Cumbia
La cumbia es un ritmo de origen colombiano, pero que desde los años '60 se extendió por buena parte de América del Sur, y que en Chile, desde entonces, es el género bailable popular por excelencia. Originalmente ejecutada por sonoras —al estilo de la multinacional Sonora Dinamita—, la "cumbia chilena" ha tomado distintas formas con los años, bebiendo también de la cumbia peruana y la argentina. Desde los años 2000, una nueva generación de músicos la ha convertido en su lenguaje musical, y la ha fusionado con el rock y otros ritmos latinoamericanos, conformando una poderosa escena, que tiene a varias generaciones de cultores, y que sigue siendo protagonista de la banda sonora de la cualquier fiesta en Chile.
El éxito, popularidad y espectacularidad de la Orquesta Cubanacán atraviesa la línea cronológica de la música tropical desde mediados de los años '50, de la mano de un puñado de jóvenes encandilados con los nuevos ritmos del mambo y el chachachá provenientes desde Cuba y el resto del Caribe, y fundamentalmente por la figura del cantante Roberto Fonseca, conocido popularmente como Pachuco.
El sonido y las directrices de Combo Ginebra han ido cambiando desde su formación, e insistir en asociarlo a la llamada «nueva cumbia chilena» es, a estas alturas, impreciso. Hay mucha cumbia, sí, en este grupo largado como dúo entre el guitarrista Gipsy Cabello y el violinista Pachuko Pacheco, pero también la raíz de la música gitana que estuvo en su origen como banda (tan sólo Ginebra, como el brindis gitano, era su primer nombre), además de rumba flamenca, merengue, chicha, punk y canción de amor latinoamericana.
La orquesta Santa Feria o —o Santaferia, como también se conoció— es parte de una segunda camada de grupos de la llamada “nueva cumbia chilena”, que trajo a una generación de músicos hacia esos ritmos y esa cultura del baile tropical que hasta fines de los '90 estaba considerada como dominio absoluto de las populares sonoras locales. La “cumbia casera”, como les gusta definir su enfoque musical, se ha plasmado una serie de discos y EPs, y con un intenso trabajo en vivo tienen un hito histórico: la única banda cumbiera que ha llenado el Movistar Arena, un recordado concierto de agosto de 2016.
Cantante melódica y pianista, Priscila Rubio es la mujer detrás de Priscila Ninoska, figura que llegó como nombre propio luego de la presencia que tuvo en la música popular latinoamericana, principalmente a través de conjuntos cumbieros de diversa consideración, enfoque y alcance: LaBanda en Flor (2012-16), Lady Sharon (2013-17) y Chorizo Salvaje (2016-18). También integrante de orquestas del Festival de Viña del Mar, inició su trabajo como cantante solista en el campo de los ritmos latinoamericanos del recuerdo, bolero y vals, que llevó al escenario con sus coloridas puestas en escena y su rol de mujer fatal de cantinas.
La música tropical ubica protagonistas en lugares y funciones diversas, y Juan Chocolate Rodríguez se ganó esa figuración merecidamente en el micrófono. Fue desde los años cincuenta voz para la cumbia, la salsa, el bolero y otros ritmos de raíz centroamericana, y sobre todo como el gran cantante afrodescendiente de carisma, estilo e impronta en orquestas de época como la Cubanacán y la Ritmo y Juventud.
El guitarrista, percusionista, cantante y compositor Manuel Prieto es el músico detrás de Manu da Banda, agrupación que en 2009 se formó en torno a su liderazgo, y de hecho ese nombre es una forma de referirse a la “banda de Manuel”, influenciada por el folclor de América Latina, ritmos, coloridos y aires afrolatinos y sudamericanos, apuntó su propuesta a lo que llamaron “música emigrante”, fusión que se plasma en una discografía registrada en distintos momentos de sus recorridos.
Entre la cumbia, la salsa, el pop latino urbano y por momentos incluso el bolero se mueve la música de Catalina Ramos, cantante coquimbana y parte de una comunidad de mujeres en la música tropical de la década de 2020 que cuenta con nombres como Paula Rivas, La Mary, Nina la que Brilla, Karla Melo, Fran Hidalgo y Bárbara Muñoz. Su primer disco es Galaxia tropical (2024), un EP de cuatro canciones con las que Catalina Ramos ingresó de lleno a la escena tropical de la pospandemia.
Juana Fe, o también llamada Juanafé, es una banda musical pero sus fundamentos, su inspiración y sus formas de trabajo trascienden el quehacer estrictamente artístico. Por esta razón han sido considerados un proyecto insigne en la música chilena de la década de los 2000. Conocidos masivamente por su canción "Callejero", el conjunto desarrolla los sonidos tropicales chilenos y continentales, se han presentado intensamente en Chile, y han viajado varias veces al extranjero. Gestores del fundamental sello y estudio La Makinita, en 2014 vieron partir a su cantante y fundador, el carismático Juanito Ayala.
Inscritos en la vertiente de «cumbia ranchera» de tanto arraigo en ciertas regiones del país, Los Indomables —también conocidos como Los Indomables del Sur— son un conjunto chilote de vocación festiva y popular, adscrito en sus palabras «a la cultura que identifica al pueblo trabajador del sur de Chile». Cuentan entre sus influencias a Los Reales del Valle y Los Hermanos Bustos, pero avanzan hacia ideas más ajustadas a su tiempo, el del siglo XXI. Además de composiciones y la publicación de discos, su actividad se ha centrado hasta ahora en numerosos festivales.
