Panchito Cabrera

Francisco Cabrera Sánchez tiene una historia musical imparable desde que en 1947 llegara a la capital procedente de Antofagasta para integrarse a la orquesta característica de Armando Bonansco. Tocó ritmos tropicales y de salón de baile en locales diversos, llegó a los auditorios radiales para hacer bolero y canción popular, y practicó rock and roll y twist. Con todo, Panchito Cabrera fue esencialmente un guitarrista de jazz y conservó para sí la categoría que le entregó el entorno musical: el “Django Reinhardt chileno”, el único músico que dedicó una vida a estudiar la obra del célebre guitarrista belga, lo que lo llevó a liderar una escuela de adherentes del llamado “jazz manouche”.

Fechas

Chuquicamata - 04 de junio de 1930

Décadas

1940 |1950 |1960 |1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Iñigo Díaz

Mientras estudiaba guitarra clásica en el Conservatorio de Antofagasta descubrió a un músico distinto a través de la radio. Era Django Reinhardt interpretando “Minor swing”, un músico gitano que desarmaba toda lógica de la guitarra como instrumento de cámara. Cabrera había sido puesto en jaque, pero reaccionó rápido: dejó de tocar con la técnica de los cinco dedos, buscó su propio plectro y cambió las cuerdas de nylon por un juego metálico para así reproducir aquel sonido fresco. Tenía dieciséis años y nunca más volvió a la academia.

En 1947 llegó a Santiago. Fue contratado por el músico Armando Bonansco, cuya orquesta actuó en una temporada en la quinta de recreo El Rosedal. Fue su primer trabajo como músico popular, aunque ya había convocado a una agrupación llamada Los Hermanos Cabrera, con Emilio Milo Cabrera en el violín, Juan Alberto Cabrera en la guitarra rítmica y el contrabajista Andrés Valdivia, quien luego sería músico de la tropicalísima Orquesta Los Peniques. Abordaban la música de Reinhardt y el violinista Stéphane Grappelli para el Quintette du Hot Club de France de una manera muy distinta a lo que años antes había hecho el guitarrista Luis Silva a la cabeza del Quinteto Swing Hot de Chile.

Merry Makers, Chevaliers, Hot Club
El núcleo familiar se presentó en la céntrica confitería La Isleña y para la gira por el norte los promotores cambiaron el nombre del grupo al de The Hurricans Swing. En 1951, Cabrera llegó a la orquesta de Vicente Bianchi que actuaba en Radio Cooperativa Vitalicia y con la que realizó una serie de grabaciones para RCA Victor. Dos años después trabajaba junto a la orquesta popular de Valentín Trujillo en el Waldorf (donde también actuaba el crooner Humberto Lozán poco antes de transformarse en la voz definitiva de la Orquesta Huambaly).

Fue la época en que Cabrera vio a Francisco Blancheteau —considerado el primer guitarrista eléctrico del jazz chileno— enchufar su guitarra a un precario pero eficaz amplificador. El sonido era magnético y estimulante y Cabrera adoptó esta nueva tecnología desde entonces. En 1954 lideró a los Merry Makers, un grupo swing que actuaba en las radios Bulnes y Nuevo Mundo y en 1957 grabó los primeros rock and roll que se conocieron en Chile con el cuarteto de Roberto Inglez.

En 1958 se unió al pianista cuequero con experiencia en el jazz Rafael Traslaviña, para grabar sus piezas originales, las primeras de su catálogo, los baiones “Francinadas” y “Baión mundial”. A esa altura ya había escuchado a muchos guitarristas norteamericanos pero, salvo Wes Montgomery, todos le sonaban similares. Django Reinhardt seguía siendo su principal referencia, por muy suspendida que estuviera.

