Música infantil

Rondas, adivinanzas, parábolas, cuentos, trabalenguas y juegos, la música infantil se ha nutrido en su esencia de canciones simples, breves y de pocos acordes. Sin embargo, con el tiempo el género ha evolucionado hacia grabaciones más sofisticadas, con abundantes instrumententos y composiciones experimentales que caben por igual en ese campo de la música para niños, también llamada música para la infancia dado el peso que fue tomando en su transformación. Orientada a veces la primera infancia y en otras a prescolares o preadolescentes, en lo que usualmente se cree es una categoría reducida y acotada, caben propuestas musicales diversas que pueden sostenerse en la narrativa libre, el enfoque didáctico, la poesía y sobre todo la diversidad e inclusión social. La música infantil llegó a tomar un espacio propio en la historia y bien ganado como movimiento.

31 Minutos

31 Minutos no es exactamente el nombre de un grupo ni proyecto musical, sino que el de uno de los programa televisivos para niños más inteligentes y exitosos hechos alguna vez en Chile. El noticiero de títeres inaugurado en el 2003 tuvo, también, una popular banda sonora —trabajada entre músicos aficionados y otros de gran oficio—, que sin duda excedió los propósitos de sus creadores. Cada temporada de programa tuvo su disco respectivo, y algunos de sus títulos pueden ya considerarse clásicos de la música popular chilena. Además de las colaboraciones con nombres de gran renombre (Jorge González, Buddy Richard, La Sonora de Tommy Rey), desde 2011 la banda en vivo de 31 Minutos ha tenido conciertos, giras y shows en festivales como Lollapalooza y la histórica presentación en el Tiny Desk en 2025.

Bordemar

Bordemar es uno de los más importantes grupos chilotes en actividad. Su cultivo del folclor de la isla —aunque con citas a otros géneros populares, como el jazz o el pop— ha sido ininterrumpido desde mediados de los años ochenta, y ha fortalecido una discografía de ineludible referencia para cualquier interesado en el género.

Bendita Prudencia

No hay sala de conciertos ni subterráneo donde el cuarteto Bendita Prudencia no pudiera montar uno de sus espectáculos experimentales: rock con instrumentos no afines, improvisación colectiva, puestas en escenas teatrales y canciones existenciales fueron parte de una propuesta que puso a Bendita Prudencia entre los proyectos de la vanguardia musical de su época.

Tita Munita

Compositora, cantante y poeta, Tita Munita nació en Santiago y es hija de la también poeta Marta Zañartu. Luego de cursar dos años de arquitectura en la Universidad Católica de Valparaíso optó por un cambio, y continuó estudios en la Escuela Moderna de Música (guitarra), la escuela Antilhue y el Taller 666 (teoría), histórico reducto de resistencia cultural en los primeros años de dictadura. Ha alternado la docencia de la música con la conducción de talleres de guitarra, el trabajo solista y la participación en el conjunto musical para niños Agualuna.

Francisca Meza

Intimista, reflexiva y melancólica en su poesía, Francisca Meza es una trovadora de absoluta generación espontánea. A los 24 años tomó por primera vez una guitarra que se encontraba en su casa y cantó de una sola vez su primera pieza autoral, "Cosas por hacer", un auténtico manifiesto personal que dos años después fue grabada en su disco debut, Podas y brotes (2010). Fue un trabajo que la instaló en una generación de cantautoras que tienen como denominador común la raíz latinoamericana y la canción pop, como Paz Quintana, Carmen Salvador, Natalia Contesse, La Pájara y Javiera Barreau, entre otros nombres.

Mapocho Orquesta

Solistas de las segunda y tercera generaciones de músicos que fueron formados inicialmente en la Conchalí Big Band integraron desde 2014 este proyecto orquestal comandado por el saxofonista tenor Andrés Pérez, que más adelante en la historia sería sustituido en la dirección por el tormbonista Alfredo Tauber. Conocido en sus primeros momentos como la "Conchalí histórica", la nueva big band tomó pronto el nombre de Mapocho Orquesta, inspirado en el barrio fronterizo del centro de Santiago donde instaló su cuartel general de ensayos. Pero de esa primera propuesta creativa, el conjunto dio un paso más allá al internarse en la música educacional, con la que generaron un proyecto social de impacto. Resultado de sus itinerancias, su relato y su propuesta de jazz para audiencias infantiles es el álbum El imaginario, ruidoso y resonante mundo de Fortunato y Mapocho Orquesta (2022).

