Hip-hop
Uno de los más importantes movimientos recientes en la música local junto con el punk y el metal, el hip-hop recoge en Chile desde fines de los '80 los cuatro elementos de esa cultura, entre el verso, la producción musical, la ilustración y el baile. En otras palabras, el rap, el DJ, el graffiti y el breakdance. Varias oleadas se han sucedido en esta historia, desde sus orígenes a fines de los '80, la nueva escuela de mediados de los '90 y ramificaciones posteriores entre la combatividad, la elaboración musical o la sensibilidad poética de contemporáneos que limitan con un bullente escenario underground germinado en el nuevo siglo.
Parte de una familia de músicos, Bronko Yotte se acercó tímidamente al rap al salir del colegio, justo en los años en que el género se extendía masivamente en el mundo y en Chile. Tras fenómenos como el disco Ser humano, de 1997 de Tiro de Gracia, las presentaciones de rap se hicieron frecuentes en festivales estudiantiles y en ese circuito dio sus primeros pasos. Desde entonces, ha acumulado más de una decena de producciones, en las que han aparecido varias veces músicos de otras dimensiones, como Gepe o Cristóbal Briceño, con canciones que hablan menos de barrios, y más de reflexiones existenciales. Es profesor de lenguaje y ejerció ea profesión por casi una década, y, en simultáneo, ha desarrollado en la música varios equipos de trabajo (protagónica es su sociedad con la cantante Masquemusica). Bronko Yotte ha sido también el compositor y el productor de casi toda su historia musical, y en ese camino ha llegado a parrillas radiales y a grandes escenarios, convertido en uno de los nombres más llamativos y coloridos del hip-hop chileno.
DJ Caso —el nombre musical de Sebastián Rojas— comenzó en el oficio del scratch y de las tornamesas siendo un escolar del Colegio Alemán. Desde ese lugar se acercó a los músicos de Makiza a comienzos de los años 2000 y tras el fin de ese proyecto fue parte de Némesis, el grupo que surgió con dos de sus ex integrantes. A partir de ese vínculo comenzó a colaborar en muchos proyectos lejanos al hip-hop. Fue parte de Javiera & Los Imposibles, colaborador del Ángel Parra Trío y es fundador del grupo pop Tunacola. Su nombre ha aparecido en al menos 40 discos y banda sonoras, como músico o como productor, y en ese primer período de actividad solista publicó álbumes como Cajón de sastre (2011) y Scenes (2014). Rojas es además cofundador de la Galería Cima, espacio para las artes visuales en un edificio en plena Plaza Italia, en cuya azotea se montó una cámara que fue decisiva para la información en tiempo real de la protesta social que tuvo lugar allí tras el estallido de octubre de 2019.
Productor, experimentador, autor y rimador, César Matycez es Matycez, músico que se instala en Valparaíso en los años '10 y comienza a desarrollar su trabajo solista en el rap. Junto al productor Jorge Peña fundan en el puerto el sello discográfico Tómate, con el que Matycez despachará la primera serie de álbumes desde Recóndito latido (2011), un trabajo enfocado principalmente en la rítmica del texto y sus contenidos. En 2013, a través del disco Abril experimenta con tecnologías, y por medio de máquinas y dispositivos elabora paisajes sonoros. Ese año, Matycez viajó a Europa para presentarse en ciudades como Barcelona y París, pero además su paso a India será determinante en la expansión de una música mestiza. Junto al músico quilpueíno de reggae Lion Nativo publica luego el disco A recuperar (2014), el precedente para lo que sería un combativo proyecto de rap del sello con ambos MCs junto a Maniobra en la disposición de beats. El disco Omkara (2016) sería el resultado de esa experiencia en India, donde Matycez presenta una serie de instrumentales de inspiración india, ritmos de hip-hop y música electrónica.
Con su imaginativa y luminosa aproximación al hip-hop, CHC se ganó el derecho a proclamarse inventores de una corriente musical nueva. «Hippy-hop» es como le acomodó al grupo santiaguino definir su música, sostenida en un principio sobre las bases secuenciadas de Pedro Subercaseux y agitada por el rapeo cálido de Gabriel Díaz, Sebastián Silva e invitados que entraban y salían de su formación esencialmente dinámica. El trabajo del grupo fue la plataforma creativa para músicos que al poco andar destacaron en proyectos personales, tanto en la música como en la televisión y el cine. La importancia que éstos adquirieron en paralelo alejó de modo natural sus presentaciones en vivo, hasta detenerlas por completo.
“Yo comencé en La Florida / cuando de Antofa llegué”, dice Jonas Sanche en su canción “Street-to”, resumiendo su llegada al mundo del rap, cuando apenas era un niño y se trasladó con su familia a vivir a Santiago. Tras ser parte de grupos como Encasa o KTF Clan (con quienes editó el disco La Invasión 2.0), el año 2012 lanzó su primer álbum solista, Verdades, la voz de la avenida, con 17 canciones que encerraban historias de barrio, defensa de su oficio rapero y algunas canciones de tono triste. Con una reconocida influencia del rap español y, en general, de mucho rap internacional, Sanche ha sido invitado por sus pares chilenos a compartir canciones, y tiene un activo circuito en vivo.
