Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Un "pop sesentero" es lo que definió el sonido del dúo Reina Morsa, que el año 2009 armaron dos músicos del sur: Vicky Cordero, Punta Arenas y Mico Rubilar, de Los Ángeles, y que ese mismo año debutó con un EP que le permitió abrir sus primeros circuitos en vivo. Dos discos siguieron a ese debut, que la crítica calificó alguna como "melodías felices con líricas tristes", y que tuvo bastante difusión de algunas canciones, como "Navegar" o "Fiesta pequeña". El año 2013, cuando ya eran un cuarteto, terminaron con su historia. Vicky Cordero se incorporó a varios proyectos, entre ellos el grupo Slowkiss como bajista, y también inició un camino solista pop presentándose como Círculo Polar, mientras que Mico formó el trío Medio Hermano.
"Soy mujer" es una canción-manifiesto de Ana Margarita, personaje de fantasía que encarna la actriz Gabriela Ocampo, en su faceta de cantante pop. La canción fue lanzada el Día de la Mujer de 2016, y comenzó a difundirse como ariete de su primer álbum, que enarbolaba entonces una férrea defensa de las libertades personales y la no discriminación de géneros. Soy la que quiero ser contó entonces con una marcada propuesta de música latina y elementos de la electrónica, reconvertida en lo que ella denominó como "pachanga chilena". Si bien el proyecto musical ha girado en torno a a Ocampo, la presencia del director musical, compositor , Sebastián Hidalgo, fue fundamental en este primer período musical, no solo con la coautoría del repertorio del disco sino además con la dinámica puesta en escena de ritmos y bronces.
Antes de alcanzar la mayoría de edad Catalina Herrera ya contaba con un abundante set de canciones autorales en el campo de la música urbana. Con su alias de Bby Sowl (Baby Soul) consolidó un trabajo que había iniciado apenas como una niña en las canchas barriales, vinculándose con ambientes raperos y el freestyle. Pero su música se proyectó más allá de esa sola cultura callejera, considerando elementos del trap y el reguetón, aunque también de músicas radiales, como el R&B y el pop dance, junto con una apropiación de la raíz flamenca, como en su canción "Gitana".
Una música de auténtica visualidad, que tiene el sello de la cantante Patricia Rojas, marca la propuesta de María Bonobo, grupo creado al interior de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile por un elenco de estudiantes. A menudo representada en la figura de "la banda de los cuerpos desnudos", María Bonobo nació como inspiración espontánea tras la experiencia que significó su show de apertura del concierto de (me llamo) Sebastián en 2015, en la propia universidad. El nombre del proyecto proviene de la influencia del escritor Pedro Lemebel junto al comportamiento sexual de los chimpancés bonobos. Y su música expone signos del rock y el pop, pero también de aspectos de la electrónica de teclados, además de los ritmos urbanos que se impusieron a fines de la década de 2010. En sus discos EP de 2016 y 2019 han trabajado junto a músicos como Pedro Frugone e Ignacio Redard.
Consolidado como pianista y compositor a fines de los años '10, Raimundo Barría es parte de una generación de músicos de jazz que confirmaron el estatus del piano en ese universo jazzístico, siempre un contexto de escasez de instrumentos. Junto a él están también Tomás Krumm, Valentino Baos, Sebastián Castro y más adelante Joaquín Fuentes, entre otros nombres. En sus inicios músico de la orquesta de ska y swing Santiago Downbeat, Barría recorrió un extenso camino en el jazz como sideman hasta desembocar en el disco Inercia (2020), el primero de su historia, parte de una serie de álbumes con nuevos compositores de jazz editados por el sello Vértigo.
El registro y los modos del crooner han sido los más cómodos para que José Luis Arce despliegue su gusto por el canto, practicado en su caso por más de cuatro décadas y con una presencia televisiva y en escenarios que, por períodos, ha sido intensa. Aunque la asociación inmediata de su nombre lo acerca a Frank Sinatra —«el Sinatra chileno» ha sido una presentación en vivo y en impresos para promocionar mejor sus shows—, su repertorio acoge también canciones popularizadas por Tom Jones, Barry White, Neil Diamond y Lou Rawls; entre otras figuras de la música popular en inglés, sobre todo famosas en los años sesenta y setenta. Invitado habitual a "Sábados gigantes" en los años de más alta sintonía de ese programa, un segundo lugar en el Festival de la OTI-Chile (1989) y otro en el Festival de Viña del Mar 1990 se cuentan entre las conquistas de su trayectoria. Arce es un cantante activo en vivo, integrado también como cantante del extenso ensamble de la Universal Orchestra.
