Óscar Pizarro

La versatilidad en las teclas ha sido un elemento distintivo en Óscar Pizarro, músico de jazz pero también sesionista preparado para enfrentar todo tipo de músicas populares. Lo hizo como pianista, tecladista e incluso organista Hammond, tal vez el sonido que mejor lo ha representado desde que dejó una marca en los conjuntos de Christian Gálvez y sobre todo como punto central de su álbum Organkuartet (2014). Su nombre se ajusta entre una generación de pianistas de los años '10 de diverso enfoque, que incluye a Valentino BaosSebastián Castro, Benjamín Furman y Raimundo Barría, entre otros.

Fechas

Santiago - 16 de septiembre de 1986

Décadas

2010 |2020 |

Géneros

Con estudios de piano en le Escuela Moderna de Música y vinculado a la Escuela Superior de Jazz luego como profesor, la primera época en el jazz de Óscar Pizarro contabiliza sucesivas colaboraciones como sideman en escenarios y en discos, tocando para el baterista Alejandro Espinosa (My funny Valentine, 2019), el bajista Felipe Catrilef (Unicroma, 2018), el tenorista Claudio Rubio (Música para ascensores, 2019), el guitarrista Sebastián Prado (Ñusta, 2019), el contrabajista Roberto Carlos Lecaros, (La danza invisible, 2019), el guitarrista Matías González (Odisea, 2020) y otros nombres de la escena, como Francisco Saavedra y Luciano González. Desde luego, en su largo recorrido con el propio Christian Gálvez, quien de cierta manera lo puso en línea en una serie de grabaciones, como Origen del misterio (2017) y Trio live at Kozlov Club, Moscow (2018). En el campo de la música popular, Óscar Pizarro ha grabado discos también con figuras de la canción romántica como Gloria Simonetti y Andrés de León, y del pop como Lydwina Simon.