Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
En cinco años de recorrido, y varios cambios de integrantes, Usuales consiguió afirmar un rock melódico y ligero que alcanzó a plasmarse en tres grabaciones (para el prestigioso sello Cazador). Habían largado como cuarteto (bajo el nombre Sátrapa), influenciados por la música del argentino Luis Alberto Spinetta. Pero en la sección de hípica de un diario encontraron luego a un pingo, Usual, que decidió su cambio de nombre, que a la vez coincidió con la decisión de una «nueva» propuesta, sostenida en las composiciones de Simón Cox, y atenuando la oscuridad inicial en favor de un sonido más pop y diáfano. Su primer EP, en 2007, no tuvo más de 150 copias, pero permitió afirmar el camino hacia el álbum El tiempo y la furia (2009). El fin del grupo, poco después, estuvo vinculado a las presentaciones solistas de Simón Cox. El EP Fuego, acción y decisión (2010) selló la despedida.
Cuatro quinceañeros de la Quinta Región cumplieron en los años sesenta el sueño de convertirse en ídolos juveniles: discos, entrevistas y hasta un propio programa de televisión se ganaron Los Sicodélicos con su música beat cantada en inglés. Pero el grupo es referencia no sólo por esa conquista sino también por ser antecedente del fundamental grupo de fusión latinoamericana Congreso. Sicodelirium (1968) fue su único LP, una propuesta que hoy puede considerarse el primer acercamiento chileno entre rock y folclor, si bien de manera más superficial que la que los músicos trabajarían más adelante.
Daniela Aleuy fue, junto a María Ela, la última figura en la era del TV pop antes de la irrupción de los reality shows y concursos de talentos con sus figuras mediáticas en distintas estaciones, como Ximena Abarca, Mónica Rodríguez o María José Quintanilla. Aleuy y su compañera cantaron en el coro del programa "Pase lo que pase" y desde allí instalaron sus nombres como cantantes solistas. En 2001 llegó a representar a Chile en el Festival de Viña y terminó convertida en popular figura, aunque por corto tiempo.
El pseudónimo musical de Alicia Domínguez Sauvalle, la hija de la cantautora y violista de la Orquesta Sinfónica de Chile Paulina Sauvalle, se acopla a los requerimientos de un pop aguerrido, fundamentado en el soporte electrónico y ritmos desafiantes. Con el nombre de K'Ali, una suerte de personaje fantástico, Alicia Domínguez se inició como autora de canciones a los dieciocho años. Su single de adelanto del disco que será editado en 2012 con la producción de la dupla entre Felipe Yanzon y Javier Domínguez, se titula "Getting wild", y describe estas aspiraciones juveniles de apertura al mundo.
Maxi Vargas fue el quinto vocalista de la historia de Gondwana, reemplazante de Kingo el año 2007, en un rol que mantuvo hasta el año 2011 (aportó tres temas suyos al disco Resiliente), cuando comenzó una carrera solista. Desde en los marcos del reggae ha ampliado su sonido a otros géneros, mostrando composiciones y grabaciones propias.
Tiare Galaz adoptó el nombre de Niña Tormenta paulatinamente. Primero como un apodo íntimo, luego como un perfil en redes sociales y finalmente como su nombre artístico. Letras sencillas, protagonismo del ukelele, tenues percusiones y una voz suave pero firme caracterizan su cancionero, salpicado por constantes colaboraciones con otros músicos. A esa labor ha sumado, en distintas etapas, una rol como gestora cultural en el sello Uva Robot y en la agencia Capitán Cobalto.
Natalino es una de las expresiones más exitosas de la música romántica hecha en Chile en la primera década del 2000. Formado por dos hermanos y un amigo, que ya tenían un década trabajando en conjunto con el nombre de La Pé, el trío desarrolló una balada-pop, con claras referencias a la canción italiana, y sus canciones han gozado de una extraordinaria difusión mediática, dentro y fuera de Chile. Su participación en bandas sonoras de teleseries, su presentación en el Festival de Viña del Mar del 2009 y sus ventas superiores a 30 mil copias, en plenos tiempos de crisis discográfica, ratificaron el ascendente camino de Natalino, que desde entonces se ha mantenido, con un importante trabajo internacional.
