TV pop
Una vez que el dominio que impuso la radio en los ‘30, ‘40 y ‘50 con sus grandes auditorios y sus estrellas de la canción en directo comenzó el declive en los ‘60, un nuevo semillero de música popular chilena se trasladó a la televisión en las siguientes dos décadas. La TV cobró una importancia inusitada durante la dictadura militar: la variante del llamado TV pop se instaló así en un país marcado por el toque de queda y la represión sobre cualquier forma de cultura no oficialista. Entonces tuvo el monopolio sobre la entretención y fue el laboratorio de nuevas partidas de cantantes, de gran afinidad con la balada romántica, cuya vía de difusión no fue ni los discos ni los conciertos, sino los sets de programas como “Dingolondango”, “Sábados gigantes” y “Martes 13”, y más tarde los reality shows y concursos como “Protagonistas de la música”, “Operación triunfo” y el emblemático “Rojo, fama contrafama”.
De entre los intérpretes chilenos surgidos en televisión, Luis Jara es quizás el ejemplo paradigmático de un vínculo casi umbilical entre un cantante y la pantalla. Su carrera despuntó en 1985 como ganador del concurso "Una canción para el invierno", del programa estelar "Martes 13" (con la balada "Ámame"), y por las siguientes décadas siguió siendo en la televisión donde ha vivido su consagración, ahora no sólo como cantante, sino también como animador. Aunque ha tenido períodos de menor actividad, su carrera musical nunca se ha detenido.
Compositor, cantante, productor y coreógrafo, Pepe Gallinato fue una figura importante de la industria musical chilena en los años sesenta y setenta, con aportes equivalentes en los géneros de la Nueva Ola y el neofolclore. Fue uno de los artífices de programas de televisión tan famosos como "Música libre" (junto a su esposa, la argentina Mirta Furioso) y de otra serie de proyectos que llevaron el pop internacional a las pantallas chilenas.
Antes de convertirse en cantante pop, Constanza Patricia Piccoli Molina hizo una carrera como actriz adolescente en series de televisión que posibilitaron su presencia mediática a temprana edad. A los doce años se integró al elenco de "Bakán", de Mega, donde hizo el papel de Cata. Allí permaneció por dos años hasta que emigró a TVN para actuar en la similar "Karkú", donde obtuvo el rol de Cony. Allí compartió el plató con otras futuras estrellas del teen pop como Raquelita Calderón o Luciana Echeverría. Junto a ellas se integró a Six Pack, el grupo adjunto a la popular serie de TV y grabó el primer disco, Six Pack (2007). Después de tres temporadas al aire con "Karkú", Piccoli anunció una aparición como solista con el single “Eres el culpable”, perteneciente al disco Leyenda personal, que grabó en 2010 con Gonzalo Yáñez como productor, pero que entonces no fue publicado debido a su emergente participación en teleseries nacionales desde 2012.
Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).
La popularidad de Paolo Salvatore viajó permanentemente entre España y Chile, y lo mantuvo como figura de la canción romántica en mercados cruzados y con un éxito considerable y de larga duración. Hits suyos como “La ladrona”, “La playa está vacía”, “El tomavista” y “El bikini amarillo” son emblemas del tipo de melodía adherente y sencilla que adopta los tópicos de las vacaciones junto al mar y se acomoda en el subgénero de «canción del verano», del cual Salvatore fue muchas veces soberano.
Baladista, cantante pop, integrante original del grupo Sum, y con incursiones en la música urbana, la cumbia y el reguetón como solista, Lucía Covarrubias fue ganadora de la Gaviota en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar de 2016, con la canción "Te quiero", que presentó junto a su hermano, Cristián Covarrubias. Fue una antesala a la publicación de su primer disco, que incluyó la canción "¿A quién no le gusta el reggaetón?", una defensa del estilo en boga durante esa década y un ensayo de ritmo y texto.
Miguel Piñera fue un personaje singular dentro de la música popular chilena, aunque la mayor parte de su relevancia pública vino de fuera de las órbitas musicales. Con una apariencia hippie y artesanal, irrumpió en la escena musical a comienzos de los '80. La canción del grupo Agua "La luna llena" (compuesta por Nelson Araya), fue reinterpretada por Piñera, y la convirtió en la punta de lanza de su fugaz fenómeno musical, en un repertorio donde también sumaba canciones de Violeta Parra, Congreso y otros autores chilenos y latinoamericanos . Llegó incluso al Festival de Viña del Mar, pero en los años sucesivos su celebridad provino de sus oficios de empresario y de personaje de la farándula, aunque se presentó regularmente como músico en locales de su propiedad y se mantuvo grabando canciones. Tras ser diagnostocado de leucemia, falleció en el verano del 2025 a los 70 años.
