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Sensorama 19-81

Sensorama 19-81 es el nombre con el que el músico Rafael Casanova empezó a grabar por cuenta propia en 2007, después de una breve temporada como guitarrista y tecladista invitado de la banda de pop rock Teleradio Donoso. Dedicado por su cuenta a la composición de música instrumental como guitarrista, tecladista y en diversas programaciones, Sensorama 19-81 sorprendió con las composiciones ricas en timbres y atmósferas de su primer disco, el EP de seis canciones Sensorama 19-81 (2007), y ha reanudado el trabajo con el disco de larga duración Retrato de un desconocido (2008) y la serie de cuatro piezas para guitarra con interferencia electroacústica Polaroyd (2009): un trabajo que lo mismo incluye instrumentos convencionales, efectos de sonido y grabaciones cotidianas para el propósito de construir historias sonoras.

Maco (Pablo Mellado)

Maco es el seudónimo con el que Pablo Mellado (Bipolar) ha desarrollado la veta solista de su trabajo musical, tanto en Santiago como en Europa. El compositor tuvo estudios formales de música durante su infancia, con clases en el Conservatorio de la Universidad Católica de Chile. Durante su juventud, sin embargo, se concentró en el rock, participando de diferentes bandas eléctricas e independientes (como Piedra Líquida; también con Miguel Hiza, de Parkinson). Su composición solista adulta guarda relación con lo que él describe como la crónica «de un universo a la vez doméstico, excéntrico y centrado en una poética de lo auditivo». Sus presentaciones en vivo muestran un trabajo que comparte esfuerzos entre las programaciones en un laptop, máquinas de efectos y una guitarra eléctrica. Ha participado en espectáculos de características peculiares, como el festival Patagónica (febrero 2004) o el ciclo de música y cine "Oktubre rojo" (cine Normandie, octubre del 2004), en el que musicalizó en vivo la película chilena El húsar de la muerte. Su producción discográfica ha mostrado cierto giro de crítica social, como lo demuestra el título de su álbum La abstracción y la lujuria son el perro de guardia de las clases altas (2004).

Danny Chilean

El segundo músico en grabar para la naciente Nueva Ola fue Javier Astudillo, un joven cantante antofagastino que llegó a RCA recomendado por el discjockey Ricardo García y que, bajo un seudónimo autoimpuesto, se convirtió en una de las estrellas de ese movimiento. Además de su vocación de popularidad, el mérito de su carrera estuvo en el desarrollo de canciones propias, atrevimiento autoral en el que Danny Chilean fue pionero y que perpetuó su sello en éxitos como "Verónica". Durante la primera mitad de los años sesenta protagonizó la vorágine nuevaolera, y luego continuó grabando y cantando, sobre todo en locales nocturnos y no pocas salidas al extranjero. Su carrera se mantuvo así en actividad hasta su fallecimiento, en 2014.

Casanova

La unión del último vocalista de Los Santos Dumont y tres ex integrantes de la banda independiente Sintra dio forma a Casanova, el proyecto en el que al fin el cantante Julián Peña pudo lucirse como compositor. Sus álbumes han desarrollado el interés de sus integrantes por un pop bien facturado, con ganchos en los estribillos, texturas de guitarra eléctrica y versos de sorprendente cercanía al oyente. Aunque en 2007 se anunció su separación, Casanova volvió a ofrecer conciertos en el verano de 2014, tras lo cual comenzó la preparación de un nuevo disco, concretado cuatro años más tarde.

Axé Bahía

Un verdadero "descalabro" en el estático público chileno produjo el suceso de popularidad del grupo brasileño Axé Bahía al comenzar los años 2000. Exito con muy pocos precedentes en nuestra historia, generado a través de una batería de hits incontrarrestables, letras de doble lectura y bailes en el límite de lo permitido. Axé Bahía dominó las programaciones radiales y televisivas durante un casi un lustro y se metió en el living de prácticamente la totalidad de las familias medias chilenas. Un fenómeno de impacto que ciertos productores habían buscado por años con grupos de baile, caras perfectas y canciones juveniles, pero que en definitiva se logró sólo a partir de la entrada a Chile de la bahiana música axé.

