Nueva Ola
La Nueva Ola aparece en Chile en los tempranos '60 como una pequeña revuelta musical directamente vinculada al fenómeno juvenil detonado unos años atrás en Estados Unidos por Elvis Presley. No es exactamente rock and roll lo que aterriza en nuestro país, pero se le parece. Mucho más determinante es, en cambio, la figura correcta de Pat Boone como teen idol. A partir referencias como ésas, surgen de pronto decenas de adolescentes cantantes que muestran gran entusiasmo y poca preparación. Instigados por sagaces productores musicales, tienen la costumbre de doblar sus nombres al inglés y reproducir éxitos ya probados en otros mercados del pop. La importancia de la Nueva Ola no descansa en lo artístico, sino en el fenómeno social y económico que subyace. La música no sólo marca desde entonces una multitudinaria brecha generacional: también desarrolla una industria en la que proliferan intérpretes, productores, sellos disqueros y medios de difusión comprometidos en un mismo propósito. De esta manera a la Nueva Ola se convirtió en la primera experiencia moderna de música pop en Chile.
Formados como una banda instrumental en 1961, Los Rockets se consolidaron como conjunto en 1964 cuando asumió su dirección el cantante y productor Carlos González y grabó con ellos su primer single, “Aún te quiero”. Formados por músicos seleccionados de auditorios radiales, entre ellos Horacio Saavedra que actuaba como bajista, el conjunto se hizo habitual banda de soporte de una buena parte de los músicos de la Nueva Ola. En 1965 grabaron su primer LP instrumental, Surf shake, donde mezclaron melodías del jazz con temas de origen pop, en una fórmula que luego reprodujeron en tres otros LPs, y que en 1970 sumó “Playa solitaria”, del grupo The Shadows, que llegó a las radios y se convirtió en su melodía más distintiva. Al poco tiempo, cuando ya estaba dirigidos por Horacio Saavedra ante la salida de Carlos González, la banda cesó su actividad, en un cierre determinado, en esencia, por las otras actividades de sus músicos.
Los grupos Los Lyons y Los Twisters fueron la principal fuente de experiencia para Franz Benko, destacado músico, compositor y productor de los años sesenta, que asoció su talento al período de oro de la Nueva Ola, aunque más tarde se involucró también en la grabación de clásicos del primer rock chileno. Hábil en la guitarra y en los arreglos, Benko creó primero una poderosa dupla con Jorge Pedreros, con quien no sólo se asoció en bandas sino que más tarde concibió el exitoso programa "Special". Transmitido por Canal 9 a partir de 1966, el espacio fue un privilegiado escenario para lo mejor de la música popular de la época, incluyendo desde la balada de Buddy Richard o Carlos Alegría al rock de Los Mac's y Alan y Sus Bates. Su trabajo durante los años '70 se orientó hacia la producción e ingeniería de sonido de importantes discos del primer rock chileno, incluyendo trabajos de Los Jaivas y Congregación.
Compositor, cantante, productor y coreógrafo, Pepe Gallinato fue una figura importante de la industria musical chilena en los años sesenta y setenta, con aportes equivalentes en los géneros de la Nueva Ola y el neofolclore. Fue uno de los artífices de programas de televisión tan famosos como "Música libre" (junto a su esposa, la argentina Mirta Furioso) y de otra serie de proyectos que llevaron el pop internacional a las pantallas chilenas.
Pianista, compositor, arreglador, conductor de orquestas y productor discográfico, Francisco Aranda Reinoso es el ejemplar más joven entre los músicos que se iniciaron en conjuntos de la Nueva Ola y que luego se reconvirtieron en figuras autónomas como directores y productores. Es una camada de talentos en la pluma, la batuta y la gestión, que comienza en los años ’60 con gente como Juan Azúa, Toly Ramírez y Jorge Pedredros y deriva en Horacio Saavedra, Juan Salazar, Miguel Zabaleta y Pancho Aranda, nombre recurrente dentro del círculo del Festival de Viña del Mar y la industria televisiva de los años '80.
Considerado dueño de una de las mejores voces de la canción popular en Chile, Osvaldo Díaz fue un cantante activo en la televisión de los años '70, pero su nombre tanbién está vinculado a otras escenas musicales, como la última época de la Nueva Ola, en la que se inició en 1968. Junto con su carrera como baladista en programas y festivales tuvo además un importante rol en el movimiento del Canto Nuevo, que lo mantuvo al margen de los medios oficiales. De esa trayectoria en la música quedan en la memoria canciones de diversas épocas, como "Ternura" (1968), "Los carasucias" (1976) y "Reflexiones" (1978) y las más recientes "Por favor no te vayas" y "No digas que no me amas" (1993). Avanzada la década de los '90 comenzó a retirarse. Falleció a comienzos de 2026, a los 76 años.
