Cumbia
La cumbia es un ritmo de origen colombiano, pero que desde los años '60 se extendió por buena parte de América del Sur, y que en Chile, desde entonces, es el género bailable popular por excelencia. Originalmente ejecutada por sonoras —al estilo de la multinacional Sonora Dinamita—, la "cumbia chilena" ha tomado distintas formas con los años, bebiendo también de la cumbia peruana y la argentina. Desde los años 2000, una nueva generación de músicos la ha convertido en su lenguaje musical, y la ha fusionado con el rock y otros ritmos latinoamericanos, conformando una poderosa escena, que tiene a varias generaciones de cultores, y que sigue siendo protagonista de la banda sonora de la cualquier fiesta en Chile.
La particularidad de esta agrupación de música tropical es que en sus inicios estuvo formada por niños y jóvenes en el pueblo de Andacollo, provincia de Elqui en la región de Coquimbo. Activa desde 1983, de sus filas surgieron músicos como Franco Cortés, futuro tecladista de Los Viking's 5. Editaron varios cassettes, integrando nuevos ritmos (en los 90 grabaron la célebre lambada) y se reunieron una vez en los años 2000, tras su disolución en 1995
Cultora de pegadizos ritmos bailables que ella ha definido como "electro cumbia uterina", María Paz Artigas toma el nombre de Catártica Animal para proyectar un trabajo como cantante solista, siempre en ese campo de la transformación de la cumbia a partir de la influencia de los sonidos urbanos y otros elementos del pop. En momentos previos integró temporalmente el dúo melipillano de cueca femenina Las Pecadoras, que dejó un marcado acento feminista antes incluso de los tiempos de movilizaciones. El canto de Artigas aparece en el álbum Cuéntame una cueca (2016). "La afro cumbia y los sonidos urbanos son los que nos llaman a la catarsis colectiva. El baile es fundamental para explorarnos y reconocernos", ha dicho la autora de canciones como "Ay corazón" y "En libertad", singles principales del EP Soltar (2018).
Este conjunto toma su nombre de la popular expresión "sacar los choros del cantasto", que describe la situación cuando una persona provoca a otra al punto de hacerla perder la compostura. Nacido en Linares, la tierra de las hermanas Estela y Margot Loyola, se formó como proyecto que explora los ritmos bailables de Latinoamérica: cueca, corrido, huapango, salsa, merengue y un especial acento en la cumbia y sus transformaciones modernas. En tanto, sus letras cargadas de humor apuntan mayormente a la crítica social y el amor, con coloridas puestas en escena, cantos y danzas, y un elenco ampliado que incluye acordeón, violín, teclados, guitarras, bajo, batería y múltiples percusiones latinoamericanas.
Jordan es una de las voces más importantes de la música tropical chilena del siglo XXI. Se inició en el contexto de la moda de la llamada “onda sound”, y formó parte de diversos conjuntos a fines de los '90 y comienzos de los 2000. El 2007 torció su carrera y se integró al programa "Rojo", de TVN, aunque ya en 2010 regresó a su espacio natural de música tropical, iniciando entonces su carrera solista con esa experiencia de haber sido frontman para cada uno de sus proyectos, y con una forjada experiencia en la producción y composición. Jordan mantiene una producción estable de canciones, discos y videoclips y ha alcanzado hitos de popularidad con temas como “¿Qué pasó?”, “Compañera de mi vida” o “Qué agonía”.
Investida como la "nueva reina de la cumbia" tras quince años de música, Paula Rivas se hizo conocida en 2007 como baladista romántica dura en la competencia televisiva "Rojo, fama contrafama", donde llegó a instancias finales y obtuvo una importante figuración. Sin embargo, cuando un año después el programa salió de pantalla, Paula Rivas inició una dinámica carrera solista como productora musical y cantante, cuyo enfoque estuvo siempre entre la música tropical y la balada latina. Su momento divisorio como artista popular se dio en 2023 con el doble triunfo que consiguió en los Premios Pulsar, por su disco Mariposa y su impacto en las audiencias de la cumbia.
El sonido y las directrices de Combo Ginebra han ido cambiando desde su formación, e insistir en asociarlo a la llamada «nueva cumbia chilena» es, a estas alturas, impreciso. Hay mucha cumbia, sí, en este grupo largado como dúo entre el guitarrista Gipsy Cabello y el violinista Pachuko Pacheco, pero también la raíz de la música gitana que estuvo en su origen como banda (tan sólo Ginebra, como el brindis gitano, era su primer nombre), además de rumba flamenca, merengue, chicha, punk y canción de amor latinoamericana.
