Isabel Aldunate

Intérprete por definición, Isabel Aldunate es una de las cantantes más versátiles de su generación. Iniciada a fines de los años ’70, ha combinado en una carrera de casi cuatro décadas expresiones como la poesía y el canto comprometido con géneros como el musical y la canción ligera, tanto en sus discos Yo te nombro, Libertad (1984) y Prontuario (1987) como en obras escénicas recientes entre “Valparaíso vals” (2006) y “Gabriela apasionada” (2007), y ha sido además una exponente significativa del trabajo de compositores chilenos como Desiderio Arenas y Joakín Bello entre otros.

Fechas

Décadas

1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Isabel Aldunate

David Ponce

Isabel Aldunate ha puesto su registro vocal de soprano al servicio de un repertorio de autores y compositores mayores como Violeta Parra y Patricio Manns y de creadores de su generación, entre los que se cuentan Eduardo Yáñez, Osvaldo Torres, Luis Alberto Pato Valdivia y Desiderio Chere Arenas.

En nombre de la libertad: primeras grabaciones
Iniciada a fines de los años ’70 como parte del movimento cultural articulado en la época contra la dictadura de Pinochet, Isabel Aldunate se hizo cargo en esos comienzos de canciones como “Señora María”, de Nano Acevedo con arreglos de Fernando Huaso Carrasco, o “En el sur”, de Juan Carlos Pérez, composiciones que ya estaba grabando a comienzos de los años ’80.

Su estreno como solista quedó registrado en una primera cassette, Isabel Aldunate (1984), publicada por el sello Alerce. Allí incluyó su interpretación más reconocida, “Yo te nombro, libertad”, una versión de la adaptación musical sobre el poema del autor francés Paul Éluard hecha por el músico napolitano Gian Franco Pagliaro, mismo autor de éxitos como “Amigos míos, me enamoré” y “Ramito de violetas”.

La cantante hizo esas grabaciones en versiones acústicas antes de partir en su primera gira a Europa en el mismo 1984, y el músico José Miguel Tobar trabajó luego en los arreglos y la dirección musical de las canciones, junto a instrumentistas como Rolando Arancibia (piano y sintetizadores), Edgardo Riquelme (guitarra), Pablo Lecaros (bajo) y Alejandro Espinosa (batería), además de los coros de Luis Le-Bert, Jorge Campos (ambos de Santiago del Nuevo Extremo), Juan Carlos Pérez y Ximena Ponce (coros).

En el repertorio de esa cinta inicial está también “El palomo”, una de las canciones de la cantata “La vigilia”, compuesta por Osvaldo Torres, junto a un rango amplio de compositores entre Pato Valdivia (“El asombro”), José Seves (“El colibrí”), integrante de Inti-Illimani entonces en el exilio; Juan Pablo Orrego, de los disueltos Blops (“El volar de las palomas”) y Scottie Scott (“Canción oriental”), además del trovador cubano Vicente Feliú (“Créeme”) y dos otras muestras de adaptaciones musicales sobre poesía: “Vergüenza”, de Eduardo Yáñez sobre versos de Gabriela Mistral, y “Quiero a la sombra de un ala…”, también conocida como “La niña de Guatemala”, poema del cubano José Martí con música del compositor mexicano Óscar Chávez.

Canciones dedicadas: el segundo disco
Para su siguiente disco, Prontuario (1987), la cantante trabajó esta vez con el músico y compositor Desiderio Arenas como socio de cabecera.

Ese volumen contiene canciones como “Hay días en que francamente…”, “En Bellavista”, “Retro”, “Para cuando te vayas” y “Valsinha” junto a dos de las más destacadas canciones dedicadas a ellas por Chere Arenas: “Isabel viendo volar los palomos” y la propia “Prontuario”. Y sumó a su repertorio versiones de “Qué dirá el Santo Padre” (Violeta Parra) y “El cautivo de Til-Til” (Patricio Manns).

Años más tarde el sello Alerce publicó una tercera grabación de Isabel Aldunate en cassette bajo el título de Yo te nombro, libertad. Tras una carátula en la que la imagen de la cantante en blanco y negro se ve como telón de fondo de una aglomeración de banderas rojas, esa cinta es una mezcla de los dos discos originales de la cantante: de Isabel Aldunate (1984) incluye títulos como “Yo te nombro, libertad”, “El palomo” y “El colibrí”, y de Prontuario (1987) figuran ahí “Qué dirá el Santo Padre” y “El cautivo de Til-Til”.

