Hip-hop
Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los '80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los '80, la nueva escuela de mediados de los '90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.
Daniela Barrales es Rvyo, o también Niña Rayo y Rayokuza, alteregos yuxtapuestos o bien simultáneos que ha utilizado como poeta urbana en la década de 2010. Autobiográfica en la mayoría de sus rimas, Rvyo es parte de una generación de músicos que ha detectado el punto de encuentro entre el hip-hop puro con los ritmos urbanos, que le ha permitido vincularse a la escena del trap representada por cantantes como Princesa Alba y una primeriza Nele Nahir. Tras la edición de La niña rayo (2018) un EP donde cuenta con la participación del rapero Bronko Yotte y el saxofonista de jazz Franz Mesko, Rvyo comenzó a trabajar con artistas españoles, como Nano Cortés y Josué Gonzales, con quienes en 2019 grabó en "Ojitos", donde mezcla la rítmica y poética del hip-hop con sonidos flamencos y gitanos.
Los cercanos a los círculos santiaguinos de hip-hop saben bien que Gastón Gabarró merece muchos más créditos que sólo los de ser un ex integrante de Makiza. Cenzi fue también pilar del dúo Némesis, y ha asesorado —como productor, compositor o programador— decenas de discos realizados en Chile desde los años noventa; incluyendo trabajos de Tiro de Gracia, ZicutaEjecuta, Las Corrosivas y el colectivo Demosapiens, entre otros. Es, además, fundador de la etiqueta independiente Aguasónica. Pese a una vida repartida entre Chile y Canadá, y las varias asociaciones que han dirigido su trayectoria, el suyo es un trayecto musical que no ha tenido interrupciones.
Como uno de los hallazgos del jazz contemporáneo durante los inicios de la década de 2000, el baterista post-bop Andrés Celis se sumó a una línea de estilo de jóvenes solistas donde tanto Félix Lecaros como Daniel Rodríguez además le precedieron en esos inicios precoces. Alumno del histórico Ricardo Ruiz, Celis desarrolló una identidad dinámica en la batería y sorprendente en variantes musicales percutivas, dado que además siguió el modelo de la escuela de Max Roach.
Fe por un Destino Anunciado es el nombre completo de FDA, uno de los grupos que alimentaron desde el underground al hip-hop chileno ajena a la explosión comercial del género a fines de los años '90, y en ese circuito conjugaron como pocos las rimas asertivas y la buena producción musical. En su formación trabajaron músicos destacados más tarde en diversos proyectos de composición y producción. Más que un grupo de barrio, FDA es un grupo de barrios: Gen, Koala y Dus provienen de Pudahuel, Cerro Navia y Lo Prado, pero el quinteto no cultiva el usual perfil callejero del hip-hop, sino uno regular y más introspectivo que expresivo.
Surgidos en la Ciudad Satélite de Maipú, el dúo de MCs Liricistas es uno de los nombres mayores del hip-hop de la generación post 2000, aquella que creció con las canciones de grupos como Tiro de Gracia o Makiza. Armestyle y Bejamic partieron grabando en forma artesanal en sus casas, hasta que el año 2011, apoyados por TexasEstudio, editaron 4 life, y se establecieron como uno de los grupos más importantes del género, con un trabajo permanente que en 2016 lanzó su cuarto disco, también editado por un sello español. Responsables de una revista y un programa de radio de rap, Liricistas hablan en sus letras de vida cotidiana, de sueños y temáticas sociales.
Multifacética figura en la música pop, Lizz es el alterego principal de la cantante, productora y DJ Elisa Espinoza, una protagonista de esa influyente escena que dominó las preferencias musicales desde fines de la década de 2010. Se le suele ubicar como parte de una primera oleada femenina de música urbana, junto con Paloma Mami, Princesa Alba y Shita. Su historia de trashumante entre el Biobío, Santiago e Inglaterra junto a un conocimiento acabado de músicas a la vanguardia desembocaron en un trabajo como experimentadora del sonido, desde el hip-hop y la electrónica. Ello dio como resultado una densa música e imaginería trap que ella definió como "latin future".
La sociedad musical que en el año 2000 formaron Rafael Pérez (DJ Raff) y Víctor Flores (Solo di Medina) generó una comprensible expectativa. Ambos músicos llevaban años de trabajo junto a La Pozze Latina, pero además habían destacado en colaboraciones con muchas otras bandas. Su unión debe verse como un proyecto intermitente, siempre interrumpido por los muchos encargos de producción y asesoría que ambos reciben de otros músicos, así como por sus respectivas carreras de promoción solista.
