Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
El nombre de Mariano Pavez aparece en decenas de discos chilenos de rock, de pop, de metal o de fusión, pero también tiene un camino musical personal, que se plasmó primero en dos proyectos colectivos: EM 3,14 y Murciélago. Aunque en ambas historias, él era líder y gestor, solo el año 2012 resolvió presentar un disco solo con su nombre: 13 lunas es algo así como su debut solista, y donde puso canciones con un sonido menos rockero que sus trabajos anteriores. El 2014 grabó un disco con remozadas versiones de canciones de los '80, junto a una veintena de invitados, y el 2017 lanzó su tercer trabajo, reuniendo un poco su historia que ya se acerca a los 20 años de vida.
Electrónica, pop, sonidos precolombinos, música incidental, rock y jazz. Casi no hay género musical que Guillermo Cuti Aste no haya trabajado en algún momento, animando una carrera que destaca como una de las más versátiles de las últimas décadas en Chile. Ejecutante de diversos instrumentos, el penquista es también compositor y arreglador, y ha llevado su música a teatro, cine y televisión. En el año 2009 presentó su primer álbum solista, Estatuas de sal.
Luego de casi tres años y un disco junto a Supernova, Constanza Coni Lewin fue la primera del famoso trío pop en dar noticias como solista. Su incursión en la interpretación individual resultaría, a la larga, una aventura fugaz, tras la cual la joven se retiró por completo del mundo musical por varios años, hasta que el 2013 regresó con Supernova, donde se ha mantenido activa, con períodos de distina intensidad, y con distintas formaciones.
De origen canadiense, Vesta Lugg llegó a ser una de las principales figuras de la generación Z, o posmillennial, en la industria del espectáculo en Chile. Modelo, actriz, cantante, experta en moda, opinóloga, panelista televisiva, habitual rostro en revistas magazinescas, su estatus fue final y decididamente el de una celebridad en la sociedad del consumo y de las nuevas tecnologías. Se hizo primeramente conocida a los 16 años como una de las adolescentes de la serie "Bakán", de Mega, a la que se incorporó en 2012 y donde también alternaron Vanessa Aguilera, Felipe Morales y Javier Castillo. Luego el nombre, rostro y desparpajo de Vesta Lugg le redituaron gran publicidad, que ella explotó al máximo como personaje de la farándula nacional. Como cantante, a partir de 2015 presentó una serie de canciones pop que al año siguiente llegarían al EP Estrellas.
Una vida breve pero de cierta huella radial dejó durante su existencia el grupo Plástico, banda formada por el músico Fa García y que logró considerable difusión para los temas “Niños durmiendo” y “Espacio vital”. Un cassette y cuatro años de trabajo concentró la biografía de este grupo asociable al boom pop de mediados de los años ochenta en el país.
Goldyne es el nombre musical de la cantante y compositora puentealtina Javiera Pérez Mejías, exponente de una línea de música pop que se nutre de elementos del R&B contemporáneo, con canciones mucho más atmosféricas que estructuradas, líneas melódicas etéreas y pulsos siempre en medio tiempo que finalmente construyen los ambientes sonoros. En ese sentido, ella tomó más elementos del neosoul que del pop soul que en Chile había tenido un importante desarrollo a partir de fines de los '90. Su álbum Anhelos y desapegos (2024) remarca estos aspectos, un trabajo que además tuvo la participación de Killua97 y el productor Neon, dos nombres clave en esa primera etapa de musical de Goldyne.
No sólo su nombre y presencia frente al micrófono del grupo experimental, rockero y subversivo Fulano marcó una línea de música en dictadura. También fue el enfoque vanguardista que Arlette Jequier le dio al canto popular el que instauró toda una escuela musical desde el underground. Ocurrió desde mediados de los ‘80, cuando el sexteto apareció por primera vez en universidades y subterráneos con esta joven cantante, y también en las décadas posteriores cuando dos generaciones de voces femeninas encontraron en Jequier un sello musical y una inspiración absoluta. Independizada después de 30 años, Jequier abrió otra rama del canto cuando inició su camino solista con una propuesta que ella definió como "la música de lo impermanente", representada en las canciones de su primer disco, Aire (2018).