André Ubilla fue conocido a nivel masivo primero como Samir Ubilla, a través de su personaje de Renato Chamorro en la popularísima serie juvenil "Amango", que entre 2007 y 2009 promovió a figuras de gran arrastre como Denise Rosenthal y Augusto Schuster. Como integrante del grupo teen pop Amango, Ubilla llegó a actuar en el Festival de Vila del Mar de 2008. Pero tras ese explosivo éxito, y de una participación en la nueva teleserie "Corazón rebelde", el actor se alejó de la industria para vivir una década entre Buenos Aires, Barcelona y Berlín. Si bien en 2012 ya había publicado algunas canciones muy lejos de la lógica radial del pop adolescente en el EP Camino, reapareció como cantautor en 2018 en la escena musical. Ese año estrenó "Raíz", con guitarra, bombo legüero y canto sin depuración, la primera canción de su siguiente repertorio autoral, parte del disco Derecho a progresar, que presentaría al año siguiente. Ubilla se instaló en la música pop de la mano de los productores Cristián Heyne y Pablo Stipicic.
Cantante y autora de balada pop, Cari Monteci debutó con un disco EP de cinco canciones románticas reunidas en Mi alma (2017). Alumna de canto de Francesca Ancarola en la Universidad de Las Américas, y con referencias musicales que van entre Demi Lovato a Alejandro Sanz y Luis Fonsi, ha direccionado su creación a la autoría de material propio centrado en vivencias alrededor del amor. Con banda de apoyo y con guitarra acústica, sus canciones más difundidas son "Eres tú", "Melodías del alma" y "A 10 km de mí". También jugadora amateur de fútbol, en 2018 escribió la canción "Vamos niñas", que fue adoptada por la selección chilena femenina que jugó el Mundial de Fútbol al año siguiente en Francia.
Con un éxito explosivo en el 2018, Paloma Mami apareció como un ariete del movimiento de la música urbana en Chile, impulsada por la generación nacida en el cambio de siglo. Hija de un matrimonio chileno afincado en Nueva York, Paloma Castillo Astorga vivió en esa ciudad cosmopolita hasta los 17 años. Ya instalada en Chile, el mismo 2018 su trap “Not steady” (“No soy estable”), con letra en español y en inglés que habla de una mujer no dispuesta a someterse al orden masculino (“A mí nadie me domina / papi, soy tu adrenalina”), logró una sorprendente popularidad a través de plataformas de internet, que poco después la arrimaron como fenómeno musical hasta alcanzar una actuación en el Festival de Viña en 2023.
Pianista acústico de jazz y eléctrico de otras variantes pop, soul-jazz y funk, Edgardo Parraguez incluso se ha presentado como cantante solista frente a su instrumento. Ha grabado y actuado en vivo en el quinteto post-bop del saxofonista Paulo Montero, el quinteto avant-garde del baterista Hugo Manuschevich y en el trío con órgano Hammond junto al guitarrista Gabriel Feller y el baterista Andrés Celis, que estrenó en 2009 el nombre de Organik Trío.
En la genealogía de los músicos de soul y rhythm and blues chilenos del nuevo siglo, Goda es un grupo de transición. Originado en la combinatoria entre Go y Da, es decir el cantante Gonzalo Astaburuaga y el baterista David Vásquez, el dúo existió entre 2003 y 2004, y al mismo tiempo fue una plataforma intermedia entre los grupos previos y posteriores de ambos integrantes, quienes en el disco Flash imperial (2003) dejaron testimonio del repertorio y el sonido de Goda. Go provenía de una serie de bandas iniciada con los precursores rockeros Blu Toi en los años '90, y había descubierto la raíz de la música soul para ejercitarla en los grupos Rayos y Samurai entre 2000 y 2002, en compañía de Rulo, ex integrante del combo funk Los Tetas. Y David Vásquez a su vez se uniría al propio Rulo en un nuevo grupo sucesor de Goda, Esencia, mientras Go iniciaba una definitiva carrera como solista con el debutante disco Diamante Romeo (2005). En 2014, tras diez años de trabajo con Esencia, Da comenzó una carrera como compositor y cantante solista con el disco Supervivencia (2015).
Valioso emblema del pop trabajado en Chile durante los años de dictadura, Upa! logró no sólo demostrar mayor valor artístico que muchas de las bandas que compitieron con ellos durante el llamado boom de los 80, sino también establecerse como referente de un modo de composición de inequívoco espíritu urbano. Canciones como "Ella llora", "Cuando vuelvas", "Sueldos" y "La bamba" se escuchan hasta hoy en radios, y los convierten en uno de los grupos populares del pop/rock chileno. A diferencia de Los Prisioneros, el grupo optó por alusiones sociales sutiles, aunque también críticas, inspiradas en parte por la new-wave inglesa y con timbres novedosos, como el saxo de Sebastián Piga. Su planteamiento intentó mantenerse fiel a tres principios autoestablecidos: «Tocar bien, cantar inteligente y tener un estilo personal», en sus palabras. Luego de una primera separación en 1991, la banda ha tenido puntuales reuniones, con shows y discos asociados, aunque distanciadas cada vez más por las actividades paralelas de cada integrante (que incluyen una nueva residencia de Mario Planet en Francia). Hacia 2023, el conjunto mostró un nuevo single bajo la denominación 'Upa+'.