Poeta, cantante, productora y freestyler, la calerana Ambar Luna Leiva Cárdenas es una de las figuras del hip-hop chileno en la época de la pospandemia, aunque ella se formó como niña y adolescente en batallas de rima improvisada durante la década de 2010, lo que le valió un soporte para una creación posterior. Ambar Luna no solo se activó desde el rap sino que cruzó territorios musicales, considerando elementos del pop, el R&B e incluso el flamenco, en contacto con los pulsos de la música urbana de su época, el reguetón y el trap. Sus líricas apuntan a temáticas de feminismo, contenido político y lucha y demandas sociales, cuando ella estuvo especialmente movilizada durante el estallido del 18-O.
Múltiple en sus direcciones musicales, Gissel Trujillo Roga ha alcanzado con una serie de álbumes de corta duración un relato concatenado alrededor de su alter-ego musical de Yih Capsule. Es su proyecto solista que inició tras un paso por Barcelona en 2014, donde se vinculó a la abundante escena del hip-hop catalán y que la encaminó a ser exponente de una música contemporánea de amplio mestizaje. En él, Yih Capsule considera elementos de ese primer hip-hop que cultivaba en las calles junto al grupo Arte Project Crew, pero también la asimilación de un fino R&B contemporáneo, junto al deep soul y la electrónica de medio tempo. Desde el EP Aurora (2015) en adelante, y con un intenso ritmo de publicaciones, Yih Capsule ha marcado una posición propia al interior de una escena underground, rodeada de productores, raperos, DJs y músicos de jazz.
Deskisabia es el nombre de guerra de la rapera y autora Ana Villablanca Campos, iniciada en la década de 2010 con tempranas piezas desarrolladas en estudios de grabación caseros. Resulado de ello fue su estreno con el disco Ondas cerebrales (2015). Descrita como creadora de rimas de trasfondo filosófico, siempre metafórica en sus líneas, en ese recorrido tuvo abundantes colaboradores del underground hip-hop en sus trabajos. Pero también ella incluyó a figuras reconocidas como Jimmy Fernández y Solo di Medina, héroes en La Pozze Latina, junto con el rapero estadounidense Charlie P, con quien grabó en Argentina la canción "Cold blood" para el EP Inmortal (2021). Argentina fue un destino habitual en el trabajo de Deskisabia, quien también grabó allí Sin piedad (2016), con ciertos acercamientos al soul, mixtape producido por Diego Mayorga ZKL. Fue la antesala de un estreno discográfico de mayor alcance en su elaboración con Frenesí (2017), una especie de manifiesto donde ella pone énfasis en sus años de fascinación por la lectura y la esritura, lo que la conectó directamente con su rol de profesora escolar de Lenguaje, Comunicación y Literatura.
Cantante y MC, Karin Hofmann se presenta como solista con el nombre de Ka Efe (K-Efe, K-F) en un proyecto propio, paralelo al de Sundaya, que ella integró desde sus años de vida en Nueva York. Sus canciones tienen una marcada carga sexual y musicalmente incursionan en espacios del neosoul y el hip-hop, a la vez que incorporan aspectos de las músicas latinas, ritmos de cumbia, pulsos urbanos e incluso elementos que provienen del flamenco, que ella bailó desde niña.
Formada como adolescente rapera, improvisadora y grafitera, Josefina Cáceres ha construido una música propia que se surte de los beats y las rimas del hip-hop pero que en su evolución alcanza transformaciones mayores y se sitúa en el trap, el reguetón, el pop urbano latino, toques de música flamenca e incluso cruces hacia la cumbia, a través de trabajos con nombres como Santa Feria. Con su pseudónimo musical de Sirena DLR —donde la sigla significa "de la rima"—, en 2019 lanzó sus primeras canciones, "Don’t wait more" y "Paso firme", que tuvieron alta presencia en plataformas de escucha. Luego se instaló en la escena urbana de la pospandemia, mostrando colaboraciones con Loyaltty, Aura Bae o el colombiano C. Flee. En 2025 debutó con el EP Ala5, producido por Dbs y donde ella también cantó "Secreto de luna", a dúo con Denise Rosenthal.
Productor, compositor y multiinstrumentista, Camilo Cintolesi desarrolló durante años su labor musical vinculándose a otras bandas, principalmente Tiro De Gracia (de la cual fue parte durante dos años). Acumula hasta ahora dos álbumes solistas (en 2005 y 2010), así como una experiencia breve como gestor de un sello independiente (Maravilla Records). Hijo del músico Vittorio Cintolesi, vivió parte de su niñez en París, y se inició en tempranas clases de piano y guitarra eléctrica. Formó sus primeras bandas cuando aún era estudiante escolar, de entre las cuales la más destacada fue Roma (con la cual publicó Vagomundo, en 1990; y, más tarde, el EP Rock chileno). Cintolesi tiene el título de ingeniero de ejecución en sonido, y como tal asesoró puntuales etapas de las bandas Bambú, Weichafe, Rojo Latino e Índice. Desde 2016 su vehículo de trabajo musical es la Camilo Cintolesi Band.
