Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Banda asociable al pop europeo, de vida más bien breve y lineamientos novedosos para la escena local. Su noción del cabaret como espectáculo integral fue uno de los principios trabajados por este grupo de sonoridad elegante, pulcra y cuidada puesta en escena, e influencias francesas y británicas (de hecho, varios de sus integrantes provenían del conjunto Play, asociable al brit-pop). Sus exigencias escénicas volvieron su agenda en vivo en un plan selectivo, animado por la publicación de dos álbumes, en 2008 y 2011. Algunos de sus integrantes se sumaron luego a bandas como Jirafa Ardiendo y Población Parlante.
Como en general son las de las llamadas “súperbandas”, la del grupo Pillanes es una historia intensa: los hermanos Felipe y Pablo Ilabaca, fundadores de Chancho en Piedra, y Pedropiedra son parte del elenco musical de 31 Minutos, que desde el año 2012 se comenzó a presentar regularmente como un espectáculo musical. El año 2014 sumaron a su agenda en vivo ciudades mexicanas, y allá estrecharon la amistad con Mauricio y Francisco Durán, residentes en Ciudad de México desde el 2008, y que habían terminado poco antes con su grupo Los Bunkers. De a poco fueron conversando a la idea de hacer un disco, y en abril de 2018 se propusieron hacerlo de una vez. Se encerraron dos semanas en una casa de Valparaíso y compusieron y grabaron 12 canciones. En pocos meses presentaron el disco Pillanes.
Una voz dulce, suave y con un timbre todavía adolescente contrasta con el peso y la furia de las guitarras eléctricas en las canciones pop de Safo, que se mueven por los espacios del shoegaze y el dream pop. Lectora de distintos poetas y autora de poesía, Sofía Fraile tomó su nombre musical de Safo de Lesbos, poeta de la Grecia arcaica cuya obra acerca de los vínculos sentimentales entre mujeres dio origen al concepto de safismo.
Si una personalidad del pop como Nicole puede tener un lado oscuro, en ese lado estará Mónica Rodríguez; probablemente, la única con la categoría de antiestrella entre las cantantes de la generación lanzada desde los reality shows. En 2003 se adjudicó la versión local del concurso "Operación triunfo", pero la joven de cejas rasuradas dio un paso al lado en el camino trazado para otros hijos del canto televisado. Luego de un álbum pop, Mónica concentró su trabajo por vías más rockeras, primero junto a un grupo (también identificado como Monik) y luego de modo solista.
Autodenominados con el apelativo de nerd rock, Candelabro ha sido una las bandas referenciales dentro de una escena independiente en los tiempos de la pospandemia, junto a Asia Menor, Hesse Kassel y Estoy Bien. En su música Candelabro combinaba elementos del art rock con instrumentos electrónicos y melodías naturalmente pop, mientras que narrativamente buscaba representar a una juventud tímida, retraida y alejada de otros movimientos musicales de moda al relatar situaciones de la cotidianidad urbana a través de sus canciones. Su álbum de 2025 Deseo, carne y voluntad, tuvo especial impacto en la música desde esa perspectiva y desde la propuesta sonora tan amplia que alcanzó entonces.
Como chelista de extendido oficio, Felicia Morales ha acompañado en el escenario y estudio a figuras importantes de la cantautoría y el pop chileno de los años 2000 en adelante: Javiera Mena, Fakuta, Fernando Milagros, Protistas, Caravana, Emisario Greda y Prehistóricos, entre muchos. Con Gepe, ha colaborado hasta ahora en tres discos, y su presencia es frecuente en conciertos en vivo de bandas y solistas para pasajes puntuales que requieren de su talento como ejecutante.
Cantante romántica, de pop latino y con incursiones en la música urbana de fin de la década de 2010, María José Meza se inició a los 15 años como sesionista y corista de figuras como Luis Jara, Buddy Richard y Américo, además de acompañar a otros nombres de la canción latina como Diego Torres y la española Isabel Pantoja. En ese campo, también integró orquestas televisivas y actuó en el Festival de Viña del Mar durante seis temporadas. Como nombre propio desde 2017, y un cambio de marca musical al de Margus, Meza apareció enarbolando una defensa de género, desde la femeneidad, la fuerza y la resiliencia. en canciones como "Bancarrota", que escribió para el disco Mala hierba (2019). En tanto, su single "Muero de amor" llegó ese mismo año a formar parte de la banda sonora de la teleserie "La reina de Franklin".