Por mucho tiempo La Sonora de Tommy Rey ha sido la agrupación de cumbias más popular de Chile. Su origen está en el cisma producido al interior de La Sonora Palacios en 1982, cuando cinco músicos renunciaron para formar una nueva agrupación que tomaría el nombre de su cantante y figura: Tommy Rey. Con el repertorio de su ex grupo junto con nuevas canciones, y bajo la dirección del timbalero Leo Soto, se abrieron espacios hasta convertirse en el principal nombre de la cumbia chilena y la tradición de las sonoras. En los años '90 su popularidad alcanzó a generaciones jóvenes, y nombres como Los Tres, Joe Vasconcellos, Chancho en Piedra o LaFloripondio tributaron su música desde el rock en su ruta de más de 40 años de actividad ininterumpida y vigencia, que vio su final en marzo de 2025 con la muerte de su cantante a los 80 años. Pero su música sigue sonando y en toda fiesta chilena, en algún momento, se escucha una canción de La Sonora de Tommy Rey.
La música tropical ubica protagonistas en lugares y funciones diversas, y Juan Chocolate Rodríguez se ganó esa figuración merecidamente en el micrófono. Fue desde los años cincuenta voz para la cumbia, la salsa, el bolero y otros ritmos de raíz centroamericana, y sobre todo como el gran cantante afrodescendiente de carisma, estilo e impronta en orquestas de época como la Cubanacán y la Ritmo y Juventud.
El clan de los hermanos Cuturrufo, reconocidos músicos de Coquimbo, proyectaron su idea de una música contemporánea mestiza y terrenal, que utilizara las raíces del Norte Chico, desde la ancestralidad diaguita a las fiestas patronales, a través del ensamble denominado Cutus-Clan. Los Cuturrufo fueron históricamente una familia religiosa, devota del culto mariano y sus integrantes activos peregrinos al santuario de la Virgen del Rosario de Andacollo. Así fue como el compositor y percusionista Rodrigo Cuturrufo (n. 1968) llegó a crear primero el grupo Vernáculo, cuya música se planteó como ofrenda a la “Chinita” (Viva la Chinita de Andacollo, 1999). El Cutus-Clan representa la otra vida de los Cuturrufo, la de las boites, la cumbiamba, es decir la movida de la cumbia nortina, la improvisación jazzística y el rock.
La trascendencia musical de este grupo formado en Chuquicamata y activo durante doce años entre 1966 y 1978 es visible a través de tres aspectos principales: el característico estilo de la guitarra eléctrica, marcado por el virtuosismo y la velocidad al tocar; el sonido de ese instrumento, dado por la cámara de eco, y la influencia en otros grupos posteriores, entre los que se cuentan Los Cumaná, Los Viking's 5 y La Sonora de Tommy Rey, cuyo integrante Javier Jorquera se inició en Los Fénix.
La cumbia ha sido la razón y sustento de Chico Trujillo, un grupo con varios integrantes venidos del rock, pero que a partir del 2000 abrió camino para la fusión tropical por la que luego continuaron una serie de bandas más jóvenes. Su historia ha sido esencialmente cosmopolita —su inicial formación y desarrollo se dio en Alemania, en paralelo al trabajo de varios de sus integrantes en LaFloripondio, conjunto al que con el tiempo terminarían por opacar en fama— pero su arraigo en Chile es innegable, como lo confirma la excepcional masividad de su difusión en vivo y radios. Una discografía de publicaciones más bien distanciadas entre sí sólo confirma que el eje central del trabajo del grupo es el de los conciertos. A Chico Trujillo se le entiende —y disfruta— mucho mejor en vivo.
Victoria Morales es Vicky More, una figura de la música popular consolidada en las plataformas televisivas hacia 2019, cuando participó en el programa de talentos "Yo soy", de Chilevisión. Allí fue doble de la mexicana Selena, lo que la llevó a alcanzar puestos en la semifinal de la competencia. Fichada poco después por el sello MasClever, tomó definitivamente el nombre de Vicky More, el que repercurtió en el mundo digital a través de una serie de videoclips que la pusieron en órbita. Su disco más importante en esa primera época fue Victoriosa (2022).
Uno de los conjuntos más importantes en la historia de la cumbia ubica a un músico chileno como pieza fundamental de su engranaje, y es justo destacar a Sergio Solar por su indesmentible aporte al desarrollo de ese género, pero también por su excepcional lista de colaboraciones y nutrida trayectoria como arreglador, compositor y guitarrista de sesión en Chile y en el extranjero. Como director del grupo Los Wawancó, en Buenos Aires, Solar llevó por primera vez a espacios masivos ritmos folclóricos relegados hasta entonces a la costa tropical de Colombia, y con esos discos batió récords de venta y consiguió la atención de una audiencia internacional. Pero su biografía también anota grabaciones y encargos de arreglos para gente como los chilenos Antonio Prieto, Arturo Gatica y Rosamel Araya; y figuras internacionales como Raphael, Sergio y Estíbaliz, Los Andariegos, Les Luthiers y Alfredo Zitarrosa. Radicado en sus últimos años en Quilpué, su historia es la de un nómade de conquistas asombrosas y talento generoso, que hasta el final de sus días no dejó de ocuparse en encargos para músicos nacionales.
