TV pop
Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.
Una auténtica "Jennifer López chilena" vio el público la noche en que Ximena Abarca se presentó en el escenario de la Quinta Vergara, en el Festival de Viña del Mar de 2004. A menos de un año desde que el primer reality show producido por Canal 13 lanzara a una inocente Catalina Bono, Ximena Abarca daba un giro hacia el atrevimiento y el erotismo de una performance encendida. Fue una de las más recordadas cantantes de toda la generación del pop televisivo de los 2000.
Como parte del ranking juvenil de Sábados Gigantes en la mitad de los '80, Andrea Labarca fue una de más de los participantes de ese espacio, que, sobre la base de covers de temas de moda, protagonizó un fenómeno mediático que la llevó incluso al Festival de Viña en 1987. Su retiro ante la caída de esos espacios televisivos, dejó a la cantante fuera de las pistas, al igual que sus contemporáneos, hasta que en 1995 ella resolvió recomenzar su historia, que desde entonces ha alternado momentos de actividad y períodos de receso.
Daniela Aleuy fue, junto a María Ela, la última figura en la era del TV pop antes de la irrupción de los reality shows y concursos de talentos con sus figuras mediáticas en distintas estaciones, como Ximena Abarca, Mónica Rodríguez o María José Quintanilla. Aleuy y su compañera cantaron en el coro del programa "Pase lo que pase" y desde allí instalaron sus nombres como cantantes solistas. En 2001 llegó a representar a Chile en el Festival de Viña y terminó convertida en popular figura, aunque por corto tiempo.
Periodista, actriz y cantante, Claudia Aspe se formó vocalmente en Projazz (escuela desde donde han salidos solistas pop como Loretto Canales, Constanza Despouy, Julia Grisenti y Catalina Cacho). Allí se hizo una versátil intérprete de estilos, aunque fue en el pop y el rock donde mejor se acomodó y hacia donde direccionó su propuesta como solista, que más tarde vería los primeros resultados en canciones como "Perfecto" y "Maldita oscuridad".
La voz de Astrid Consentimiento —el nombre musical de Astrid Veas— se hizo conocida en concursos televisivos de alta llegada, como “Venga conmigo” (2002), “Rojo, fama contrafama” (2003) y "The voice" (2015). Su trabajo solista llegó, sin embargo, como cantante romántica, tropical y, finalmente, cantautora. Como Astrid Veas, en 2018 ganó la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar con su canción "Mundo al revés", lo que marcó un cambio de enfoque como cantautora, ahora más vinculada con la tierra y las energías naturales, ya lejos de los espacios de la industria de la música y la televisión.
Modelo, celebridad y polémica figura de la televisión chilena, María Eugenia Larraín ha sido desde su bullado noviazgo con el futbolista chileno Iván Zamorano hacia 2002, y luego con su romance con el astro mexicano Luis Miguel y su matrimonio con el tenista Marcelo Ríos, una de las personalidades más recurrentes de la industria del espectáculo. Su salto a la música se produjo en 2011, cuando apareció como cantante y bailarina con "Mi mundo sin ti", una canción pop dance que paseó por una serie de estelares y le redituó nueva exposición mediática.
La experiencia de Vanessa Aguilera en el campo de la industria del entretenimeinto se inició muy temprano en su biografía, y en los frentes del canto y la actuación de manera paralela. Es recordada por su participación en la serie televisiva infantil y juvenil "Bakán", de Mega, a la que se sumó en 2004 en su rol de Claudia López, cuando tenía quince años. Ello le significó de paso una importante exposición ante las audiencias juveniles como parte del grupo de teen pop BKN, con el que grabó los discos BKN (2004), La amistad sigue creciendo (2005) y BKN, la banda (2007). Ese año dejó el elenco.
Incluso antes de comenzar la competencia del concurso regional “Latin americal idol” de 2009, cuya final se realizó en Argentina, el cantante puntarenense Rubén Álvarez contó con favoritismo. Fue la estrella del pop latino Jon Secada quien al escucharlo audicionar frente al jurado sugirió que el chileno no tenía nada que aprender y que ya estaba listo para grabar un disco. De hecho, de todos los aspirantes nacionales a ídolo pop que participaron en versiones de este certamen, Álvarez ha sido el mejor rankeando. En noviembre de ese año, aunque sin la opción de pelear el triunfo, llegó hasta el tercer lugar.
Perteneciente al staff de aspirantes de la segunda generación del programa “Rojo, fama contrafama” de TVN en 2003, Catalina Barrios se desmarcó de esa categoría al salir de la competencia en las semifinales e ingresar en 2005 al estudio del canto popular en la Escuela Moderna de Música. La intérprete estuvo, entonces, en los dos frentes de la formación protocolar: el set televisivo y el aula universitaria, y así se definió luego como una baladista de acentuada intención pop-rockera.
El dúo de reguetón Dash & Cangri fue el resultado de otro de los productos de telerealidad llevados a cabo por Cantal 13 una década después del boom de los reality shows. En el programa televisivo "Dash & Cangri. El precio de la fama", emitido en 2012, se mostraba la vida de dos jóvenes de extracción popular y las aventuras que encabezaron junto a un tropel de amistades y sus familias. Los protagonistas fueron dos maipucinos Maickol González Vega (Dash) y Sebastián Leiva Bravo (Cangri), quienes ya había aparecido en otro proyecto de esta naturaleza, en la misma estación, que lanzó a un estrellato breve a la joven gitana Perla Ilich. El dúo adquirió una explosiva popularidad y así, con un grupo de productores musicales liderados por Rodrigo Stambuk (Glup!) y Enzo Massardo (Uruz), el dúo de jóvenes actores por casualidad pasó a ser un dúo musical. En 2012 editaron su disco El precio de la fama. Luego de ese boom que generó la televisión, ambos integrantes del dúo continuaron vinculados a la industria del espectáculo. En el verano de 2019, Leiva fue encontrado muerto en extrañas cincunstancias en una localidad de Bolivia. Tenía 27 años.