Entre la cumbia, la salsa, el pop latino urbano y por momentos incluso el bolero se mueve la música de Catalina Ramos, cantante coquimbana y parte de una comunidad de mujeres en la música tropical de la década de 2020 que cuenta con nombres como Paula Rivas, La Mary, Nina la que Brilla, Karla Melo, Fran Hidalgo y Bárbara Muñoz. Su primer disco es Galaxia tropical (2024), un EP de cuatro canciones con las que Catalina Ramos ingresó de lleno a la escena tropical de la pospandemia.
Por su formación ciento por ciento femenina, los primeros pasos de Amanitas no tardaron en ganar comparaciones con los de bandas previas como Venus o Mamma Soul. Sin embargo, el tiempo fue distinguiendo su sonido en una identidad musical valiosa en sí, evolucionando desde un dominante patrón rítmico cercano al funk hacia mayores abstracciones musicales, en especial una etapa donde la banda se identificó con nitidez con el dream pop. Además, muchas de sus canciones contienen ya sea una detención inusual en la sensibilidad erótica femenina como una marcada crítica a la sociedad de las desigualdades.
Tres músicos con composición y publicaciones en otras sociedades articulan una colaboración esporádica en esta banda, que en 2015 publicó su primer disco. Juan Pablo Abalo ha desarrollado hasta ahora un trabajo musical como cantautor solista y en colaboración como instrumentista y productor, Luis Felipe Saavedra integró por cuatro años el grupo The Ganjas (también fue parte de Mota), y Carlos Reinoso ha estado activo junto a los aplaudidos Mostro y en el trayecto electrónico de AyeAye.
Como parte de la tercera oleada femenina en la música urbana, desde la Concepción pospandémica aparece Mariana Silva Schultz, cantante y autora de letras cuya música toma insumos del pop, el house, el dancehall, la balada, el R&B contemporáneo y el trap. Es la mixtura que, precisamente, vino a describir la transformación musical de la época más allá de la sola marca pura y dura de lo urbano. Mari Silva se estrenó como nombre propio con el disco Conce gris (2024), autobiográfico, existencial y de mirada generacional, casi una forma actual de decir Ciudad brumosa, como la novela de 1952 del escritor penquista Daniel Belmar.
Groove latino y beat latino son conceptos que giran en torno a la propuesta de fusiones del grupo El Gremio (no confundir con el grupo de jazz latinoamericano El Gremio, que funcionó en Santiago a mediados de los años 2000 con profesores de la antigua Escuela SCD). Nacido en Puerto Varas, el conjunto se consagró a las mezclas modernas de ritmos y estilos musicales latinoamericanos desde la timba. Si bien en sus comienzos apareció como una agrupación decidida a difundir la salsa en el lejano y frío sur de Chile, el paso del tiempo modificó esos propósitos y la música se acomodó a los requerimientos del pop, la cumbia, el funk e incluso ciertos elementos del jazz. Sus principales escenarios han estado, en consecuencia, en Puerto Montt y Chiloé, pero además en el frente de localidades del lago donde El Gremio nació. En 2012 realizó una gira por Canadá donde difundió su primer trabajo, editado ese mismo año, Beat latino.
Aterrizaje Forzoso fue parte sustancial del llamado "boom pop" que en los años ochenta se apoderó de la música joven chilena. Con origen universitario y valdiviano, fue uno de las primeras bandas de provincia que consiguió un lugar en esa escena, aunque la debacle del movimiento inevitable también los arrastró. Un par de canciones bailables ("Sólo un sueño", sobre todo) y su presencia en los compilados de la época son el legado de este cuarteto sureño, algunos de cuyos integrantes se sumaron más tarde a una etapa del grupo Sexual Democracia.
Las músicas negras, desde el R&B y el funk clásicos al hip-hop, el neosoul y el acid jazz de los '90, aparecen en la propuesta de un dúo de mestizajes como Sundaya. Formado en Nueva York por cantante Karin Hofmann y el bajista Cristián Rozas, ex integrante de Dracma, ha sido un proyecto migrante y nómade por naturaleza. Inició un recorrido desde esa gran ciudad cosmopolita en 2013, obteniendo insumos de las culturas afroamericanas en barrios y distritos como Harlem, el Bronx y Brooklyn, y desembocó en Chile poco después. Sudaya tiene también influencia de la música de Los Tetas y de C-Funk, figura que tuvo cercanía con el dúo.
