Sebastián Prado

Inspirado en lecturas de filosofía, arte y literatura, el guitarrista Sebastián Prado aparece como activo compositor post-bop y de jazz contemporáneo en los años 2000, con modelos como Kurt Rosenwinkel y Ben Monder, que en Chile han seguido los guitarristas Esteban Sumar, Armando Ulloa o Diego Farías. Sus jazztets paralelos, principalmente tríos, fueron bautizados conceptualmente y dieron diversas formas a su sonido y estética, hasta desembocar en el disco Patafísica (2010), grabado por su quinteto en lo que fue el primer hito de una escalada de publicaciones y organización de conjuntos.

Fechas

Santiago - 12 de junio de 1983

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Sebastián Prado

Iñigo Díaz

Formado de manera determinante por el guitarrista Mauricio Rodríguez, su presencia en el cuarteto del clarinetista Alfredo Abarzúa marca la única colaboración previa como sideman de Prado. De inmediato inició un liderazgo de estos tríos de diversa aproximación: Triofisis (con el contrabajista Daniel Navarrete y el baterista Cristóbal Tobar), Sidus (con el bajista eléctrico Andrés Landon y el mismo Tobar), Medular (con el contrabajista Eduardo Peña y el baterista Julio Denis) y Standard Trío (con el contrabajista Rodrigo Espinoza y el baterista Andy Baeza).

Pero su trabajo de composición se concretó en 2010 en el disco Patafísica, esta vez con su quinteto junto a Franz Mesko (saxo tenor), Lautaro Quevedo (piano), Rodrigo Espinoza (contrabajo) y Nicolás Ríos (batería) y con composiciones abstractas, atmosféricas y nebulosas como “Futse”, “Li”, “Tractac” o “Erdosain”. Un año después, Prado proyectaba un trabajo de revisionismo de standars contemporáneos junto a un trío con la sección rítmica de su quinteto, titulado Origen.