Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Almendra

Sólo hasta 1998 esta cantante melódica mantuvo su nombre de Gisella Valenzuela en los escenarios de Curicó. Después de ganar ese año un festival de la canción en Curepto, tomó el pseudónimo de Almendra para dar pasos determinantes en los estudios de grabación, en las orquestas populares y en los micrófonos de apoyo de grandes nombres de la balada y el pop, incluido el venezolano José Luis Rodríguez. Esa ruta desembocó diez años después en su primer disco solista, De música y alma (2009).

Kokeshi Murata

La explosión del j-pop (pop japonés) y la cultura oriental entre los niños y adolescentes tuvo en 2005 al dúo Kokeshi como su primera cara visible mediáticamente, a pesar de que cinco años antes ya existían cultores de la música japonesa, como el dúo ByS Revolution o la cantante y actriz Jessica Toledo.

Claudio Carrizo

El productor, compositor y cantante Claudio Carrizo Viviani dedicó la mayor parte de su carrera musical a trabajar para otros artistas (Nicole, Keko Yunge, Álvaro Scaramelli), de cuyos espectáculos también ha sido corista. Su debut discográfico en 2003, el único álbum solista, permitió también calificarlo como cantautor romántico durante una época de oro para la televisión chilena, cuando también Carrizo trabajó como músico y productor en los nacientes reality shows y programas de talentos de canto. En los veinte años posteriores, hasta su muerte en 2024 orientó su oficio a los estudios de grabación y sets televisivos.

Cabaret Nobelle

Banda asociable al pop europeo, de vida más bien breve y lineamientos novedosos para la escena local. Su noción del cabaret como espectáculo integral fue uno de los principios trabajados por este grupo de sonoridad elegante, pulcra y cuidada puesta en escena, e influencias francesas y británicas (de hecho, varios de sus integrantes provenían del conjunto Play, asociable al brit-pop). Sus exigencias escénicas volvieron su agenda en vivo en un plan selectivo, animado por la publicación de dos álbumes, en 2008 y 2011. Algunos de sus integrantes se sumaron luego a bandas como Jirafa Ardiendo y Población Parlante.

Pailita

“Dímelo ma”, la canción chilena más escuchada en plataformas digitales durante 2021, fue el estímulo crucial para que Pailita se convirtiera en un nombre reconocible para una audiencia masiva, entre la abundancia de nombres agrupados bajo la etiqueta de música urbana desde la década de 2010. Su colaboración en ese éxito de Marcianeke le dio visibilidad a un incipiente recorrido discográfico que se había iniciado solo un año antes y que luego anotó otro hito con “Ultra solo”, a dúo con Polimá Westcoast.

$990

No es que la entrada a sus conciertos o el disco cuesten nuevenoventa, sino que el dúo formado por Ana Norambuena y Pablo Muñoz lleva ese nombre, tan familiar para los buscadores de ofertas. Como son sólo dos, se van intercambiando los instrumentos: teclado, sintetizador, guitarra, bajo, batería programada. Es la voz de Ana la que prende un puñado de lúgubres y grises canciones sobre la vida en Santiago bien delineadas por el pop, aunque con algo de herencia pospunk. Luego de darse cuenta de su común interés musical, ambos integrantes empezaron hacia 2003 a componer temas en una línea amplia, con la guía de Sonic Youth, Velvet Underground y Los Prisioneros como citas recurrentes.

Andrea Velasco

Conocida como actriz de televisión y cine, campo en el que llegó a participar en la trilogía del director Nicolás López (Qué pena tu vida, 2010; Qué pena tu boda, 2011; Qué pena tu familia, 2013), Andrea Velasco mostró masivamente su lado musical una vez que publicó sus primeras canciones, reunidas en un EP que elaboró junto al músico Andrés Pérez Lecaros y que contó con la participación de la estrella del pop Francisca Valenzuela. Con estudios en Projazz y también en Buenos Aires, la cantante ya había aparecido en 2009 en clubes de jazz realizando conciertos de repertorio pop y soul. Entre sus colaboraciones previas a su debuto como solista, se registran trabajos con Pedropiedra, Yo soy Pérez y Los Tetas.

María Jimena Pereyra

La ganadora de la primera generación del programa televisivo "Rojo, fama contrafama" fue, en el año 2003, María Jimena Pereyra. El triunfo la llevó a convertirse en punta de lanza del fenómeno mediático y discográfico que generó ese espacio de TVN. Junto a ella, Leandro Martínez, María José Quintanilla, Daniela Castillo y otros jóvenes intérpretes saltaron del anonimato al estrellato en pocos meses, convirtiéndose en artistas súperventas que fueron acogidos con entusiasmo por una industria en crisis. Tras tres discos, a fines del 2006 salió del programa, y aunque nunca se ha desligado e la televisión -ha sido conductora o panelista en varios espacios- nunca ha dejado de presentarse en vivo y de editar discos.