Cami Carlevarino

La lista de estrellas mundiales del pop adolescente que dominaron la música global en la década de los 2000 aparece en la propuesta musical de la cantante Camila Carlevarino, muchas veces presentada como Cami Carlevarino, o simplemente Cami (con confundir con Cami): desde Britney Spears y Christina Aguilera en sus comienzos hasta Avril Lavigne y Miley Cyrus marcan esa aproximación de la chilena a un pop radiante, comercial y juvenil.

Alegría

En una veintena de discos, el grupo Alegría ha popularizado en vivo y en radios los éxitos "Mujeres y cerveza", "Siqui-siqui", "Salta, salta" y "Súper ladrón", entre otros, y ha difundido su música hasta en la región sureña de Perú. Alegría tiene entre sus pergaminos también el haber contado con dos connotados cantantes nortinos de cumbia: Paskual Ramírez, que se presenta como Paskual y su Alegría, y el internacional Américo, que en sus primeros tiempos se rotuló como Américo y la Nueva Alegría. Surgidos en el valle del Limarí de la región de Coquimbo, la zona de mayor tradición cumbiera de Chile, Alegría es un nombre pionero en la cumbia electrónica, y su constante actividad son la prueba irrefutable de su popularidad y su vigencia.

Marcelo Jara

Marcelo Jara se ha desplazado indistintamente entre el canto trovadoresco y las agrupaciones instrumentales de mayores dimensiones, como cantautor y como compositor, en un proceso creativo que lo ha llevado a publicar los álbumes Busco (2012) y Despertar (2017). Son dos muestras de su presencia en la música de raíz folclórica latinoamericana fusionada con otras fuentes, en una línea que presenta a Marco Andreu, Alexis Venegas, Lalo del Campo o Marcelo Vergara como exponentes de diversa consideración.

Hueso

Los grupos o proyectos paralelos les permiten a los músicos desarrollar intereses con los que complementar su quehacer principal. Es una fórmula que, entre 2005 y 2006, también adoptó el guitarrista y cantante de Weichafe (antes en Bambú), Angelo Pierattini. El músico se mantuvo brevemente al frente de este trío que también integraron la bajista Masiel Reyes y la baterista Carolina Arévalo, ambas del grupo Lilits.

Alexandra Inzunza

Lo más cercano a la figura de la radiante lady crooner practicando swing en hoteles de lujo, en Chile tuvo nombre y apellido durante los 2000: Alexandra Inzunza. Una de las cantantes de jazz que nutrieron la escena con glamour, sentido de la puesta en escena, conocimiento acabado del repertorio clásico de los standards tradicionales del género y un manejo del inglés superior (dado por los primeros años junto a su familia en Sidney).

Malcorazón

Aunque su nombre y su sonido se asocian antes que todo al pop-rock surgido en Chile en los años noventa, Malcorazón ha sido una banda de vida extensa, que ha continuado hasta hoy con su trabajo, pese a períodos de pausa y cambios de integrantes. En ese trayecto, la cantautora Cathy Lean ha sido el único pilar estable desde su fundación, motivada por el desarrollo de un pop cuidado y de referentes principalmente británicos. Ella misma ha establecido que «Malcorazón es un concepto, y mientras yo lo quiera mantener vivo seguirá latiendo».

Cristián Bidart

Para el más jazzista de los integrantes de Akinetón Retard, la categoría de "músico incomprendido" dentro de la escena jazzística estuvo lejos de convertirse en un estigma. Por el contrario, este mismo hecho posicionó a Cristián Bidart como un solista ligado a un circuito de avanzada subterránea que permitió que proyectara su propio punto de vista sobre el jazz avant-garde. Su trabajo durante la década de 2010 se amplió, incluso, a investigaciones sobre la percusión chinchinera.

Dracma

Dracma fue un interesante proyecto de metal chileno que alcanzó considerable difusión internacional antes de su disolución, en el año 2004. Pese a haber publicado sólo un álbum (Dracma, 1999), la banda conjugó de modo llamativo el rigor de un rock con mirada internacional con las raíces de músicos de larga experiencia en la escena independiente chilena. De hecho, el grupo fue el vehículo de trabajo más estable para los hermanos Felo y Cote Foncea, luego de su paso por De Kiruza, y antes de que el baterista se acomodara a la formación de Lucybell durante su etapa de mayor proyección por México.

