Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Piamaría Silva

Llamada "la rebelde de Rojo", Piamaría Silva fue una de las primeras cantantes de la saga televisiva de TVN "Rojo, el color del talento" que avanzó de manera autónoma en la música pop fuera de las pantallas. Lo hizo en 2019 de la mano del productor Antony Albert, quien la puso en órbita con el intenso ritmo latino y reguetonero de "Sola", además del pop romántico de "Tóxico amor", sus primeras canciones. Pero la joven cantante y bailarina ya tenía una trayectoria en ese mismo programa original, cuando participó del espacio "Rojito", siendo una niña, entre 2005 y 2007, además de pasos por programas televisivos diversos como "ZooloTV", "Dash & Cangri, el precio de la fama", y "The voice", espacios que delinearon su estilo frente a las cámaras.

Paula Awad

Menos dulce que Camila Carlevarino y más audaz que Mako, la cantante Paula Awad se integró a esta tríada de nuevas voces pop reunidas por el productor Javier Domínguez bajo la marca Grupoaparte hacia 2009 y que un año después lanzó consecutivos discos radiables. Paula Awad era la más joven de las tres y con su canción “Tú me quieres, yo te quiero”, que grabó junto al rapero Ian2f, terminó por definir ese estilo arrojado y sexual en una chica que entonces apenas sobrepasaba la mayoría de edad.

Pillanes

Como en general son las de las llamadas “súperbandas”, la del grupo Pillanes es una historia intensa: los hermanos Felipe y Pablo Ilabaca, fundadores de Chancho en Piedra, y Pedropiedra son parte del elenco musical de 31 Minutos, que desde el año 2012 se comenzó a presentar regularmente como un espectáculo musical. El año 2014 sumaron a su agenda en vivo ciudades mexicanas, y allá estrecharon la amistad con Mauricio y Francisco Durán, residentes en Ciudad de México desde el 2008, y que habían terminado poco antes con su grupo Los Bunkers. De a poco fueron conversando a la idea de hacer un disco, y en abril de 2018 se propusieron hacerlo de una vez. Se encerraron dos semanas en una casa de Valparaíso y compusieron y grabaron 12 canciones. En pocos meses presentaron el disco Pillanes.

Constanza Despouy

Evidentes habilidades técnicas en la aproximación a la balada R&B hacen de Constanza Despouy una de las voces fuertes en el arranque de la década de 2010, como la más joven de una partida de solistas afines como Loretto Canales, Carolina Plaza, Martina Lecaros o K-réena. Su disco Atrévete (2010) dio estas señales con canciones como “Di lo que sientes”, “Volver a verte” y “Déjame ir”. Despouy fue alumna de canto popular en la Universidad de Chile y tuvo un paso previo en la escuela de Myriam Hernández, pero se consolidó técnicamente en Projazz, como discípula de Ana María Meza. En 2008 dio sus muestras de manejo de la canción R&B, soul y funk al ganar un festival de voces en Ñuñoa con “Respect”, clásico de Aretha Franklin y al año siguiente inició su trabajo junto a Carlos Corales en la producción de su disco debut.

Dani Jatib

Un paisaje de imágenes surrealistas ha marcado la idea pop de Dani Jatib, compositora, cantante y productora que apareció en 2014 con canciones como "Historias" e "Inadaptados", la antesala de una saga de reflexivos álbumes conceptuales suyos: Arena lunar (2017) y Arena solar (2023). Allí ha expuesto una estética futurista y próxima al synth pop, en una propuesta que combina sonido, imagen y movimiento.

Tatiana Bustos

De cantante romántica a comienzos de los años '90 a agresiva rockera poco tiempo después, Tatiana Bustos intentó hacer encajar su contrastante propuesta musical con el gusto del público masivo y, a la vez, con los circuitos asociados al rock. Con el mérito extra de ser autora de sus temas y contar con la producción del experimentado Juan Andrés Ossandón, Bustos dejó una balada para el cancionero popular chileno como "Sinceridad", su tema más reconocido y con el que logró un triunfo en el Festival de Viña del Mar de 1993. Ya en los años 2000 debió enfrentar diversos prejuicios y ella cambió de vida para dedicarse a la crianza y a su carrera profesional.

Daniel Guerrero

En 1986 y mientras era todavía un estudiante de secundaria, Daniel Guerrero conoció a Pablo Castro en el colegio San Agustín, de Ñuñoa. Juntos formaron el dúo La Sociedad, proyecto con el que lograron considerable éxito en Chile y en algunos otros países, gracias a una renovada fórmula de pop romántico. Ha sido ése el molde que más le ha servido a Guerrero en su carrera solista, a partir de la disolución del dúo, en el año 2001. Tres discos produjo en ese tiempo solista, cuando además convirtió en un reputado productor y compositor.