Gabriel Paillao, también reconocido en sus círculos como Gabo Paillao y en ocasiones con el pseudónimo de Knom en su proyecto personal de hip-hop, es pianista de jazz, compositor, productor, gestor cultural y activista. Pero sobre es el impulsor de una agrupación tan rompedora como La Brígida Orquesta, proyecto con el que ha obtenido dos premios Pulsar. Formado como niño músico en la Conchalí Big Band, se vinculó con las escenas de la música en la periferia, principalmente en la cultura del hip-hop. En ese alcance tocó el piano en Cómo Asesinar a Felipes y ha sido colaborador de una serie de nombres de las músicas independientes de raíz negra, desde el saxofonista de jazz Franz Mesko a la cantante de soul Celeste Shaw, pasando por los raperos Hordatoj y Portavoz, el grupo hip-hop Movimiento Original y Ana Tijoux, con quien ha salido de gira internacional. Su música como autor aparece en la serie discográfica Ayekafe (2021), que ponía en relieve la creación de los músicos de linajes mapuches.
Makiza es un nombre fundamental del hip-hop chileno de la primera década del siglo, y su legado de tres discos abrió nuevas vías de influencia para el desarrollo del género en el país. Su interrumpida carrera puede resumirse además en una frase con la que alguna vez el propio grupo definió su relación: «En el amor puede pasar cualquier cosa». Con sucesivos períodos de separación y reunión, el grupo concluyó definitivamente su romance a mediados del año 2006, luego de un destacado e influyente trabajo de casi una década; el cual hoy destaca no sólo por la alta calidad de sus grabaciones, sino también por haber impulsado el desarrollo de músicos más tardes destacados de sobra de modo solista o en otros proyectos, incluyendo a Ana Tijoux, Cenzi y Seo2.
Mal de Chagas hace una mezcla de estilos perteneciente de lleno a los años '90, en el cruce entre el rap y el metal aderezada con un toque de funk e incluso con percusión latina. La música de este grupo santiaguino se encuentra justo en la mitad entre el mundo del funk y el del rock pesado, sin sentirse del todo cómoda en ninguno. Editaron dos discos, hasta que avanzada la segunda década de los 2000 la banda cesó sus presentaciones en vivo.
Rey Chocolate fue una de las principales bandas surgidas con el «nuevo metal» de los años '90 en Chile. Como protagonista del auge del aggro-metal de la época, organizó junto a Rékiem los encuentros Aggrofest, que en cuatro versiones reunió a gran cantidad de bandas chilenas, y más tarde se sumó con igual entusiasmo a "Back to school". Su trayectoria anota varias publicaciones, y el teloneo en vivo a visitas a Santiago tan relevantes para el género como el grupo estadounidense Slipknot. Luego de varios años de pausa, el grupo se encuentra reactivado desde 2014.
“Punky rap synthesizers” fue el concepto estilístico con que se identificó el cuarteto Compiuters: mezcla de electro, pop y rap tributario de la música sintética de la década de 1980, que desde sus tiempos recordaba a exponentes locales anteriores como Nadie y Aparato Raro, y también a extranjeros de mayor impacto como Devo. En su muy breve vida musical dejaron solo un álbum, el homónimo y bien recibido Compiuters (2007) y fueron parte destacada de la naciente escena independiente del pop que estalló en la década de 2000.
Kinética es una de las formas de referirse a la cinésica, aquella disciplina que estudia los movimientos corporales conscientes e inconscientes y su valor comunicativo en lo gestual. Y es el concepto que Emiliana Abril Araya tomó para iniciar su proyecto como solista en la música experimental. Tres álbumes alrededor de la idea de la cinésica marcan su primera época en la experimentación con las tecnologías aplicadas a la composición, a la voz y a la poesía, y cuyos resultados siempre abiertos se instalan en diversos espacios: la electrónica, el hip-hop, el pop, el soul, la improvisación libre y las vanguardias.
Paul Barreaux perteneció al popular programa dominical “Venga conmigo” de Canal 13 conducido en los '90 por el cantante-animador José Alfredo Fuentes. Como figura televisiva, el bailarín Paul Barreaux llegó a ser considerado el primer “rapero sin calle” de la historia. Fue su éxito inicial en el staff del grupo de baile “Generación 2000” el que lo catapultó en 1995 y 1996 a una plataforma pop que se tradujo en un disco de hip-hop editado por BMG bajo el nombre de Kaviar klub (1997). La historia musical no llegó mucho más allá.