Fusión latinoamericana

Más un instinto que un estilo, más una tendencia múltiple que un movimiento formal, la fusión latinoamericana es una expresión que permite designar los diversos resultados que generaciones de creadores, músicos y grupos chilenos han obtenido durante cinco décadas a partir del cruce entre las ricas fuentes de la música del continente adoptadas en Chile. Como método y espíritu tiene una genealogía que puede remontarse a los intentos de folclor panamericanista previos al Neofolklore de los ’60, y que luego pasa por la fusión de conjuntos de la Nueva Canción Chilena, se mezcla con el instinto del rock y llega hasta compositores, intérpretes y conjuntos de la actualidad, abiertos al jazz, la música basileña y las raíces europeas.

Jeannette Pualuan

El triple frente vocal del grupo pop femenino Mamma Soul tuvo sus líneas bien definidas: Moyenei Valdés aportaba el carácter soul melódico a la banda y Misti-k el ritmo hip-hop de rimas y canto. Jeannette Pualuan, compositora, autora y cantante, se ubicó en la canción de raíz latinoamericana. Fue la misma característica que una vez retirada del grupo para iniciar la ruta solista expuso en sus propias composiciones pop de los discos Salviamialma (2004) y Resplandece (2009).

Angulart

En su trayectoria Angulart ha mostrado una característica muy arraigada en el ambiente en que se desarrolla y aprecia el rock progresivo chileno: el rápido furor y la siguiente inestabilidad, que en la mayoría de los casos tiende a reducir el trabajo y los resultados esfuerzos de la etapa precedente. Así y todo, la banda operó sobre una especial mixtura del neoprog con elementos estéticos obtenidos del folclor y la tradición de la música chilena.

Merkén

Nacido en 2006 desde el Taller de Música Latinoamericana dictado en la Universidad de Chile por el compositor y guitarrista Claudio Acevedo (Ensamble Serenata), Merkén pasó a integrar la comunidad de cultores de una fusión entre la música de cámara académica y el folclor sudamericano. El grupo tomó el nombre de ese aliño mapuche elaborado a base de ají seco y ahumado, y así publicó en 2012 su primer trabajo: Merkén.

Juan Antonio Sánchez

En el universo de la fusión latinoamericana hay un guitarrista inteligente, el tercero tras la línea que marcan Antonio Restucci y Alberto Cumplido, y se llama Juan Antonio Sánchez. Es conocido entre el círculo de cultores de la música de raíz, la trova y las mixturas estilísticas de fin de siglo, como Chicoria. Y si Restucci llegó a la fusión desde la guitarra folclórica y Cumplido desde la guitarra clásica, Sánchez lo hizo desde ambos frentes, demostrando ser un versátil intérprete y al mismo tiempo un imaginativo compositor de nueva música popular chilena.

Inti-Illimani Histórico

En junio del 2004 nació esta facción de Inti-Illimani, con integrantes del legendario conjunto. El núcleo formado por Horacio Salinas –su director musical-, José Seves y Horacio Durán tuvo diferencias irreconciliables con sus ex compañeros en cuanto a la continuidad y la formación de Inti-Illimani, y por eso recrearon la agrupación que desde ese año se conoció como Inti-Illimani Histórico, autodeclarado heredero de la historia que el conjunto inició en 1967.

Felipe Duhart

Parte de la generación de guitarristas de jazz que ganaron espacios en los años '10 como sidemen o solistas, Felipe Duhart ha recorrido diversos territorios musicales. Su sonido nace en el rock pero desemboca en todo tipo de fusiones vinculadas al jazz y a la música latinoameriana. Como acompañante ha explorado tanto el soul-jazz como el jazz manouche, mientras que en su calidad de líder ha encabezado tríos, cuartetos y quintetos de jazz contemporáneo con piano. Con uno de estos conjuntos llegó al disco en 2017. Duhart comparte circuitos musicales con solistas como Italo Aguilera, Gonzalo Ostornol, Francisco Saavedra, Diego Riedemann y otros guitarristas modernos.

Emilia Díaz

La profunda influencia de la música latinoamericana, descrita en variedad de ritmos, timbres, aires y colores, y desde luego representada en la figura centenaria de Violeta Parra, terminaron por definir los bordes de Emilia Díaz. Cantautora y profesora de música, ha recorrido caminos que la llevaron desde la academia hacia lugares donde la tradición oral es determinante. En ese trayecto, Emilia Díaz puso sus canciones y composiciones en los álbumes Semilla y girasol (2009) y Vuela pajarito (2013), que marcaron una primera etapa autoral. Y de esa misma época también destaca la obra "Violeta de mayo" (2012), que estrenó en la Universidad de Los Lagos, donde ella es académica, junto al Ensamble Latinoamericano.

Francisca Meza

Intimista, reflexiva y melancólica en su poesía, Francisca Meza es una trovadora de absoluta generación espontánea. A los 24 años tomó por primera vez una guitarra que se encontraba en su casa y cantó de una sola vez su primera pieza autoral, "Cosas por hacer", un auténtico manifiesto personal que dos años después fue grabada en su disco debut, Podas y brotes (2010). Fue un trabajo que la instaló en una generación de cantautoras que tienen como denominador común la raíz latinoamericana y la canción pop, como Paz Quintana, Carmen Salvador, Natalia Contesse, La Pájara y Javiera Barreau, entre otros nombres.

Congreso

Congreso es un nombre fundacional en la suma del rock chileno con el folclor, un protagonista en la llamada "música de fusión" y un conjunto esencial en la identidad musical chilena. Su solidez y su convicción le han permitido sobrevivir a la falta de espacios tras la llegada de los militares, y a la irregular difusión de sus canciones.  Como pocos, Congreso goza del unánime respeto en la comunidad musical, y ha visto pasar por sus filas a varios de los más destacados instrumentistas del país. Acercándose a los 50 años, el grupo sigue saludable y vigente, componiendo canciones, grabando discos y presentándose en vivo dentro y fuera de Chile.