TV pop
Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.
La baladista mendocina Eugenia Valdatara, conocida a través de las pantallas como Euge, no logró llegar a las intancias finales del reality show de Mega "Operación triunfo". Pero sí alcanzó algo de presencia televisiva después de la competencia, principalmente por su vinculación a Julio Rivera (simplemente Julio) y su paso por el programa juvenil "Mekano". Instalada en Chile desde los 15 años y titulada de psicopedagoga, en 2003 se presentó a los castings del programa que buscaba encontrar nuevas voces para el pop. Ella ya había decidido convertirse en cantante y entonces estudiaba en la academia de Luis Jara. Valdatara llegó sólo en el sexto lugar del certamen que ganaron Mónica Rodríguez, César Ávila y Nicole Andreu, con su derecho a un disco editado por Universal. No echó pie atrás y autoprodujo un álbum de carácter pop-rock tras su regreso a los escenarios en 2006. El álbum fue producido por René Calderón hijo (que trabajó con Douglas y Leandro Martínez), quedó en compás de espera y fue titulado Reina por un día.
Aunque Arturo Millán es una de las figuras que con frecuencia actuaron en la televisión chilena de los años ’70 y ’80, ya entonces tenía edad para traer mayor experiencia a cuestas. Se inició en los años ’50 como cantante de la orquesta de Izidor Handler. Para entonces era profesor normalista, nacido en Chillán, y fue contemporáneo de la generación gloriosa de cantantes de bolero chileno que incluye a Lucho Gatica, Antonio Prieto y Luis de Castro. Durante su carrera grabó canciones de éxito como "Mi amigo Pedro", "Yo tengo fe" y sobre todo "Mi papá, mi amigo", y fue parte de la generación de músicos que pasaron de la radio a la televisión a comienzos de los ’60. Actuó en Argentina, Perú, Venezuela y España, donde en 1960 ganó el Festival Internacional de la Canción de Benidorm, y obtuvo en dos ocasiones el primer premio en el Festival de Viña, además de ganar en el certamen de 1962 el segundo y el tercer lugar de modo simultáneo. Socio fundador y emérito de la Sociedad del Derecho de Autor, murió el 6 de junio de 1996 a causa de un cáncer, a los 68 años, poco después de haber lanzado los discos Que no se nos vaya el amor (1994) y Por siempre gracias (1995), con motivo de sus 45 años de carrera.
A los once años Paz Binimelis sorprendió al público como una nueva niña cantante al ganar en 2014 el concurso televisivo "Superestrellas", de Chilevisión, y convertirse en otra nóvel figura del canto. Así completó una cadena de talentos vocales surgida desde los estudios de televisión, con nombres anteriores como María José Quintanilla, Camila Silva y Camila Gallardo. Entre sus habituales presentaciones, como la Teletón de 2014, ingresó al Conservatorio de la Universidad de Chile para estudiar composición. En el verano de 2017 cantó en la obertura del Festival de Viña, dedicada al centenario de Violeta Parra, con figuras como Isabel Parra, Claudia Acuña y Consuelo Schuster, y en la primavera de ese mismo año presentó su primer disco, un EP de cinco canciones melódicas, titulado Posible.
Un declarado e intenso pop dance con ritmos incorporados desde el reguetón impulsa a "Mi naturaleza", una de las canciones que pusieron en vitrina a la cantante juvenil Ciey, el pseudónimo musical de Constanza Coty Azócar, solista y también bailarina. Tuvo sus primeras apariciones en pantalla siendo niña, hacia el año 2006, cuando formó parte del elenco del programa “Rojito”, de TVN. Ya convertida en adolescente, en 2011 llegó al programa juvenil de Chilevisión “Yingo” (Arenita). Entonces comenzó a incursionar en la danza y a trabajar en un proyecto pop bajo el nombre de Ciey. También locutora radial, ha contado con colaboraciones con Maitén Montenegro como maestra de escenarios y coreografías musicales, con quien llegó a actuar en en el Teatro Caupolicán en 2012. Un año después lanzó su primera canción, titulada “Esta es la noche”, otra muestra de músca bailable, radiable y juvenil, con textos en inglés, en una tendencia del pop femenino de la época.
No pudo existir una declaración de principios más directa que la juvenil expresión "¡viva la noche!" para una figura pop como lo fue Karen Paola (Karen Liecelotte Bejarano Flores). Su primer álbum llevó el título de Viva la noche (2004), y fue editado a través de Mega, la estación televisiva que contó con el popular rostro de una joven que catapultó al estrellato. Un disco de paso que vino a describir a la eufórica generación adolescente de los 2000 a través de baile, karaoke, búsqueda de la fama y muchas horas de televisión en tiempos anteriores a las redes sociales. Karen Paola fue definida por los medios como "la diva del pueblo".
