Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
El paso de la electrónica intuitiva a la electrónica académica ha marcado el derrotero de Alejandro Albornoz (también presentado como Mankacen), compositor, improvisador, artista sonoro y visual e investigador que participó en la revitalización de la música electroacústica chilena desde mediados de los años 2000, y junto a compositores como Federico Schumacher y José Miguel Candela, principalmente con la puesta en marcha del festival Ai-Maako. Su ciclo de tres álbumes titulado Fluctuaciones vino a registrar los tiempos en que Albornoz se instaló en forma definitiva entre esa generación de autores de música acusmática.
Rafael Pérez (DJ Raff) y José Antonio Bravo (Latin Bitman), con activas trayectorias en los ambientes de la música electrónica y el hip-hop, unieron fuerzas en 2013 para experimentar en un nuevo proyecto de esta naturaleza. RVSB, es el acrónimo de la expresión «Raff versus Bitman», que desde entonces ha identificado sus grabaciones y presentaciones conjuntas, siempre en paralelo a las activas agendas solistas de ambos.
Electrodomésticos agitó la escena artística chilena de los años ochenta no sólo desde un punto de vista musical, sino también en lo visual y técnico. Sus inclasificables grabaciones mezclaron como nadie antes en el país instrumentos en vivo, new-wave británico y rock progresivo, ruidos callejeros, la voz grave de Carlos Cabezas y ciertos experimentos técnicos que constituyeron el primer uso sistemático de, por ejemplo, samplers como recurso de trabajo rockero. Todo ello lo convirtió en un referente ineludible de la creación de resistencia durante la dictadura, y en un nombre de gran influencia para las corrientes independientes por venir en el país. Su historia, dividida en dos etapas, aún se escribe, con un trabajo de grabaciones y presentaciones en vivo que esquivan el imperativo puramente nostálgico.
Ser DJ puede adquirir responsabilidades fijas, como la animación de fiestas y pistas de baile, o dinámicas más expansivas y personales. Durante una carrera destacada, pero trágicamente interrumpida por una muerte precoz, DJ Who adscribió a la segunda escuela, que toma el tornamesa como espacio de creación y gestión. Fue uno de los pinchadiscos destacados en Chile del 2000 en adelante, con la participación en relevantes festivales (Lollapalooza Chile y Chicago, entre otros) y una sorprendente demanda en plataformas. Claudio Medina, el hombre tras las mezclas, se acercó por primera vez al oficio a través de su amigo Cenzi y su gusto por el grafiti, y desde 2000 comenzó a colaborar en grabaciones que lo llevaron a estudio con figuras como Ana Tijoux, Los Tetas, Quique Neira y el argentino Dante Spinetta. Su debut como DJ Who, a solas, fue en 2008 en Santiago. El grueso de sus grabaciones fueron singles adherentes, con invitados en las voces. El más difundido ha sido "Good times" (junto a Triciq), apoyado también en un sorprendente video filmado junto a parte de la comunidad haitiana residente en Santiago. Por razones que no se dieron a conocer públicamente, Medina falleció en Santiago, en septiembre de 2025.
Trío formado por el guitarrista Gabriel Feller, el bajista Rodrigo Ríos y el baterista Julio Denis, que asumieron cada uno una identidad en el nombre de este proyecto nacido en 2004 y que realizó una mezcla entre jazz, rock, funk, electrónica y música imporvisada. En una breve historia dejó una grabación y puso a sus tres integrantes hacia diversas escenas musicales.
Super_Collider ha sido uno de los muchos dúos que ha ocupado al productor, compositor y DJ chileno-británico Cristián Vogel, pero constituye hasta ahora el más exitoso de todos. Desde su formación, en Londres, y por algo así como siete años asoció a Vogel con el músico y productor británico Jamie Lidell, quien le aportó a sus grabaciones su experiencia en creación de secuencias y programación así como su peculiar estilo de canto. La suma le regaló al dúo una calificación curiosa: tecno-soul.