Mako

María de los Ángeles Colas es el verdadero nombre de Mako, una de las cantantes de pop latino romántico que aparecieron sobre el final de la década de 2000, una vez que la fiebre de los programas de televisión, concursos y reality shows musicales perdieron temperatura. Al alero del productor y compositor Javier Domínguez, quien además trabajó con otras cantantes juveniles como  Paula Awad y  Camila Carlevarino, Mako editó en 2010 su primer disco, Volver a comenzar. A diferencia de la norma del pop radial y directo, la cantante privilegió la inclusión de ritmos latinos, latinoamericanos e incluso tropicales para el repertorio que desarrolló junto a Domínguez ("Tú me diste libertad", "Volver a empezar"). Con influencias de un pop fresco y comercial cercano a solistas como el argentino Diego Torres o el español Alejandro Sanz, Mako trabajó desde 2009 incluso antes de dar su primer concierto oficial a mediados de 2010. En el álbum aparecen los arreglos del bajista Luis Cheul, el director de orquesta José Luis Domínguez y el percusionista Carlos Toto Díaz (del grupo de fusiones Fractal).

Josefina Espejo

Si bien su creación como compositora de canciones tomó peso a mediados de la década de 2010, Josefina Espejo Muñoz aparece como una voz instalada en el circuito no presencial durante el año de la pandemia, con una serie de canciones de un carácter sadcore y enfoque autobiográfico, que ella fue presentando a medida que avanzó 2020 y se convirtió en los dos volúmenes del disco Lilit. Primero "Tropas" o "Manifiesto", y más tarde "Cuéntame" y "Fhumo". Por ese tiempo, su trabajo también se conectó con “Silenciadas”, para el que aportó con la canción "Sara" en este proyecto de la Corporación Miles que buscaba la visibilización de las historias de las víctimas de femicidios en Chile. Allí también participaron Denise Rosenthal, Cancamusa, Yorka, Camila Vaccaro, Esteza, De Lein, Juanita La O, entre otras cantautoras chilenas, además de la mexicana Vivir Quintana, que entonces se alzó como un emblema latinoamericano de esa lucha.

Matahari

El nombre de Matahari es principal en la línea de músicos chilenos que desde los años 90 ha mantenido viva la dedicación al soul, el funk y el acid-jazz con formación académica. Antes del surgimiento de grupos como Mamma Soul (funk latino), Feria (pop-soul) o Alüzinati (nu jazz), Matahari fue la primera banda establecida en esa corriente, y se ha alimentado con naturalidad de los distintos integrantes que han pasado por la banda, entre quienes destacan las cantantes Gloria Pérez y, sobre todo, Ema Pinto, avanzada solista vocal que le dio al grupo su identidad definitiva.

Mamma Soul

Mamma Soul marcó una época en la música moderna chilena en el cambio de mileno con su configuración de ensamble de mujeres pero sobre todo por una propuesta que integraba amplias influencias. El grupo tomó como propias las escuelas del soul clásico, el hip-hop, el reggae, el blues y la música latinoamericana, que a lo largo de una historia de casi 30 años, no exenta de altibajos y cambios en su formación original, se mantuvo como referencia entre el público. De su primera época destacó el círculo virtuoso creado entre sus integrantes y las canciones que acompañaron el disco Fe (2001), junto con la presencia de Moyenei Valdés como una de sus vocalistas principales. De la segunda época, con una renovada formación y jóvenes valores que provenían de diversos círculos musicales, se apuntan nuevas influencias musicales que desembocaron en el álbum Raza (2012). El verano de 2026, Mamma Soul anunció su separación definitiva como proyecto.

Karen Olivier

Los escenarios que hicieron conocida a Karen Olivier fueron los estudios de televisión. Aunque ella ya cantaba covers siendo preadolescente con el grupo Quimera, los ojos del gran público la vieron pasar por programas juveniles de alta sintonía como “Rojo” de TVN y “Mekano” de Mega. Con una voz que mezclaba estilos de la balada latina y la balada R&B Karen Olivier perteneció a esa partida de populares solistas formadas frente a las cámaras, aunque no con el éxito de figuras como Daniela Castillo, Carolina Soto, Ximena Abarca o Karen Paola.

