Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Drakos

Drakos es uno de los grupos que desde mediados de la última década tomaron la herencia del ska en Chile, fusionando ese ritmo jamaicano con otros sones sudamericanos como la cumbia. El grupo editó su primer disco, el EP Invasión sonora (2007), producido por el cantante y percusionista de Santo Barrio, Cristóbal González, como antesala de Recta provincia (2008), un álbum de larga duración caracterizado por su diversidad de invitados, entre nombres como los de Joe Vasconcellos, Juan Ayala (de Juana Fe), Michéle Espinoza e incluso el cantante español Tonino Carotone y William Magú Guzmán, guitarrista de la renombrada banda ska venezolana Desorden Público.

Dina Gómez

La abuela de su vocalista, el comediante Felipe Avello, inspiró el bautizo de la única banda que se recuerde en Chile con nombre y apellido de mujer difunta. Para más señas, la señora Dina Gómez de Avello vivió y falleció en Lota, Octava Región, y sobre su tumba, en ese mismo pueblo minero, la banda de su nieto filmó su primer videoclip. Durante unos años, Dina Gómez, la banda, fue una suerte de brazo musical en el difundido trabajo de Avello en radio y televisión. Aunque Las Últimas Noticias presentó en 2005 a Dina Gómez como «la última locura de Avello», el tiempo demostró que se trataba de una empresa con sustento. Un único disco estampa el paso del periodista por la composición y el canto.

Carlos Cabezas

El prolífico trabajo en la música de este intérprete, guitarrista, compositor y productor ha trascendido la historia de la banda en la que se inició, Electrodomésticos (y a la cual sigue vinculado hasta hoy, entre muchos trabajos paralelos). Carlos Cabezas ha sido un músico arriesgado, guía de una carrera marcada por giros sorpresivos. Sus creaciones profundas y atemporales son difíciles de clasificar, aunque caben siempre dentro de una corriente popular y acotada a los códigos de un rock amplio y adulto, canalizado tanto en discos propios, como en proyectos colectivos y por encargo. Su nombre es referencia generacional e innegable influencia para un modo de hacer rock vinculado al riesgo y la colaboración propositiva.

Santiago Rebelde

Pilares del ska hecho en Chile, Santiago Rebelde es una agrupación cuya perseverancia le ha permitido mantenerse activa pese al desinterés de las grandes disqueras y/o medios por su trabajo. Liderados desde su fundación por el cantante Corzario, el grupo ha tenido una permanente rotativa en su numerosa formación, mantenido una rigurosa autogestión en su discografía y versos de reflexión social directa y aguda, sin metáforas ni pretensión autoral.

Dracma

Dracma fue un interesante proyecto de metal chileno que alcanzó considerable difusión internacional antes de su disolución, en el año 2004. Pese a haber publicado sólo un álbum (Dracma, 1999), la banda conjugó de modo llamativo el rigor de un rock con mirada internacional con las raíces de músicos de larga experiencia en la escena independiente chilena. De hecho, el grupo fue el vehículo de trabajo más estable para los hermanos Felo y Cote Foncea, luego de su paso por De Kiruza, y antes de que el baterista se acomodara a la formación de Lucybell durante su etapa de mayor proyección por México.

Sebastián 'Tan' Levine

Pocos músicos chilenos pueden jactarse de haber pasado por más bandas durante los años ochenta que Sebastián Levine. Pinochet Boys, Electrodomésticos y Supersordo fueron algunos de los nombres que ocuparon a Levine durante algo así como una década, antes de que decidiera una partida del país que, con intermitencias, ya se extiende por más de dos décadas. La búsqueda de una vida creativa y nómade marca la biografía de este percusionista chileno, en los créditos de numerosos discos.

Spiral Vortex

Spiral Vortex tomó su nombre del concepto matemático y desde esa idea consolidó con precisión el concepto para definirse como “rock psicodélico campestre”. El componente campestre procede de su origen, ya que sus hermanos fundadores Cristián y Maximiliano Aylwin provenían de Huelquén, una pequeña localidad rural cercana a Buin. Mientras que el adjetivo de psicodélico ha sido la distinción principal en su sonido, sus influencias y su espíritu: sintetizadores y guitarras eléctricas en una propuesta que ellos denominaron “fractálica y lisérgica”. Con formación de quinteto en una primera época, la banda se inició tocando en raves y festivales electrónicos, pero poco después se volcaron al campo y la escritura de canciones. Un rock de sonido y lírica psicodélica, cantado en inglés y español, y con un cuidado trabajo visual, han sido sellos de Spiral Vortex.

