Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Blue Mary

Actriz, y locutora radial, hacia 2016 María de Los Ángeles Almazábar inició una incursión en la música urbana que la llevó a convertirse en una explosiva nueva figura. Como Blue Mary, nombre obtenido de un personaje de videojuegos, Almazábar ingresó de lleno en el trap y el neoperreo con una serie de canciones como "Cereza", "Tusi tuno", "Tus besos" y "Qu33n", incluidas en su primer disco, Amor de locos (2019). Ha tenido colaboraciones con Polimá Westcoast ("Perreo sin pauta"), Dash ("Amor de locos"), cantante del dúo de reguetón Dash & Cangri con quien ella mantenía una relación sentimental, y la bomba iquiqueña Tomasa del Real ("Peligrosa"). En 2020 dio otro paso hacia una popularidad mayor con la canción "Nunca tristes, siempre locas", una pegajosa canción junto a Katita dhq y a la figura de redes sociales Ignacia Michelson.

Olivia García

Cantautora contemporánea en transformación, Olivia García toma caminos paralelos para una música que se despliega tanto en un pop juvenil con momentos de marcada vocación radial, como en la canción folk que cuenta con mayor libertad narrativa y estructural. Antes de cumplir 20 años ella ya había aparecido con tres piezas reunidas en el EP Canciones que acunan (2019), parte de una búsqueda no solo en cuanto a una música a bajo volumen sino a la mirada de sus textos, siempre introspectivos e intimistas. Tras pasos por programas televisivos de talentos vocales como "The voice Chile", tomó ese rumbo y decantó en una propuesta autoral dentro de una escena pospandémica con nuevos nombres para esa cantautoría independiente. Femenina y feminista, esas voces como la de Olivia García se ocuparon de temas concernientes a las grandes comunidades pero al mismo tioempo a las pequeñas historias de la vida personal y sus contrastes (María Simón, Catalina Alarcón, Camila Bañados, Cata Teuber, Fran Quintero, Paskurana, Ignacia Torres). Así, las canciones de su álbum Un nuevo refugio (2024), que contó con la producción de músicos como Vicente Cifuentes, terminaron por delinear la idea de una atmósfera de melancolía, reflexión y autocuidado, punto decisivo en esa primera época en la música.

Órfica

De breve existencia Órfica fue un proyecto puesto en marcha por el productor y cantante Jaime Muñoz y Regina Crisosto, una de las voces de MediaBanda, como núcleo principal. En su propuesta mezcló la electrónica con el hip-hop, el soul y el jazz, y su música quedó registrada en un sólido disco titulado Presente (2010), con piezas como "Delirio", "The womb", "Los pájaros", y una reobservación del standard "From this moment on". Si en sus primeros tiempos fue más bien un trabajo de laboratorio de bases electrónicas y tres voces (Muñoz, Crisosto y David Vásquez, de Esencia), finalmente se constituyó como dúo, con el apoyo de los músicos de jazz Edgardo Parraguez (teclados) y Cristián Orellana (bajo).

Antónima

Las canciones pop de Antónima se ramifican en distintas direcciones y estilos dentro de ese punto de referencia: pop dance, pop latino, electropop, pop adolescente, pop urbano y pop ciento por ciento comercial y radial. La variedad de enfoques conviven en la propuesta de Antonia Cayupe, también arquitecta de profesión, que tomó vuelo en 2022 con sus presentaciones en Lollapalooza y Primavera Sound, la antesala de la aparición de su primer disco, Karma (2024).

Lizz

Multifacética figura en la música pop, Lizz es el alterego principal de la cantante, productora y DJ Elisa Espinoza, una protagonista de esa influyente escena que dominó las preferencias musicales desde fines de la década de 2010. Se le suele ubicar como parte de una primera oleada femenina de música urbana, junto con Paloma Mami, Princesa Alba y Shita. Su historia de trashumante entre el Biobío, Santiago e Inglaterra junto a un conocimiento acabado de músicas a la vanguardia desembocaron en un trabajo como experimentadora del sonido, desde el hip-hop y la electrónica. Ello dio como resultado una densa música e imaginería trap que ella definió como "latin future".