Con unos inicios hacia 2010 como vocalista del grupo rock Recoleta Soundtrack, un elenco conformado solo por mujeres, Paulina Andrade despuntó a fines de esa misma década con un proyecto solista bajo el nombre de Pola Beats. Cantante, autora, actriz y también con incursiones en la escritura y dirección de obras teatrales, se acercó al pop de ritmos latinos con utilización de electrónica y nítida proximidad al trap. Ello quedó de manifiesto en la canción que en 2019 la puso en la órbita musical, "Mambo in love", el adelanto de su primer álbum. Allí abraza un discurso sobre libertad sexual y el empoderamiento femenino dentro de una sociedad patriarcal en crisis.
Cristián Espiñeira llegó al pop y al rock como bajista de grupos como Pettinellis y Yeti en una segunda etapa musical después de desempeñarse como contrabajista clásico y de jazz en los ’90. Nacido en Los Ángeles, Espiñeira tuvo sus inicios Concepción integrando una pequeña banda de dixieland penquista como reemplazante del legendario contrabajista Eugenio Urrutia. Si historia musical más determinante se situó en los territorios del rock y el pop, alternando su trabajo de producción como de músico y colaborando en distintas épocas con figuras como Álvaro Henríquez, Francisca Valenzuela o Piero Duhart.
Cantante de pop adolescente y balada latina, en 2013 hizo su estreno definitivo como solista con la pegadiza canción juvenil "Tu amor es". Antes, Nicole Gómez realizó diferentes colaboraciones, que incluyen su trabajo en México como corista del dúo romántico SinBandera y Aleks Syntek. Además, tuvo exposición televisiva en programas como "Rojo" (2007) y "Calle 7", de TVN, además del concurso de cantantes "Talento chileno", de Chilevisión. Fue corista de Monserrat Bustamante, antes de su mudanza a México, mientras que con las cantantes Mónica Victoriano y Karen Amenábar integró un trío de pop vocal de corta vida llamado Chic. La canción "Tu amor es" fue presentada como adelanto de su primer disco, con un atrevido enfoque pop dance.
Con elementos que provienen tanto desde el folk urbano como desde las raíces de un folclor latinoamericano, Consuelo Montero ha desarrollado una propuesta de canción pop que la sitúa entre la oleada de modernas cantautoras de fines de los años '10, que combinan esas diversas influencias: desde la guitarra decidida de Mila Illanes al ukelele de Malú Mora y al pop rítmico de Dulce y Agraz. Consuelo Montero anota influencias de Violeta Parra, la estadounidense Carole King, el uruguayo Jorge Drexler y la mexicana Natalia Lafourcade y cuenta con estudios académicos de canto popular en la Escuela Moderna de Música desde 2006. Su veta como creadora aparecería, sin embargo, recién diez años después. Así ella consolidó un primer repertorio propio ("Chinita", "Vientito de mar", "Caos"), que sería publicado en el disco EP de seis canciones Sacar pa afuera (2018).
En la Universidad Austral y los pubs de la sureña ciudad de Valdivia nació Sexual Democracia, un grupo que desde una plataforma sencilla se convirtió en algún momento en un sorpresivo fenómeno de ventas y difusión, justo cuando la música joven chilena no lograba recuperarse de la caída posterior al llamado boom pop de los años ochenta. Desde entonces, el conjunto se ha mantenido activo, atrayendo hasta hoy a auditores a través de una mezcla musical que combina pachanga, sarcasmo, nostalgia y humor hacia el propio fracaso.
Tamara Larraín es la mujer detrás de Liz, cultora de una música colorida que se nutre de ritmos latinoamericanos, tanto del folclor sureño como de una música tropical más festiva y bailable. Tuvo experiencia como cantante adjunta a un elenco de jazz latinoamericano encabezado por el pianista Roberto Toti Monsalve, y como solista tomó su segundo nombre, Liz, para diseñar una propuesta identitaria. Así se volcó al pop desde ese enfoque latino, con el disco Hierbabuena (2015), que presentó canciones como "Miedo de querer" y la propia "Hierbabuena".