Los Minimás

Los Minimás es un nombre pionero en cultivar el sonido del funk y del soul en Chile. Cuando esos géneros negros estaban en pleno desarrollo en Estados Unidos, a fines de los años '60, la banda registró un disco Larga Duración sólo con temas de ese estilo, en circunstancias que apenas se conocían esos ritmos en este lado del mundo, y solo se habían asomado aisladamente en canciones de algunos nuevaoleros, como Gloria Aguirre. Si bien su repertorio solo eran covers de temas norteamericanos, y su existencia se restringió solo al disco (no hicieron giras ni presentaciones en vivo) el conjunto es fundacional en la música negra hecha en Chile.

Hielo Negro

Nativo de Punta Arenas, este trío buscó entre sus influencias (sobre todo del rock de los '70) un modo de presentar un trabajo duro y básico, que, en sus palabras, presentase un sonido «crudo y áspero, varios semitonos por debajo de la norma». Hielo Negro suena así acorde con las extensiones desérticas y frías de sus tierras de origen, que han permitido a la banda acuñar el nombre de «rock patagónico» para su música. Establecidos en Santiago desde 1999, Hielo Negro emprendieron su primera gira a Suiza y Austria en 2003, y además de varios discos acumulan presentaciones para la apertura de shows de Motörhead y Kyuss, entre otros.

Dead Man

De todos los tríos jazzísticos que lideró el guitarrista Pedro Rodríguez, sólo uno llamado Dead Man adquirió total autonomía y un discurso de proyección que logró llegar al estudio de grabación. El resultado fue Dead Man plays Dead Man (2006), único álbum de este power trío con una música moderna elaborada desde distintos frentes: jazz, rock, folk, fusión. Tras su tercera salida del país, Rodríguez se reunió con su antiguo colaborador de La Banda del Capitán Corneta, el bajista Nelson Arriagada, y sumó al baterista alemán Dieter Zipper Schmigelok, quien había realizado una larga y versátil carrera como sesionista y sideman en Europa.

Larrea Trip

Con historia pasada en bandas noventeras penquistas como Explanada y Matapasiones (ambas parte del histórico compilado Octopus!! Rock en Concepción, de 1994), Sebastián Larrea decidió volver a la música con un proyecto instrumental que atraviesa géneros y desafía convenciones. El power-trio    a  su cargo bautizó su estilo (y álbum debut) como «jazz satánico», de profusa muestra en vivo, primero en bares de Concepción y luego en otras ciudades.

Pillanes

Como en general son las de las llamadas “súperbandas”, la del grupo Pillanes es una historia intensa: los hermanos Felipe y Pablo Ilabaca, fundadores de Chancho en Piedra, y Pedropiedra son parte del elenco musical de 31 Minutos, que desde el año 2012 se comenzó a presentar regularmente como un espectáculo musical. El año 2014 sumaron a su agenda en vivo ciudades mexicanas, y allá estrecharon la amistad con Mauricio y Francisco Durán, residentes en Ciudad de México desde el 2008, y que habían terminado poco antes con su grupo Los Bunkers. De a poco fueron conversando a la idea de hacer un disco, y en abril de 2018 se propusieron hacerlo de una vez. Se encerraron dos semanas en una casa de Valparaíso y compusieron y grabaron 12 canciones. En pocos meses presentaron el disco Pillanes.

Papanegro

Cuando pagaron su primera sala de ensayo en 1998, los músicos de Papanegro dieron inicio a una historia que a pesar de fundarse en el funk trató incesantemente de despegarse de las etiquetas. En los discos Superactivo (2003), Compacto (2005) y 7 (2007) la banda dispuso una especie de post funk con sección de metales y un sello musical propio, que incluía el acid jazz de su época y el rock en iguales proporciones. Con esos elementos se han convertido en un referente de la música de raíz funk, parte de una generación de bandas en el paso de un siglo a otro, que incluye a Chancho en Piedra (1993), Los Tetas (1994), Mamma Soul (1998), Raiza (2000) y Funk Attack (2004).

