Hip-hop
Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los '80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los '80, la nueva escuela de mediados de los '90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.
Al menos tres etapas marcan la historia de Los Tetas, banda-cuna no sólo de una apuesta poderosa de funk hecho en Chile, sino también de trayectorias musicales individuales que han aportado a la música local. En los años noventeros de transición democrática, Los Tetas pusieron en la radio una serie de canciones que vinieron a marcar época: "Corazón de sandía", "Hormigas planas" y "La medicina", entre otras. Aquellas sucesivas fases en su historia deben rastrearse en pasos dentro y fuera de Chile, entre períodos de gran éxito autogestionado y otros de avance lento y distancia entre sus integrantes. Su reactivación en 2011 y sus planes de relanzamiento chocaron al poco andar con noticias cubiertas por la crónica policial, que por varios años mantuvieron al conjunto en la incertidumbre y a sus músicos en proyectos por separado. En 2024, Los Tetas se presentaron como un proyecto rearticulado, aunque como dúo.
Tiro de Gracia fue el primer grupo que emigró desde la escena marginal del hip-hop chileno para transformarse en un referente masivo, capaz de llamar la atención incluso de un público habituado al pop. Éxitos suyos como "El juego verdadero", "Melaza" y "Viaje sin rumbo" le mostraron a la audiencia una adherente propuesta de rap en castellano de impecable producción; y a la industria, un nuevo segmento comercial que explotar, dando pie a la contratación a gran escala de bandas como Makiza, Rezonancia y Frecuencia Rebelde; ninguna de las cuales llegó a equiparar su fenómeno. Su álbum Ser hümano!! (1997) es una de las indiscutidas cumbres en la historia local del género, además de una publicación elocuente de las más interesantes tendencias de cambio durante los años '90 en Chile.
Daniela Barrales es Rvyo, o también Niña Rayo y Rayokuza, alteregos yuxtapuestos o bien simultáneos que ha utilizado como poeta urbana en la década de 2010. Autobiográfica en la mayoría de sus rimas, Rvyo es parte de una generación de músicos que ha detectado el punto de encuentro entre el hip-hop puro con los ritmos urbanos, que le ha permitido vincularse a la escena del trap representada por cantantes como Princesa Alba y una primeriza Nele Nahir. Tras la edición de La niña rayo (2018) un EP donde cuenta con la participación del rapero Bronko Yotte y el saxofonista de jazz Franz Mesko, Rvyo comenzó a trabajar con artistas españoles, como Nano Cortés y Josué Gonzales, con quienes en 2019 grabó en "Ojitos", donde mezcla la rítmica y poética del hip-hop con sonidos flamencos y gitanos.
Mal de Chagas hace una mezcla de estilos perteneciente de lleno a los años '90, en el cruce entre el rap y el metal aderezada con un toque de funk e incluso con percusión latina. La música de este grupo santiaguino se encuentra justo en la mitad entre el mundo del funk y el del rock pesado, sin sentirse del todo cómoda en ninguno. Editaron dos discos, hasta que avanzada la segunda década de los 2000 la banda cesó sus presentaciones en vivo.
Laura Ortiz surge desde comunas metropolitanas del norte, como Recoleta y Conchalí, con el nombre de guerra de Cheskv Liz (que se pronuncia Cheska Liz). Cantante, autora de letras, rapera e improvisadora, es reconocida dentro de la escena de la música urbana por su estilo rebelde y confrontacional, sus temáticas sobre vida en los márgenes, mirada feminista y relatos autobiográficos, pero sobre todo por el alcance que ha tenido como solista en el chanteo (declamación de un texto extenso en un limitado espacio de compases), que ha identificado su sello interpretativo. Su primer disco, 11:11 (2020), que lanzó a los 18 años, integra rimas, canto melódico R&B y un contundente sonido urbano de época.
Como uno de los hallazgos del jazz contemporáneo durante los inicios de la década de 2000, el baterista post-bop Andrés Celis se sumó a una línea de estilo de jóvenes solistas donde tanto Félix Lecaros como Daniel Rodríguez además le precedieron en esos inicios precoces. Alumno del histórico Ricardo Ruiz, Celis desarrolló una identidad dinámica en la batería y sorprendente en variantes musicales percutivas, dado que además siguió el modelo de la escuela de Max Roach.