Ya en la era del disco compacto, los dos registros originales fueron reeditados en 2002 en versiones de CD y con nuevos reacomodos de repertorio. A la nueva edición de Prontuario fue agregada “Vergüenza”, de Eduardo Yáñez y Gabriela Mistral, incluida en la primera cassette. Y en especial Isabel Aldunate quedó convertido en un disco distinto, rebautizado esta vez Yo te nombro, libertad…, con dos canciones menos (“Del volar de las palomas”, de Juan Pablo Orrego, y “Canción oriental”, de Scottie Scott) y cinco tomas inéditas que no figuraron en la versión original: la cueca “La mariposa”, recopilada por Violeta Parra; “Todo cambia”, himno de Julio Numhauser; “Cuando llega el invierno”, de Pato Valdivia; la citada y temprana “En el sur”, de Juan Carlos Pérez, y “El ayuno”, de Osvaldo Torres. En esta última los créditos del CD incluyen coros a cargo de Manuel García y Mario Villalobos, futuros integrantes del grupo de rock Mecánica Popular.

Más allá de esas grabaciones y reediciones, en su repertorio Isabel Aldunate ha incluido con frecuencia adaptaciones de obras de poetas chilenos e hispanoamericanos, con ejemplos como Oscar Hahn (“Corazón, no desesperes”), Raúl Zurita, Pablo Neruda y en especial Gabriela Mistral, al igual que otras composiciones de Chere Arenas como “Mis noches sin Marlon Brando” . Y a su catálogo se suma la participación en la obra musical y el disco Días de radio en Chile (2003), presentada por el Instituto de Música de la Universidad Católica, donde incorporó una versión de la tradicional “Cielito lindo”, canción popularizada por la célebre cantante Rosita Serrano, de quien es sobrina.

Giras y escenarios
Dos de sus más destacados trabajos en el nuevo siglo tienen que ver con la danza y la poesía. El primero es la obra “Valparaíso vals” (2006), creada para el Ballet Nacional Chileno (Banch) por el coreógrafo rumano-francés Gigi Caciuleanu, que, estrenada en el Teatro de la Universidad de Chile en 2007, ha sido montada en escenarios de Chile (2007 y 2011), Bolivia y Uruguay (2009).

Casi en paralelo Isabel Aldunate presentó la obra “Gabriela apasionada” (2007), antología musical sobre poemas de Gabriela Mistral, en la Universidad Autónoma de México. La obra incluyó un catálogo de musicalizaciones de poemas realizadas por el compositor Joakín Bello, en un enfoque próximo al lied: una canción lírica con acompañamiento de piano. Luego, para su estreno de la obra en Santiago, Aldunate ampliaría por primera vez en diez años el concepto camerístico del programa incluyendo guitarra clásica y cello. Desde entonces ha llevado ese espectáculo por escenarios de Canadá y Estados Unidos (2007), Bolivia, Nicaragua, El Salvador y Guatemala (2008), Colombia y Ecuador (2015) y Chile (2016).

En esa escala internacional la cantante debutó décadas antes. En Argentina se presentó por primera vez en 1985 como parte del Festival de Cosquín, y en fechas más recientes ha actuado en vivo en encuentros y escenarios como el Festival Tapatío en Guadalajara, México (2003); el Festival de Barnasants en Barcelona, España (2003); la Universidad de Tel Aviv, Israel, donde llevó el concierto “Neruda en el corazón” (2004); y el Teatro Jorge Eliecer Gaitán en Bogotá, Colombia, también en homenaje a Neruda (2004).

En 2003 cantó en la Organización de Estados Americanos (OEA) con motivo de la entrega del Premio Anual Letelier-Moffit, donde fue presentada por el cantante estadounidense Harry Belafonte, y en esa trayectoria ha compartido escenarios con artistas internacionales como Atahualpa Yupanqui, Pete Seeger, Susana Rinaldi, Joan Manuel Serrat, Ana Belén y Víctor Manuel. En distintas estaciones de esos viajes ha cosechado impresiones sobre su trabajo, calificada como “una voz llena de fuego y determinación” y “una de las grandes voces femeninas en Latinoamérica” por los diarios New York Times (1984) y El País (1987) en EE.UU. y España.

Natalino sale a recorrer Chile con nueva canción

El trío romántico abre su itinerario el 14 de diciembre con un concierto en Valdivia. Seguirán en Puerto Varas, Casablanca, Panquehue, Maullín, Curacaví, Quintero y Papudo, entre otras localidades. Con miras a su nuevo álbum, titulado Natalino vivo, el grupo liberó además la balada “No volveré a caer”, del autor curicano Lenny Zing.

El año de Jorge Peña Hen

A 45 años de su asesinato a manos de la Caravana de la Muerte, en La Serena se levantó un monumento que recuerda su pionera labor como educador.