Nelson Arriagada

Diez años de estudio y acción en los circuitos europeos de la música popular no pueden pasar por el costado. Para cuando Nelson Arriagada regresó a Chile en 2003 arribaba un músico muy distinto al aquel bajista eléctrico de La Banda del Capitán Corneta de la primera mitad de los ’90. Convertido en un dinámico y polivalente contrabajista de jazz, se insertó en el medio multiplicando por varios números su presencia en el bop y utilizando además técnicas de mano izquierda que había adquirido como cellista clásico. Sus walking basses desplegados a cuatro dedos fueron una de las marcas personales de Arriagada.

Fechas

Navidad - 01 de enero de 1971

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Nelson Arriagada

Iñigo Díaz

Al comenzar los ’90 colaboraba en proyectos diversos, desde la música afrolatina De Kiruza, a la fusión contemporánea del ensamble de Juan Coderch) y el jazz-rock de La Red liderado por el guitarrista Vladimir Groppas. Desde esta última agrupación, en 1992 pasó a La Banda del Capitán Corneta como reemplazante del virtuoso del bajo Juan Caballero, convirtiéndose pronto en su director musical. Un año después viajaba a Alemania para estudiar bajo en Hannover. En esa estada amplió su rango hacia el contrabajo jazzístico, y llegó a tocar con Billy Hart, Kenny Kirkland y también para el grupo acid jazz Mo’ Horizons.

Su retorno a la escena del nuevo jazz chileno de los 2000 terminó por darle no sólo la categoría de preciso sideman, sino además la posición de director musical de todos los conjuntos y proyectos en los que participó desde entonces. Nelson Arriagada apareció en los tríos de los pianistas Mario Feito (que grabó El último patagón, 2007) y Lautaro Quevedo (Desde aquí, 2005) , los cuartetos del tenorista David Pérez (Santiago stories, 2004) y del baterista Alejandro Espinosa, y los conjuntos de los guitarristas y ex compañeros en los  Corneta, Mauricio Rodríguez y Pedro Rodríguez.

Además fue por largos años contrabajista del gran cuarteto swing coliderado por Giovanni Cultrera y Alfredo Espinoza, para quienes registró sus magníficos conciertos editados en el disco Jazz! (2005). En paralelo, Arriagada incursionó en la grabación de discos, capturando una serie de sesiones en directo, principalmente en el club Thelonious, y también en su estudio, al que bautizó Hannover.

Tras dos décadas como sideman, que incluyó la histórica actuación en el club Blue Note de Nueva York en 2015 del cuarteto que formó con Cristián Cuturrufo, Christian Gálvez y Alejandro Espinosa, Nelson Arriagada dio un salto al pasar a la posición de líder con el disco Moonlight serenata (2016), donde se desdobló como contrabajista y al mismo tiempo como primer solista de cello, el instrumento con que se había iniciado en la música a los diez años. Arriagada fue un músico abierto y disponible, un contrabajista versátil en los estilos del jazz y una alternativa a Felipe Chacón, uno de sus contemporáneos.

Trilogía de Nueva York: mujeres sacan la voz

Desde la gran ciudad de la música, el año arranca con publicaciones de nuevo material. Tras una década de silencio, la cantante Claudia Acuña presentó Turning pages, editado por su propio sello, mientras que la gran saxofonista Melissa Aldana lidera un quinteto en Visions, y la guitarrista Camila Meza adelanta Ambar, junto a una pequeña orquesta.

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Las audiencias de la música pop se inclinan hoy por el streaming y según reportes allí la estrella del trap pasó a ser el fenómeno nacional más resonante de Spotify.