El teatro y la música popular han sido vías creativas paralelas para Elvira López, actriz, profesora, cantante y compositora, una auténtica “cantactriz” (o cantatrice, en el original). López fue una figura que comenzó a aparecer a fines de los '90 en las tablas y ciertos escenarios musicales, pero que moldeó una carrera como integrante del trío vocal Pink Milk y del grupo Bobo. También como nombre propio, solista y cantautora pop. Así se inició en esta ruta con decisión en 2013, a través del disco Norte, que produjo Martín Benavides y que llegó a ser descrito por su autora como "un disco atormentado".
Cantante y MC, Karin Hofmann se presenta como solista con el nombre de Ka Efe (K-Efe, K-F) en un proyecto propio, paralelo al de Sundaya, que ella integró desde sus años de vida en Nueva York. Sus canciones tienen una marcada carga sexual y musicalmente incursionan en espacios del neosoul y el hip-hop, a la vez que incorporan aspectos de las músicas latinas, ritmos de cumbia, pulsos urbanos e incluso elementos que provienen del flamenco, que ella bailó desde niña.
La cantante Camila Silberstein (n. 1988) y el tecladista Anthony Albert (n. 1986) formaron en 2009 este dúo de teen-pop, y en poco tiempo sus canciones y su imagen rompedora de adolescentes desenfadados llegarían hasta las oficinas de grandes ejecutivos discográficos. Sin haber publicado aún un primer largaduración, firmaron un contrato en México por diez años con la editorial Warner Chappel. Silberstein había competido en 2008 en la última edición del concurso de talentos “Rojo, fama contrafama” (que ganó la cantante Carolina Mestrovic), pero ya en la universidad se unió a Albert para iniciar nuevas colaboraciones musicales. En lengua celta, Alana significa “armonía”, y sus composiciones se acercaron a las referencias teen de Jonas Brothers o Demi Lovato. Alana comenzó el trabajo de producción con Gustavo Pinochet (cerebro detrás de artistas como Kudai, Sum, Nico y Ruch), para producir los singles “Soy” y “Todo por ti", que entró en la banda sonora de la teleserie “Primera Dama” (Canal 13, 2010). A fines de ese año, el dúo lanzó el disco Alana.
Roberto Lindl es un músico referencial, desde inicios de los '90 e indistintamente en el campo del pop, el rock and roll, el jazz y la música de la bohemia. Más allá de su militancia histórica como en Los Tres y el Ángel Parra Trío, la propia visión de los hechos terminó por definir a Lindl como una personalidad musical con bitácora propia. Con el pseudónimo de Titae, siempre pulcramente vestido y tras una gafas de marco grueso, el bajista y contrabajista llegó a ser una figura muy por encima de la sola categoría de músico de acompañamiento.
Inicialmente una identidad adoptada como proyecto musical en solitario por el cantante, guitarrista y también periodista Andrés Cúneo Kroneberg a inicios de la década de 2010, Soul Robots terminó siendo una banda de rock y pop en el amplio sentido del concepto: un cuarteto a dos guitarras y sección rítmica, además de la voz del propio Cúneo. En 2013 se estrenó en la música independiente, además de autogestionada y autoproducida, con el EP Cinta nueva.
Renata Espoz es Resostenido, un nombre musical simbolizado en el acorde de Re sostenido, fonéticamente relacionado con su nombre y simbólicamente expresado en la idea de "un paso más allá". Cantautora de la generación joven de fines de los años 2000 (Natalia Molina, Vilú, Florencia Lira, Francisca Meza, Javiera Barreau, Rocío Peña, EyMacarena), su creación fusiona la canción folk pop con ritmos, aires e inspiraciones de la música latinoamericana de raíz. Gran parte de su vida musical ha transcurrido desde Sao Paulo, donde conoció la riqueza de la música brasileña y donde ha multiplicado sus colaboraciones, alternadas con visitas a Chile. Resultado de esa experiencia es el álbum Nada é acaso, nada es casualidad (2016), parte de una serie de grabaciones de mediana y breve extensión donde ella escribe y canta acerca de la libertad, el amor, los viajes y distintas temáticas sociales. Además es profesora de música y entre sus trabajos en este campo aparecen proyectos como la compañía brasileña de música infantil CaMbaLhota MuSicaL y sus propuestas de música para la primera infancia.