2010
Grupo de rock and roll formado en 2011 por Walter Eddie, después de 20 años al frente de Los Rockers. Swinger, que presentó a la actriz y cantante Diana García como mayor tractivo escénico, anunció su disco debut para los inicios de 2012. (biografía en preparación)
Cantante de pop romántico y melódico de acentuados matices rockeros, cuyas canciones comenzaron a aparecer en radios de música chilena a fines de 2011, a partir del single "Ser real". Fue alumno de la escuela de canto de Myriam Hernández y su primer disco se tituló Darío (2012) y fue producido por Felipe Flández, Gustavo Figueroa, José Miguel Alfaro y Javier Radovic.
Contrabajista de jazz, bajista eléctrico y guitarrista de diversas músicas sudamericanas, en especial la bossa nova y la MPB que ha desarrollado largamente junto a la cantante Daniela Benito en dúos y conjuntos mayores, Maximiliano Flynn aparece como uno de los músicos más versátiles en circuitos alternativos, con militancias en agrupaciones de jazz, sesionismo en proyectos de pop independiente, giras y grabaciones. Es parte de una nutrida generación de músicos de jazz que reubicaron el contrabajo como un instrumento valioso y que durante décadas había tenido escasos cultores.
Intimista, reflexiva y melancólica en su poesía, Francisca Meza es una trovadora de absoluta generación espontánea. A los 24 años tomó por primera vez una guitarra que se encontraba en su casa y cantó de una sola vez su primera pieza autoral, "Cosas por hacer", un auténtico manifiesto personal que dos años después fue grabada en su disco debut, Podas y brotes (2010). Fue un trabajo que la instaló en una generación de cantautoras que tienen como denominador común la raíz latinoamericana y la canción pop, como Paz Quintana, Carmen Salvador, Natalia Contesse, La Pájara y Javiera Barreau, entre otros nombres.
Si Horacio Salinas ha sido el director histórico de Inti-Illimani, si Jorge Coulon ha sido su mejor vocero y José Seves ha tenido la voz más poderosa del conjunto, entonces Horacio Durán ha sido el rostro más característico de este fundamental conjunto chileno. Integrante del grupo desde sus inicios, Durán es el hombre identificado con el charango en la alineación de Inti-Illimani, así como el más carismático y cercano al borde caribeño que el conjunto ha desarrollado a lo largo de su carrera. Reconocible además por el pelo cano que lo caracteriza desde el regreso del conjunto a Chile tras el exilio, el músico ha desarrollado un trabajo propio en paralelo al grupo. De este modo integró el conjunto chileno-italiano Trencito de los Andes, con el que grabó el disco Escarcha y sol (2000), y es también parte como solista de la comunidad de charanguistas chilenos y como tal figura en los discos colectivos Charango: autores chilenos (2001) y Charango: autores chilenos, vol. 2 (2016).
Rap experimental o rap fusión son términos que los propios músicos de Cómo Asesinar a Felipes incorporaron a su imaginario inmediatamente después de su resonante debut discográfico a mediados de 2008. El álbum se llamó simplemente —aunque nada de simple como concepto estético— Cómo Asesinar a Felipes y ahí reunieron en una misma plataforma la rima y el desarrollo jazzístico, la tornamesa y el denominado piano trío. En 2020, el proyecto obtuvo el premio Pulsar en la categoría Música urbana por el sobresaliente álbum Naturaleza muerta (2019). Para entonces, el proyecto había experimentado una transformación sustantiva, alcanzando otros espacios musicales hacia las vanguardias contemporáneas.
El encuentro de poesía chilena y rock encuentra numerosos ejemplos desde los años setenta, pero la forma que a ese cruce eligió darle González y Los Asistentes es única e inconfundible, considerando además la estabilidad de su formación y el buen nivel de sus grabaciones. El grupo se ha mantenido desde sus inicios con los mismos integrantes, e incluso impuesto algo parecido a un hit con "¡¿Qué pachó?!".