La BIG Rabia

Dos etapas en dos continentes diferentes deben separarse en la historia de La BIG Rabia, un proyecto que ha propuesto una explosiva cruza de punk, rockabilly, bolero, performance teatral y letras de desamor desde antes que la canción cebolla volviera a instalarse entre el gusto de la audiencia joven chilena. Autodefinen ellos su música como «un mensaje crudo, sin adornos ni segundas lecturas, con un filoso en directo para descargar su manifiesto de protesta política, decepción, amores fallidos y traicioneros», y el concepto es preciso y elocuente.

Kuervos del Sur

Partieron siendo una banda llamativa por la poderosa conjunción de rock y sonidos de raíz que le dieron a su sonido. Una banda asociada inicialmente al tipo de fusión escuela-Jaivas, y con alcance entre oídos ya iniciados a la electricidad de cariz sudamericano. Sin embargo, el tiempo fue haciendo crecer a Kuervos del Sur, cruzando su trabajo con el de otros grandes talentos nacionales, y ampliando su audiencia geográfica y generacionalmente. Es uno de los conjuntos importantes del rock chileno post-2000, de constante actividad en vivo y grabaciones contundentes, en una lógica de persistente y ambiciosa autogestión.

Amerindios

Como un puente entre el primer rock de raíz folclórica desarrollado en Chile y la canción política asociable a la Nueva Canción puede verse, en retrospectiva, al grupo Amerindios. Pese a su férreo compromiso con el proyecto allendista y su activa participación con la solidaridad chilena en el exilio, el dúo de Julio Numhauser y Mario Salazar (ampliado en un período por Patricio Castillo) trabajó un sonido diferente al de la canción comprometida convencional, con influencias de rock y de jazz, y abierto a nuevos timbres y arreglos. Esta vocación por la mezcla terminó de consolidarse con las carreras solistas que ambos músicos continuaron en paralelo a partir de su separación, a fines de los años setenta. "Los colihues", "Juan Verdejo" y la atrevida "Cueca beat" son algunos de los títulos más memorables de un grupo muy significativo para la canción chilena de los años sesenta y setenta, pero en torno al cual persisten escasas pistas históricas y cuya discografía se ha convertido hoy, desgraciadamente, en material de coleccionistas.

Enmascarados de Monterrey

Máscaras de luchadores mexicanos sobre sus rostros, identidades ficticias como Percutor, Cobalto y Conde Danilo Wagner, el ideario que atraviesa todo su trabajo y el sonido que cultivan son los rasgos que permiten reconocer a Enmascarados de Monterrey. Es imposible referirse a esta música –oscilante entre el rock crudo, eléctrico y críptico y la electrónica instrumental– sin tomar en cuenta la imaginería religiosa y mexicana que inunda la concepción completa de la banda.

Phardó

Phardó es el grupo nacido desde las cenizas de Phono, una de las bandas que animaron la escena del rock-pop de la década de 2000. Tras esa disolución de 2013, los músicos Ricardo Callealta (guitarra y voz) y Nicolás Ojeda (batería) iniciaron un proyecto sin nombre definido y sin toda la claridad de sus propósitos, pero fue cuando el músico y productor argentino de trayectoria Mariano Pavez se integró como bajista la banda tomó una fisonomía de power trío. Influenciados por una amplia gama de sonido, desde Muse a Gustavo Cerati y desde U2 a Placebo, Phardó debutó en 2015 con el disco homónimo Phardó. Cinco años después reaparecieron con otro álbum de mediana duración, titulado Inmensidad.

Nachozen

A modo de acrónimo, Nachozen es el nombre musical de Ignacio Zenteno, cantautor rock-pop, guitarrista y profesor de Filosofía, un solista espontáneo cuya música ha surgido desde la composición a puertas cerradas y el trabajo en el estudio de grabación, más que en los escenarios y la experiencia de la música en directo. Una cultura musical profunda y vínculos con el blues, la era del rock clásico, el rock argentino y el folclor latinoamericano definieron esa propuesta autoral, que dejó tres álbumes manufacturados de manera independiente durante la década de los 2000.

Salas F.C.

Integrantes y exintegrantes de agrupaciones y bandas como Ensamble Escondido y Astrolabio conforman desde 2019 Salas F.C., conjunto centrado en la construcción de canciones bien sostenidas en sí mismas, de recursos austeros pero energía melódica firme. El nombre del conjunto es una doble cita a los vínculos familiares al interior del grupo y al entusiasmo futbolero compartido por los integrantes. Territorio virgen (2022) fue su primer álbum, continuado más tarde con nuevas grabaciones, shows y colaboraciones.