Rock
Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.
Cantor y poeta de subsuelo, periferia, puerto y ciudad, Jorge Rubio ha abrazado una estética de trova que se nutre de diferentes corrientes musicales, desde la tradición del rock progresivo europeo hasta los ritmos de las raíces sureñas, pasando por la sicodelia, la música experimental y la baja fidelidad, lo que ha desembocado en lo que él denomina «folclor lisérgico». Una experiencia como estudiante universitario en Valparaíso y los años que tocó la guitarra en el grupo Cazuela de Cóndor, fueron determinantes en la música solista que comenzó a elaborar en la década de 2010, primero con el nombre de Jacinto Turbio y luego definitivamente como Jacinto.
Según apunta la historia de la música popular en Chile, el primer bajista eléctrico del jazz nacional fue este legendario músico peruano. Enrique Luna antes que Jorge Toscano Vidal, Ernesto Holman o Pablo Lecaros. Luna marcó la orientación con su particular operativa improvisacional sobre las cuatro cuerdas y, sobre todo, como pivote de un grupo de jazzistas modernos desde fines de los '60.
El intento por ser fieles a la raíz más sucia del blues mantuvo unidos por casi diez años a Los Revoltosos (identificados inicialmente como Revoltosos Guzmanes Swing). Los hermanos Klein y Jando Guzmán armaron la banda apenas se concretó, en el verano de 1996, su salida de Los Peores de Chile, y la desarmaron cuando ese grupo con Pogo en voz decidió rearticularse. Su trayecto fue un fiel y permanente homenaje al blues eléctrico que fascina a los dos hermanos desde su adolescencia.
Surgido en un contexto universitario y durante pleno período dictatorial, el grupo Compañero de Viajes articuló códigos rockeros con compromiso político y rechazo a los circuitos oficiales de difusión. En pleno "boom pop" de los años '80, cuando los sellos no parecían especialmente selectivos ni exigentes con sus contrataciones, la banda mantuvo una férrea ética interna que, por ejemplo, los hizo negarse a entrar a un estudio de grabación. Cuando lo hicieron comenzó su agonía, que los llevó a su muerte pocos meses después.
La historia de Sicadélica asocia inevitablemente su sonido al de una generación, aquella del dream-pop ensayado primero en Inglaterra y abrazado también en Chile durante los años noventa por bandas que encontraron en la distorsión de la guitarra eléctrica, la languidez vocal y la ambientación a partir de efectos eléctricos una identidad a la vez sugerente y evasiva. Se hicieron conocidos, entonces, entre la audiencia que en Santiago seguía a Solar y Sien. Pero Sicadélica esperó para mostrar su principal particularidad, cual es la de haber esperado veinte años para publicar un disco. En efecto, En silencio (2019) reunió el trabajo antiguo de la banda, y fue presentado en vivo (en Sala Máster) como en una promoción hecha y derecha, con tres de sus miembros fundadores (salvo el bajista Nicolás Loi) a bordo.
Una de las voces más irónicas e incisivas surgidas en el contexto de la Nueva Canción Chilena fue la de Gonzalo Grondona, el Payo. Nacido en Playa Ancha y fogueado al calor de las transformaciones sociales de los años '60, Grondona se convirtió tempranamente en una figura ineludible para hablar del movimiento artístico del puerto, gracias a canciones llenas de humor, solidaridad y sutil denuncia, muchas de las cuales han resultado de una vigencia imbatible.
.
Haber sido el compositor, vocero y líder de un grupo tan significativo como Los Prisioneros marca a Jorge González en el total de su trayectoria, si bien su trabajo solista es igualmente contundente y puede apreciárselo en cuanto tal. Dentro y fuera de esa banda, el músico nunca dejó de buscar formas nuevas de encauzar su talento en la música de vocación popular y en la opinión sobre el país y sus circunstancias. Casi sin pausas, esa inquietud ha asumido formas diversas, de recepción dispar pero encomiable búsqueda creativa, en diversos géneros, proyectos de dúo (como en Gonzalo Martínez y Los Updates) y colaboraciones; aunque también, a veces, completamente a solas (durante un período, bajo el seudónimo Leonino). Su biografía muestra los elementos propios de una vocación artística de alto vuelo, con períodos de residencia en el extranjero (al menos en Nueva York, Ciudad de México, Berlín y Valencia), años agitados por razones extramusicales, e ideas y venidas con su proyección pública como cantautor. La más marcadora de estas vicisitudes, sin embargo, fue el accidente cerebrovascular sufrido por él en 2015, que detuvo casi por completo su agenda de recitales y ha determinado significativamente su trabajo de composición y grabaciones.
En años en que el rock pesado en Chile tendió a alinearse en bandos muy diferenciados apareció Weichafe, un potente trío encomendado a la vieja escuela rockera en busca de una definición musical propia. Así tuvo una carrera productiva y ascendente, concluida en el año 2008 en medio de cierta incomprensión del medio. Lo dijeron ellos muchas veces: "Muy popero para los metaleros, muy pesado para los poperos, demasiado conocido para los alternativos y desconocidos para las masas". A fines de 2014 un concierto en el Teatro Caupolicán marcó el reinicio de su historia.
Iniciados como un trío, Savannah pertenecen a esa raza de bandas que reivindican el rock como espacio de diversión y desenfreno, con preferencia por el alcohol y el sexo como temáticas en las letras. Guitarrera siempre, vigorosa y festiva, pesada y pausada a ratos es esta música, plasmada en un disco y en conciertos en pequeños bares de la capital.