Nacidos en la zona norte de Santiago, Salvaje Decibel es parte de la primera generación del rap de los años 2000, antes de la masificación de Internet. Funky Flu, el mayor del grupo, ya estaba ganando espacios como MC cuando conoció a Portavoz, y a su amistad y su pasión por el rap se fueron sumando los otros MCs hasta que el año 2005 debutaron como Salvaje Decibel. Un rap político, con bases mayoritariamente hecha por Portavoz, han sido el sello del conjunto, que tempranamente se presentó en Venezuela y que ha editado dos discos de gran trascendencia en los circuitos del rap. Temas como "Traidores" o "La mirada del amor", y la colaboración con muchos nombres del género (como GuerrillerOkulto, Movimiento Original, Mente Sabia Cru y Subverso) levantan a la banda como un nombre principal de la escena, sumada a la trascendencia como solistas de Funky Flu, Cidtronyck y, sobre todo, Portavoz.
Vinculado desde muy joven a grupos como Tiro de Gracia y Tapia Rabia Jackson, y luego afirmado como músico y productor solista, Zaturno es uno de los más precoces maestros de ceremonia del hip-hop en Chile. Sus pasos musicales han tenido como objetivo, en sus palabras, «chilenizar el hip-hop», y en la cruzada ha sumado a invitados pop tan importantes como Jorge González y Gepe, y atravesado fronteras, de Chile a Suecia.
Fugaz agrupación de hip hop liderada por el hijo del cantautor uruguayo Gervasio, Nahuel Viera (Elnawel), quien junto a tres músicos dio vida a este conjunto, parte de la explosión del género de la primera mitad de los 2000. Todos los músicos tenían experiencia en distintas agrupaciones del circuito rapero de esos años, y hacia el 2002 – tras diversas formaciones- dieron una existencia relativamente estable a Bajutopía, aunque sus cambios de integrantes serían permanentes en su historia.
Miembro fundador de una de las canteras más innovadoras y desprejuiciadas de hip-hop de la década de los 2000, Gen (alterego de Freddy Olguín) fue el primero de los integrantes de FDA en encauzar sus inquietudes sonoras a través de una carrera solista. Mientras Nicolás Carrasco (Foex) inició una prolífica trayectoria como productor y Enzo Miranda (Koala Contreras) fusionó rock y swing por medio del combo Cómo Asesinar a Felipes, Olguín ha editado discos personales de notable factura que confirmaron su impronta atípica dentro de la escena: rimas introspectivas y ajenas a la crítica evidente y una paleta sonora capaz de trascender el purismo del rap para incorporar elementos del rock y la electrónica.
Los Puntúos han sido una demostración más del "folclor en movimiento", idea que defiende la dinámica transformación de la música a partir de mestizajes, usos e incorporación de lenguajes. En esta caso, de la cueca. Desde sus inicios el conjunto comenzó a explorar la cosmología chilenera frente a los insumos provistos por el hip-hop y los ritmos urbanos que tomaron los espacios en la década de 2010.
Por sus muy diversos encargos como productor, DJ Raff fue un tiempo uno de los colaboradores y asesores más importantes del circuito hip-hop chileno. Pero su decisión de defender su trabajo propio lo llevó también no sólo a la composición electrónica propiamente tal sino que también a una fabulosa proyección internacional.
Barry, Walala, Ramón, Benzo y Nea, preadolescentes de una villa llamada Jardines del Nuevo Amanecer e integrantes de una banda hip-hop, son los protagonistas de "Pulentos", serie animada en 3D que Canal 13 presentó en 2005 y cuya buena recepción mereció una serie de extensiones asociadas. Había ahí, entre otras cosas, una notable banda sonora, a cargo de relevantes músicos nacionales, como Ana Tijoux. Dos temporadas, una película, dos discos y una serie de conciertos son el testimonio de la historia del virtual quinteto.
La perspicacia de sus rimas, el desprejuicio de sus arreglos y la versatilidad de sus proyectos han convertido a Daniela Saldías en una de las voces femeninas más llamativas del círculo independiente. Conocida principalmente por su trajo como integrante de Colectivo Etéreo, la vocalista ha participado también en proyectos como los de Juliarose, PatSmear y World Music, así como bajista y tecladista del trío Iris. Como solista es Dadalú, y como tal trabaja y presenta sus discos, producciones que dan cuenta de sus muchas inquietudes como autora y su ojo siempre atento a lo que sucede con su generación, su género y el país.