Fue una sorpresa la que en 2016 dio Rulo (David Eidelstein) al presentar su primer disco como autor solista, y no porque resultase inesperado un trabajo por fuera de su popular grupo, Los Tetas. El músico ya había mostrado hasta entonces otros proyectos y colaboraciones (como en el dúo Esencia), pero de todos modos Vendaval lo largó por un camino nuevo como autor e intérprete. No era esta vez el funk ni el R&B la base de su sonido, sino la tradición del vals peruano, la bossanova y la cueca brava lo que guiaba la autoría de sus propias canciones. A los 38 años, Rulo, conocido hasta entonces sobre todo como bajista, se afirmaba así con orgullo como un cantautor latinoamericano, uno que añade influencias hoy como residente de Ciudad de México, donde se emplea como parte de la banda de Mon Laferte, sin abandonar sus proyectos solistas: «Es el resultado de una vuelta súper larga, y agradezco haberme dado el tiempo. Encontrar mi identidad como autor era un anhelo muy grande. Lo que más me interesa en la vida es ser compositor».
Con el nombre tomado de un motel cercano a su sala de ensayo en el barrio Bellavista, el quinteto Sahara Inn partió su historia definiéndose como "electropical", y donde combinaban guitarra, sintetizadores y percusión latina. El 2014 debutaron con un EP homónimo, que continuó el 2016 con el disco Fantástica. Dos hermanos son el núcleo del grupo, que está abriendo circuitos en vivo y ha ido ganando seguidores. Las canciones buscan ser deliberadamente bailables, pero con episodios más suaves, como el que muestran en el tema "Entre sábanas".
Camila Bañados es cultora de una suerte de pop de dormitorio, un cancionero íntimo y reflexivo situado en un espacio reducido, lleno de abstracciones desde la letra y desde la música. Ella absorbe elementos diversos y dispersos para la elaboración de esa obra: la canción como artefacto, la electrónica de pulsos lentos, el componente jazzístico y la inspiración indie. Parte del elenco de artistas del sello Mescalina, publicó sus primeros discos en 2024.
Josefina Echenique fue la voz principal del grupo Cántaro, formado en la Facultad de Artes de la U. de Chile como resultado del Taller de Música Latinoamericana que impulsó allí el compositor, guitarrista y académico Claudio Acevedo. El ensamble representó el punto de partida para una renovación más de la música docta en su cruce con la música de raíz folclórica, y fue también semillero de compositores que tomaron peso durante los años 2000 y caminos musicales independientes en los 2010: Marcelo Vergara, Diana Rojas, Sebastián Seves, Mario Hurtado y la propia Josefina Echenique, con un proyecto solista tras su regreso de París, en 2014.
De Kiruza fue un grupo pionero en la introducción de ritmos negros (afrocaribeños, principalmente) en Chile, y una de las bandas más innovadoras que pasaron por la escena de música local durante los años '80. En plena dictadura desarrollaron una fusión que bebía del funk y el soul, sonidos apenas cultivados hasta entonces en Chile, y que ellos combinaron con elementos latinoamericanos y temáticas tercermundistas, creando un cóctel único en este lado del mundo, y que resultaría de gran influencia para posteriores grupos de hip-hop, funk y afines. Con períodos de interrupción en su trabajo conjunto, la banda se mantiene activa hoy, viva como referencia y también taller creativo y de eléctrica puesta en escena, con una agenda en vivo en marcha y el anuncio de nuevas grabaciones.
Lo de tener una carrera musical «internacional», ha tenido, en el caso de Yael Meyer, evidencia geográfica innegable. Nacida en Chile, vivió quince años en EE.UU., siguió en Boston sus principales estudios musicales, y mantiene lazos de trabajo con países tan distantes como España y Corea del Sur. Su pop de canto en inglés y ambientaciones sugerentes lo ha definido ella misma como «música electroorgánica».