TV pop

Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.

Angélica Sepúlveda

Presentada como «la regalona de la ranchera» por sus actuaciones junto a Los Charros de la Comuna de Lumaco en la parrillada La Tuna de Quinta Normal, Angélica Sepúlveda gozó en 2009 de esta categoría mediática a partir de una popularidad que se arrastraba desde su participación en reality-shows en la pantalla chica (como "La granja" y "1810"). Así engrosó una lista de figuras de TV que llegaron al estudio de grabación en la misma década: Willy Sabor, Catalina Bono, Yamna Lobos, Kathy Barriga o Carolina Molina, la más cercana a su estilo de música mexicana. Su relación con la música se inició en la adolescencia, primero en coros de iglesia y luego en grupos de cumbia hasta que recaló en la ranchera. Ya durante su etapa televisiva apareció en locales de Bellavista cantando con el grupo Los Charros Juniors y ahí fue cuando se contactó con la producción del famoso conjunto de Lumaco. Angélica Sepúlveda hizo actuaciones con canciones como "El rey" y "No  volveré", y publicó su primer disco bajo el determinante título Rebelde nací.

Luciana Echeverría

Modelo y actriz en su primera adolescencia, Luciana Echeverría se convirtió en cantante pop cuando la producción de TVN creó el grupo Six Pack para acompañar con música el éxito que obtuvo su serie juvenil "Karkú" desde 2007. Allí, Echeverría llegó con quince años para ser una de las protagonistas (Luty), compartiendo el plató con Raquelita Calderón (Kel), la más popular del sexteto. Entrada la década de los 2010, Echeverría se convirtió en un rostro recurrente en la industria de las teleseries, dejando suspendida su faceta de cantante. Luciana Echeverría grabó los discos Six Pack (2007) y Up (2009) y cantó en el Festival de Viña del Mar de 2008. Pronto se alejó del proyecto de pop adolescente y de esa estación televisiva tras participar en tres temporadas. En 2009 llegó a Canal 13 para actuar la teleserie "Corazón rebelde", adaptación chilena de la serie argentina "Rebelde way". Allí interpretó el papel de Coté junto a los actores y cantantes Denise Rosenthal, Augusto Schuster y Madgalena Müller (todos del grupo Amango) y el actor Ignacio Garmendia. El éxito de la producción se tradujo en un disco con las canciones de la historia, que fue editado en 2009: Corazón rebelde. Promediando la década de 2010, ella se volcó ya definitivamente a su rol actoral y dejó el mundo de la música, participando en sucesivas teleseries, series y películas de cine como Johnny 100 pesos: capítulo dos (2017).

Mónica Rodríguez

Si una personalidad del pop como Nicole puede tener un lado oscuro, en ese lado estará Mónica Rodríguez; probablemente, la única con la categoría de antiestrella entre las cantantes de la generación lanzada desde los reality shows. En 2003 se adjudicó la versión local del concurso "Operación triunfo", pero la joven de cejas rasuradas dio un paso al lado en el camino trazado para otros hijos del canto televisado. Luego de un álbum pop, Mónica concentró su trabajo por vías más rockeras, primero junto a un grupo (también identificado como Monik) y luego de modo solista.

Catalina Palacios

Inicialmente conocida como figura en el programa juvenil “Mekano” (Mega) y luego "Yingo" (Chilevisión), Catalina Palacios sobrepasó esas fronteras de la tarde bailable para convertirse luego en rostro de la estación privada. Pero a su primer perfil de bailarina, la «chica angelical», como la llamó la prensa, pasó a ser animadora, actriz y finalmente una cantante audaz. Incursionó en el pop adolescente y la balada, mostrando arrojo en las canciones bailables y puesta en escena, y utilizando el nombre de Kata Palacios. Tres discos marcaron esa época musical en la que ella tuvo acceso a las pantallas. Fue presentadora de programas televisivos y celebridad en la época, aunque más adelante abandonó esa industria e inició estudios en el campo de la sicología y las terapias alternativas.

