Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
La actriz, compositora y cantante Yenedith Arias escogió el nombre Volcanes Submarinos para un proyecto encaminado hacia la experimentación sonora desde el pop y la canción de autor. El uso de sonidos abstractos y de textos de carácter existencialista caracterizan su música, representada en dos discos de estudio.
Loretto Canales es una de las más técnicas y poderosas voces de la década de 2000, categoría que quedó expuesta mucho antes de editar su debut, Loretto (2012). Fue en el lapso que va de 2002 a 2009, cuando apareció como corista en diversos proyectos: desde el pop latino y la balada romántica hasta la música tropical, pero sobre todo a partir de su llegada a una nueva partida de artistas de soul y R&B, con un caudal vocal propio de alto alcance y potencia.
Como en general son las de las llamadas “súperbandas”, la del grupo Pillanes es una historia intensa: los hermanos Felipe y Pablo Ilabaca, fundadores de Chancho en Piedra, y Pedropiedra son parte del elenco musical de 31 Minutos, que desde el año 2012 se comenzó a presentar regularmente como un espectáculo musical. El año 2014 sumaron a su agenda en vivo ciudades mexicanas, y allá estrecharon la amistad con Mauricio y Francisco Durán, residentes en Ciudad de México desde el 2008, y que habían terminado poco antes con su grupo Los Bunkers. De a poco fueron conversando a la idea de hacer un disco, y en abril de 2018 se propusieron hacerlo de una vez. Se encerraron dos semanas en una casa de Valparaíso y compusieron y grabaron 12 canciones. En pocos meses presentaron el disco Pillanes.
Samuel Maluenda, también conocido como Samy Maluenda, es un bajista de versátil disposición en la música popular y el jazz, donde ha encontrado un espacio para proyectarse como nombre propio desde los ángulos de la composición, la organización de agrupaciones y la experimentación con el instrumento. Sus bajos de seis y hasta siete cuerdas están presentes como sonido central en álbumes de jazz fusión que ha producido, con música para cuarteto, octeto e incluso trabajos de dinámica solista como Luna (2021), el más experimental de su trayectoria.
Pastora Alfonsina Soto Haro es una cantautora chilota, nacida, criada, crecida y vivida en Castro, cuya música se basa en la tradición del folclor del archipiélago, sus ritmos, la geografía humana, costumbres populares y paisajes naturales. Ese material de corte pop folk incorpora y fusiona la imaginería de danzas chilotas, valses, sirillas, periconas y cumbias, presentes en discos como Por el litoral (2017) y Soy del sur (2020).
Pocos músicos en Chile pueden mostrar las cifras de venta de Alberto Plaza. Sus marcas comerciales son aún más impresionantes si se considera que las ha conseguido muchas veces tan sólo con una guitarra acústica, el instrumento clave de sus canciones y de una carrera musical que, aunque con los años derivó parcialmente hacia ritmos y colores tropicales, está construida sobre la base de históricas baladas de amor y de himnos de consideración humanista.
De todos los proyectos desarrollados por los ex integrantes de Los Tres luego de la primera disolución de ese grupo, en mayo del 2000, Pettinellis fue el que generó mayor atención y obtuvo más sonados éxitos; aunque también el de más corta vida. El cuarteto le sirvió a Álvaro Henríquez para afianzarse un rato más como líder de una banda antes de decidirse por una carrera solista (y, a la larga, terminar por reunir a su primera banda), y difundió masivamente el trabajo de sus acompañantes, todos los cuales se mantienen hasta hoy vinculados a la música de algún modo.
Keko Yunge debutó en 1984 como cantante en Sábados Gigantes, en un oficio que él ejercía en pubs, alternando covers - el repertorio habitual de esos espacios- con temas propios. El sello RCA le ofreció entonces grabar un disco, sus canciones ingresaron a las radios y así, un poco de golpe y cuando tenía 22 años , inició una carrera profesional como músico, fundamentalmente con canciones de amor, pero también con temas sociales y reflexiones generacionales. En 1994 presentó el que tal vez es mayor hit de su historia, “Pensando en ti”, parte la banda sonora de una teleserie de TVN, y al año siguiente actuó en el Festival de Viña del Mar por primera vez. Su actividad musical ha pasado por distintos periodos de intensidad, pero sigue siendo un músico activo, que desde los años 2000 se acercó a temáticas ecológicas y a otros géneros musicales.