“Yo comencé en La Florida / cuando de Antofa llegué”, dice Jonas Sanche en su canción “Street-to”, resumiendo su llegada al mundo del rap, cuando apenas era un niño y se trasladó con su familia a vivir a Santiago. Tras ser parte de grupos como Encasa o KTF Clan (con quienes editó el disco La Invasión 2.0), el año 2012 lanzó su primer álbum solista, Verdades, la voz de la avenida, con 17 canciones que encerraban historias de barrio, defensa de su oficio rapero y algunas canciones de tono triste. Con una reconocida influencia del rap español y, en general, de mucho rap internacional, Sanche ha sido invitado por sus pares chilenos a compartir canciones, y tiene un activo circuito en vivo.
Kinética es una de las formas de referirse a la cinésica, aquella disciplina que estudia los movimientos corporales conscientes e inconscientes y su valor comunicativo en lo gestual. Y es el concepto que Emiliana Abril Araya tomó para iniciar su proyecto como solista en la música experimental. Tres álbumes alrededor de la idea de la cinésica marcan su primera época en la experimentación con las tecnologías aplicadas a la composición, a la voz y a la poesía, y cuyos resultados siempre abiertos se instalan en diversos espacios: la electrónica, el hip-hop, el pop, el soul, la improvisación libre y las vanguardias.
Más que un músico, Guerrillerokulto se define a sí mismo como «un activista del hip-hop», y es activo como tal tanto en la creación como en la promoción educativa del género y la gestión en torno a sus cultores. Su compromiso con el rap chileno es de larga data (incluso tocó un tiempo en Los Panteras Negras): fue parte del colectivo Enigma Oculto, a fines de los años 90: y en 2000 inició un camino en solitario con su nombre artístico (por encima del civil, Rodrigo Cavieres). Parte de colectivos políticos como La Coalixión y Hiphoplogía, gestor de talleres y más adelante de encuentros masivos (como el célebre Planeta Rock), en 2004 debutó con su primer disco solista, Versos en resistencia. Desde entonces ha estampado varias canciones en la historia del hip hop como “Impío” (dirigido a Carabineros), “Motín en la sala” (un reclamo escolar años antes de los movimientos estudiantiles), “Luchín” (una reinvención del clásico de Víctor Jara) o “MC” (donde hace un homenaje a sus colegas raperos), además de álbumes de concepto claro y nunca banal.
Pocos músicos chilenos pueden jactarse de haber pasado por más bandas durante los años ochenta que Sebastián Levine. Pinochet Boys, Electrodomésticos y Supersordo fueron algunos de los nombres que ocuparon a Levine durante algo así como una década, antes de que decidiera una partida del país que, con intermitencias, ya se extiende por más de dos décadas. La búsqueda de una vida creativa y nómade marca la biografía de este percusionista chileno, en los créditos de numerosos discos.
Surgidos en la Ciudad Satélite de Maipú, el dúo de MCs Liricistas es uno de los nombres mayores del hip-hop de la generación post 2000, aquella que creció con las canciones de grupos como Tiro de Gracia o Makiza. Armestyle y Bejamic partieron grabando en forma artesanal en sus casas, hasta que el año 2011, apoyados por TexasEstudio, editaron 4 life, y se establecieron como uno de los grupos más importantes del género, con un trabajo permanente que en 2016 lanzó su cuarto disco, también editado por un sello español. Responsables de una revista y un programa de radio de rap, Liricistas hablan en sus letras de vida cotidiana, de sueños y temáticas sociales.
Bajo diversos seudónimos y con su nombre propio, el activo Vicente Sanfuentes ha asumido producciones para discos ajenos, asociaciones con otros músicos o la preparación de discos solistas. Su trabajo electrónico se topa con el hip-hop, rock, folk, pop o reguetón, fomentando lo que él ha llamado una esencial «infidelidad con los géneros».También parte de los dúos Hermanos Brothers y Surtek Collective, Sanfuentes es el mismo sujeto detrás de nombres como Original Hamster, DJ Discjockey o Trendsetter and The Followers. Su trabajo ha mantenido un permanente intercambio con el extranjero.
Fue la unión de tres agrupaciones distintas (Bneno Squadz, Area 51 y Expo) lo que en 1999 dio forma a Trovadores Tales, un colectivo de raperos provenientes de la población Villa La Escuela y Colón Oriente, y uno de los primeros proyectos en Chile dispuesto a abandonar los esquemas más rudimentarios del género para experimentar con el dub y el soul. Su vocación por la autogestión les granjeó un estatus de culto, que consiguió llevarlos a escenarios de otros países de Sudamérica y que legó dos álbumes.
