Sebastián Jordán

Sebastián Jordán es el más importante trompetista del jazz chileno consolidado como solista en la década de 2000. Egresado con rango de excelencia desde las orquestas Irazú (1997) y Los Andes Big Band (1998), pasó a ser el principal referente del instrumento de su generación, estableciendo un discurso propio con un lírico y profundo, a través de sus proyectos como solista-líder y de su múltiple participación como sideman en la escena conteporánea. Así, se convirtió en el sucesor de Cristián Cuturrufo en la línea cronológica de la trompeta en el jazz chileno.

Fechas

Quillota - 26 de abril de 1981

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Sebastián Jordán

Iñigo Díaz

Tras su paso por ambas big bands, la primera orientada al jazz de raigambre afrocubana y la segunda ligada al swing, Jordán terminó por hacerse de un nombre propio en la escena de los 2000. Adiestrado inicialmente por el trompetista docto Cristián Muñoz, pronto pasó a las manos de jazzistas experimentados donde ganó el lenguaje que luego lo convertiría en estrella. Grabó con el pianista Moncho Romero el álbum Chile jazz (1998) y en 2000 se puso a las órdenes de Roberto Lecaros y su proyecto del quinteto hard bop La Tropa. En esta banda desarrolló un lado duro obtenido de su principal mentor, Clifford Brown, y conoció además a quien sería su alma gemela en el jazz, el tenorista Agustín Moya. Junto a Moya seguiría el camino en el futuro, actuando como dupla indisoluble para grabaciones del bajista Pablo Lecaros, la cantante Ammy Amorette, y los guitarristas Nicolás Vera y Roberto Dañobeitía.

En 2002, Jordán extendió su operativa hacia la música funk y groove, integrando las secciones de bronces de bandas como la popular Chancho en Piedra y Alüzinati. Aún así mantuvo inalterable su particular estilo bop, el mismo que lo llevó a tocar con la banda de Claudia Acuña durante su visita de 2004 en el Teatro Municipal, en 2005 en el proyecto de jazz contemporáneo Ensamble Quintessence como primera trompeta y en 2006 girar por Suecia junto al quinteto del contrabajista René Sandoval (y que luego grabó sus composiciones «Perro hambriento», «New friends» o «Intermission»).

De regreso en Chile exploró su lado compositivo y lideró su primer proyecto solista, un trío «pianoless» de jazz de cámara con el contrabajista Pablo Menares y el baterista Andy Baeza. Ese trío se combinó con un poderoso quinteto de raíz Blue Note que Jordán organizó con Agustín Moya (tenor), Lautaro Quevedo (piano), el propio Menares (contrabajo) y Félix Lecaros (batería). Con este personal grabó su primer disco, Afluencia (2009), pero al año siguiente Jordán daba un paso más en su propuesta de liderazgo al rescatar la sección de ritmo de ese álbum y encabezar un segundo trío sin piano para grabar Cobre (2010). Un trabajo que fue editado por el sello que confundó ese año: Discos Pendiente.

Sus participaciones continuaron inmediatamente, con grabaciones para esta editora: Happy blues (2011, junto a Nicolás Vera y Sebastián González) e Interstelar Trío (2013, con Roberto Dañobeitía y Eduardo Peña). Pero en 2014 emprendió un viaje que sería determinante en su nueva propuesta creativa. En Nueva York se sumergió en la poética, la estética y la música de los clubes clásicos y los nuevos espacios, escuchando en directo a algunos de los grandes nombres de ese tiempo, Jeff Tain Watts, Christian McBride, Brad Mehldau o Wynton Marsalis. A su regreso, e inspirado por esta experiencia, retomó la idea del formato de quinteto Blue Note y junto a Agustín Moya (saxo tenor), Sebastián Castro (piano), Rodrigo Espinoza (contrabajo) y Carlos Cortés (batería), grabó entonces su álbum Trapecista (2015).

Nicole a 30 años de «Tal vez me estoy enamorando»

La cantante y figura capital del pop chileno mira hacia 1989 cuando grabó su primer disco, con 12 años de edad. Este 5 de junio, Nicole presentará en el Teatro Nescafé de las Artes el segundo volumen del álbum Nicole 30 años, además de la película Panal vivo, que documenta el proceso de creación de su disco de 2013.

Américo es de toda América

El astro ariqueño de la cumbia romántica se convirtió en el primer chileno en obtener uno de estos galardones que premian lo mejor de la música latinoamericana. Lo hizo en la categoría de Mejor Artista Sur.