Guitarrista de rock y pop, cantante y compositora, Cler Canifrú es además una activa sesionista en la industria musical, cuya cara más visible estuvo en sus años como integrante de la agrupación de respaldo de Myriam Hernández, que es donde tuvo su primer trabajo profesional como guitarrista. Además ha cumplido ese rol en diversas grabaciones de discos de Daniel Lizana, Felo Foncea, Hidalgo y Murciélago, banda que integró a fines de los 2000. El 2014 plasmó por primera vez sus propias canciones, en el EP Posavasos, que el 2015 dio un paso más con LP con K9, del que ha lanzado varios sencillos promocionales. Desde el 2015 también es parte del trío Lilits.
Influenciada por el neosoul, el jazz y el pop rock latino, Zapapanta ha mostrado una faceta más de Florencia Novoa, de formación lírica solista y coral, además de compositora de música contemporánea y reconocida como la cantante de MediaBanda desde fines de la década de 2010. Su trabajo en los CHT Estudios, donde grababa sus discos la propia MediaBanda, le permitió a Novoa registrar una canción propia. "Palabra cortada" fue entonces el origen de Zapapanta, agrupación que se completó para esos efectos con los músicos Luciano Altair (guitarra), Benjamín Luna (bajo), proveniente del grupo Oliva, donde también militaba Florencia Novoa en esos tiempos, y Franco Palleres (batería). Más adelante grabaría una segunda canción, "Andar", junto a músicos de jazz generacionales como el pianista Camilo Aliaga y el trompetista Juan Pablo Salvo. En 2022, Zapapanta publicó el EP de cuatro canciones Suite, con un pop de sofisticada factura, y el anticipo de su álbum de estreno.
Las funciones de intérprete, compositor y productor han ocupado por más de veinte años a Andrés de León, baladista chileno que añade a su oficio de cantante la capacidad autoral que le ha permitido poner temas suyos en discos de estrellas extranjeras como Yuri. Ha grabado, también, con Toni Braxton y Sin Bandera. "Mi loco amor de verano" (1993) se instala como su canción más conocida. Se suman los hits “A la luz del mar” y “Anclada a mi corazón”. En los años noventa, el músico mantuvo períodos de trabajo en Estados Unidos, con énfasis en la asesoría de intérpretes más jóvenes y de orientación pop. Su presente es el de un trabajador de la música «centrado en ser cantante», según sus propias palabras.
Como las cantantes Anto Segovia y Katteyes, Dani B es otro nombre de la generación Z que hizo de las plataformas digitales y las redes sociales su vitrina de visibilización, proyección y construcción de una gigantesca audiencia, antes de pasar a la música pop. Con cientos de miles de seguidores en TikTok, Daniela Bustamante combinó su presencia en la cultura del entretenimiento y la creación de contenidos digitales con la composición de canciones, que desembocó en el disco Huellas (2022).
El triple frente vocal del grupo pop femenino Mamma Soul tuvo sus líneas bien definidas: Moyenei Valdés aportaba el carácter soul melódico a la banda y Misti-k el ritmo hip-hop de rimas y canto. Jeannette Pualuan, compositora, autora y cantante, se ubicó en la canción de raíz latinoamericana. Fue la misma característica que una vez retirada del grupo para iniciar la ruta solista expuso en sus propias composiciones pop en el disco Salviamialma (2004).
Duobit partió como el proyecto a dúo de Víctor Mahana y Daniela Jordán (María Perlita), quienes se asociaron por tres años de acuerdo a un esquema de total colaboración: programaciones y bases a cargo de Víctor; y letras y voz, bajo la responsabilidad de Jordán. El fruto de su trabajo quedó registrado en el disco Mis amigos (2008), que el dúo puso a disposición para descarga gratuita y definió de un modo peculiar: «Atari and Nintendo chipsounds, analog vintage drum machines, power bass y guitarras; grandes coros, voces claras y mucho sentido del humor». Negro sarcasmo, ambientaciones densas y versos dramáticos eran algunas de sus marcas. Un viaje de Daniela Jordán a Europa, en el 2008, dejó a Duobit con una nueva vocalista, María José Andrade (Mahose). Con esta nueva formación el dúo mantuvo presentaciones en vivo y la composición de canciones. En 2009, Víctor Mahana presentó un disco solista, El jardín escondido, parte de una exposición homónima de su trabajo como artista visual, y con el registro de tracks trabajados en proyectos previos como VicVeyond, RamadanZ y Vmproject.
