Electrónica

Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.

Nicolás Alvarado

Exponente de diversas corrientes que van desde el pop contemporáneo y la música para medios audiovisuales hasta la electrónica ambient, Nicolás Alvarado ha transitado por un camino que incluye trabajos como productor discográfico y sobre todo como diseñador de un sonido que obtuvo su principal plataforma a través del sello Isla. Desde allí también se publicaron trabajos de "electrónica intermedia" de Janeiro, Merci Merci, Lovshai y Moyano. Isla fue un proyecto editorial creado junto al también músico Gio Foschino, con quien además Alvarado integró el dúo electrónico IIOII. En sus intercambios musicales y colaboraciones ha sumado otras experiencias en este sentido en las que se exhibe con nitidez desde su participación más estable como bajista en el grupo Fármacos, hasta trabajos con bandas como Los Días Contados e Isla del Sol. Pero Alvarado también elaboró sus propios relatos en el campo del ambient a partir del encuentro con el compositor Juan Pablo Abalo y el premiado álbum bilateral Suono (2018), de piano, guitarra y electrónica, que se produjo a distancia y llegó a obtener un Pulsar. Junto con ello, Alvarado publicó una serie de piezas propias de electrónica atmosférica: A favor del viento (2021), música para la instalación de arquitectura de Domingo Arancibia titulada "El pabellón del viento"; Aana Hajimari (2024) y Madre nuestra (2025), banda sonora para un documental. En tiempos de pandemia Alvarado se regularizó como colaborador estable del proyecto Sombra.

Fake Samo

Fake Samo es el nombre musical de Sebastián Herrera, un exponente de la electrónica experimental, que se proyecta en distintos rumbos. Además es poeta, periodista y gestor cultural, cofundador del sello discográfico y plataforma Grieta. Herrera apareció como Fake Samo, inspirado en el pseudónimo con que Jean-Michel Basquiat firmaba sus grafitis en Nueva York desde los años '70: SAMO (Same All Shit). Su música se ha situado en el campo de una electrónica de experimentaciones, el uso del computador, la improvisación junto a solistas e intérpretes, y una narrativa cuyo tránsito va desde y hacia la poesía, la música contemporánea y el jazz.

Cristián Vogel

Llamado con frecuencia "británico de origen chileno", Cristian Vogel es el más importante productor de música electrónica internacional nacido en Chile. Tras décadas de residencia en Brighton y en Barcelona, es una figura principal del tecno en Europa, si bien su música es experimental y ajena a los cánones más comerciales de ese estilo.

Aparato Raro

El tecno-pop de Aparato Raro levantó uno de los sonidos más respetados del auge pop ocurrido en Chile durante los años ochenta. Aunque se formó con integrantes provenientes del jazz, la banda cultivó un sonido centrado en los sintetizadores, según una novedosa dinámica para la época. Temas como “Calibraciones” y “Ultimátum” los hicieron golpear en radios e incluso en circuitos intelectuales, donde sólo Los Prisioneros tenían su lugar ganado. Por eso, y pese a su abrupto final, Aparato Raro pasó a la historia como uno de los grupos más importantes de ese tiempo.

Hola Papá

Dos marcadas etapas tuvo la cantante, compositora y experimentadora Valentina Mardones en el breve lapso que definió su inicio en la música. Primero como voz de conjuntos de rock experimental como Zeptelar y MediaBanda, y luego como la solista independiente que tomó el nombre de Hola Papá para elaborar sus trabajos  alrededor de la electrónica experimental y la improvisación. Su primer álbum, el homónimo Hola Papá (2019), rompió cierta lógica al obtener el premio Pulsar en la categoría Música electrónica en 2020.

Mika Martini

Músico, diseñador y fundador del prolífico netlabel de "música chilena de raíz electrónica" Pueblo Nuevo, Hugo Espinosa Chellew ha trabajado desde 2004 bajo el alias de Mika Martini, aunque más tarde asumió otro alterego como Franz Benkho, para abrir la vía a sus proyectos creativos. Su música generó improbables cruces entre electrónica experimental y sonidos e historias de pueblos originarios de Chile.

