Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Princesa Alba

La construcción de un personaje, o de varios personajes, situaron a Trinidad Riveros en un espacio central entre una generación de nombres femeninos del pop. El nombre fantástico de Princesa Alba apareció inicialmente por la afinidad que la joven cantante tenía con Colo Colo (conocido como el "equipo albo"), pero del mismo modo le dio un estatus propio entre toda una "realeza" de la música pop que entonces comenzó instalarse a fines de la década de 2010. Princesa Alba sería una figura ineludible en los tiempos en que la música urbana, el trap y el reguetón mezclados con el pop, el hyperpop y el soul, imperaron entre las audiencias millennial y centennial, la generación que hizo de las redes sociales sus principales canales.

Leche

Leche es el proyecto de música electrónica de Leandro Muñoz, quien junto a diferentes músicos asociados ha instalado una propuesta de pulsos a la vez dance y downtempo. Mantuvo un tiempo como vocalista a Marcela Thais, temporal integrante de Saiko. Figura también en los créditos de su discografía la cantante Celeste Shaw. Sus bases, ritmos y cadencias melódicas trip-hop llamaron la atención de Tricky, cuyo sello discográfico Brownpunk! llegó a contratar a Leche como primera figura no británica, en 2009. Ese año fueron teloneros del británico en un recordado concierto en el Teatro Caupolicán.

Daniela Serey

Antes de cumplir los 20 años, Daniela Serey se presentaba en escenarios como carismática cantante pop, siendo integrante del dúo Disket, un proyecto electropop que mantuvo en la Quinta Región junto al junto al productor Galmier Vargas y con el que mostró su voz en el disco EP Avanzar (2016). La quilpueína, sin embargo, emprendió en paralelo un camino solista que tomaría mayor definición conforme transcurrieron los años, que desembocaría en el álbum Ilusión (2018), uno de los puntos altos del pop de esa temporada.

La MoleStar Orquesta

El lenguaje conocido como “ritmo con señas”, creado en Argentina por el músico Santiago Vázquez, entonces director del ensamble de improvisación guiada La Bomba de Tiempo, ha sido la metodología de La MoleStar Orquesta. Dirigida en Chile por Antonio San Martín (n. 1984), bajista que tocó en las primeras bandas de Javier Barría e integró la formación original de Tizana, La MoleStar se convirtió en un referente local en la música a base de señas, una experiencia alternativa a la de Tárabust, que siguió una corriente europea de improvisación guiada.

Gabriel Vigliensoni

La vocación musical de Gabriel Vigliensoni se ha aliado a su gran capacidad de trabajo. Desde la adolescencia, sus intereses han tenido como principal guía la labor en recitales, producciones y grabaciones (colectivas o solistas), hasta que en la adultez tanta actividad ha llegado por momentos a desafiar la lógica de espacio-tiempo. Integrante en diferentes momentos de Lucybell, Los Mismos y Electrodomésticos, el tecladista se las ha arreglado para participar de varios proyectos musicales simultáneos y, a la vez, mantener una carrera individual como compositor y productor, desarrollada tanto en Chile como en Canadá.

Mako

María de los Ángeles Colas es el verdadero nombre de Mako, una de las cantantes de pop latino romántico que aparecieron sobre el final de la década de 2000, una vez que la fiebre de los programas de televisión, concursos y reality shows musicales perdieron temperatura. Al alero del productor y compositor Javier Domínguez, quien además trabajó con otras cantantes juveniles como  Paula Awad y  Camila Carlevarino, Mako editó en 2010 su primer disco, Volver a comenzar. A diferencia de la norma del pop radial y directo, la cantante privilegió la inclusión de ritmos latinos, latinoamericanos e incluso tropicales para el repertorio que desarrolló junto a Domínguez ("Tú me diste libertad", "Volver a empezar"). Con influencias de un pop fresco y comercial cercano a solistas como el argentino Diego Torres o el español Alejandro Sanz, Mako trabajó desde 2009 incluso antes de dar su primer concierto oficial a mediados de 2010. En el álbum aparecen los arreglos del bajista Luis Cheul, el director de orquesta José Luis Domínguez y el percusionista Carlos Toto Díaz (del grupo de fusiones Fractal).