Ruch fue presentado en 2006 como un nuevo proyecto «de los cerebros de La Ley», pues tras su conceptualización de guitarras eléctricas, profuso maquillaje y caracterizaciones estuvieron Rodrigo Coti Aboitz y Alejandro Sanfuentes, respectivos ex tecladista y manager de ese grupo pop. El grupo fue originalmente un cuarteto, pero al poco andar derivó en un dúo, y no pudo sostener demasiado tiempo ese quiebre. La banda legó un único disco, aunque varias de sus integrantes siguieron vinculadas luego de otro modo a la música.
Si bien la matriz de su música se ha sostenido en la creación y los experimentos con teclados y computadores realizados por el ex músico de Christianes Juan Carlos Oyarzún, la fisonomía de Souvlaki terminó por completarse con el color vocal de la cantante Carolina Mora. Iniciado entonces como proyecto solista en 2005, Souvlaki tomó su nombre de uno de los discos fundamentales del shoegaze británico —Souvlaki (1993), del grupo Slowdive—, y un año después ya se había configurado como un dúo. La propuesta musical se ha proyectado desde la llamada electrónica "de dormitorio", en combinación con aspectos del folk, del ambient y del ruido declarado. Souvlaki ha compartido espacios con solistas como Nutria y El Sueño de la Casa Propia, y de paso se anotaron como número de telón de la banda francesa Nouvelle Vague en su visita a Chile en 2007. Han aparecido en discos compilatorios internacionales, mientras sus autoediciones consideran una recopilación de material diverso, tanto de piezas sin letra como de canciones propiamente tales. Sus dos discos son Uno. Instrumentales 2005-2009 (2012) y Dos. Canciones 2006-2009 (2013).
La compositora, cantante y gestora cultural Paulina Pérez es parte de una generación de músicos que ha revitalizado la raíz de la canción latinoamericana, con enfoques que consideran influencias de un abanico que va desde el jazz al pop, como lo han experimentado Valentina Rodríguez, Cecilia Gutiérrez, Liliana Riquelme o Sara Pozo, en sus distintos ángulos. Su propuesta autoral se mueve entre esos límites para llegar a una fusión que quedó de manifiesto en 2016 en su disco debut, Cuando la mujer se vuelve canción.
Actriz y cantante de pop latino que se dio a conocer en 2003 en el exitoso reality show de Canal 13 "Protagonistas de la música", donde aparecieron nombres como Ximena Abarca, Sebastián Longhi, Lizette Díaz, Feliciano Saldías, Hernán Pelegrí, Romina Martin o Paula Miranda. Luego apareció en el grupo de pop vocal Lady Blue, donde compartía micrófonos con Francia Valdés y la brasileña Lua de Morais). Una de sus primeras canciones fue "Contigo".
Voz, figura, talle y actitud de artista del R&B, la chileno-canadiense Mistysa apareció en esta emergente escena a miles de kilómetros de Santiago, a mediados de la década de los 2000. Fue una cosmopolita, nómade y políglota cantante pop de orientación afroamericana, hecho que confirmó a través de su álbum Macumba (2005), con canciones interpretadas en inglés, francés, portugués y castellano.
Los Prisioneros son por largueza la banda más representativa en la historia del rock chileno. La austeridad de una música sin pretensiones virtuosas, y letras llenas de aguda observación social fueron la banda sonora del desencanto juvenil en plena dictadura de Augusto Pinochet, y hoy mantienen esa vigencia que define a los clásicos. Canciones como "La voz de los '80", "El baile de los que sobran", "Tren al sur" o "Sexo" se elevaron como himnos asistémicos, revolucionarios y contestatarios. Diversas crisis internas los llevaron a tener dos epocas y varios quiebres, hasta su final, el año 2006. Pero hoy, con la banda disuelta hace mucho, sus canciones siguen sonando en casi todas las generaciones del público chileno.