Silvestre fue el grupo que fundó Archie Frugone luego del fin de Anachena y de su decisión de emigrar a Los Ángeles, California, en 1996. La banda cotinuó la larga sociedad musical entre él y Francisco Koch, iniciada en sus tiempos escolares, y afianzada luego en Viena y Anachena. Se concibió desde un principio como un grupo de marca internacional, integrándose a la activa escena de músicos inmigrantes en California. Sus canciones de versos bilingües integraron códigos tomados del pop, el rock y el tecno. A raíz de su primera visita promocional a Chile, en 2006, el grupo decidió agregar una 's' a su nombre, para no confundirse con la banda rock del mismo nombre que ya existía aquí.
Tenían edad suficiente para estar todavía en el colegio cuando formaron Díacatorce, y al mismo tiempo que otras bandas adelantadas en evolucionar desde un pasado punk como Griz (1998) y Familia Miranda (1999), ya en 2000 este grupo estaba lanzando su primer y único disco. Iniciado con una formación de hombres y mujeres, Día Catorce fue siempre impulsado por Susana Cortés y Carolina García en voces, bajo y batería junto a diversos guitarristas, y pasaron por alto la regla de tocar al pulso acelerado del hardcore-punk para sumar otros ritmos y velocidades, cantando acerca de familias disfuncionales o sobre la lavadora como un electrodoméstico para centrifugarte los sesos. La última guitarrista de Díacatorce fue Alejandra Elgueta, y con ella el grupo dio origen en 2003 a un nuevo trío, Las Jonathan.
En la música para teatro reside el origen de Seidú. Fue en elenco musical del Teatro del Silencio donde se conocieron Pablo Quezada y Nelson Rojas. Primero formaron una banda de rock, que desde 2012 sumó otros músicos y otros sonidos, inspirados, han dicho, “en la riqueza cultural del valle de La Ligua”, la ciudad en la que creció Quezada y donde su padre fue uno de los fundadores del Museo en 1985. Seidú debutó el año 2013 con un primer disco, en el que plasmó una diversa fusión de sonidos del rock y del folclor, atractivos videoclips y una poderosa puesta en escena. En 2018 lanzaron su segundo trabajo, titulado Folcore.
Uno de los grupos experimentales más libres y abiertos dentro la naciente escena de los 2000 fue Yonhosago. No por nada fue llamado por la crítica especializada como "la gran promesa del rock de vanguardia" hacia 2002, en una época en que llegó a ocupar espacios junto con Akinetón Retard, como propuesta de rock de guitarras, improvisación libre y música de cámara contemporánea.
A los dieciocho años, apenas salió del colegio, Francisco Durán, su hermano mayor Mauricio y tres amigos viajaron de Concepción a Santiago para trabajar en su banda de rock, Los Bunkers, y se convirtieron en uno de los mayores nombres de la música chilena en la de 2000. Francisco tocó guitarra, teclados e hizo la primera voz en varias canciones (como “Llueve sobre la ciudad”), pero además actuó como productor de Muérdete la lengua (2007), el debut de Francisca Valenzuela, y Acuario (2012), de Manuel García. Con el receso de Los Bunkers, trabajó en discos de Plumas, Los Ángeles Negros o del mexicano Pepe Aguilar. También integró bandas como Lanza Internacional y Pillanes, donde ha dado curso a otras ideas como compositor pop. El 2022 presentó su primer disco solista, que concibió y grabó durante la pandemia.
La bajista de Guiso es uno de los nombres que más se multiplica en la escena del rock de fines de los '90 y comienzos de los 2000. Bernardita Martínez ha sido parte de una serie de grupos de punk, garage y rock, y ha colaborado con muchos otros como invitada, pero el año 2014 tuvo su debut solista con canciones acumuladas en muchos años de historia, y la producción y colaboración del líder de Matorral, Felipe Cadenasso. Un tono más suave y vinculado al folk que ese pasado rockero distingue su sonido, que comenzó a mostrarse en vivo —con su nombre de pila como firma artística—, en la segunda mitad de 2014, año en que editó su debut Bernardita.
Aunque la cueca es para ellos motor y seña de identidad, Los Porfiados de la Cueca se ha diferenciado por una sonoridad también eléctrica y ruda, con canciones propias de opinión contingente. Por ejemplo, "El noticiero", una temprana cueca cuya letra variaba según la actualidad; "La deuda", que alude a la problemática de los profesores en Chile; y "Pilucheitor", inspirado en la masiva fotografía nudista de Spencer Tunick en el Parque Forestal, el mismo año en que el grupo comenzó a tocar.
Yupisatam fue una banda de rock independiente que se mantuvo en pie por una década completa, desde sus primeras grabaciones editadas en cassettes caseros hasta un disco lanzado con un sello argentino, y siempre caracterizada por un rock melancólico con algo de punk incorporado.
En su versión política y de tendencia anarquista, el punk de los años 2000 en Chile tiene a uno de sus principales nombres en Malgobierno, banda recurrente en el circuito subterráneo de Santiago. Nacido en 1996 en un barrio al sur de la capital, el grupo ha editado dos discos con el apoyo del sello Masapunk, del cual son parte del núcleo fundador. Sonido hardcore y letras que hablan de política contingente (e informada) y de historia chilena distinguen a esta banda como una de las más serias en la escena local.