Italia Neira había sido percusionista y corista de la banda de su hermano mayor Quique Neira desde mediados de los 2000, con giras dentro y fuera de Chile. Pero ya como Talulah Neira fue formando un camino musical propio que la situó en varios espacios. Primero, en agrupaciones de apoyo de nombres emergentes del movimiento reggae chileno, la escena del ska y la denominada black music, y más tarde en diversos proyectos teatrales, formativos en su calidad de profesora de música, y de producción musical, esta vez como directora del sello Cosas Buenas. Su canción “Soledad” fue parte del disco debut de Manifiesto Ska Jazz, banda donde ella apareció como voz solista y donde de paso se inició como compositora.
Pablo Chill-E es uno de los más callejeros y relevantes nombres del trap chileno. A los 15 años comenzó a grabar canciones que llegaron a oídos del sello español La Vendición, del músico Yung Beef, y en menos de tres años ya había lanzado decenas de singles, mixtapes y videoclips que fueron difundidos por internet y a través de su intensa actividad en los escenarios. Sus canciones hablan de lo distintivo del trap ya desde sus orígenes en la estadounidense Atlanta de los años '90: delincuencia, sexo, drogas y lujos. “Este es un talento, pero yo lo ocupo para ganar dinero”, dijo en 2017 en el sitio web Pousta. “Cuando me meto en las mañanas a Instagram y veo a los negros así, en mansiones, en Ferrari: esa es mi motivación”. Pero también sus canciones hablan de corrupción en la política, de la falta de oportunidades en la sociedad, del valor de la amistad y del particular país en que le tocó vivir y en donde nace el trap local.
Flautista, saxofonista, improvisador, educador y gestor, Marcelo Maira es parte de una generación de músicos experimentales que abrieron espacios a comienzos de la década de los 2000. Desde la música contemporánea, la música improvisada, el jazz avant-garde e incluso el rock, una serie de solistas capitalizaron esos anhelos expresivos en agrupaciones tan diversas como Payaya, Yonhosago, Ensamble Majamama, LaKut o el quinteto Mandali, donde Maira fue uno de sus principales improvisadores. Su mayor proyecto ha sido la realización de programas de educación artística titulados "Estimulación Sonora", de los que es director, productor y monitor.
La ortografía del ensamble ojO no está equivocada. Se escribe y se lee al revés, con minúsculas primero y mayúscula al final. Nació a principios de siglo como una instancia de liberación a través del sonido para tres integrantes de las bandas hardcore Marcel Duchamp y diAblo, pero con el tiempo se amplió hasta convertirse en un colectivo, donde rotan miembros de Fracaso, Antitrust o Colectivo NO. ojO es el gesto por sobre el resultado, como reconocen en su declaración de principios “no sabemos nada de música y no nos interesa”. Es en la inexactitud e imprecisión donde, según ellos, «surge el yo interno, innato, no estereotipado de ninguna manera y fluye la empatía melódica, rítmica o disonante».
Nacida en Santiago, pero residente desde niña en Tocopilla y luego en Antofagasta, Ángela Lucero Areyte tuvo una compleja infancia en el norte, y en ese contexto a los 12 años comenzó a hacer rap. Con una hija pequeña, se trasladó a Santiago el año 2015 y buscó algunas presentaciones, hasta que el 2016 la contactó Jimmy Fernández, con quien lanzó el disco Inmarchitable, y definido por ella como autobiográfico. Su severa y firme forma de rapear, las letras directas y un rítmico trabajo en sus bases, la destacaron entre los discos del género de 2018. La edición de un disco durante la pandemia y el lanzamiento de Mariposa el 2021, la situaron entre los grandes nombres del género, con un llamativo acercamiento al pop y luego a la música urbana. El 2025 presentó su disco Adicción, donde continuó con acercamientos a otros géneros, y sumó duos con nombres del pop y la balada.