Andrés Quezada

Compositor académico formado en la tradición de música clásica-contemporánea, Andrés Quezada también es baterista, fundador del sello Narval (Ensamble Escondido, Francisco Riffo, Uzumakivala, Gachapón), y creador, director, compositor y eje de Narval Orquesta, ensamble asociado directamente con dicha editorial. Desde la batería ideó este ensamble de librepensamiento musical que tuvo la particularidad de atravesar los territorios muy diversos sin situarse en ninguno en particular: la música de cámara, la música experimental, el jazz avant-garde e incluso el indie pop.

Nicolás Jaar

Nacido en Nueva York, Nicolás Jaar es compositor, productor y escritor chileno; un músico que ha esculpido un sonido propio en el panorama de la electrónica internacional. Su prolífico trabajo personal se diversifica  entre álbumes como Space is only noise (2011), Sirens (2016) o Archivos de Radio Piedras (2024), creaciones bajo diferentes seudónimos, como Against All Logic, y títulos con Darkside, banda que formó en Estados Unidos junto a los músicos Dave Harrington y Tlacael Esparza. En una posterior etapa, Jaar se ha dedicado a la docencia, impartiendo cursos y talleres sobre música, sonido y escucha en Dar Jacir y Alrowwad (Belén, Palestina) y en diferentes partes del mundo, con énfasis en Latinoamérica; además de una labor filantrópica a través de iniciativas como la beca Overtones y Ladridos. En el campo de la narrativa, en 2024 publicó el libro Isole.

Chiste

Con el escudo de la República de Chile como ícono distintivo, Chiste fue un proyecto de improvisación y música electrónica experimental que en 2004 reunió a los fundadores del sello discográfico digital Pueblo Nuevo: Daniel Jeffs (Djef) y Hugo Espinosa (Mika Martini). Su enfoque de la electrónica, en una época de diversa proliferación de creadores que dieron la espalda a la música de pista baile, se caracterizó por el uso y abuso del ruido como material sonoro.

Darek

Cantante de electropop y pop dance con influencias de David Guetta, Black Eyed Peas, y los latinos Belanova y Miranda. Se ha presentado en escenarios de Santiago y Rancagua con puestas en escena que incluyen cuerpo de baile y vistosos vestuarios. El músico presentó sencillos y el 2011 debutó con el disco disco Soy de aquellos, lanzado en la discothieque Blondie, y ese año se trasladó a México, donde ha continuado su carrera musical.

Equipo

Se llama Equipo, pero es el nombre de una sola persona. Cristóbal Saavedra es un músico que ha experimentado con medios electrónicos no sólo en Chile sino también a lo largo de sus estadas en Alemania y Barcelona, y Equipo es uno de los más frecuentes alias con los cuales se presenta en vivo y ha editado discos con un ritmo sostenido a partir de 2004 en esos países.

Mariano Pavez

El nombre de Mariano Pavez aparece en decenas de discos chilenos de rock, de pop, de metal o de fusión, pero también tiene un camino musical personal, que se plasmó primero en dos proyectos colectivos: EM 3,14 y Murciélago. Aunque en ambas historias, él era líder y gestor, solo el año 2012 resolvió presentar un disco solo con su nombre: 13 lunas es algo así como su debut solista, y donde puso canciones con un sonido menos rockero que sus trabajos anteriores. El 2014 grabó un disco con remozadas versiones de canciones de los '80, junto a  una veintena de invitados, y el 2017 lanzó su tercer trabajo, reuniendo un poco su historia que ya se acerca a los 20 años de vida.

Jazzimodo

Jazzimodo fue uno de los proyectos musicales de lo que en la época se denominó jazz electrónico. La experiencia predecesora de los grupos Cyberjazz (1998) y Alüzinati (2003) impulsaron a una nueva oleada de músicos a volcarse al jazz elaborado sobre bases electrónicas e improvisación a través de grooves parientes del funk. Puntualmente, Jazzimodo fue la primera plataforma para el despegue de la carrera como solista de la cantante y compositora Paz Court.