Los Viking's 5 son parte de la segunda generación de grupos chilenos de cumbia. Nacidos en Coquimbo, en una zona especialmente prolífica en bandas tropicales, siguieron la huella abierta antes por La Sonora Palacios o Luisín Landáez en la mitad de los años '60, pero a la usanza nortina; esto es, cumbia con guitarra, bajo y batería, y sin sección de bronces. Su historia también es central para comprender el movimiento musical alrededor de una particular cumbia porteña en el Norte Chico.
Por mucho tiempo La Sonora de Tommy Rey ha sido la agrupación de cumbias más popular de Chile. Su origen está en el cisma producido al interior de La Sonora Palacios en 1982, cuando cinco músicos renunciaron para formar una nueva agrupación que tomaría el nombre de su cantante y figura: Tommy Rey. Con el repertorio de su ex grupo junto con nuevas canciones, y bajo la dirección del timbalero Leo Soto, se abrieron espacios hasta convertirse en el principal nombre de la cumbia chilena y la tradición de las sonoras. En los años '90 su popularidad alcanzó a generaciones jóvenes, y nombres como Los Tres, Joe Vasconcellos, Chancho en Piedra o LaFloripondio tributaron su música desde el rock en su ruta de más de 40 años de actividad ininterumpida y vigencia, que vio su final en marzo de 2025 con la muerte de su cantante a los 80 años. Pero su música sigue sonando y en toda fiesta chilena, en algún momento, se escucha una canción de La Sonora de Tommy Rey.
Parte de la segunda generación de orquestas de cumbia en Chile, luego de la creación de La Sonora Palacios, este conjunto nació luego de que José Arturo Giolito permaneciera en Estados Unidos a fines de los '60 donde conoció el concepto de "combo", obtenido de la voz anglo combination. Un grupo menos numeroso que la Sonora, con una importante presencia de la percusión, fueron el sello de este grupo, liderado siempre por el baterista Giolito, que antes había tenido ese mismo rol en la Orquesta Ritmo y Juventud. Conocidos sobre todo por el rol de baterista de su líder en programas de televisión, el grupo es responsable de varios hits de cumbia en Chile, y hoy mantiene una intensa actividad en vivo, con un repertorio que trasciende ese género, y que incluye rock, folclor chileno y temas de moda. El 24 de noviembre de 2008, víctima de un cáncer, el líder de la banda dejó de existir, pero tanto sus hijos como los demás integrantes resolvieron seguir adelante con el conjunto.
El clan de los hermanos Cuturrufo, reconocidos músicos de Coquimbo, proyectaron su idea de una música contemporánea mestiza y terrenal, que utilizara las raíces del Norte Chico, desde la ancestralidad diaguita a las fiestas patronales, a través del ensamble denominado Cutus-Clan. Los Cuturrufo fueron históricamente una familia religiosa, devota del culto mariano y sus integrantes activos peregrinos al santuario de la Virgen del Rosario de Andacollo. Así fue como el compositor y percusionista Rodrigo Cuturrufo (n. 1968) llegó a crear primero el grupo Vernáculo, cuya música se planteó como ofrenda a la “Chinita” (Viva la Chinita de Andacollo, 1999). El Cutus-Clan representa la otra vida de los Cuturrufo, la de las boites, la cumbiamba, es decir la movida de la cumbia nortina, la improvisación jazzística y el rock.
Investida como la "nueva reina de la cumbia" tras quince años de música, Paula Rivas se hizo conocida en 2007 como baladista romántica dura en la competencia televisiva "Rojo, fama contrafama", donde llegó a instancias finales y obtuvo una importante figuración. Sin embargo, cuando un año después el programa salió de pantalla, Paula Rivas inició una dinámica carrera solista como productora musical y cantante, cuyo enfoque estuvo siempre entre la música tropical y la balada latina. Su momento divisorio como artista popular se dio en 2023 con el doble triunfo que consiguió en los Premios Pulsar, por su disco Mariposa y su impacto en las audiencias de la cumbia.
Mákina Kandela es un caso único en la escena de la cumbia chilena de los años 2000. Su estilo no tiene que ver con la llamada "cumbia" chilena, sino que responde a la estructura folclórica del género colombiano, y que evidencia su doble origen africano y americano: Dos gaitas - flautas de los pueblos precolombinos- y tres tambores de percusión, incluyendo la original tambora. Con dos colombianos en su formación original, y liderados por el saxofonista de Akineton Retard, Edén Carrasco, Mákina Kandela ha editado dos discos y ha hecho giras dentro y fuera de Chile.
Este conjunto toma su nombre de la popular expresión "sacar los choros del cantasto", que describe la situación cuando una persona provoca a otra al punto de hacerla perder la compostura. Nacido en Linares, la tierra de las hermanas Estela y Margot Loyola, se formó como proyecto que explora los ritmos bailables de Latinoamérica: cueca, corrido, huapango, salsa, merengue y un especial acento en la cumbia y sus transformaciones modernas. En tanto, sus letras cargadas de humor apuntan mayormente a la crítica social y el amor, con coloridas puestas en escena, cantos y danzas, y un elenco ampliado que incluye acordeón, violín, teclados, guitarras, bajo, batería y múltiples percusiones latinoamericanas.