Mosquitas Muertas

Mosquitas Muertas viene a ser un alter ego del grupo La Mano Ajena, pero su proyecto en este caso se especializa en la música para niños. Fundada en 2010 por Rodrigo Latorre —líder de La Mano Ajena— con algunos alumnos y amigos músicos, mantiene el singular concepto de "rock infantil". Allí cruza los códigos sonoros y estéticos del rock, utilizando serruchos, disfraces, coreografías y humor. Siempre versátiles, Mosquitas Muertas han editado los discos Canciones para jardinear (2011) y el propio Mosquitas Muertas (2013), en una una línea de trabajo orientada a la música latinoamericana (que ellos denominan "repertorio Inti Illimoscas"), además de un intenso trabajo en vivo que incluye actuaciones en el festival Lollapalooza.

Pin Pon

Pin Pon es uno de los personajes infantiles más anclados en la memoria colectiva chilena. Creación del actor Jorge Guerra, el niño con cuerpo de algodón que se lava la carita con agua y con jabón fue protagonista del primer programa de la TV local dirigido a preescolares, emitido entre 1965 y 1974 y luego repuesto entre 1991 y 1992. Acompañado por Valentín Trujillo en el piano y con arreglos musicales y composiciones de Vittorio Cintolesi, el muñeco popularizó una serie de melodías como "Método", "Mi lápiz" y la propia "Pin Pon", que se instalaron en el cancionero infantil chileno más allá de la propia carrera actoral de su creador. Jorge Guerra murió en Santiago en 2009, tras haber llevado a su personaje por escenarios de Chile, Ecuador, Cuba y Europa, pero el recuerdo, la figura y las melodias de Pin Pon permanecen en la memoria de generaciones.

Acuarela

Desde que en los inicios de la década de 1980 los conjuntos Mazapán y Zapallo inauguraran una nueva escuela creativa en la música para las infancias —con composiciones originales que ampliaron el repertorio de canciones dirigidas a los niños, además de la utilización de un instrumental diverso— una serie de proyectos se alinearon con la propuesta que marcaría los siguientes años en este género . Fundado en 1990 por un grupo de profesoras de música de la Universidad de Chile, Acuarela completó de este modo esa tríada de conjuntos principales en una música que en Chile alcanzaría pleno desarrollo dos décadas después.

Los Patapelá

Su concierto ofrecido en Tocatas Mil, en el marco del festival Santiago a Mil de 2017, dio impulso a este proyecto de música infantil que combina canciones con el teatro. Nacidos como una extensión de la compañía Teatro Atanor, rápidamente Los Patapelá se instalaron ese año en el circuito con el disco Isabel Patapelá, un recuento del material que fue puesto en escena para esa obra de teatro para la infancia, sobre la niña Isabel, personaje sin zapatos que gusta de escuchar discos vinilos, y que conduce los conciertos del sexteto. Musicalmente Los Patapelá cultivan estilos de la vieja escuela, swing y dixieland, con instrumentación de época, clarinete, saxofón y flauta, además de acordeón, contrabajo y batería.

Wachún

Formado por compositores de la Universidad de Chile Bernarda Castillo, José Castro y Andrés Mondaca, Wachún se organizó como un proyecto de música para la primera infancia, centrado en la difusión de los derechos de los niños y su participación. En 2018 se integró la actriz Josefa López para completar este elenco final, que ha participado decisivamente en espacios musicales, de educación y divulgación como integrantes de Crin Chile. Ese mismo año estuvieron en Feria Internacional del Libro de Santiago y la Feria Pulsar, y en 2019 lo hicieron en el FamFest, con coloridas puestas en escena que incluyen canciones, narración de historias, juegos y marionetas. Su primer disco es Melodías infantiles (2018), un trabajo que se desprendió de las instancias de participación que los músicos tuvieron con niños, recogiendo sus experiencias y vivencias para la elaboración de contenidos en sus canciones. Del mismo modo, en sus conciertos Wachún desarrolla escénicamente ese mismo sentido de la participación con la audiencia infantil.

Valentín Trujillo

La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales. El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos. Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.