Romina Martin fue una de las participantes del reality show "Protagonistas de la música", que Canal 13 emitió a fines de 2003 y que presentó nombres como Ximena Abarca, Lizette Díaz, Bernardita Henríquez, Feliciano Saldías, Sebastián Longhi, Paula Miranda y María José Gutiérrez, entre otras figuras de mayor o menor consideración. Cantante de pop latino, la balada y la canción de tintes R&B, Romina Martin no tuvo durante ese período una exposición musical mayor, aunque grabó una canción durante el verano de 2004 para otro reality show juvenil de la misma estación, titulado "Triángulo".
Cantante romántica, de pop latino y con incursiones en la música urbana de fin de la década de 2010, María José Meza se inició a los 15 años como sesionista y corista de figuras como Luis Jara, Buddy Richard y Américo, además de acompañar a otros nombres de la canción latina como Diego Torres y la española Isabel Pantoja. En ese campo, también integró orquestas televisivas y actuó en el Festival de Viña del Mar durante seis temporadas. Como nombre propio desde 2017, y un cambio de marca musical al de Margus, Meza apareció enarbolando una defensa de género, desde la femeneidad, la fuerza y la resiliencia. en canciones como "Bancarrota", que escribió para el disco Mala hierba (2019). En tanto, su single "Muero de amor" llegó ese mismo año a formar parte de la banda sonora de la teleserie "La reina de Franklin".
El pianista más popular de la era de las orquestas hasta la televisión junto a Valentín Trujillo es Jorge Abril. Recordado por su capacidad para acompañar sin ensayo previo y por un oído privilegiado, en 1970 Jorge Abril fue iniciador de uno de los grupos esenciales de la cumbia chilena, Giolito y su Combo, con el percusionista Arturo Giolito. Trabajó, además, con dos de los más importantes directores de orquesta chilenos, Valentín Trujillo y Horacio Saavedra.
Inspirado en el fenómeno "High School Music", Amango fue el grupo de pop adjunto a la serie del mismo nombre, una especie de versión local de esa serie norteamericana sobre quinceañeros artistas. Producida por Canal 13, desde su emisión en 2007 consiguió gran éxito de sintonía juvenil, y de paso lanzó a la industria a nuevas estrellas de la música adolescente en el fin de la década: Denise Rosenthal, Augusto Schuster, Magdalena Müller y Gabriela Ernst, entre otras. La serie "Amango" narraba la historia de una academia de baile a la que asisten adolescentes, y que viven diversas aventuras, al estilo, también, de la ya clásica "Fama", de los '80. Con el apoyo de actores consagrados en el elenco, no tardó en convocar a la audiencia infantil, lo que generó todo un público nuevo que dio a los protagonistas gran popularidad.
Catalina Bono es considerada la primera figura que llegó al disco en la era de la telerrealidad, parte de una fiebre de estrellas pop fabricadas en los sets televisivos. En 2003, la viñamarina no sólo triunfó en la competencia de extraños talentos en formato de reality-show ("Protagonistas de la fama"), sino que en menos de tres meses pasó de ser una muchacha cualquiera a una figura nacional vinculada a la música popular, con su álbum Catalina Bono (2003), editado por Warner.
“Colegiala tímida mató en ‘Talento chileno’”, dijo el diario Las Últimas Noticias en su primera plana del 5 de octubre de 2010 para dar cuenta del impacto en la audiencia que generó la cantante Camila Silva durante su aparición en ese concurso emitido por Chilevisión, y que le redituó su primer triunfo masivo, ante 3,8 millones de espectadores según los registros. Tras publicar un disco en esa época, se alejó del medio musical para estudiar Sicología, y eventualmente regresó a los escenarios en 2023 con el nombre civil de Camila Ojeda en el Festival Rec de Concepción.
Intérprete de diversos repertorios con una voz poderosa, Andrea Tessa ha sido referente del canto popular en Chile desde los años '80. Hija de la soprano lírica Victoria Vergara, la cantante volcó su herencia decididamente hacia la balada, el pop y el jazz clásico. Por los primeros géneros se hizo ampliamente conocida en televisión, mientras que el último lo ha reservado mayoritariamente para sus actuaciones y más recientes grabaciones.
El difundido trabajo de Cristián Stambuk en la banda pop Glup! fue sólo una etapa de su actividad musical, más tarde sobre todo vinculada a la producción y composición para otros proyectos; y, desde fines del 2009, también a cargo de una faceta de cantautor solista. Su dupla con Cristián Heyne, en el dúo Packman, permitió la conceptualización y desarrollo de los tríos vocales Supernova y Stereo 3 (ambos compartidos en las tareas de composición y producción), así como del grupo Gufi. El éxito comercial de ambos proyectos le aseguró futuros encargos que no se han detenido hasta hoy, en los que Stambuk ejerce a la manera de un conceptualizador general de sonido y, a veces, imagen. Desde el año 2007 el chileno realiza este trabajo a tiempo completo desde Norteamérica, primero en México y luego en Los Ángeles (EE.UU.).