Los Viking's 5 son parte de la segunda generación de grupos chilenos de cumbia. Nacidos en Coquimbo, en una zona especialmente prolífica en bandas tropicales, siguieron la huella abierta antes por La Sonora Palacios o Luisín Landáez en la mitad de los años '60, pero a la usanza nortina; esto es, cumbia con guitarra, bajo y batería, y sin sección de bronces. Su historia también es central para comprender el movimiento musical alrededor de una particular cumbia porteña en el Norte Chico.
Músicos con oficio en otros proyectos encauzan en esta banda sus diversos gustos en torno a la raíz latinoamericana, la cumbia tradicional y la canción popular de tintes eléctricos. Su repertorio ha combinado versiones para títulos populares con sus propias composiciones, liberando así un cancionero inesperado, que integra citas a Camilo Sesto, Los Wawancó y chanson francesa con invitaciones al baile llenas de referencias locales.
Fue el cumpleaños de uno de sus integrantes, según los registros del grupo, el primer escenario para la actuación de Patricio Cobarde. Luego se presentaron en una fiesta de la compañía teatral La Patogallina bajo el nombre de Los Ravotriles del Ritmo, y a fines de 2007 animaron la fiesta de año nuevo del Club de Jazz de Santiago, ya con nombre definitivo y como la más reciente banda del colectivo artístico La Patogallina, encargada en exclusiva del sonido cumbiero. El cantante Martín Erazo y la saxofonista Alejandra Muñoz son integrantes de la propia Patogallina Saunmachín, el otro brazo sonoro de la compañía. Asimismo son parte de Patricio Cobarde el cantante Horacio Hernández, con experiencia cuequera en Los Trukeros y La Gallera, y la dupla entre el saxofonista Edén Carrasco y el baterista Cristián Bidart, ambos de la banda de rock delirante Akinetón Retard. Las influencias compartidas por todo el grupo van desde el famoso cumbiero mexicano Mike Laure hasta los legendarios coquimbanos de Los Viking's 5 y la inmortal Sonora Palacios.
Capítulo V es un grupo tropical clásico de la región de Atacama, nacido en Tierra Amarilla en la década del '70. Recibieron influencias de Los Fénix, de Calama, y de Los Viking's 5, de Coquimbo, desde la zona norte, y de la Sonora Palacios y La Sonora de Tommy Rey desde Santiago, y se transformaron en el grupo referente de Atacama en el ámbito tropical.
Hernán Gallardo Pavez fue uno de los compositores más relevantes del repertorio tropical y en particular cumbianchero chileno, por haber compuesto "Un año más", la canción que entre finales de los años '70 e inicios de los '80 se transformó en una suerte de segundo himno patrio. "Un año más" surgió en su primera versión como una balada triste y melancólica, y fue el mismo compositor el que la ofreció a agrupaciones locales de proyección nacional para que fuera versionada en el ritmo tropical que finalmente la catapultó al estatus popular que tiene hoy. No obstante, su obra es mucho más extensa.
Si el talento pudiera medirse por la relevancia de quienes buscan los propios servicios, Claudio Pájaro Araya tuvo pruebas suficientes de ventaja: Congreso, Los Jaivas, Osvaldo Torres, Cristina Narea, Evelyn Cornejo y Los Celestinos lo integraron en diferentes momentos a sus giras y grabaciones. En sus últimos años de vida, el músico fue parte de la formación estable de Chico Trujillo y Bloque Depresivo. Pero no fueron las colaboraciones el único cauce de trabajo creativo para Araya. Su composición y filosofía en torno a la música nortina apareció también de manera fundamental en el conjunto Huara, cofundado por él en 1978, y el cual lo ocupó de modo intermitente por diferentes décadas, formaciones y proyectos. Avezado en charango, tiple, cuatro venezolano y cajón peruano, el músico nacido en Antofagasta fue considerado uno de los forjadores de un sonido nortino innovador y riguroso. Sus dos discos solistas, Comparsa Huara (2007) y Danza (2021), fueron prueba de su libertad creativa y riesgo en el trabajo sonoro, activadas ambas hasta su muerte, en mayo de 2024.
Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.