Iniciada en la música como voz del Ballet Folclórico de Chile (Bafochi), Marcela Moreira —también conocida como Marcela Morei— ha emprendido un rumbo solista ya desde fines de los años '90 en el ámbito del folclor, aunque con una mirada personal que matiza el canto tradicional del campo y lo sustituye por una interpretación engalanada y una voz con entrenamiento. No por nada Moreira es, además, fonoaudióloga. En ocasiones autora y compositora, ha sido principalmente una intérprete que también ha probado la canción romántica.
Zebra 93 es un proyecto de música pop electro y una propuesta de sonido retrofuturista, iniciado como una colaboración entre los músicos y productores Miguel Irarrázaval y Sebastián Román, por entonces con la sola denominación de Zebra. Entre 2019 y 2020 alcanzó momentos determinantes con el álbum Atemporal, ya convertido en cuarteto con la incorporación de Alfredo Ibarra (Lainus), Enrique Escala y la cantante argentino-chilena Julia Grisenti, y su nominación al premio Pulsar en la categoría de Mejor Artista Pop.
Orquesta de jazz formada inicialmente al alero de la Escuela Moderna de Música en 2011 por el vibrafonista Carlos Vera Pinto, académico que había fundado la Big Band UC en esa universidad en el año 2000 como una de las primeras agrupaciones universitarias. Tras su disolución en 2010, Vera se trasladó a la Escuela Moderna y retomó allí el proyecto, al que bautizó como Réko, palabra en mapudungún que significa "agua cristalina". Hacia 2013, la orquesta ya instalada en el mapa con músicos profesionales, regresó a la Universidad Católica.
Javiera Barros Cruz es Javi Cruz, cantautora pop que se estrenó en 2015 con el disco Angora, un repertorio de canciones juveniles, alegres y rítmicas. Activa inicialmente como tecladista y corista de proyectos como Prefiero Fernández y Oh Margot!, llegó a actuar en versiones del festival Lollapalooza de 2014 y 2015, respectivamente, además de telonear a Capital Cities en su concierto de 2014. Su primer disco contó con la participación de Leo Saavedra, Camaleón de Pantano y Daniel Gong.
Su nombre se asocia de inmediato al mapa de la balada chilena con mayor difusión en la segunda mitad de los años '80, aquél de televisión y grandes festivales. Pero es un territorio más extenso que ése el que Patricia Frías ha recorrido durante su trayectoria, tanto como intérprete de voz distintiva como también compositora de canciones de intensidad sentimental empáticas con la audiencia, las que hemos conocido en su voz o en la de otro/as cantantes.
Fue cantor y tomó la guitarra, el pandero o el bajo cuando había que tocar. Cuequero o tanguero si era por hacer bailar, autor y compositor si hacía falta repertorio, arreglador y director de grupos y grabaciones si era preciso llevar la batuta, fue también viajero y cronista innato a la hora de hacer historia y memoria. Son muchas las facetas de Pepe Fuentes, un hombre en el que coincidieron los oficios diversos del músico popular. Tuvo una carrera que avanzó desde conjuntos históricos como Fiesta Linda en los años '50 y Los Pulentos de la Cueca en los '80 hasta su llegada a las generaciones que en el nuevo siglo lo vieron en acción sobre los escenarios, a dúo con la cantante María Esther Zamora o con músicos actuales como Álvaro Henríquez. Chile y otros países en su bitácora, decenas de grabaciones como solista o con diversos conjuntos, el legado personal de su libro biográfico A la pinta mía (2014) y el Premio Nacional de Música Presidente de la República que obtuvo el mismo año son algunas marcas en su trayectoria infatigable.
Cantante, productor musical y ocasional animador de televisión, Rigeo (Rodrigo Aránguiz) fue uno de los pioneros chilenos en la interpretación de los nacientes ritmos urbanos a comienzos de la década de los 2000, que dominarían la escena de la música popular por más de dos décadas. El reguetón y ciertos acercamientos al hip-hop marcaron su música, que quedó registrada en los discos Reality flow (2004), donde aparece "Indestructible", con su famoso coro de alerta "danger, danger, cuidado", y Knock out (2005), que versiona de clásicos de otros estilos tropicales. Su estilo lo llamó, sin más, "ragga flow".