Gabriel Paillao, también reconocido en sus círculos como Gabo Paillao y en ocasiones con el pseudónimo de Knom en su proyecto personal de hip-hop, es pianista de jazz, compositor, productor, gestor cultural y activista. Pero sobre es el impulsor de una agrupación tan rompedora como La Brígida Orquesta, proyecto con el que ha obtenido dos premios Pulsar. Formado como niño músico en la Conchalí Big Band, se vinculó con las escenas de la música en la periferia, principalmente en la cultura del hip-hop. En ese alcance tocó el piano en Cómo Asesinar a Felipes y ha sido colaborador de una serie de nombres de las músicas independientes de raíz negra, desde el saxofonista de jazz Franz Mesko a la cantante de soul Celeste Shaw, pasando por los raperos Hordatoj y Portavoz, el grupo hip-hop Movimiento Original y Ana Tijoux, con quien ha salido de gira internacional. Su música como autor aparece en la serie discográfica Ayekafe (2021), que ponía en relieve la creación de los músicos de linajes mapuches.
Daniela Barrales es Rvyo, o también Niña Rayo y Rayokuza, alteregos yuxtapuestos o bien simultáneos que ha utilizado como poeta urbana en la década de 2010. Autobiográfica en la mayoría de sus rimas, Rvyo es parte de una generación de músicos que ha detectado el punto de encuentro entre el hip-hop puro con los ritmos urbanos, que le ha permitido vincularse a la escena del trap representada por cantantes como Princesa Alba y una primeriza Nele Nahir. Tras la edición de La niña rayo (2018) un EP donde cuenta con la participación del rapero Bronko Yotte y el saxofonista de jazz Franz Mesko, Rvyo comenzó a trabajar con artistas españoles, como Nano Cortés y Josué Gonzales, con quienes en 2019 grabó en "Ojitos", donde mezcla la rítmica y poética del hip-hop con sonidos flamencos y gitanos.
Entre la multiplicación de los artistas chilenos de soul, R&B y funk a mediados de los años 2000, la cantante Celeste Shaw hizo una aparición lo suficientemente diversificada como para poner su nombre en el circuito. Primero como de voz de apoyo y coros para músicos como Matahari, Raiza, Rapaces y Latin Bitman; y luego en una posición solista, que se concretó en Celeste (2012), con el que se sintetizaron sus propósitos en torno a la llamada black music. Pero ese mismo rumbo musical sobrepasó los primeros aprontes suyos en el campo del neosoul y ya para la publicación del disco Gracias por lo malo (2022), Celeste Shaw ya había desdoblado desde el canto a las rimas hip-hop.
Paul Barreaux perteneció al popular programa dominical “Venga conmigo” de Canal 13 conducido en los '90 por el cantante-animador José Alfredo Fuentes. Como figura televisiva, el bailarín Paul Barreaux llegó a ser considerado el primer “rapero sin calle” de la historia. Fue su éxito inicial en el staff del grupo de baile “Generación 2000” el que lo catapultó en 1995 y 1996 a una plataforma pop que se tradujo en un disco de hip-hop editado por BMG bajo el nombre de Kaviar klub (1997). La historia musical no llegó mucho más allá.
Rapera, poeta y educadora diferencial nacida en la localidad centrina de Graneros, Patricia Pizarro marca una posición política desde su pseudómino musical de Latina Sativa. Feminista en su discurso, es parte de una generación de mujeres que ocupó los espacios del hip-hop en la década de 2010, con nombres como Dania Neko, Flor de Rap, Catana, Rvyo o Isa Deyabú, entre algunas de sus contemporáneas más referenciales. Desde la rima como instrumento literario se ha interesado además por los sonidos del soul, el jazz y la música afrolatina y sus presentaciones incluyen un sexteto instrumental, con saxofó, piano, guitarra, bajo y batería. Su discografía autogestionada enlista títulos como Más allá de la locura (2014), Never give up (2015) y Travesía (2019).
El sensual sonido funk y rap de FunkReal estuvo marcado por las voces de los maestros de ceremonia Carito Plaza y Jesús-G, y por las fogosas letras del grupo, de osadas referencias sexuales. En sus dos álbumes el grupo desarrolló una poco usual combinación de ritmos negros, no sólo por su cita al funk, sino también de géneros como el G-Funk y el R&B, con generoso uso de percusiones.
Multifacética figura en la música pop, Lizz es el alterego principal de la cantante, productora y DJ Elisa Espinoza, una protagonista de esa influyente escena que dominó las preferencias musicales desde fines de la década de 2010. Se le suele ubicar como parte de una primera oleada femenina de música urbana, junto con Paloma Mami, Princesa Alba y Shita. Su historia de trashumante entre el Biobío, Santiago e Inglaterra junto a un conocimiento acabado de músicas a la vanguardia desembocaron en un trabajo como experimentadora del sonido, desde el hip-hop y la electrónica. Ello dio como resultado una densa música e imaginería trap que ella definió como "latin future".