Productor, músico y compositor, Hugo Beiza fue un nombre vinculado de lleno en el movimiento de la Nueva Ola, y que protagonizó parte de la época de esplendor de la industria discográfica chilena. Su prematura muerte, a los 26 años de edad, truncó una carrera de enorme prolifidad y talento. Se inscriben en su catálogo autoral éxitos popularizados por Los Red Juniors, como "Al pasar esa edad" y "A tu recuerdo" (ambos, en coautoría con Jorge Pedreros), Alan y sus Bates ("Recuerdos de verano"), Los Bric-a-Brac ("Nunca jamás") y Carlos Contreras ("Dime Dios"). También se cuentan composiciones suyas para Luz Eliana, Luis Dimas, Gloria Simonetti y Pedro Messone.
En los albores del rocanrol chileno, Los Lyons se inscriben por su gesto pionero aunque fugaz (no llegaron a grabar un disco), y sobre todo por haber agrupado el inicio de las trayectorias musicales que músicos luego de sobra destacados, incluyendo a Peter Rock, Jorge Pedreros (cuyo signo zodiacal determinó el nombre del conjunto) y Franz Benko, entre otros. Tuvieron su gran debut en "La Noche de los Músicos", festival celebrado a fines de los años cincuenta en el Teatro Caupolicán, y consolidaron luego presentaciones regulares en radio Del Pacífico. Cuando fueron contactados en 1959 por el sello RCA-Victor, uno de sus ejecutivos decidió fichar al cantante y prescindir del resto del grupo (poco después pasaría por sus filas Nery Nelson, un cantante argentino que pocos años más tarde cobraría popularidad con el nombre de Palito Ortega). En 1961, algunos de sus integrantes se transformarían en Los Twisters, la banda de apoyo de Luis Dimas, bajo cuya denominación grabarían varios discos a contar de 1962.
La imagen de Horacio Saavedra detrás de un teclado y frente a una orquesta está impresa en la memoria de varias generaciones de chilenos. Desde 1970 fue el principal director de orquesta de la televisión chilena, los tiempos de esplendor de este medio, donde permaneció hasta avanzados los años 2000. En ese rol acompañó a músicos de Chile y el mundo en espacios de gran producción, como los programas estelares o el Festival de Viña del Mar, aunque también en espacios de emisión diaria, como el recordado "Festival de la una", de TVN. Forjado como músico de estudio y de acompañamiento en los '60, grabando con decenas de artistas de la Nueva Ola, se retiró de la televisión en 2009, pero continuó en su oficio en la dirección y los arreglos musicales.
Fugaz estrella de la Nueva Ola, Nadia Milton fue una cantante y actriz italiana que se inició en el espectáculo en Chile y cultivó su principal fama en México, como actriz de cine. Su primer single, “Scoubidou”, es considerado la primera grabación que puede inscribirse dentro de la Nueva Ola chilena, el movimiento de canto juvenil más exitoso de nuestra historia musical.
Vida y muerte marcan el recuerdo de Gervasio entre el público chileno. El cantautor de origen uruguayo desarrolló en nuestro país el grueso de su carrera musical, legando clásicos de la canción popular, como "Alma, corazón y pan" y "Con una pala y un sombrero". Su carrera avanzó desde la interpretación ligera pensada en hits para jovencitas a una auténtica canción de autor, que durante un tiempo lo vinculó al Canto Nuevo. Las confusas circunstancias de su fallecimiento, en octubre de 1990, constituyen hasta hoy materia de especulaciones, y motivan investigaciones aún en curso.
Fue tal la popularidad de José Alfredo Fuentes durante su juventud, que su carrera profesional completa puede explicarse por el fervor acumulado en esos primeros años como cantante, cuando su estampa de galán ingenuo y su vibrato maduro motivaron un fenómeno descrito alguna vez como «la beatlemanía chilena». Pese a ello, sería injusto comparar su caso al de decenas de contemporáneos suyos que alargaron durante décadas un par de hits cosechados alrededor de la época de la Nueva Ola. Su trayectoria ha sido larga pero activa, ha tenido varias composiciones propias y, en algunos períodos, ha mostrado una sorprendente propuesta.
Formada inicialmente en 1958 bajo el nombre Los Lyons (el grupo que acompañó a Peter Rock en su etapa pre-discográfica), la banda Los Twisters cambió de nombre a comienzos de los años '60, y mantuvo a sólo dos de sus integrantes originales: el pianista Jorge Pedreros y el guitarrista Franz Benko. Desde entonces, su carrera está asociada directamente a la figura de Luis Dimas, cantante que encontraría en Los Twisters el sustento ideal para la recreación de la música popularizada en Estados Unidos por Chubby Checker. Los Twisters no sólo tuvieron la ocurrencia de exportar el twist a Chile, sino que también varios de sus integrantes nutrieron a su cantante de nuevas composiciones.
