Si la música soul elevó el alma hacia un cielo propio, el funk trajo al cuerpo de vuelta a la tierra. Soul significa “alma”, mientras que para la juventud de color en Estados Unidos la palabra funk significaba “cuerpo”, o más estrictamente, el aroma que exudaba el cuerpo en una pista de baile cuando sonaba esta nueva música. Funk y soul son entonces dos vías de acceso a la música de raíz afroamericana, que tiene sus orígenes en el gospel y el R&B, y más particularmente en el famoso sello Motown con una serie de artistas jóvenes como Sam Cooke, Ray Charles o Aretha Franklin durante los años '50 y '60 en el ámbito del soul, y con el James Brown de fines de los '70 como el máximo referente del funk.
Pulso fue un pequeño “supergrupo” el que formaron en 2006 el guitarrista Nicolás Vera y el saxofonista tenor Agustín Moya para explorar en el groove del jazz-funk. Representó un paréntesis creativo en la historia de jazzistas de la generación ’00 con autonomía de vuelo y peso específico. Dejó un único disco, titulado Litio (2008).
Felamusic es el funky nombre musical del pianista y tecladista porteño Felipe Choupay Muñoz, en cuyo recorrido alcanzó diverso estatus como músico de agrupaciones, pianista de sesión, compositor, solista y productor. Esa versatilidad ha llevado a Felamusic a incursionar en estilos y lenguajes musicales que se mueven desde el pop a la fusión, desde el hip-hop a la música latinoamericana y desde el funk al jazz. Y los álbumes de mediana duración de su primera época dan cuenta de ese alcance, sostenido además en el conocimiento acerca del trabajo en el estudio de grabación: Infinito (2020) y Flexibilidad de la forma (2022).
Cantante, actriz y bailarina, la chilena-brasileña Sharon Mor ingresó formalmente a la escena del pop con el disco Noches de insomnio (2025), aunque desde su adolescencia, e incluso infancia, contaba con experiencia en la música y los espectáculos escénicos. Hija de la también cantante y actriz chilena-brasileña Lua de Morais, quien en su tiempo participó en el programa de talentos "Rojo", Sharon Mor tuvo contacto con la música, el canto, instrumentos musicales como el piano y el ukelele, la educación musical y el roce con las audiencias en los escenarios. Con influencias amplias en la música femenina, que ella identifica desde el R&B contemporáneo norteamericano de Alicia Keys y Rihanna, hasta el pop latinoamericano de Carla Morrison, Nathy Peluso y Francisca Valenzuela, a los 17 años puso en circulación su primera canción, "Rompecabezas". Fue el inicio de ese sostenido trabajo que la llevó a vincularse con distintos productores (Pablo Giadach, Nicolás Chávez), en un repertorio de canciones R&B y pop intimistas ("Uh (cuando cae la noche)", "Sin pijama", "Pétalos"), donde también asomaba el elemento de la música urbana.