Compositor, productor y cantante, Juan Carlos Duque ha sido un nombre recurrente en circuitos de la música popular chilena, aunque desde veredas muy diversas, incluso contrastantes. Como voz del grupo Miel, en los años '70, se desenvolvió en espacios pioneros asociables al rock progresivo. Destacó más tarde como baladista solo, y en la calidad de tal impuso las magníficas "Promesas" (1979) y "Ausencias" (1982) en la competencia internacional del Festival de Viña. Como productor pop ha estado a cargo de populares grabaciones de vocación radial, y hits como "Para que no se muera este amor" (Ariztía), "Quiero saber" (Myriam Hernández) y "Tal vez me estoy enamorando" (Nicole) llevan su nombre en los créditos autorales.
Alumna de canto de la estrella Myriam Hernández, la solista melódica y pop Camila Arismendi Golborne —conocida además por ser la sobrina de Laurence Golborne, mediático ministro durante el gobierno de Sebastián Piñera— ganó popularidad a través de programas juveniles de televisión como "Calle 7", de TVN, y por sus acutaciones en programas de talentos como "Yo soy" y "Factor X" en 2011, donde personificó a La Incomparable Cecilia. Antes, incluso, había imitado a otra figura juvenil, María José Quintanilla. En 2012 inició una carrera solista en la música pop.
Las canciones de Óscar Andrade han rozado varios géneros y modas, pero nunca se amoldaron a una de ellas en específico. Su obra se encontró en sucesivos momentos con el Canto Nuevo, la trova y el pop, y experimentó un cambio significativo durante los catorce años de trabajo y estudios del cantautor en Alemania. Antes de cumplir los 20 años de edad, Andrade ya había levantado al menos dos hits imperecederos ("Noticiero crónico" y "La tregua"), y ha sido inevitable que el resto de su trayectoria se compare siempre con esas cumbres de popularidad de los años ochenta. Aunque breve, su discografía acumula composiciones asociables a la balada pero también de provocadora observación social, impuesta en televisión y radios incluso en tiempos en que tal opción constituía un riesgoso desafío político.
Inicialmente conocida como figura en el programa juvenil “Mekano” (Mega) y luego "Yingo" (Chilevisión), Catalina Palacios sobrepasó esas fronteras de la tarde bailable para convertirse luego en rostro de la estación privada. Pero a su primer perfil de bailarina, la «chica angelical», como la llamó la prensa, pasó a ser animadora, actriz y finalmente una cantante audaz. Incursionó en el pop adolescente y la balada, mostrando arrojo en las canciones bailables y puesta en escena, y utilizando el nombre de Kata Palacios. Tres discos marcaron esa época musical en la que ella tuvo acceso a las pantallas. Fue presentadora de programas televisivos y celebridad en la época, aunque más adelante abandonó esa industria e inició estudios en el campo de la sicología y las terapias alternativas.
No pudo existir una declaración de principios más directa que la juvenil expresión "¡viva la noche!" para una figura pop como lo fue Karen Paola (Karen Liecelotte Bejarano Flores). Su primer álbum llevó el título de Viva la noche (2004), y fue editado a través de Mega, la estación televisiva que contó con el popular rostro de una joven que catapultó al estrellato. Un disco de paso que vino a describir a la eufórica generación adolescente de los 2000 a través de baile, karaoke, búsqueda de la fama y muchas horas de televisión en tiempos anteriores a las redes sociales. Karen Paola fue definida por los medios como "la diva del pueblo".
La llamada "faraona de Rojo" no fue cantante sino bailarina, una de las más populares y mediáticas de la generación de estrellas en el programa juvenil de TVN. Pero aún con una voz insuficiente para el canto, Yamna Lobos apareció encabezando sesiones de reguetón en la época en que este ritmo tropical terminó por ocupar el espacio dejado por el axé brasileño tras las partidas de los cuerpos de baile Axé Bahia, Porto Seguro y Porto Bahia. Yamna Lobos (un nombre de pila que en lengua árabe significa "dirección correcta") había interpretado “La cocotera”, éxito veraniego de 2006 junto a otra bailarina, Maura Rivera. Luego editó su álbum éxito de ventas, titulado El perreo de Yamna, donde cantó hits pertenencientes al reguetón, acompañada además por algunas voces de “Rojo, fama contrafama” y donde de paso enseñaba al público algunos de los más audaces movimientos de este baile explosivo. Yamna Lobos se unió así a la camada de bailarinas juveniles que luego probaron como cantantes populares: Luli, Kathy Barriga, Laura Serrano y la más exitosa de su época, Karen Paola.
Denise Sofía Rosenthal Schalchli es una de las figuras del pop chileno de la era digital. Apareció como adolescente actriz en los años 2000 y se proyectó con una identidad propia fuera de la televisión en la década siguiente. En su caso, a través del disco Cambio de piel (2017), que le propició un estatus musical de dimensiones amplias. Fue un paso decisivo para alcanzar madurez y popularidad en un tránsito desde ese pop juvenil de los inicios hasta posiciones de internacionalización a través del pop latino y una salvaje música urbana a la que ella accedió después.