En 1962 Cabrera ya estaba totalmente sumergido en las nuevas formas de música pop. Su banda, Los Chevaliers, llegó a ser uno de los grupos más populares del medio y grabaciones como “Go-go español” pelearon en los ránkings con figuras extranjeras. Los Chevaliers asumieron el cartel de “la orquesta más grande de Chile”, por la gran cantidad de músicos que pasaron por sus filas y que el propio Cabrera se encargaba de clasificar en categorías según sus propiedades. A mediados de los ’60 no había músico que no hubiera “cancheado” para Los Chevaliers. La banda fue la plataforma para que el guitarrista se incorporara como sesionista en grabaciones de la Nueva Ola. Hasta 1965 tocó en discos de Luis Dimas, Danny Chilean, Larry Wilson, Fresia Soto, Gloria Benavides y Peter Rock, entre otros.

Panchología pura
El golpe militar hizo perder a Panchito Cabrera sus trabajos y durante los años ’70 sólo tocó para algunas figuras como Palmenia Pizarro, Ginette Acevedo o José Alfredo Fuentes. En 1988, con 58 años, figuraba de regreso en el jazz, amenizando la hora del té en salones del centro capitalino. Ahora sí, tocaba de lleno en la línea de su ídolo, Django (“Djanguito”, como solía referirse a la estrella belga), con un sonido depurado y un profundo espíritu swing. Reinhardt compuso “Swing 39”, “Swing 41” o “Swing 42”. Cabrera se lo tomó en serio y entonces escribió “Swing 40”, la pieza que faltaba. Su operativa a atrajo a músicos como Roberto Parra inspirado en el foxtrot, que buscaba en Panchito ciertas respuestas. Así conoció además al violinista Roberto Lecaros y comenzó una asociación tipo Reinhardt-Grappelli, que duró sólo ese año.

Entonces fue llamado por un grupo de músicos aficionados para que dirigir su naciente conjunto, el Santiago Hot Club. Con la mano de Cabrera la banda tomó su rumbo, se hizo un conjunto acoplado y sobrevivió por dos décadas como uno de los estandartes del Club de Jazz. Con ellos editó Nuages (2005), y como solista grabó sus discos Core ingrato (1991), Fantasía en guitarra (—-) y A Francia con cariño (—-). Una grabación especial para el sello Pez, que iba a titularse Homenaje a Django Reinhardt se realizó en 2006 con músicos jóvenes alrededor del gutiarrista, como el clarinetista Boris Ortiz o el violinista Helmuth Reichel, antes de convertirse en un prometedor director de orquesta en Europa. Ese disco quedó en el congelador y la grabación fue recuperada y editada en 2014 bajo el título de Contemporáneo.

A fines de 2006, Cabrera tomó su guitarra e inició una gira individual e independiente, cuando ya había cumplido los 76 años, para tocar en clubes en Francia, Suiza y Portugal. Regresó a mediados de 2007 a Valparaíso, donde organizó un nuevo conjunto de acompañamiento, el Cuarteto Hot Swing, una vez que dejó su histórica militancia y dirección por dos décadas en el Santiago Hot Club. Con este nuevo ensamble sin batería lanzó en Valparaíso Jazz Club su nuevo álbum, no sin antes grabar para el Ángel Parra Trío series de swing francés, incluida la pieza original “Panchology” en el disco Un año más (2007) y actuar con ellos a mediados de 2008 en el Teatro Oriente.

En 2014 recibió en La Moneda el Premio Nacional de Música Presidente de la República de manos de la Mandataria Michelle Bachelet, junto al cantor popular Pepe Fuentes y el compositor contemporáneo Gabriel Brncic. Una semana después, Panchito Cabrera actuó, con 84 años, como figura principal del festival Guitar Collection, realizado ante 1.500 personas en el Parque García de la Huerta de San Bernardo, donde se le reconoció en un homenaje en vida.

Natalino sale a recorrer Chile con nueva canción

El trío romántico abre su itinerario el 14 de diciembre con un concierto en Valdivia. Seguirán en Puerto Varas, Casablanca, Panquehue, Maullín, Curacaví, Quintero y Papudo, entre otras localidades. Con miras a su nuevo álbum, titulado Natalino vivo, el grupo liberó además la balada “No volveré a caer”, del autor curicano Lenny Zing.

El año de Jorge Peña Hen

A 45 años de su asesinato a manos de la Caravana de la Muerte, en La Serena se levantó un monumento que recuerda su pionera labor como educador.