Compositor, cantante y productor, Wildo es una figura que ha cruzado varias décadas y conecta géneros y momentos diversos de la música chilena, desde la Nueva Ola hasta la balada de los años 90. Sus canciones han sido grabadas por artistas como José Alfredo Fuentes y Buddy Richard y por estrellas continentales como José José, fruto de un recorrido que también incluye alta exposición televisiva e incluso capítulos deportivos.
Fresia Soto fue uno de los nombres fundamentales de la Nueva Ola. Hizo covers en inglés de éxitos del rock and roll, como era usual en la Nueva Ola, y luego grabó canciones en diversos estilos juveniles, entre los que algunos se convirtieron en éxitos, como su versión de “El martillo” o “Corazón de melón”. Ganó el Festival de Viña, actuó en una película, y a comienzos de los '70 tomó la audaz opción de probar como bailarina revistas en los espectáculos de la compañía Bim Bam Bum. Avanzada esa década, y ante la falta de escenarios y trabajo para la músicos que sobrevino tras el golpe militar, se fue a Estados Unidos, donde trabajó en otros oficios. A la música, en todo caso, solo tuvo regresos muy esporádicos.
Llegó a tener inscritas más de doscientas composiciones, varias de ellas éxitos nacionales sobre todo en los años '60 y '70 y una de las cuales alcanzó una circulación global y postmoderna. Osvaldo Jeldres es el autor y compositor de canciones como "Si me miran a los ojos", "Llorando en el andén", "Pero más vale el amor" y la reconocible "El rey y yo", cuya versión original fue grabada por Los Ángeles Negros y ganó celebridad extra cuando el trío neoyorquino de hip-hop Beastie Boys sampleó parte de la canción en 1998.
Una orquesta iniciada en el rocanrol (The Ramblers) y un grupo proveniente de la Nueva Ola (Alan y sus Bates) fueron los afluentes de este grupo de música bailable y romántica fundado en 1969, bajo el liderazgo y dirección musical del clarinetista coquimbano Toly Ramírez (quien llegó a Santiago a mediados de los años '50 para estudiar en el Conservatorio Nacional de Música). Fueron una banda con varios LP, que se presentó activamente durante la década de los '70 en el Casino de Viña del Mar, y que consiguió uno de sus mayores éxitos con su versión para la cumbia "Que me coma el tigre". El grupo grabó varias canciones de autores extranjeros, en especial cumbias, aunque también boleros del mexicano Armando Manzanero, baladas del español Manuel Alejandro y del francés Michel Legrand, y hasta éxitos pop de Bee Gees y Herbie Hancock.
Con un decidido carácter comercial, el grupo Los Larks fue la primera expresión local de vocación masiva inspirada en el movimiento beat que cautivaba al mundo a mediados de los años '60. Pese a su breve trayectoria —de algunos singles y dos LP—, el cuarteto no pasó en absoluto inadvertido gracias a su intachable ejecución musical, pero sobre todo por su curiosa caracterización visual del fenómeno colérico. Su repertorio entonces se basó en versiones de grandes éxitos internacionales de grupos como The Mamas and The Papas, Dave Clark Five, The Monkees y, por supuesto, The Beatles.
La popularidad de Paolo Salvatore viajó permanentemente entre España y Chile, y lo mantuvo como figura de la canción romántica en mercados cruzados y con un éxito considerable y de larga duración. Hits suyos como “La ladrona”, “La playa está vacía”, “El tomavista” y “El bikini amarillo” son emblemas del tipo de melodía adherente y sencilla que adopta los tópicos de las vacaciones junto al mar y se acomoda en el subgénero de «canción del verano», del cual Salvatore fue muchas veces soberano.
Es uno de los nombres destacados de la Nueva Ola chilena, y legó en su discografía canciones de gran éxito para la época, como "Sus bellos ojos negros", "Mar no me cantes" y, sobre todo, la bailable "Dicen", de 1964. Su biografía, sin embargo, tiene varias peculiaridades que la apartan de compañeras suyas en ese movimiento. María Teresa fue el nombre artístico de una ciudadana española (María Teresa Ordóñez Berlangaque, nativa de Sevilla) que llegó de niña junto a su familia a Santiago de Chile, y que aquí lanzó y afirmó una temprana carrera primero como voz de radioteatro, luego como actriz adolescente y finalmente como cantante. Además de haber grabado un primer single a los 15 años de edad ("Esta noche no"), entre las curiosidades de su trabajo en nuestro país está el haber ocupado, en septiembre de 1965, la primera portada de la que luego se convertiría en la relevante revista Ritmo. Su estadía en Chile no fue definitiva, sin embargo, y su vida adulta ha transcurrido en su país natal.
Emblema de la primera escena rocanrolera y nuevaolera en la ciudad de Iquique, en los años sesenta, Los New Demons son un pilar del sonido de ese puerto, inspiración de numerosas agrupaciones norteñas y recordados intérpretes del tema “No llores por amor”. No existen LP con su legado.