Aterrizaje Forzoso fue parte sustancial del llamado "boom pop" que en los años ochenta se apoderó de la música joven chilena. Con origen universitario y valdiviano, fue uno de las primeras bandas de provincia que consiguió un lugar en esa escena, aunque la debacle del movimiento inevitable también los arrastró. Un par de canciones bailables ("Sólo un sueño", sobre todo) y su presencia en los compilados de la época son el legado de este cuarteto sureño, algunos de cuyos integrantes se sumaron más tarde a una etapa del grupo Sexual Democracia.
El 2007, el núcleo de los dos hermanos José Miguel y Pablo Ferrera dio origen a Aiken, tomando el nombre de una chilenización de los términos en inglés "I can", que significa "Yo puedo", y que fue una forma de sus fundadores de perseverar en su camino musical, tras algunas experiencias fallidas. Con ese nombre se unieron al productor Diego Carvacho, y el 2008 debutaron con el disco Libre de mente, iniciando un camino que ya completa una década, actuaciones en escenarios como la Cumbre del Rock, además de sus propios conciertos, y varios viajes a México, Un segundo disco editado en el singular formato de "pulsera pendrive", y la serie de EPs adelantaron su nuevo trabajo, que persigue ser un registro de su experiencia en el continente bajo el llamado de la Aldea global. Esos discos de corta duración fueron Chile (2014), México (2016) y Perú (2017).
Pablo Chill-E es uno de los más callejeros y relevantes nombres del trap chileno. A los 15 años comenzó a grabar canciones que llegaron a oídos del sello español La Vendición, del músico Yung Beef, y en menos de tres años ya había lanzado decenas de singles, mixtapes y videoclips que fueron difundidos por internet y a través de su intensa actividad en los escenarios. Sus canciones hablan de lo distintivo del trap ya desde sus orígenes en la estadounidense Atlanta de los años '90: delincuencia, sexo, drogas y lujos. “Este es un talento, pero yo lo ocupo para ganar dinero”, dijo en 2017 en el sitio web Pousta. “Cuando me meto en las mañanas a Instagram y veo a los negros así, en mansiones, en Ferrari: esa es mi motivación”. Pero también sus canciones hablan de corrupción en la política, de la falta de oportunidades en la sociedad, del valor de la amistad y del particular país en que le tocó vivir y en donde nace el trap local.
Exponente de los ritmos urbanos latinos más aguerridos en conexión con la rima del hip-hop, María Jesús Pinto utilizó el nombre fantástico de Señorita Chu en una inesperada arremetida en la música difundida a través de redes sociales y aplicaciones. En marzo de 2020, apenas tres días después del inicio de la cuarentena por la pandemia ese año, apareció con la canción "Mi cula", una ametralladora de texto y ritmo que fue el primero de sus manifiestos feministas personales. La canción alcanzó gran impacto en a través de estos medios y puso a Pinto en una nueva órbita de música urbana. Como instructora del baile twerk, ella se definió cercana al reguetón y al trapbow, aunque su proximidad al rap fue siempre un punto de acceso a otros espacios en el uso de la palabra. Su primer disco es Señorita (2021), donde expone diversos aspectos del llamado empoderamiento femenino y la libertad sexual, con canciones que incluyen textos explícitos.
Una micro-orquesta en la que confluyen desde polos tan alejados la música pop juvenil bailable y la improvisación liberada “inaudible” sólo puede llevar el nombre de MediaBanda. Un proyecto encabezado por la cofradía musical entre el multi-saxofonista Cristián Crisosto y la adelantada cantante Arlette Jequier, desde los tiempos de experimentación junto al grupo Fulano, y que a la larga abrió las puertas a toda una comunidad de músicos jóvenes desprejuiciados y con gran preparación. Es cierto que la MediaBanda pudo haber sido la extensión de Fulano, pero también es evidente que escribió su propia historia, en gran medida gracias al empuje de la troupe de nuevos solistas que le dieron vida.
Una de las nuevas apuestas del pop de los 2000 fue No me Acuerdo, banda surgida en los pasillos de un liceo de clase media, con el apoyo de un sello multinacional y códigos sonoros que bebían del pop chileno y argentino de la década anterior. Su sonido no alcanzó a ser masivo, pero su correcta factura le brindó a su música una significativa difusión radial. Su historia se cortó durante la grabación de un segundo álbum, que a la larga terminó convirtiéndose en el debut solista de su líder, Gonzalo Yáñez.