Un declarado e intenso pop dance con ritmos incorporados desde el reguetón impulsa a "Mi naturaleza", una de las canciones que pusieron en vitrina a la cantante juvenil Ciey, el pseudónimo musical de Constanza Coty Azócar, solista y también bailarina. Tuvo sus primeras apariciones en pantalla siendo niña, hacia el año 2006, cuando formó parte del elenco del programa “Rojito”, de TVN. Ya convertida en adolescente, en 2011 llegó al programa juvenil de Chilevisión “Yingo” (Arenita). Entonces comenzó a incursionar en la danza y a trabajar en un proyecto pop bajo el nombre de Ciey. También locutora radial, ha contado con colaboraciones con Maitén Montenegro como maestra de escenarios y coreografías musicales, con quien llegó a actuar en en el Teatro Caupolicán en 2012. Un año después lanzó su primera canción, titulada “Esta es la noche”, otra muestra de músca bailable, radiable y juvenil, con textos en inglés, en una tendencia del pop femenino de la época.
Felipe Schuster integró Hic Sunt Leones, banda de la segunda mitad de la década de los 2000, con la que elaboró un sonido pop que si bien no alcanzó ecos masivos, fue ampliamente reconocido por su factura. Hacia fines del 2011, cuando ya el proyecto no existía, Schuster comenzó a desarrollar un trabajo solista que el 2012 presentó en vivo, y en el disco Atiempo (2013). Con sonidos similares a su banda de antaño, un tributo al tema "Campos verdes" de Eduardo Gatti, que grabó junto al propio cantautor y la producción de Pablo Stipicic. Al tiempo que alterna su oficio musical con su profesión de abogado, ha seguido componiendo canciones y su segundo trabajo fue La montaña (2015), y desde entonce sigue lanzando singles en sociedad con el compositor Javier Barría.
La historia de Sicadélica asocia inevitablemente su sonido al de una generación, aquella del dream-pop ensayado primero en Inglaterra y abrazado también en Chile durante los años noventa por bandas que encontraron en la distorsión de la guitarra eléctrica, la languidez vocal y la ambientación a partir de efectos eléctricos una identidad a la vez sugerente y evasiva. Se hicieron conocidos, entonces, entre la audiencia que en Santiago seguía a Solar y Sien. Pero Sicadélica esperó para mostrar su principal particularidad, cual es la de haber esperado veinte años para publicar un disco. En efecto, En silencio (2019) reunió el trabajo antiguo de la banda, y fue presentado en vivo (en Sala Máster) como en una promoción hecha y derecha, con tres de sus miembros fundadores (salvo el bajista Nicolás Loi) a bordo.
Claudia Elso integra una partida de solistas sureñas con voz propia que se hicieron escuchar a fines de los años 2000 en distintos frentes, desde Vasti Michel y Fabiola González, comprometidas con el folclor, hasta Rocío Peña y Daniela Henríquez, dentro del pop. Su trabajo autoral tomó cuerpo en 2013, cuando publicó el disco Concepción árbol de poder, representativo de la ciudad donde nació y se convirtió en músico.
El apodo se lo dio un amigo humorista que advirtió en él su habilidad de desdoblamiento estilístico y capacidad de convertir la música en un trabajo hora-hombre: «Vo' ganai más que un parquímetro», le dijo Carlos Helo en 1980. Desde entonces el pseudónimo de Parquímetro se ha hecho tan popular como el rostro de este trombonista, habitual de orquestas televisivas, pero también respetado en agrupaciones de jazz, salsa y swing, y a quien pocos conocen por su nombre real: Héctor Briceño. Su inesperada muerte en mayo de 2019, debido a un infarto, vino a remecer a la música popular chilena, a sus contemporáneos de orquestas y a sus seguidores, que lo consideraron entonces "el padre de las secciones de bronces de Chile".
Desde la tradición trovadoresca de la poesía y la guitarra sola, Francisco Pancho Domínguez transitó hacia una música que expone diversos resultados, amplios sonidos y aproximaciones incluso a la canción pop. Dos discos EP y un largaduración marcaron su recorrido por la década de 2010, un pródigo período creativo en que Domínguez expuso una música influenciada por grandes nombres de América Latina, desde Silvio Rodríguez a Spinetta y Drexler, e incluso los chilenos Manuel García y Nano Stern, cantores folk de dos generaciones.