Emaflu

En un desdoblamiento entre la flauta traversa y el saxofón, sus instrumentos esenciales como intérprete, además del canto, Ema Morales ha sido una figura en la música popular desde distintos ángulos: por un lado sesionista y por otro solista, pero además con distintos rumbos musicales, que la sitúan tanto en el neosoul y la canción pop como en ciertos acercamientos a la música urbana. Junto al productor Cuatrobeats trabajó en sus primeras canciones, en el EP Agua (2022) y el LP Ema (2024). Ese mismo año marcó otro hito en su trayectoria solista como artista de apertura del concierto de Tom Jones en el Movistar Arena.

Lua de Morais

La cantante y autora chileno-brasileña Lua de Morais llegó al país con 19 años en 1999, pero su figura y voz se hicieron conocidas como concursante de “Rojo internacional” en 2005, la primera competencia de “Rojo, fama contrafama” que incluyó a solistas extranjeros (el cubano Sandier Ante, la venezolana Simoney Romero o el ganador de esa versión Orlando Oliva). Lua de Morais no obtuvo mayor figuración en ese apartado aunque así pudo comenzar una carrera en TV y luego publicar en Chile discos en los que reduciría finalmente su nombre artístico al de Lua.

Connie Castro

Presentada a menudo como una cantautora chileno-colombiana debido a su infancia vivida en entre las ciudades de Neiva y Bogotá junto a su madre chilena y padre colombiano, Constanza Castro hizo su aparición en el circuito de la música independiente hacia 2017, tras regresar a Chile a los 14 años. Su estreno discográfico como Connie Castro tuvo lugar con Miscelánea (2019).

Constanza Herrero

Cantante y autora, Constanza Herrero debutó discográficamente con su nombre en 2017, pero mucho tiempo antes había aparecido en la música con el pseudónimo Kota, con el que grabó un primer EP (Actúa hoy, 2007). Así se integró a Six Pack, uno de los conjuntos de pop adolescente que dominaron una década. Su estreno tuvo lugar nada menos que en el Festival de Viña del Mar de 2008, cuando debió reemplazar “de urgencia” la salida de Raquel Calderón del grupo, quien entonces iniciaba una carerra solista como Kel. A los 16 años, Herrero llegaba entonces al grupo y también al set de de la serie juvenil de TVN “Karkú”. Así grabó el disco Up (2009), de Six Pack, y en luego inició una carrera solista, que la llevó a Australia tras finalizar el colegio. Allí estudió en la Western Australian Academy of Performing Arts, donde incursionó en el teatro músical y el canto popular. De esa experiencia formativa surgió un trabajo de composición de canciones pop, en el que integró influencias del folk, el R&B y la música latinoamericana.

Sol Bustamante

Si bien ha debido lidiar con la estatura musical de su hermana Mon Laferte, Sol Bustamante recorrió caminos propios en la música, desmarcándose de aquella referencia tan inmediatista. Sus canciones, profundamente personales, combinan un imaginario pop de autor con oscuridades y luces, el enfoque de la música indie y sonidos que se mueven entre lo acústico y lo electro. Su álbum debut, Amoralíptico (2025), marcó el fin de una larga época para ella como imitadora de estrellas mundiales de la música y el inicio de su vida como cantautora.

Jorge González

Haber sido el compositor, vocero y líder de un grupo tan significativo como Los Prisioneros marca a Jorge González en el total de su trayectoria, si bien su trabajo solista es igualmente contundente y puede apreciárselo en cuanto tal. Dentro y fuera de esa banda, el músico nunca dejó de buscar formas nuevas de encauzar su talento en la música de vocación popular y en la opinión sobre el país y sus circunstancias. Casi sin pausas, esa inquietud ha asumido formas diversas, de recepción dispar pero encomiable búsqueda creativa, en diversos géneros, proyectos de dúo (como en Gonzalo Martínez y Los Updates) y colaboraciones; aunque también, a veces, completamente a solas (durante un período, bajo el seudónimo Leonino). Su biografía muestra los elementos propios de una vocación artística de alto vuelo, con períodos de residencia en el extranjero (al menos en Nueva York, Ciudad de México, Berlín y Valencia), años agitados por razones extramusicales, e ideas y venidas con su proyección pública como cantautor. La más marcadora de estas vicisitudes, sin embargo, fue el accidente cerebrovascular sufrido por él en 2015, que detuvo casi por completo su agenda de recitales y ha determinado significativamente su trabajo de composición y grabaciones.