Alejandro Albornoz

El paso de la electrónica intuitiva a la electrónica académica ha marcado el derrotero de Alejandro Albornoz (también presentado como Mankacen), compositor, improvisador, artista sonoro y visual e investigador que participó en la revitalización de la música electroacústica chilena desde mediados de los años 2000, y junto a compositores como Federico Schumacher y José Miguel Candela, principalmente con la puesta en marcha del festival Ai-Maako. Su ciclo de tres álbumes titulado Fluctuaciones vino a registrar los tiempos en que Albornoz se instaló en forma definitiva entre esa generación de autores de música acusmática.

Cristián Heyne

Un trabajo extenso y sin interrupciones en proyectos musicales propios y ajenos ha convertido a Cristián Heyne en un compositor y productor respetado, con logros en géneros disímiles y una llamativa lista de encargos. Pese a su crédito en discos de nombres populares, Heyne no ha abandonado hasta ahora el desarrollo de un exigente rock eléctrico en su propio proyecto, Shogún. Y en su trabajo como productor y diseñador de sonido, ha dirigido los sellos independientes Luna y Música del Sur.

Muza

La música de la cantante y compositora Sol Aravena es tan sutil como su seudónimo. Muza fusiona letras sobre misticismo, amor y el paso del tiempo con sonidos acústicos, registros tomados de la naturaleza (lluvia, oleaje marino u hojas que se arrastran por el pavimento) y suaves bases electrónicas. Su estilo es la síntesis a la que ha llegado tras su paso por el grupo de new age Equs y el dúo de pop electrónico Sol Azul. Su línea expresiva y su incamuflable sensibilidad femenina al componer la emparentan con otras cantautoras como Rosario Mena y Yael Meyer.

Motivado

Diversas caras de la música electrónica se pueden hallar en el trabajo de Motivado, uno de los nombres fundamentales en el catálogo del sello Discos Pegaos. Desde el pulso bailable hasta el gusto por las atmósferas más reposadas, su discografía es tan solo una parte de una labor que también se ha multiplicado en compilados, remezclas y otros proyectos.

Francisco González

Aunque forjó su identidad musical como baterista y fundador de los populares Lucybell, con los años Francisco González fue adquiriendo la habilidad y entusiasmo suficientes para tentarse también con el trabajo solista. Consciente de que el nuevo cauce de su búsqueda era incompatible con la dirección de Lucybell, González renunció a la banda en mayo de 2005, luego de editar un primer álbum sin el grupo, Óvalo, y tras catorce años de lealtad. Desde entonces, su discografía solista refleja los avances de un autor pop que busca una identidad distintiva y que se acomoda sin problemas en el canto.

Esqueleto

El nombre de Ottavio Berbakow es conocido en el circuito underground desde mediados de los años '90 como uno de los primeros exponentes nacionales en editar discos de música electrónica junto a LEM, su dúo con Oscar Burotto (Sembe), además de por su trabajo de divulgación, como panelista del programa "Perdidos en el espacio" de Radio Universidad de Chile y como redactor en la revista especializada Música marginal. Pero fue durante una estada en Italia en 1999 que Berbakow adoptó el nombre de Esqueleto para desarrollar su proyecto en solitario.

Los Mismos

Al menos dos etapas marcan claramente la historia de Los Mismos. El modo en el que el grupo trabajó a mediados de la década de los noventa, difieren de sus circunstancias desde el año 2000 en adelante. La sociedad se planteó inicialmente como el proyecto que mantendría ocupados a dos ex integrantes de Electrodomésticos, Silvio Paredes y Ernesto Medina. Sin embargo, la banda pasó más tarde a ser un trío entre Paredes y dos músicos con larga experiencia en el ámbito pop, Gabriel Vigliensoni y el multifacético Cuti Aste. Estos cambios formales no alteraron la esencia de Los Mismos, que fue la de trabajar música electrónica con un inequívoco sello autoral, dispuesta a acoger a un público curioso y sin una preparación teórica previa.