Melodías, coreografías y bases electrónicas fueron los tres componentes que sumaron Francisca Villela y Javiera Mena en este dúo de pop apropiado para bailar, cantar y escuchar, y que fue una de las primeras plataformas que expusieron a la futura estrella del pop independiente, cuando ella por entonces merodeaba sus 20 años. Cuando empezaron el dúo en 2003 con el nombre de Tele-Visa, Javiera ya actuaba como solista y Francisca provenía de los grupos Canción de Amor Desea Verle y Exfiesta. En 2006 grabaron su disco debut, Ni tú ni yo, y también figuran en las compilaciones Futuro esplendor (2005) y Electric melodies: Música para una vida feliz (2005). La actuación con la que estrenaron el nombre de Prissa, en septiembre de 2006 en el subsuelo de un club céntrico santiaguino, fue también la última antes de que el dúo se disolviera por la partida de Francisca Villela a Alemania, donde tiempo después formó un conjunto pop de chilenos en ese país, llamado Samanta.
Sri Lanka 100 ha sido el principal vehículo musical del compositor Ricardo Herrera. Los inicios del proyecto están marcados por una propuesta agresivamente experimental, con el collage como principal herramienta en su música. Fue con su tercer álbum, Gunkanjima (2014), que el proyecto tomaría distancia de ese enfoque y se volcaría al formato de la canción instrumental en clave synthpop. Este sonido definiría, así, la discografía del proyecto para un siguiente período.
Los seudónimos Tec, Tec Machine y Andesground le han servido en diversas etapas creativas al músico electrónico Rodrigo Castro, integrante fundador de Marciano y productor pionero de encuentros tecno en el país. Como Tec Machine ya se presentaba hacia 1992, cuando comenzó a trabajar dentro de los primeros esfuerzos por difundir las fiestas de música electrónica en el país (en espacios como Casa Club, del barrio Bellavista, del cual fue uno de los fundadores). La edición de discos se concretó de 1993 en adelante, con seis ediciones, incluyendo Guorx (2007) con la recopilación de varias de ellas. En los últimos años se ha ocupado en el proyecto Compadre, a dúo con el ex Makiza DJ Squat.
El nombre de Nara Back ya era bastante llamativo, pero la idea de que esta adolescente coreana se iniciara en la música tomó cuerpo en el momento en que el productor musical Ignacio Redard la vio en una fiesta de performances, cuando ella tenía quince años. Desde entonces Anish ha sido la figura más joven del circuito de electropop surgido en Chile con esta década, y desde 2006 es también integrante de Lulú Jam!
Aunque forjó su identidad musical como baterista y fundador de los populares Lucybell, con los años Francisco González fue adquiriendo la habilidad y entusiasmo suficientes para tentarse también con el trabajo solista. Consciente de que el nuevo cauce de su búsqueda era incompatible con la dirección de Lucybell, González renunció a la banda en mayo de 2005, luego de editar un primer álbum sin el grupo, Óvalo, y tras catorce años de lealtad. Desde entonces, su discografía solista refleja los avances de un autor pop que busca una identidad distintiva y que se acomoda sin problemas en el canto.
Su enigmática figura será siempre un misterio sin resolver del todo. José Vicente Asuar es uno de los creadores fundamentales en el campo de la música electroacústica en Chile y en Latinoamérica, reconocido ampliamente en Europa. De su obra referencial, "Variaciones espectrales" (1959), los investigadores han señalado que se trata de primera creada ciento por ciento a través de dispositivos electrónicos. Pero eso no es todo. El temprano espacio de discusión e investigación del que fue protagonista en 1958 en la Universidad Católica, y sobre todo la construcción del famoso Comdasuar (1978), el primer computador diseñado de manera independiente para la creación de música, lo definieron en distintos sentidos como un pionero absoluto. Su muerte a los 83 años en 2017, vino a poner punto final a una era de creación.
En capitales de la música electrónica como Londres, Berlín o Ibiza, la fecha que Ricardo Villalobos eligió para lanzar su primer disco es como cualquier otra: un 18 de septiembre. Pero para él fue un guiño. Aunque establecido en Alemania desde 1973, Villalobos es chileno e integra la comunidad de músicos que, nacidos o iniciados en este país, han ganado el reconocimiento de la audiencia internacional. Como es habitual en su gremio, debe buscársele en discos con su nombre pero también bajo seudónimos como Bajo Tierra, y en dúos de desarrollo intermitente, como Ric y Martin (también con el chileno Martín Schopf), Sense Club (con Lucian Nicolet), Gucci (con Tobi Neumann) y Hombre Ojo (con Markus Nicolai), entre otros. Con el alemán Tobias Menguser, Villalobos ha publicado discos bajo los nombres Bispeed Black, Quartz Driver y Chirurgie Boutique.