Daniela Vivar

Cantante y autora, Daniela Vivar ha asimilado diversas influencias estilísticas como intérprete, con formación vocal y horas de vuelo en los escenarios. Formada en el canto gospel, además de canto jazzístico, siendo niña se incoporó a la Conchalí Big Band, primero como trombonista y luego como solista vocal. Alumna de canto de Marcela Mahaluf, Daniela Vivar proyectó ese conocimiento de los repertorios hacia una serie de conciertos programáticos de jazz, blues y bossa nova, interpretando canciones universales. Como cantautora desarrolló un repertorio de canción pop que se nutre de esas mismas influencias, gospel, soul, jazz y raíz latinoamericana, lo que derivó en su álbum debut, Canción para ella (2025). Allí se rodeó de músicos de jazz como sesionistas en una producción musical depurada y que contó con la colaboración de Gustavo Figueroa, cantante de Raiza, en su canción "Solo por un momento más".

Antonella Sigala

De una cualidad sobresaliente en la voz solista, Antonella Sigala ha encaminado sus rumbos como cantante y autora en la música pop, desde donde ella se proyecta como un nombre propio, en simultáneo a su presencia en espacios del jazz clásico, donde ha desmostrado su valía interpretativa. Sus primeros discos solista, sobre todo Cine noir (2024), la mostraron como una figura en la escena de la década de 2020.

Begoña Ortúzar

Artista visual, compositora y cantante, lo primero que el medio conoció de Begoña Ortúzar fue su vínculo con el productor y músico Cristián Heyne, para un proyecto de dúo que apareció en 2017 con el nombre de Tormenta y un EP titulado Primera parte. Como nombre propio, Begoña Ortúzar reapareció ese mismo año con el EP Siempre estoy a punto de llorar, 23-25, un repertorio de canciones a pequeña escala, un pop de dormitorio sustentado en el piano acústico y el piano eléctrico, y cargado de melancolía.

Gabriel Rammsy

Guitarrista de jazz y rock, con participaciones en bandas como Los Armandos y Rey Choclo, además de colaborar con diversos nombres de las escenas del pop contemporáneo como la cantante y actriz Elvira López Alfonso, Camila Moreno, Juga di Prima, Patricio Cáceres y el grupo de poesía y rock González y Los Asistentes. Músico inquieto, también ha incursionado en los ambientes de la cueca urbana y de la bossa nova, en un dúo que mantuvo con la cantante Daniela Medel. Como músico de la escena jazzística de los años 2010 ha liderado un trío de clubes junto a Cristián Matas (contrabajo) y Carlos Nelidow (batería) y ha compartido sesiones con el tenorista Franz Mesko. En 2016 lanzó 18, disco solista de cinco canciones donde aparecieron como invitadas Natisú y el dúo Yorka.

Ángel Parra Trío

Liderado por el guitarrista Ángel Parra Orrego, el grupo de jazz que operó bajo el nombre de Ángel Parra Trío se consolidó como el primer proyecto sustantivo en la renovación la escena jazzística chilena una vez derrumbado el régimen militar y finalizado el silencio obligatorio. Dada la permanente reinvención musical que le posibilitó una larga vigencia, el conjunto además catapultó a Parra más allá de los territorios del rock, a través de su militancia en el grupo Los Tres, y puso su nombre entre los más populares guitarristas chilenos.

VariosArtistas

Autodefinido como un grupo de música “no experimental”, VariosArtistas ha confundido al auditor a través de un nombre tan genérico que puede llegar a entorpecer los sistemas digitales de reproducción musical. Con canciones de títulos llamativos y adhesivos y letras intrincadas, han editado una serie de grabaciones por el sello Uva Robot, siempre apoyadas en una reconocible propuesta visual.

Camilo Cintolesi

Productor, compositor y multiinstrumentista, Camilo Cintolesi desarrolló durante años su labor musical vinculándose a otras bandas, principalmente Tiro De Gracia (de la cual fue parte durante dos años). Acumula hasta ahora dos álbumes solistas (en 2005 y 2010), así como una experiencia breve como gestor de un sello independiente (Maravilla Records). Hijo del músico Vittorio Cintolesi, vivió parte de su niñez en París, y se inició en tempranas clases de piano y guitarra eléctrica. Formó sus primeras bandas cuando aún era estudiante escolar, de entre las cuales la más destacada fue Roma (con la cual publicó Vagomundo, en 1990; y, más tarde, el EP Rock chileno). Cintolesi tiene el título de ingeniero de ejecución en sonido, y como tal asesoró puntuales etapas de las bandas Bambú, Weichafe, Rojo Latino e Índice. Desde 2016 su vehículo de trabajo musical es la Camilo Cintolesi Band.