Bambú

Un reggae vestido de pop distinguió los años de vida de Bambú; un conjunto cuyo vocalista, Quique Neira, resultaría fundamental para el posterior éxito de la banda roots Gondwana. El grupo fue parte del «Proyecto de Nuevo Rock Chileno» impulsado por la filial local de EMI en 1995, y logró considerable difusión para los singles "Mamá, yo quiero" e "In Jamaica". Varios de sus integrantes continuaron posteriormente vinculados a otras bandas.

Pía Zapata

Inspirada en el folclor sureño y con la influencia directa de Violeta Parra y Víctor Jara, la cantautora angelina Pía Zapata se inició imitando a los voceadores del Mercado de Chillán. Su trabajo de autoría musical tomó elementos de ese folclor profundo y lluvioso y lo llevó a los espacios de la música moderna, sobre todo durante su vida musical que desarrolló luego en Valparaíso. Grabado con una banda de apoyo conocida como Pía Zapata, Tomate, Palta, su primer disco es Música de mimbre (2013), trabajo donde combina instrumentos como el tiple, el bombo chilote y el cajón peruano, con la guitarra eléctrica, bajo y batería.

Florcita Motuda

Existen nombres inconfundibles en la música popular chilena, pero el de Flor Motuda es excepcional incluso entre los músicos de más firme identidad artística. Suele definirse a su trabajo como extravagante o experimental, pero acaso su principal valor esté en cómo ha ofrecido una propuesta de reflexión social por completo novedosa; aguda como pocas en su descripción de lo más pedestre de nuestra convivencia.

Ángela Acuña

Cellista y compositora de formación clásica, Ángela Acuña es una figura recurrente en los créditos de música incidental en el cine, en teatro y en televisión. Colaboradora de muchos musicos locales, desde el 2008 es parte de Malabia junto a Javiera Parra y Christian López, y el 2011 debutó con el disco solista Caverna, donde reunió sus trabajos por encargo para varios proyectos y canciones propias. En 2016 lanzó un segundo disco, con un mayor acento autoral: Música de Ángela.

Ambar Luna

Poeta, cantante, productora y freestyler, la calerana Ambar Luna Leiva Cárdenas es una de las figuras del hip-hop chileno en la época de la pospandemia, aunque ella se formó como niña y adolescente en batallas de rima improvisada durante la década de 2010, lo que le valió un soporte para una creación posterior. Ambar Luna no solo se activó desde el rap sino que cruzó territorios musicales, considerando elementos del pop, el R&B e incluso el flamenco, en contacto con los pulsos de la música urbana de su época, el reguetón y el trap. Sus líricas apuntan a temáticas de feminismo, contenido político y lucha y demandas sociales, cuando ella estuvo especialmente movilizada durante el estallido del 18-O.

Vicenta

Fue una versión suya para la canción de Javiera Mena "Acá entera", parte de las sesiones conmemorativas de los diez años del disco Mena (2010), la que marcó la primera emancipación de Vicenta Mendoza Rajevic en el pop como nombre propio. Diseñadora gráfica, editora, creadora del fazine Fanzinombre, ella tomó el nombre de Vicenta para continuar en ese rumbo, que más adelante la conectaría con la productora Entrópica con miras a su irrupción musical definitiva. Ello ocurrió  a través de un disco narrativa y sónicamente conceptual: Virgen suicida (2023).

Cristina Santiagos

Más que la balada en su estado natural, la cantautora Cristina Santiagos se volcó hacia un pop romántico en su propuesta musical. Sus canciones, sean de amor o de pérdida del amor, se han desplegado con más ritmo pegadizo que con el dramatismo propio del género. En 2011, a los 15 años de edad, escribió "Déjame", su primera canción, y ya tres años después Cristina Santiagos reunía un cancionero que llegó al disco en 2015 en Sin parches en la herida. El primer álbum de Cristina Santiagos contó con la producción de José Miguel Alfaro (y de Gonzalo Yáñez en dos temas), con quienes modeló el estilo juvenil, aunque incluso añadió matices de rock al sonido. Su primer single fue "Citas al cine" (con un videoclip rodado en Nueva York), pero allí presentó, además, un versión propia de "Luna roja", de Soda Stereo. En 2016, su canción "Cara o sello" fue parte de la teleserie "Preciosas" de Canal 13, y "No conmigo" de "La colombiana", de TVN, lo que le dio una nueva difusión radial. En 2018 lanzó Cassette, un segundo disco, que incluyó el sencillo "Lo que era antes de ti". Fue producido entre Chile y México, y esa primera experiencia de internacionalización le permitió reaparecer con canciones en teleseries, esta vez en la producción mexicana de Televisa "Ya mañana será otro día... mejor".