Cachureos

El programa infantil dirigido y conducido por el cantante Marcelo Hernández es un hito en la música chilena para niños. Muchos de sus temas propios y las adaptaciones de canciones populares son hasta hoy clásicos del género, y en la década de los '90 incluso, trascendieron para aparecer en bailables de un público mayor. Hoy el espacio, luego de pasar por tres canales televisivos, no está al aire, pero se sigue presentando en vivo, en paralelo a la carrera artística de su creador.

Antonia Schmidt

Cantante, autora, instrumentista y educadora de pedagogía Waldorf, desde ese ángulo Antonia Schmidt ha sostenido su propuesta creativa de una música para niños que supera el mero enfoque didáctico tradicional. En sus palabras, la suya es una "música para sentir". Desde esa perspectiva, ha compuesto canciones con temáticas sobre meditación y medioambiente, además de recopilación de cuentos, mitos y leyendas de Chile y Latinoamérica que presentó en sucesivos trabajos. En esa discografía destaca Música para la Tierra (2014), el álbum que la puso de lleno en el circuito de la música infantil.

Paula Arriagada

Educadora de párvulos de profesión, y asesora de programas televisivos infantiles, Paula Arriagada llegó a participar de discos luego de su exitosa experiencia temporal de conducción del espacio "Encontrémonos en Mundo Mágico", en UCV-Televisión, durante la primera mitad de los años '90.

Jennifer Boldt

Aunque con estudios académicos de canto lírico en la Universidad de Chile y de estilos de canto popular en Projazz, Jennifer Boldt alcanzó mayor repercusión a partir de sus trabajos como cantante de pop y animé, que desarrolló para un amplio público juvenil que siguió series animadas en televisión. La cantante, además, sumó popularidad durante 2011 a través de su participación en el programa juvenil "Calle 7", de TVN, donde incluso llegó a realizar un dúo vocal con el tenor Tito Beltrán.

Zapallo

Junto al reconocido grupo Mazapán, el ensamble convocado por el flautista Rodrigo García y el violinista Gonzalo Pinedo bajo el nombre de Zapallo, es una de las columnas más firmes y estables en la música infantil. Con una historia prolífica en cuanto a composición original, recopilación de material y grabación de discos desde los inicios de la década de 1980, sus canciones dibujaron la escenografía colorida y construyeron la imaginería para sucesivas generaciones de niños.

Patricia Holman

Parvularia en su origen, autora de libros para leer, pintar y cantar para niños y luego incluso conductora de programas televisivos infantiles, Patricia Holman Grossi fue transformándose cada vez más en educadora a través de la música y las canciones didácticas. Sobre todo tras el proyecto que en 1999 realizó junto a la sicopedagoga y premio nacional de Educación Mabel Condemarín, titulado "Juguemos a leer", que se convertiría prontamente en la amplia colección Canciones de todos los niños. Fue el punto de inicio para una sostenida creación musical dedicada a la edad preescolar.

Ana María Barría

Desde inicios de la década de los 2000, Ana María Barría apareció como activa intérprete de música popular brasileña (MPB) y también como cultora de flamenco. Lideró distintos proyectos, en un abanico de múltiples variantes musicales: desde tríos eléctricos de MPB y bossa nova, hasta ensambles de cámara de música contemporánea brasileña y duetos vocales-instrumentales. Sus primeros contactos con la música chilena llegaron a su natal y lejano Puerto Aysén con el arribo tardío del Canto Nuevo y grupos de fusión como Congreso y Fulano, donde la agresiva performance de Arlette Jequier sería para ella una influencia.

Gloria Benavides

Gloria Benavides fue una de las figuras más jóvenes de la Nueva Ola y también una de las más populares. Se inició de niña como cantante en una radio en Valdivia, y en Santiago se integró a los shows de los masivos auditorios radiales de los '50 y '60. A los 13 años grabó un primer disco sencillo, con la canción "Norman", y en 1963 prensó su hit para el cancionero popular: "La gotita". Se casó con otra estrella de la Nueva Ola, editó decenas de singles, reactivó su carrera musical como cantante ya adulta a los fines de los '60, pero avanzada la década siguiente se fue alejando paulatinamente de la música para convertirse en comediante televisiva. Desde ese oficio desarrolló personajes, como La Cuatro (originamente La Cuatro Dientes) o la Getrudis, con los que ha trascendido incluso más que en su faceta musical. Desde 1990 fue personaje estable del programa norteramericano de origen chileno, "Sábado Gigante", tras cuyo final, en 2016, se centró en Chile nuevamente como actriz y cantante, grabando canciones y presentándose en vivo.