Paolo Salvatore

La popularidad de Paolo Salvatore viajó permanentemente entre España y Chile, y lo mantuvo como figura de la canción romántica en mercados cruzados y con un éxito considerable y de larga duración. Hits suyos como “La ladrona”, “La playa está vacía”, “El tomavista” y “El bikini amarillo” son emblemas del tipo de melodía adherente y sencilla que adopta los tópicos de las vacaciones junto al mar y se acomoda en el subgénero de «canción del verano», del cual Salvatore fue muchas veces soberano.

Daniela Aleuy

Daniela Aleuy fue, junto a María Ela, la última figura en la era del TV pop antes de la irrupción de los reality shows y concursos de talentos con sus figuras mediáticas en distintas estaciones, como Ximena Abarca, Mónica Rodríguez o María José Quintanilla. Aleuy y su compañera cantaron en el coro del programa "Pase lo que pase" y desde allí instalaron sus nombres como cantantes solistas. En 2001 llegó a representar a Chile en el Festival de Viña y terminó convertida en popular figura, aunque por corto tiempo.

Nino García

Nino García fue un músico chileno como pocos, y no es un lugar común a propósito del trágico suicidio con el que terminó su carrera y su vida: es evidencia palpable. Son raros los casos de autores y compositores locales activos con propiedad en campos tan diversos como los de la televisión, el conservatorio, la música pop o la composición contemporánea, así como en oficios que fueron desde el canto hasta la dirección de orquesta. El grueso de su trabajo no puede encontrarse hoy en discos propios, sino entre los créditos que repartió como autor y/o arreglador en canciones grabadas por Gloria Simonetti, Ginette Acevedo, Fernando Ubiergo y De Kiruza, entre muchas otras colaboraciones.

Ariel Arancibia

Uno de los más prolíficos compositores chilenos del siglo XX, Ariel Arancibia registró sobre quinientas canciones de su autoría, y no es sencillo escoger cuál es la más famosa: para elegir están los éxitos de la Nueva Ola "Dilo calladito" (Cecilia) y "La gotita" (Gloria Benavides), el éxito de clásico universitario "La ballena" (Sussy Vecky), el tema televisivo "El bailongo" (Don Francisco); y el éxito absoluto de Los Huasos Quincheros, la guaracha "El patito", entre otros. Y además está su fundamental labor como arreglador, en discos tan relevantes como Homenaje a Óscar Castro (1970), de Los Cuatro de Chile. De gran versatilidad musical, durante su carrera se dedicó a las revistas musicales, los clásicos universitarios, la televisión, el cine, el teatro, la tarea de dirección artística que desempeñó en el sello RCA Victor y la composición de música sobre poemas de Pablo Neruda, Óscar Castro, Daniel de la Vega y otros autores. Fue siete veces finalista en el Festival de Viña, donde ganó una Gaviota de Plata en 1972; y meses antes de su muerte, en 1997, fue nombrado socio emérito la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD.

Alejandra Ramírez

Una canción en el estilo pop-soul titulada “No me pidas amor”, con la que participó en la preselección del Festival de Viña del Mar de 2003, fue la primera experiencia solista de Alejandra Ramírez, una de las más versátiles voces en secciones corales de artistas pop, orquestas de televisión y sesiones de estudio. Eso hasta que en 2011 grabó la canción "De punta a punta" para la teleserie juvenil "Vampiras" y luego inició la producción de un primer disco propio, junto al baterista Carlos Figueroa Salazar, el mismo músico que había escrito “No me pidas amor” diez años antes.

Bernardita Henríquez

Una alternativa a la balada romántica que mostró Ximena Abarca, tuvo a Bernardita Henríquez Mandiola como propuesta paralela. Mientras la ganadora del reality show "Protagonistas de la música" iba tras la huella de la canción latina de Myriam Hernández o de cantantes mexicanas, Bernardita (Berni, para el público que siguió por TV el concurso en 2003), manifestó una estrecha aproximación a las escuelas de balada española de Paloma San Basilio y Rocío Jurado, y la italiana de Ricardo Cocciante.