También periodista y gestor cultural, Óscar Hauyon es un músico cuyo trabajo se describe desde la autosuficiencia. Durante toda la década de los 2000 integró el grupo rock-pop de origen ovallino Polter, del que fue tecladista y también compositor. Su ruta como nombre propio comenzó poco después de la disolución de la banda en 2010, y se manifestó en una primera trilogía de discos propios donde Hauyon expuso entonces su posición en el pop, incursionando en los territorios del synthpop, el rock alternativo, la música industrial y la música dance.
Electrónica, pop, sonidos precolombinos, música incidental, rock y jazz. Casi no hay género musical que Guillermo Cuti Aste no haya trabajado en algún momento, animando una carrera que destaca como una de las más versátiles de las últimas décadas en Chile. Ejecutante de diversos instrumentos, el penquista es también compositor y arreglador, y ha llevado su música a teatro, cine y televisión. En el año 2009 presentó su primer álbum solista, Estatuas de sal.
Inicialmente llamado Reptilian Beats, el proyecto de Reptila apareció en escena hacia 2018 con una propuesta musical puesta en marcha por la cantante Andrea Zárate y la percusionista y baterista Maite Rojas, y una idea acerca de la música, el sonido, el ritmo y la imagen escénica dispuestas en iguales proporciones. Reptila recoge distintas fuentes de sonido, los tambores orgánicos africanos y afrolatinos, los beats sintéticos de la electrónica y un sentido del pop sin fronteras ni etiquetas. El resultado ha sido una música situada en el espacio del world beat, con libertad de pensamiento y acción. Repitla logró una importante presencia en este sentido durante su actuación en el Festival Womad de 2022, que le dio visibilidad entre las músicas del mundo, y una posterior gira de conciertos en Europa. Andrea Zárate era la cantante del grupo multicultural LaSmala de Valparaíso, mientras que Rojas ha sido colaboradora de Javiera Mena, entre otros nombres. Más adelante el proyecto incorporó a la tecladista Dominga Corral, que también había tenido un paso por el folclor como acordeonista, por ejemplo en un dúo con Belencha Mena. Entre sus colaboraciones aparecen grabaciones junto a Michéle Espinoza (Mamma Soul), Fran Riquelme (Newen Afrobeat), Juanito Ayala, Sarazul y Paulopulus.
Miembro de una generación hiperconectada y atenta a los cambios en la industria musical, Cristóbal Korenblit, alias Blit, mantiene desde 2004 un constante trabajo como músico electrónico y remezclador. Integró la banda de pop y hip-hop Picnic Kibun en su primera época, y en 2010 fundó el netlabel orientado al dubstep Lodo.
Sensorama 19-81 es el nombre con el que el músico Rafael Casanova empezó a grabar por cuenta propia en 2007, después de una breve temporada como guitarrista y tecladista invitado de la banda de pop rock Teleradio Donoso. Dedicado por su cuenta a la composición de música instrumental como guitarrista, tecladista y en diversas programaciones, Sensorama 19-81 sorprendió con las composiciones ricas en timbres y atmósferas de su primer disco, el EP de seis canciones Sensorama 19-81 (2007), y ha reanudado el trabajo con el disco de larga duración Retrato de un desconocido (2008) y la serie de cuatro piezas para guitarra con interferencia electroacústica Polaroyd (2009): un trabajo que lo mismo incluye instrumentos convencionales, efectos de sonido y grabaciones cotidianas para el propósito de construir historias sonoras.
La presentación de su disco Tagadá —en diciembre de 2016, en el capitalino Teatro El Puente— fue también el debut en vivo de País Violento, dúo de música sostenida en secuencias y programaciones formado por los hermanos Damián y Diego Noguera, de vida breve y aporte diverso al recorrido de la música chilena hecha con máquinas. Su vocación experimental nunca se alejó por completo de los cauces pop, aunque tuvo también un cariz opinante.
Entre los chilenos establecidos en el circuito de música electrónica de Alemania, Martín Schopf es el mayor y uno de los más inquietos. Conocido como Dandy Jack, y activo como músico y productor, ha acercado la electrónica a los sonidos latinos con sus propios discos y con los grupos Sieg Über Die Sonne, Gonzalo Martínez, Ric y Martin y Carabina 30/30. Fue el principal impulsor del puente que a contar de 1996 puso en contacto a músicos alemanes como Uwe Schmidt con la escena chilena, y junto a Jorge González fue el primero en descubrir la mezcla entre cumbia y electrónica que luego iba a tener éxito mundial en manos de músicos como Señor Coconut y Mambotur.