Martín Benavides

Aunque pocas veces en el primer plano, Martín Benavides es uno de los músicos más inquietos de su generación. Activo desde en el pop hasta en la música electrónica, instrumentista múltiple, director de grupos, integrante y colaborador para decenas de bandas y solistas, ha grabado cinco discos desde 2013, es cofundador del sello América Media Records (2015) y ha sido parte de la bandas de Francisca Valenzuela , López y Fernando Milagros, entre otros nombres.

Felipe Candia

Lenguajes musicales múltiples han marcado la trayectoria de este versátil baterista desde que apareciera en la escena del jazz de fines de los ’90. Su posición de polivalencia y sobriedad y su conocimiento de los estilos lo llevó a convertirse en un demandado sideman en el jazz acústico y eléctrico, de conjuntos y orquestas, y en la interpretación de música de raíz tropical, pop, fusión latinoamericana y flamenco. Felipe Candia ha sido una suerte de “hermano menor” de solistas como Pedro Greene, Jaime Labarca, Raúl Aliaga, Juan Coderch o Cristóbal Rojas.

Candelabro

Autodenominados con el apelativo de nerd rock, Candelabro ha sido una las bandas referenciales dentro de una escena independiente en los tiempos de la pospandemia, junto a Asia Menor, Hesse Kassel y Estoy Bien. En su música Candelabro combinaba elementos del art rock con instrumentos electrónicos y melodías naturalmente pop, mientras que narrativamente buscaba representar a una juventud tímida, retraida y alejada de otros movimientos musicales de moda al relatar situaciones de la cotidianidad urbana a través de sus canciones. Su álbum de 2025 Deseo, carne y voluntad, tuvo especial impacto en la música desde esa perspectiva y desde la propuesta sonora tan amplia que alcanzó entonces.

Raudales

Este quinteto de rock melódico y vida breve tuvo la peculiaridad de contar con un vocalista español (cuya voz a veces hizo pensar que Raudales no era una banda chilena), la de Carlos Marín, proveniente de la provincia de Murcia, y a quien el resto del grupo conoció en un karaoke de cumpleaños. Con él debutaron como cuarteto en octubre de 2005 en un bar del barrio Bellavista, y se mantuvieron activos los siguientes dos años. Su disco Aunque el mundo sea un disfraz (2006) aludía a la vida «en una ciudad de imágenes y caretas», según ellos.  Los contactos de Marín permitieron editar el disco también en España, pero terminó siendo la única publicación de la banda, que anunció su separación poco después de participar en el Festival Fénix 2007.

De Saloon

Aunque con altibajos en su acogida radial, De Saloon destaca como una de las bandas constantes y de carácter surgidas en Chile en la década de los noventa, con una discografía estable y un trabajo ininterrumpido. Su abrazo al pop desde una base rockera ha sido desde sus inicios una marca distintiva, que los ha mantenido con un pie puesto en el circuito independiente de autogestión y otro en la gran difusión radial.

Augusto Schuster

Innegable galán adolescente del Bicentenario, Augusto José Schuster Picó marcó un punto de referencia en el teen pop chileno a partir de sus apariciones en las series televisivas “Amango”, “Química, el juego del amor”, “Corazón rebelde”, emitidas entre 2007 y 2010 por Canal 13, y que lo convirtieron primero en un demandado actor y luego en un popular cantante. Se estrenó como cantante con el disco Bonsai, (2017), y al año siguiente fue una de las figuras más aplaudidas en el programa del Festival de Viña del Mar.

Gepe

Es el cantante que mejor resume las características del nuevo pop consolidado desde 2010 en Chile. Gepe se inició en la década previa en el circuito independiente y desde esa base ha evolucionado hasta hacer llegar su música a un público amplio, con éxitos sucesivos y creciente presencia internacional. Así como fueron muy variadas las músicas que escuchó antes de ponerse a tocar, también han sido diversas las opciones de Gepe para hacer sus canciones, y se ha valido de ellas para aparecer como uno de los cantantes y autores distintivos de su generación. Desde su inicio como solista en 2004, Gepe ha pasado por los instrumentos acústicos, el pop electrónico, una exitosa inclinación por los ritmos andinos, la tonada y tradición campesina, e incluso elementos del reguetón y la bachata en su búsqueda sostenida.