Porto Seguro

El tiempo, por breve que haya sido, dio la razón a los productores que convocaron a los bailarines brasileños para la formación de un nuevo grupo axé en medio de la fiebre de éxito y ventas que había generado desde 2000 Axé Bahía. El verano de 2002 vio nacer a otro quinteto de estrellas juveniles con base en el set del programa televisivo “Mekano” (Café con Leche, Karen Paola). Y se llamó, Porto Seguro, en honor a la bahía brasileña donde arribaron los descubridores portugueses.

Katherine Orellana

La "morenaza de Rancagua" navegó contra la corriente del programa "Rojo, fama contrafama" de TVN. No sólo porque el mercadeo de la imagen privilegió figuras delineadas, caras bonitas y actitud sexy (Daniela Castillo, Monserrat Bustamante), sino porque los primeros lugares del concurso los obtendrían los voces afines a la balada (María Jimena Pereyra, Mario Guerrero). Katherine Orellana no era ni uno ni lo otro. Sus aptitudes escénicas estaban en una presencia vocal sobresaliente y en las canciones orientadas al soul. Así fue como se diferenció del resto, como logró restablecerse tras una eliminación prematura en esa competencia  y como llegó a grabar sus discos En ella (2004) y Sigo viva (2005).

Yamna Lobos

La llamada "faraona de Rojo" no fue cantante sino bailarina, una de las más populares y mediáticas de la generación de estrellas en el programa juvenil de TVN. Pero aún con una voz insuficiente para el canto, Yamna Lobos apareció encabezando sesiones de reguetón en la época en que este ritmo tropical terminó por ocupar el espacio dejado por el axé brasileño tras las partidas de los cuerpos de baile Axé Bahia, Porto Seguro y Porto Bahia. Yamna Lobos (un nombre de pila que en lengua árabe significa "dirección correcta") había interpretado “La cocotera”, éxito veraniego de 2006 junto a otra bailarina, Maura Rivera. Luego editó su álbum éxito de ventas, titulado El perreo de Yamna, donde cantó hits pertenencientes al reguetón, acompañada además por algunas voces de “Rojo, fama contrafama” y donde de paso enseñaba al público algunos de los más audaces movimientos de este baile explosivo. Yamna Lobos se unió así a la camada de bailarinas juveniles que luego probaron como cantantes populares: Luli, Kathy Barriga, Laura Serrano y la más exitosa de su época, Karen Paola.

Feliciano Saldías

En 2003 el concursante Feliciano Saldías llegó a la final del reality show de Canal 13 "Protagonistas de la música" (Ximena Abarca, Sebastián Longhi, Romina Martin) y su premio fue la firma de un contrato discográfico. Lejos de intereses comerciales y de farándula, concretó un disco de riguroso rock progresivo e inquietudes sobre sus raíces, junto a Pablo Ilabaca como productor musical y músicos como Bruno Godoy (Sinergia). Latidos de la tierra (2005) resumía las maneras sureñas de su autor, un hombre que temporalmente entregó su intimidad a cambio de cumplir sus sueños.

Andrea Labarca

Como parte del ranking juvenil de Sábados Gigantes en la mitad de los '80, Andrea Labarca fue una de más de los participantes de ese espacio, que, sobre la base de covers de temas de moda, protagonizó un fenómeno mediático que la llevó incluso al Festival de Viña en 1987. Su retiro ante la caída de esos espacios televisivos, dejó a la cantante fuera de las pistas, al igual que sus contemporáneos, hasta que en 1995 ella resolvió recomenzar su historia, que desde entonces ha alternado momentos de actividad y períodos de receso.

