marcó gran impacto en la industria durante el siguiente lustro. Katherine Muñoz, llamada ocasionalmente Katherine, y quien no debe confundirse con la cantante y autora Katherine Muñoz que debutó con el nombre de Yahís en 2007, hizo estas primeras presentaciones en un set dominado por nuevas estrellas de la canción (María Jimena Pereyra, Leandro Martínez, Monserrat Bustamante, Daniela Castillo).

Astrid Consentimiento

La voz de Astrid Consentimiento —el nombre musical de Astrid Veas— se hizo conocida en concursos televisivos de alta llegada, como “Venga conmigo” (2002), “Rojo, fama contrafama” (2003) y "The voice" (2015). Su trabajo solista llegó, sin embargo, como cantante romántica, tropical y, finalmente, cantautora. Como Astrid Veas, en 2018 ganó la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar con su canción "Mundo al revés", lo que marcó un cambio de enfoque como cantautora, ahora más vinculada con la tierra y las energías naturales, ya lejos de los espacios de la industria de la música y la televisión.

Pachara Poonsawat

Pachara Poonsawat es una cantante de pop que se hizo conocida como aspirante en concursos televisivos como "Factor X" (2011), "The voice" (2015) e incluso el show de cocineros "Masterchef" (2015), donde mostró al público sus habilidades. Nacida en Tailandia y avecindada en Chile desde su adolescencia, debido a un intercambio estudiantil, vivió y estudió en Quilpué. Se incorporó al circuito musical y a la industria de las celebridades cuando regresó desde Bangkok definitivamente a Santiago en 2007. Su faceta de artista de la música se encaminó con claridad cuando inició un trabajo con el productor chileno y ganador de un Grammy Latino, Arturo Medina (Mariel Mariel). Sus primeras canciones, de corte romántico y también bailabes, aparecieron en el EP Veintinueve (2016), que tiene entre sus principales cortes a "Amor violento".

Yamna Lobos

La llamada "faraona de Rojo" no fue cantante sino bailarina, una de las más populares y mediáticas de la generación de estrellas en el programa juvenil de TVN. Pero aún con una voz insuficiente para el canto, Yamna Lobos apareció encabezando sesiones de reguetón en la época en que este ritmo tropical terminó por ocupar el espacio dejado por el axé brasileño tras las partidas de los cuerpos de baile Axé Bahia, Porto Seguro y Porto Bahia. Yamna Lobos (un nombre de pila que en lengua árabe significa "dirección correcta") había interpretado “La cocotera”, éxito veraniego de 2006 junto a otra bailarina, Maura Rivera. Luego editó su álbum éxito de ventas, titulado El perreo de Yamna, donde cantó hits pertenencientes al reguetón, acompañada además por algunas voces de “Rojo, fama contrafama” y donde de paso enseñaba al público algunos de los más audaces movimientos de este baile explosivo. Yamna Lobos se unió así a la camada de bailarinas juveniles que luego probaron como cantantes populares: Luli, Kathy Barriga, Laura Serrano y la más exitosa de su época, Karen Paola.

Lucía Covarrubias

Baladista, cantante pop, integrante original del grupo Sum, y con incursiones en la música urbana, la cumbia y el reguetón como solista, Lucía Covarrubias fue ganadora de la Gaviota en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar de 2016, con la canción "Te quiero", que presentó junto a su hermano, Cristián Covarrubias. Fue una antesala a la publicación de su primer disco, que incluyó la canción "¿A quién no le gusta el reggaetón?", una defensa del estilo en boga durante esa década y un ensayo de ritmo y texto.

Feliciano Saldías

En 2003 el concursante Feliciano Saldías llegó a la final del reality show de Canal 13 "Protagonistas de la música" (Ximena Abarca, Sebastián Longhi, Romina Martin) y su premio fue la firma de un contrato discográfico. Lejos de intereses comerciales y de farándula, concretó un disco de riguroso rock progresivo e inquietudes sobre sus raíces, junto a Pablo Ilabaca como productor musical y músicos como Bruno Godoy (Sinergia). Latidos de la tierra (2005) resumía las maneras sureñas de su autor, un hombre que temporalmente entregó su intimidad a cambio de cumplir sus sueños.