Rafael Traslaviña

Delineado desde los años de esplendor de la radio, la orquesta, la boite y la industria discográfica propias del siglo veinte, la figura del músico de oficio capaz de valerse en los diversos géneros populares de la época en Chile tiene una expresión exacta en Rafael Traslaviña. Con más de seis décadas dedicadas a la música, este pianista tocó y grabó en discos de jazz, cueca, tango y otros ritmos bailables, y a su muerte ocurrida en 2011 dejó como herencia una estatura bien ganada entre los principales instrumentistas de esa era en la música popular.

Iván Cazabón

Los más jóvenes conservarán la memoria de haberlo visto desde mediados de los años 90 sobre el escenario en las versiones sucesivas de La Yein Fonda. Y los mayores tienen edad para reconocer en Iván Cazabón a un contrabajista versátil y competente como ninguno en los ámbitos del tango, el jazz, la cueca y otros ritmos bailables a partir de los años 30. Siempre de pie junto al instrumento que lo acompañó hasta poco antes de su muerte en 2011, Cazabón estará en la historia como uno de los destacados instrumentistas chilenos a lo largo de más de medio siglo de música popular. Si bien el jazz es un punto de partida notorio en su carrera, llegó a esa música desde el tango que cultivó al comienzo como contrabajista de orquestas típicas, según se establece en Historia de jazz en Chile. A fines de los años 30 se aproximó al jazz como parte de la primera generación de músicos próximos al Club de Jazz de Santiago.

Patricio Lisboa

Compositor y músico de fusión latinoamericana, parte de la oleada de cultores que hicieron las primeras transformaciones en esta amplia escuela creativa, Patricio Lisboa fue formado en la Universidad de Chile e integró el fundacional conjunto Cántaro, que fue un puntal en la música que fusionaba raíz folclórica y música docta durante el paso de los '90 a los 2000. También integrante del grupo de rock fusión La Comarca, y colaborador de diversos nombres en esa nueva visión latinoamericanista (Daniel Delgado, Daniela Conejero), Lisboa es bajista eléctrico y contrabajista de jazz, función que adoptó en su larga época de vida en Francia, primero con el grupo Cántaro, y luego, tras su separación, como nombre propio. En Francia, donde llegó a fines de los '00, lanzó su primer disco, con un trío de jazz contemporáneo: Penrose (2020).

Carmelo Bustos

Carmelo Bustos fue uno de los más legendarios y longevos músicos en la era de la radio y la boite, integrante de prestigiosas orquestas de música popular como primer saxofonista alto que animaron la bohemia capitalina, en especial con el protagonismo que tuvo como director musical de la afrocubanísima Orquesta Huambaly entre 1954 y 1962. Clarinetista y saxofonista, su swing natural inundó no solo su época de juventud y adultez, sino que se traspasó a generaciones de saxofonistas de los años '90, '00 y '10, a las que formó como profesor, depositando ese swing como una herencia personal. Murió a los 96 años como el último dinosaurio de la vieja guardia de la música popular.

Eva

Nacida como Judith de Lourdes Díaz, antes de llegar al electropop y al electropunk bajo la identidad de Eva, esta compositora y cantante produjo dos discos de laboratorio de electrónica experimental. Aeroembolia (2004) y Disco explorador (2005) fueron los pasos que dio antes de reubicarse en ese proyecto definitivo de Eva.

La Golden Acapulco

Trío de vocación experimental, vinculado en diferentes momentos de su histori a bandas como diAblo y Colectivo No. Su dirección sonora ha sido el dub, música jamaicana originada en la expansión sónica de las bases del reggae remezcladas y procesadas. Con presentaciones en Santiago, Valparaíso, Lima y hasta Londres, logró configurar una discografía hecha de compilaciones, remezclas, registros en vivo y grabaciones compartidas con otros músicos. Fueron, también, parte habitual de diversos encuentros de música experimental en Chile, tales como Fobia y La Experimental Experience, antes del cierre de la primera década de los 2000.