Francia Valdés

El mayo del año 2011, Francia Valdés alcanzó el segundo lugar en el programa "Mi nombre es", de Canal 13, como la “doble” de Amy Winehouse, y como tal ha mantenido una carrera musical, que la ha llevado a teatros, pequeños escenarios y programas de televisión, incluso fuera de Chile. Cantante desde pequeña, Francia Valdés estudió canto en la academia de Luis Jara y Licenciatura en Música en la Universidad de las Américas. En el 2013 presentó un disco solista con el Sello Azul, que incluía un cover de Amy Winehouse ("Back to black”), pero donde reveló su faceta como compositora. Así lo dijo al diario La Segunda: “Mi prioridad siempre fue hacer mi música, ser reconocida como Francia... Me gusta mucho imitar a Amy, porque fue un empuje para generar los recursos para hacer mi disco. Pero somos completamente distintas”.

Isa Bornau

Holandesa de origen, Isa Bornau ha hecho una parte de su carrera musical en sucesivas estadas en Chile, donde editó su disco Ser (2014). Con la influencia de la canción francesa muy presente, en su primera visita en 2000, para hacer trabajos voluntarios, conoció el folclor chileno y a Violeta Parra, lo que supuso un reenfoque de su perspectiva musical. Tiempo después, Bornau llegó a interpretar "La exiliada del sur" en una de las ediciones del concurso televisivo "The voice". Como solista ha actuado en los circuitos del jazz.

Corazón Rebelde CRZ

La versión chilena de la telenovela argentina "Rebelde way" es "Corazón rebelde", que en Chile emitió Canal 13 en 2009, y que al año siguiente continuó con su segunda temporada. La serie, al igual que su original o el remake mexicano "Rebelde" al aire en 2004 (el más célebre de todos), narra la historia de un grupo de atractivos adolescentes que comparten colegio y una serie de aventuras, y al mismo tiempo forman un grupo musical. Al igual que su simil en otros países, la banda cobró vida propia, con la grabación de un disco y la realización de una gira en el verano del 2010, en lo que fue un esperable fenómeno de ventas y taquilla. La inclusión de figuras ya probadas en otras series, la producción del disco por parte del experimentado Koko Stambuck, la significativa promoción desarrollada por Canal 13 y el uso de temáticas adolescentes fueron los ingredientes de CRZ la Banda. En la versión chilena, la estrellas del conjunto fueron integrantes de los grupos Amango y Six Pack: Denise Rosenthal (en el papel de Martina), Augusto Schuster (Pablo), Luciana Echeverría (Coté), Ignacio Garmendia (Manuel) y Magdalena Müller (Luna).

Simoney

La cantante chileno-venezolana apareció en el programa concurso “Rojo, fama contrafama” de TVN, en la primera versión que incluyó a solistas extranjeros, el llamado “Rojo internacional” (con los cubanos Orlando Oliva y Sandier Ante y la brasileña Lua de Morais). Pero Simoney Romero tenía experiencia en reality-shows y en escenarios nacionales antes de radicarse en Chile, obtener el cuarto lugar de “Rojo internacional” en 2005 y alcanzar el tercer “Símbolo rojo” en 2006. Su presencia en Chile le permitió editar los discos Simoney (2006) y Amar de más (2013).

Carolina Soto

Si Monserrat Bustamante fue en su minuto “la chica de Rojo”, los fanáticos que empujaron en favor de Carolina Soto entonces la llamaron “la diva de Rojo”. Fue una competencia frontal entre dos de las baladistas más fuertes del medio musical vinculado a los estudios de televisión. Entre las estrellas de mucho más popularidad, luces y aplausos dentro del concurso de talentos vocales de TVN (“Rojo, fama contrafama”), Carolina Soto se abrió paso desde posiciones secundarias hasta alcanzar el máximo reconocimiento y adjudicarse las finales (“Gran Rojo”) con una recordada performance sobre la canción romántica. En la perspectiva de los tiempos, Carolina Soto fue un eslabón central en la larga tradición de la balada chilena durante el nuevo milenio.