Augusto Schuster

Innegable galán adolescente del Bicentenario, Augusto José Schuster Picó marcó un punto de referencia en el teen pop chileno a partir de sus apariciones en las series televisivas “Amango”, “Química, el juego del amor”, “Corazón rebelde”, emitidas entre 2007 y 2010 por Canal 13, y que lo convirtieron primero en un demandado actor y luego en un popular cantante. Se estrenó como cantante con el disco Bonsai, (2017), y al año siguiente fue una de las figuras más aplaudidas en el programa del Festival de Viña del Mar.

Los Minimás

Los Minimás es un nombre pionero en cultivar el sonido del funk y del soul en Chile. Cuando esos géneros negros estaban en pleno desarrollo en Estados Unidos, a fines de los años '60, la banda registró un disco Larga Duración sólo con temas de ese estilo, en circunstancias que apenas se conocían esos ritmos en este lado del mundo, y solo se habían asomado aisladamente en canciones de algunos nuevaoleros, como Gloria Aguirre. Si bien su repertorio solo eran covers de temas norteamericanos, y su existencia se restringió solo al disco (no hicieron giras ni presentaciones en vivo) el conjunto es fundacional en la música negra hecha en Chile.

Darío

Cantante de pop romántico y melódico de acentuados matices rockeros, cuyas canciones comenzaron a aparecer en radios de música chilena a fines de 2011, a partir del single "Ser real". Fue alumno de la escuela de canto de Myriam Hernández y su primer disco se tituló Darío (2012) y fue producido por Felipe Flández, Gustavo Figueroa, José Miguel Alfaro y Javier Radovic.

Los Larks

Con un decidido carácter comercial, el grupo Los Larks fue la primera expresión local de vocación masiva inspirada en el movimiento beat que cautivaba al mundo a mediados de los años '60. Pese a su breve trayectoria —de algunos singles y dos LP—, el cuarteto no pasó en absoluto inadvertido gracias a su intachable ejecución musical, pero sobre todo por su curiosa caracterización visual del fenómeno colérico. Su repertorio entonces se basó en versiones de grandes éxitos internacionales de grupos como The Mamas and The Papas, Dave Clark Five, The Monkees y, por supuesto, The Beatles.

Daniela Aleuy

Daniela Aleuy fue, junto a María Ela, la última figura en la era del TV pop antes de la irrupción de los reality shows y concursos de talentos con sus figuras mediáticas en distintas estaciones, como Ximena Abarca, Mónica Rodríguez o María José Quintanilla. Aleuy y su compañera cantaron en el coro del programa "Pase lo que pase" y desde allí instalaron sus nombres como cantantes solistas. En 2001 llegó a representar a Chile en el Festival de Viña y terminó convertida en popular figura, aunque por corto tiempo.

CineMarte

Calificados incluso por ellos mismos como una "boyband", CineMarte se formó por cinco amigos que desde adolescentes tocaban juntos con el nombre de Confesión. A diferencia de una "boyband" tradicional,  ellos destacaban que componían y tocaban sus canciones, e inspirados, como dijeron a la prensa, en su amor al cine y en la convicción que su música era "de otro planeta", en 2006 cambiaron su nombre a CineMarte. El 2009 presentaron el primer disco, Un día de abril, y con canciones de pop melódico y letras de amor, tuvieron una historia de cinco años y dos discos.

Violeta

La música de Violeta es puro pop. No podía ser de otra manera, si su música ha surgido casi completamente de Liverpool donde ha vivido por una década especializándose en Estudios de Música Popular. Violeta asistía a las fiestas organizadas por Hive Collective en esa ciudad, donde se montaban shows de electrónica con DJs locales.