Perteneciente a la generación joven de cantantes del "Ranking juvenil" de "Sábados Gigantes", Pablo Bravo es el solista que no siguió en la industria pop una vez que obtuvo el concurso televisivo, superando a Luis Jara, Myriam Hernández, Soledad Guerrero e Irene Llano, entre otros. Ganó una antorcha de plata en el Festival de Viña del Mar de 1986 junto a sus compañeros de ese espacio televisivo. Falleció tempranamente, en diciembre de 2009.
La "morenaza de Rancagua" navegó contra la corriente del programa "Rojo, fama contrafama" de TVN. No sólo porque el mercadeo de la imagen privilegió figuras delineadas, caras bonitas y actitud sexy (Daniela Castillo, Monserrat Bustamante), sino porque los primeros lugares del concurso los obtendrían los voces afines a la balada (María Jimena Pereyra, Mario Guerrero). Katherine Orellana no era ni uno ni lo otro. Sus aptitudes escénicas estaban en una presencia vocal sobresaliente y en las canciones orientadas al soul. Así fue como se diferenció del resto, como logró restablecerse tras una eliminación prematura en esa competencia y como llegó a grabar sus discos En ella (2004) y Sigo viva (2005).
Daniela Aleuy fue, junto a María Ela, la última figura en la era del TV pop antes de la irrupción de los reality shows y concursos de talentos con sus figuras mediáticas en distintas estaciones, como Ximena Abarca, Mónica Rodríguez o María José Quintanilla. Aleuy y su compañera cantaron en el coro del programa "Pase lo que pase" y desde allí instalaron sus nombres como cantantes solistas. En 2001 llegó a representar a Chile en el Festival de Viña y terminó convertida en popular figura, aunque por corto tiempo.
Perla Ilich fue la dieciochoañera protagonista de la serie juvenil "Perla, tan real como tú", emitida por Canal 13 a fines de 2011, y que mostraba en un formato de reality show la vida de un grupo de adolescentes en torno a la figura de la magnética joven gitana. El éxito del programa llevó a los productores musicales Rodrigo Stambuk (ex músico de Glup!) y a Enzo Massardo (líder de Uruz) a escribir un cancionero para los actores de la serie. Allí, Perla interpretó la popular "Mi gitano corazón", iniciando de ese modo su carrera en el pop. Sin embargo un sorpresivo embarazo ocurrido en 2012 alejó a la estrella en ciernes de la exposición, aunque en paralelo, la serie juvenil ayudó a presentar nuevos nombres, como la cantante pop Conny y el dúo Dash & Cangri, que un año después obtendrían sus primeros dividendos en la industria de la música en televisión.
Myriam Hernández es la cantante popular más reconocible y de mayor alcance internacional en la música chilena de las últimas décadas, con periódicas giras por América, producciones de discos con repertorio original y permanente presencia mediática. Iniciada como solista tras un adiestramiento en la televisión en los años ‘80, ha grabado más de una decena discos desde 1988, con canciones de amor que le han valido numerosos éxitos, varios de los cuales han llegado al número uno en listas de la revista Billboard : "Peligroso amor" (1990), "Te pareces tanto a él" (1991), "Ese hombre" (1995) y "Huele a peligro" (1998). Aunque ha ejercido como conductora televisiva, la música ha sido siempre el eje de su camino como artista, donde ha trabajado con grandes nombres de la música latina (como Humberto Gatica o Juan Carlos Calderón), y también ha sido reconocido ampliamennte por nuevas generaciones de músicos. Mon Laferte la invitó a uno de sus conciertos del 2022 y Karol G cantó con ella en el Festival de Viña del 2023. Con la megaestrella colombiana interpretó el primero y, probablemente, el mayor de sus clásicos: "El hombre que yo amo".
Como uno de los nombres destacados del concurso televisivo "Operación triunfo", César Ávila fue uno de los baladistas más populares en los inicios de la década de 2000. Sus fans lo describieron como "la voz que le canta al amor". Ávila fue una fugaz alternativa a Mario Guerrero como resonante voz en el recambio de la figura del "eterno enamorado".
Actriz y cantante de pop latino que se dio a conocer en 2003 en el exitoso reality show de Canal 13 "Protagonistas de la música", donde aparecieron nombres como Ximena Abarca, Sebastián Longhi, Lizette Díaz, Feliciano Saldías, Hernán Pelegrí, Romina Martin o Paula Miranda. Luego apareció en el grupo de pop vocal Lady Blue, donde compartía micrófonos con Francia Valdés y la brasileña Lua de Morais). Una de sus primeras canciones fue "Contigo".