Soledad Vélez

Es chilena, pero el país donde Soledad Vélez ha desarrollado una carrera como cantante y compositora ha sido España, sumándose a otros nombres de la cantautoría contemporánea que se han abierto paso en el extranjero, como Yael Meyer. Sus primeras canciones eran de raíz folk, pero luego se ha orientado hacia los timbres electrónicos e incluso los ritmos bailables, dando forma a una música que ha tocado tanto en Europa como en ocasionales visitas a Chile.

Corazón Santo

En los cerros de Valparaíso empezó a ensayar a fines de los años '80 un grupo de amigos que luego se llamó Corazón Santo, a raíz del nombre de un cuadro. Del mismo modo la propuesta del grupo iba a ser estética antes que sólo musical, inspirada a su vez por el color negro, la música de David Bowie y las máquinas. Durante los años '90 editaron dos EP que circularon entre amigos, uno producido por Fernando González, guitarrista de Congreso, y promocionado en programas juveniles de TV como "Extra jóvenes", y otro en 1995. Desde entonces silenciaron las grabaciones por seis años, hasta editar Corazón Santo (2001).

Pedropiedra

Pedropiedra se instaló en el medio musical con una variación del concepto "hágalo usted mismo"; primero, como integrante (desde fines de los años '90) de los grupos Tropiflaite, Hermanos Brothers, CHC y Yaia, y luego en una trayectoria de cantautor solista propositiva e identificable. A sus discos se suman en estos años un sinfin de colaboraciones con otros músicos y en bandas sonoras. Debe pesquisarse su huella profesional tanto en Chile como en México.

Compiuters

“Punky rap synthesizers” fue el concepto estilístico con que se identificó el cuarteto Compiuters: mezcla de electro, pop y rap tributario de la música sintética de la década de 1980, que desde sus tiempos recordaba a exponentes locales anteriores como Nadie y Aparato Raro, y también a extranjeros de mayor impacto como Devo. En su muy breve vida musical dejaron solo un álbum, el homónimo y bien recibido Compiuters (2007) y fueron parte destacada de la naciente escena independiente del pop que estalló en la década de 2000.

Claudio Quiñones

La producción musical ha sido el campo principal de trabajo para Claudio Quiñones, aunque entre sus muchos encargos es posible también rastrearle canciones propias. Era ya un nombre de sesión prestigiado para cuando debutó, en 2002, con el álbum Fármacos, el cual trabajó por completo en solitario. Años antes había formado parte de la rearticulación del grupo Viena. Con todas esas experiencias, el autor se siente cómodo con la autodefinición de «constructor de canciones».

Francisco González

Aunque forjó su identidad musical como baterista y fundador de los populares Lucybell, con los años Francisco González fue adquiriendo la habilidad y entusiasmo suficientes para tentarse también con el trabajo solista. Consciente de que el nuevo cauce de su búsqueda era incompatible con la dirección de Lucybell, González renunció a la banda en mayo de 2005, luego de editar un primer álbum sin el grupo, Óvalo, y tras catorce años de lealtad. Desde entonces, su discografía solista refleja los avances de un autor pop que busca una identidad distintiva y que se acomoda sin problemas en el canto.

Lirah

Una música que alterna la canción R&B, el pop dance, los ritmos de reguetón y sus coreográficas presentaciones en vivo marcan la propuesta del personaje de fantasía Lirah (que se pronuncia "Laira"). Ella es de Martina Olivares, cantante nacida en Calama y criada en Santiago que pertenece a la masiva oleada de nombres en el movimiento urbano de la generación Z y la música de la pospandemia, con voces y productores que coparon los espacios. Siendo adolescente ella participó en el programa de talentos musicales "Yo soy", de Chilevisión, interpretando a Dua Lipa, y luego comenzó a formarse como cantante y compositora dentro de los márgenes del pop. Sus primeras canciones fueron "Desacato", "Solo contigo", "Feliz Navidad" y "Castigo", que grabó junto al productor Joshvatunes. Este set precedió al EP debut de Lirah, titulado Red lips (2025), publicado cuando ella tenía 19 años y donde comenzó a esbozar un sonido.