La perspicacia de sus rimas, el desprejuicio de sus arreglos y la versatilidad de sus proyectos han convertido a Daniela Saldías en una de las voces femeninas más llamativas del círculo independiente. Conocida principalmente por su trajo como integrante de Colectivo Etéreo, la vocalista ha participado también en proyectos como los de Juliarose, PatSmear y World Music, así como bajista y tecladista del trío Iris. Como solista es Dadalú, y como tal trabaja y presenta sus discos, producciones que dan cuenta de sus muchas inquietudes como autora y su ojo siempre atento a lo que sucede con su generación, su género y el país.
La surrealista imagen de su canción "Vagina dentada" significó la arremetida de Fabiola Alarcón en el campo del rap y la música urbana. Artista visual, cantante y exponente del verso imaginativo, apareció entonces con el nombre artístico de Planta Carnívora en una propuesta controversial debido al atrevimiento de sus textos. Si bien en un primer momento fueron vistos con humor por el medio, poco a poco su proyecto se instaló en las escenas de ese hip-hop en transformación y el trap del fin de la década de los años '10.
Ivania Flores es Ruzica Flores, rapera de una pródiga generación de poetas urbanas surgidas en la década de 2010, con un poderoso discurso de defensa de género y crítica al modelo socioeconómico de su época, que además encontraron en el estallido social de 2019 un contexto fértil de creación. Anticipándose incluso a todo ello, Ruzica Flores escribió "Vamo a quemar esta maldita ciudad", en "Burn", una canción de su disco EP Atataxia (2018), en el que contó con colaboraciones de DJ Pérez (Mente Sabia Crú) y Charly Humos. Vinculada en cierto momento al colectivo de raperas Deyas Klan, Ruzica Flores ha sido destacada también entre esos nombres femeninos de un hip-hop en transformación a fines de es década, junto a Yih Capsule, Rvyo, Latina Sativa, Catana e Isa Deyabú.
A Caraslargas acudieron una serie de músicos que venían de distintos proyectos, y que tras varios cambios de integrantes, se constituyeron formalmente como banda el año 2013. Con canciones propuestas por el cantante Ariel, y trabajadas colectivamente en su sala de ensayo, fueron armando un repertorio, que el 2015 plasmaron en un primer disco. La singular fórmula de un MC rapero con una banda de rock como soporte es el sello de la banda, que se autodenomina como "hip hop experimental", y que tiene guiños al jazz y el funk en algunas de sus canciones. Sin buscarlo, las letras tienen abiertas críticas a la sociedad y a la política.
La fotógrafa y rapera Isabel Riffo es Isa Deyabú o, directamente, La Deyabú, una poeta urbana que tras 15 años de vida musical en el dúo Deyas Klan lanzó un primer trabajo en solitario luego de un viaje por varios meses en países sudamericanos. Producido por CuatroBeats –como todos sus trabajos con su dúo anterior– las canciones hablan desde su barrio (“No es tan Santa la Julia") o de temáticas femeninas (“Ancestras”), pero también de las reflexiones de ese mismo viaje decisivo. “Tienen que ver con reencontrarme conmigo misma”, dijo para explicar esa carrera solista. Un enorme listado de invitados chilenos y provenientes de esos países que visitó la acompañaron en su disco debut, titulado Matria (2018), que incluye citas a Violeta Parra.
Gonzalo Luanko es un rapero que se inició en el oficio en Pudahuel siendo un adolescente, con el seudónimo de Minuto Soler. Tras la edición de un disco y la dirección de talleres de rap y de graffiti, desarrolló lo que él llama su “ser mapuche”, que plasmó en canciones y en su puesta en escena, adoptando entonces su primer apellido como nombre artístico. Profesor de Historia en ejercicio, Luanko es un prolífico compositor, con un permanente circuito de actuaciones en vivo a lo largo de Chile y un atractivo trabajo lírico, donde alterna el español con lengua mapuche.
A fines de los años '80, los hermanos María José y Tan Levine levantaron en María Sonora una combinación de ritmos latinos, hip-hop y secuencias electrónicas que resultó tan pionera como incomprendida. La disolución de ese dúo los alejó musical y geográficamente —él partió a Nueva York; ella se instaló en Tongoy—, pero el trabajo breve en Golosina Caníbal propuso una continuación temporal de aquel impulso previo. Como «trip-hop nativo» definieron los hermanos Levine su mezcla rítmica, plasmada en un único disco (Kru-da, 2000), parcialmente difundido en radios de la época por el cover para “De Coquimbo soy”, original de los Viking's 5. La rutina de María José en Tongoy (donde por entonces seguía estudios universitarios) y nuevos viajes de Tan al extranjero dificultaron la promoción de un disco que merecía mejor suerte, y que quedó como testimonio pionero de un sonido que vino a masificarse en el país algo así como un lustro más tarde en la llamada nueva cumbia chilena.