Música infantil

Rondas, adivinanzas, parábolas, cuentos, trabalenguas y juegos, la música infantil se ha nutrido en su esencia de canciones simples, breves y de pocos acordes. Sin embargo, con el tiempo el género ha evolucionado hacia grabaciones más sofisticadas, con abundantes instrumententos y composiciones experimentales que caben por igual en ese campo de la música para niños, también llamada música para la infancia dado el peso que fue tomando en su transformación. Orientada a veces la primera infancia y en otras a prescolares o preadolescentes, en lo que usualmente se cree es una categoría reducida y acotada, caben propuestas musicales diversas que pueden sostenerse en la narrativa libre, el enfoque didáctico, la poesía y sobre todo la diversidad e inclusión social. La música infantil llegó a tomar un espacio propio en la historia y bien ganado como movimiento.

Valentín Trujillo

La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales. El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos. Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.

Pin Pon

Pin Pon es uno de los personajes infantiles más anclados en la memoria colectiva chilena. Creación del actor Jorge Guerra, el niño con cuerpo de algodón que se lava la carita con agua y con jabón fue protagonista del primer programa de la TV local dirigido a preescolares, emitido entre 1965 y 1974 y luego repuesto entre 1991 y 1992. Acompañado por Valentín Trujillo en el piano y con arreglos musicales y composiciones de Vittorio Cintolesi, el muñeco popularizó una serie de melodías como "Método", "Mi lápiz" y la propia "Pin Pon", que se instalaron en el cancionero infantil chileno más allá de la propia carrera actoral de su creador. Jorge Guerra murió en Santiago en 2009, tras haber llevado a su personaje por escenarios de Chile, Ecuador, Cuba y Europa, pero el recuerdo, la figura y las melodias de Pin Pon permanecen en la memoria de generaciones.

Charo Cofré

La música para niños, por un lado, y el canto de raíz con contenido levantado por la Nueva Canción Chilena son las dos grandes puertas de entrada a Charo Cofré, aunque están también en su trabajo la calidez del folclor campesino y el coraje de la cantautoría en el exilio. Inspirada desde un inicio por Violeta Parra, y expuesta luego a las nuevas influencias que encontró en Europa, Charo Cofré firmó un cancionero reflexivo, a veces denunciante, apegado al paisaje chileno y a quienes lo habitamos.

Paula Arriagada

Educadora de párvulos de profesión, y asesora de programas televisivos infantiles, Paula Arriagada llegó a participar de discos luego de su exitosa experiencia temporal de conducción del espacio "Encontrémonos en Mundo Mágico", en UCV-Televisión, durante la primera mitad de los años '90.

Mapocho Orquesta

Solistas de las segunda y tercera generaciones de músicos que fueron formados inicialmente en la Conchalí Big Band integraron desde 2014 este proyecto orquestal comandado por el saxofonista tenor Andrés Pérez, que más adelante en la historia sería sustituido en la dirección por el tormbonista Alfredo Tauber. Conocido en sus primeros momentos como la "Conchalí histórica", la nueva big band tomó pronto el nombre de Mapocho Orquesta, inspirado en el barrio fronterizo del centro de Santiago donde instaló su cuartel general de ensayos. Pero de esa primera propuesta creativa, el conjunto dio un paso más allá al internarse en la música educacional, con la que generaron un proyecto social de impacto. Resultado de sus itinerancias, su relato y su propuesta de jazz para audiencias infantiles es el álbum El imaginario, ruidoso y resonante mundo de Fortunato y Mapocho Orquesta (2022).

Bordemar

Bordemar es uno de los más importantes grupos chilotes en actividad. Su cultivo del folclor de la isla —aunque con citas a otros géneros populares, como el jazz o el pop— ha sido ininterrumpido desde mediados de los años ochenta, y ha fortalecido una discografía de ineludible referencia para cualquier interesado en el género.

Jennifer Boldt

Aunque con estudios académicos de canto lírico en la Universidad de Chile y de estilos de canto popular en Projazz, Jennifer Boldt alcanzó mayor repercusión a partir de sus trabajos como cantante de pop y animé, que desarrolló para un amplio público juvenil que siguió series animadas en televisión. La cantante, además, sumó popularidad durante 2011 a través de su participación en el programa juvenil "Calle 7", de TVN, donde incluso llegó a realizar un dúo vocal con el tenor Tito Beltrán.

Marcelo

Marcelo Hernández es uno de los cantantes más emblemáticos de los años ‘70 y ‘80 en Chile. A fines de los 60 fue un mini fenómeno, al ganar un festival de Canal 13 en 1969, y ser elegido como Mejor Intérprete en el Festival de Viña del Mar. Avanzados los '70, se integró como protagonista a la escena de baladistas televisivos de esos años, donde además fue actor y comediante, pero en 1983 toda esa actividad se vio desplazada por el programa infantil Cachureos, que dirige , conduce y canta sus canciones.  Aunque hace varios años el programa está fuera de la televisión, sus presentaciones y discos siguen siendo su actividad  central . En el 2010 editó un disco de baladas, Volver a empezar, pero el episodio no pasó de ser un fugaz regreso al viejo oficio de cantante.

Carmen Salvador

El mismo camino sin un destino definido que Nano Stern recorrió a mediados de la década de los 2000 siguió la compositora, autora y viajera Carmen Salvador, una de las figuras que en el cambio de década abordaron la raíz folclórica latinoamericana desde una mirada moderna de la música. Salvador es parte de una generación de cantautoras en esta variante, que tiene nombres como los de Pascuala Ilabaca (n. 1985), Natalia Contesse (n. 1978), Camila Moreno (n. 1985), Paz Quintana (n. 1983) y Javiera Barreau (n. 1985), entre otras.

Verónica Jara

Verónica Jara es una cultora del canto latinoamericano y la música de raíz folclórica, que ella expone a través de una propuesta de fusión. Autora, compositora, intérprete y educadora, su nombre tuvo un primer eco en la música chilena en 1998, cuando obtuvo el premio a la mejor intérprete de la competencia folclórica en el Festival de Viña del Mar. En esa oportunidad cantó la tonada punteada "Revoloteando en el alma", junto al grupo Viento. Diez años después, Verónica Jara volvería a competir en esa categoría, con su canción "Yo no tengo la culpa", pieza en 6/8 con guitarra eléctrica que titularía el disco que más representativo de su historial como cantautora: Yo no tengo la culpa (2011).
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