Con un poderío vocal e interpretativo, Cami (Camila Gallardo Montalva) apareció como el primer gran fenómeno musical televisivo de la era digital. Su participación en el espacio "The voice" de Canal 13, el año 2015, le brindó una enorme plataforma de popularidad, tal como ocurrió con otros cantantes a partir de estelares en los ‘80 o los ‘90, o los programas de talento y reality shows musicales de los 2000. Pero en su caso, la difusión se reforzó a través de YouTube y las redes sociales. En 2016, su entrenador en "The voice", el portorriqueño Luis Fonsi, le entregó la canción “Más de la mitad” y al poco tiempo grabó “Abrázame”, que resultó ser la canción chilena más escuchada en Spotify ese año. Convertida en artista del sello Universal, lanzó varios singles de balada pop, participó en festivales y espacios de televisión, y presentó su primer disco, Rosa (2018).
Desde una posición de marcado silencio y perfil sobrio, Toly Ramírez se ubicó en el mapa de las estrellas de una escena musical moderna como el más brillante y prolífico orquestador chileno de música popular a partir de la década de 1970. Es parte de una generación de músicos que sobrevivió a la desaparición de los auditorios radiales y sus grandes orquestas mixtas y también al declive progresivo de la Nueva Ola.
Los escenarios que hicieron conocida a Karen Olivier fueron los estudios de televisión. Aunque ella ya cantaba covers siendo preadolescente con el grupo Quimera, los ojos del gran público la vieron pasar por programas juveniles de alta sintonía como “Rojo” de TVN y “Mekano” de Mega. Con una voz que mezclaba estilos de la balada latina y la balada R&B Karen Olivier perteneció a esa partida de populares solistas formadas frente a las cámaras, aunque no con el éxito de figuras como Daniela Castillo, Carolina Soto, Ximena Abarca o Karen Paola.
La noche en que los productores del programa de talentos de TVN “Rojo, fama contrafama” realizaron una gala con sus figuras en una abarrotada Tortuga de Talcahuano, jamás pensaron que iban a encontrar a una nueva estrella tan fortuitamente. La pequeña Christell Jazmín Rodríguez Carrillo (con apenas ¡cinco años!) no sólo se adjudicaba el triunfo en un concurso de imitación de la exitosa cantante púber María José Quintanilla, sino que después de tamaño respaldo del público iba a ingresar directamente en las listas de preferencias y fichajes de este programa juvenil.
Alumna de canto de la estrella Myriam Hernández, la solista melódica y pop Camila Arismendi Golborne —conocida además por ser la sobrina de Laurence Golborne, mediático ministro durante el gobierno de Sebastián Piñera— ganó popularidad a través de programas juveniles de televisión como "Calle 7", de TVN, y por sus acutaciones en programas de talentos como "Yo soy" y "Factor X" en 2011, donde personificó a La Incomparable Cecilia. Antes, incluso, había imitado a otra figura juvenil, María José Quintanilla. En 2012 inició una carrera solista en la música pop.
Cantante de formación lírica, que saltó a la fama como el primer ganador de los concursos del programa "Factor X", emitidos por TVN desde 2011. Tras obtener una beca del Teatro Municipal, estudió allí con el Carlos Beltrami. Luego fue alumno de Lucía Gana en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile.
Perteneciente al staff de aspirantes de la segunda generación del programa “Rojo, fama contrafama” de TVN en 2003, Catalina Barrios se desmarcó de esa categoría al salir de la competencia en las semifinales e ingresar en 2005 al estudio del canto popular en la Escuela Moderna de Música. La intérprete estuvo, entonces, en los dos frentes de la formación protocolar: el set televisivo y el aula universitaria, y así se definió luego como una baladista de acentuada intención pop-rockera.
El apodo se lo dio un amigo humorista que advirtió en él su habilidad de desdoblamiento estilístico y capacidad de convertir la música en un trabajo hora-hombre: «Vo' ganai más que un parquímetro», le dijo Carlos Helo en 1980. Desde entonces el pseudónimo de Parquímetro se ha hecho tan popular como el rostro de este trombonista, habitual de orquestas televisivas, pero también respetado en agrupaciones de jazz, salsa y swing, y a quien pocos conocen por su nombre real: Héctor Briceño. Su inesperada muerte en mayo de 2019, debido a un infarto, vino a remecer a la música popular chilena, a sus contemporáneos de orquestas y a sus seguidores, que lo consideraron entonces "el padre de las secciones de bronces de Chile".