Mon Laferte es la mayor figura del pop chileno de impacto internacional a partir de la década de 2010. Su música se ha sustentado en una canción multicolor y amplia, que cruza hacia distintos espacios con naturalidad y que captura a públicos de varias generaciones sin considerar su mirada política, presente en sus canciones y discurso personal. Desde la balada AM en la que ella se formó de niña hasta el rock latino de su juventud, Mon Laferte ha tomado inspiraciones de la cumbia, el bolero, la ranchera, el folclor latinoamericano y la canción juvenil de los años '60. Su primera popularidad se registra a sus veinte años, cuando Monserrat Norma Bustamante Laferte fue parte del programa "Rojo, fama contrafama", de TVN. Sin embargo, tras cuatro temporadas de alta exposición, competencia y desgaste, la viñamarina reorganizó su proyecto musical en México, que ha sido su hogar desde 2007. Su etapa creativa allí despegó con el disco Mon Laferte vol. 1 (2015), que la mostró como una figura de la canción latina melodramática, muchas veces incluso como un personaje teatral, una mujer fatal de cabaret o una mujer latinoamericana abandonada. Ha obtenido cinco Grammy Latino, por su cumbia "Amárrame" (en 2017), por su disco Norma, (2019), por su canción "Biutiful" (2020) y por los discos Seis (2021) y Autopoiética (2024).
La cantante de rock y pop Karen Amenábar (rebautizada más tarde como Karen Angels) hizo su estreno en los medios masivos cuando se integró a la competencia de TVN “Rojo, fama contrafama” de 2007 (Paolo Ramírez, Rubén Álvarez, Daniela Cevallos), la penúltima versión del programa juvenil. Aunque no tuvo mayor trascendencia como solista, allí se hizo conocida como una figura de carácter fuerte y aguerrido, que incluso llegó a enfrentar a los jurados en controvertidos episodios internos. Finalizada esa participación, se vinculó a la farándula, participando en producciones como “Calle 7” y “Pelotón 5”. Hacia 2009 apareció en el grupo de pop femenino Chic, junto a Mónica Victoriano (quien cantó el tema central del reality “Protagonistas de la fama”) y Nicole Gómez (ex corista de Monserrat Bustamante durante su etapa romántica). El grupo estrenó una canción con motivo del Mundial de Sudáfrica de 2010.
Su nombre se asocia de inmediato al mapa de la balada chilena con mayor difusión en la segunda mitad de los años '80, aquél de televisión y grandes festivales. Pero es un territorio más extenso que ése el que Patricia Frías ha recorrido durante su trayectoria, tanto como intérprete de voz distintiva como también compositora de canciones de intensidad sentimental empáticas con la audiencia, las que hemos conocido en su voz o en la de otro/as cantantes.
Sesionista, sideman, productor y profesor, el baterista Carlos Figueroa Salazar arrastra una historia ligada al instrumento definitivo de la percusión desde las dos ramas de su genealogía. Su padre es Carlos Figueroa, el más importante baterista-investigador-instructor de la era moderna y su madre es hermana de Patricio Salazar, uno de los más populares baterías de la misma época, vinculado primero a la Nueva Ola y luego a las orquestas televisivas. Ese ADN convirtió a Figueroa Salazar en un versátil intérprete de estudio, escenario, giras y sesiones desde fines de los ’80, cuando era un adolescente y hasta que a los 35 años editó su primer álbum como líder, Carlos Figueroa (2007), que llegó a ser nominado en 2008 al Grammy Latino.
Ciertas terminaciones rockeras describieron parte del repertorio que la cantante pop Magdalena Mai abordó en una época inicial en la música antes de integrarse al grupo femenino Ruch, con el que tuvo un segundo aire a fines de la década de 2000. La solista utilizó el pseudónimo de Mai para avanzar en el concurso de talentos “Fémina rock”, organizado en 2001 por la cadena latina de MTV y donde obtuvo el segundo lugar.
De la fábrica de reality shows televisivos de todo tipo, no sólo de aspirantes a estrellas de pop, justo después de que Angélica Sepúlveda se transformara en una nueva celebridad ranchera, fue Jenny Contardo la siguiente figura en apuntarse en esta escalada musical al finalizar 2009. En medio de su exposición mediática la promotora presentó un disco de canciones pop en una línea tipo Britney Spears y Katy Perry, titulado Cero, y que la ubicó en una posición entre el pop adolescente de Karen Paola y el pop romántico de Daniela Castillo. En 2008 Contardo había participado en la segunda temporada del dating show de Canal 13 “Amor ciego”. Al año siguiente ingresó a la academia de canto de Myriam Hernández para depurar su voz e ingresar al estudio de grabación. El proyecto de un disco que no vio la luz presenta arreglos pop y producción electrónica, además de la balada “Partir de cero”.