K-réena es un pseudónimo de absoluta fantasía funky utilizado por la cantante Katherine Macarena Contreras Contreras, como representación fonética de una contracción entre sus dos nombres. K-réena pertenece a la camada de artistas vinculados al R&B que aparecieron con decisión en la segunda mitad de los años 2000: Loretto Canales, Go, Rulo, Consuelo Schuster, Martina Lecaros, Mistysa, Celeste Shaw, Carito Plaza, Capy o Ignacio Torres.
Apadrinada por la baterista Juanita Parra e integrada a conciertos de Los Jaivas en 2009, la cantautora penquista apareció en 2007 en los circuitos universitarios de su ciudad como uno de los nuevos nombres de la canción acústica personal, que alterna el canto solo con guitarra y la influencia del pop. Rocío Peña participó activamente de la primera oleada de músicos cuyos trabajos se propagaron por plataformas de internet.
Ciudad Satélite fue parte de la oleada chilena de britpop, sonido que esta banda de la comuna santiaguina de Maipú tomó de la mano de Canal Magdalena, de quien efectivamente fueron ahijados en sus comienzos. También pertenecen al gran circuito de rock independiente, sólo que desde esa posición grabaron su disco debut en Argentina y lograron una nominación a los premios de MTV Latinoamérica en 2005.
A sus 19 años, Pablo Herrera abrió con su primer disco la historia de uno de los solistas chilenos exitosos de la música local. Rubricado primero como trovador o cantautor, se movió en escenarios alternativos hasta comienzos de los años noventa, cuando por propia opción decidió acercarse a la balada y desvió su rumbo hacia nuevas audiencias y alcances. "Alto al fuego", "Entre dos paredes", "Tú eres mía" y "Amor, amor", son algunas de sus canciones ancladas en la memoria colectiva local de las últimas décadas.
Desde la guitarra eléctrica y el rock-pop, Daniel Chiang apareció en una escena indepedendiente como cantautor con material como "Renacer" y "Letras por pistolas", primeros resultados de un trabajo de composición que lo llevó a grabar un álbum debut con el sello Pez Records y la mirada del productor Christian Gálvez, músico de jazz que ha colaborado con Chiang. Con estudios tempranos en el Conservatorio de la Universidad de Chile, y luego de música en la Escuela Moderna de Música y de sonido el Uniacc, Chiang viajó a la escuela de Berklee, en Boston. Sus discos son Letras por pistolas (2011) y Géminis (2016), que presentó singles como "Tus trampas" y "Mucho que dejar". En el intertanto de ambos títulos, grabó un álbum en directo con material propio en versiones acústicas y eléctricas con banda, y ya en 2019 Chiang anunciaba un tercer disco de estudio con la canción "Nos volvemos a encontrar", producida por Leo García.
Mitimitis es el nombre de una goma de mascar de dos sabores popularizada sobre todo en los años '80. También es el nombre del dúo formado por Daniel Araneda y Manuela Culaciati que tomó esta imaginería como símbolo para un ademán musical naif, con estética preadolescente y una apuesta lírica muy próxima al lenguaje coloquial. Mitimitis fue un exponente en la escena del pop lo-fi en Santiago en sus tiempos, previos al estallido de octubre de 2019. En sus canciones, el dúo mira hacia el mundo exterior, incorporando referencias a la cultura pop y engranándose en una suerte de diálogo con la memoria colectiva de una generación que creció en el nuevo siglo. Tres discos EP antecedieron la publicación de su primer álbum, Terror en el autocine (2020).
La amistad y diversos proyectos profesionales mantenían cerca a la cantante Javiera Parra, la chelista Ángela Acuña y el guitarrista Cristián López cuando hacia 20007 decidieron encauzar esa sintonía en un proyecto musical más ordenado. Para López y Parra, Malabia fue la banda paralela a su trabajo de entonces en Javiera & Los Imposibles, mientras que Acuña ordenó ahí una vocación pop diferente a la mostrada por ella en la composición de música incidental para teatro y televisión. Su único disco, Malabia, apareció en 2008, y Javiera Parra lo definió como el conjunto de «canciones bien diversas, algunas con sonido más rockero, otras electroacústicas, hay harta mezcla des chelos, vientos, bases programadas. Es un trabajo bien interesante y libre». Los tres integrantes se alternaban funciones dentro de la banda, que en septiembre de 2009 ofreció su primera presentación extranjera durante un viaje a Panamá.