Aiken

El 2007, el núcleo de los dos hermanos José Miguel y Pablo Ferrera dio origen a Aiken, tomando el nombre de una chilenización de los términos en inglés "I can", que significa "Yo puedo", y que fue una forma de sus fundadores de perseverar en su camino musical, tras algunas experiencias fallidas. Con ese nombre se unieron al productor Diego Carvacho, y el 2008 debutaron con el disco Libre de mente, iniciando un camino que ya completa una década, actuaciones en escenarios como la Cumbre del Rock, además de sus propios conciertos, y varios viajes a México, Un segundo disco editado en el singular formato de "pulsera pendrive", y la serie de EPs adelantaron su nuevo trabajo, que persigue ser un registro de su experiencia en el continente bajo el llamado de la Aldea global. Esos discos de corta duración fueron Chile (2014), México (2016) y Perú (2017).

Manul

Conocida como la bajista de Amanitas desde 2012, Manuela Reyes abrió una rama nueva en la música como solista utilizando con el nombre de Manul, que ella recogió de su época escolar. Había llegado a esa banda femenina a los 17 años y desde entonces se enfocó como engranaje de un conjunto. En paralelo Manuela Reyes trabajó con la compañía teatral La Candelaria, dirigida por su madre, la actriz Macarena Baeza, donde comenzó a sacar la voz y a cantar canciones. Esa experiencia sería decisiva para la puesta a punto de un proyecto musical propio que tomó cuerpo cuando Amanitas entró en receso en 2019. Con la pandemia, que atrapó a Manuela en una casa familiar del Cajón del Maipo, se concretó el proceso de composición de canciones de Manul. En ese período aparecieron singles como "Detrás del ventanal", "Inusitada", "Hielo" y "Ya nada es lo mismo", la antesala de su álbum Piñata (2024). Contó con la producción Victoria Cordero y narrativamente relacionaba las canciones unas con otras como capítulos de una novela. Manuela Reyes es la hermana menor de la cantautora Amapola Malahierba, quien le recomendó tomar el bajo eléctrico como instrumento. Ella avanzó en ese camino instrumental, que la llevó a sesionar para Javiera Mena, Camila Moreno, Benjamín Walker, Fármacos, Condy y, desde luego, su hermana mayor. Juntas grabaron y produjeron el EP Canciones secretas (2020), en sesiones secretas realizadas en la misma casa del Cajón del Maipo.

Julián Peña

Ha sido quizás «por culpa» de su buena voz, que Julián Peña sea más reconocido en su faceta de cantante que en la de compositor. Su impronta de rockero y su registro elegante han sido cotizados por bandas diversas, sobre todo Los Santos Dumont y Ángel Parra Trío, a las cuales se ha integrado como miembro estable en diferentes períodos. Entre 2003 y 2007, Peña —quien también es guitarrista y pianista— se ocupó en su propio proyecto creativo, Casanova, un cuarteto en el que logró al fin encauzar su interés fundamental: canciones pop bien arregladas y de innegable calidez. Desde la disolución de esa banda, se mantiene vinculado a la música a través de diversos proyectos, incluido el de la composición y grabación solista.

Índice

Pop, rock y letras cotidianas fueron las características de Índice, banda santiaguina con trabajo concentrado en la primera década de los 2000, asociada en su momento a propuestas como las de Phono, Betty Boy o Yeti; un rock-pop melódico de influencias chilenas, tales como Los Prisioneros. Su único álbum contó con producción de Marcelo Aldunate, y fue bautizado con un título que iba a acumular inesperadas anécdotas: Hágalo usted mismo (2006). "BANDA NUEVA PONE EN JAQUE EL REGRESO DE LOS TRES" tituló pronto El Mercurio cuando se supo que uno de los LP de la conocida banda iba a llevar el mismo nombre. Aunque el segundo álbum de Índice contaba con colaboraciones de los hermanos López, de Los Bunkers, nunca llegó a editarse. El single "Pregúntale a Dylan" quedó como su despedida.

Leo Saavedra

La vocación melódica y el protagonismo del piano y las guitarras eléctricas han caracterizado la actividad de Leo Saavedra, que a través del tiempo se ha desplegado en territorios diversos. Durante una década y media fue el principal compositor y vocalista de Primavera de Praga y ese oficio lo ha desarrollado luego en un camino como solista y colaborando con diversos músicos. 

Américo Olivari

Poco después de la aparición de un músico tan versátil como Lautaro Quevedo a fines de los ‘90, iba a ser Américo Olivari  mediados de los 2000 quien ocuparía también estas posiciones de polivalencia musical: "Soy Mr. Sideman", diría a un diario. Olivari es alumno de piano jazzístico de Mario Lecaros y después de integrar grupos pop-soul como Feria (1999-04) y LaMonArt (2001-03) se orientó mayormente al trabajo de músico de apoyo, principalmente de voces.