La Tropa
Foto: Archivo de Roberto Lecaros

La Tropa

Para Roberto Lecaros —el patriarca del clan de jazzistas chilenos que lleva ese apellido— la enseñanza fue tal vez la más trascendental de las artistas de su historia como músico. Desde que en 1979 fundara una de las primeras academias de formación en estos rudimentos, Lecaros tuvo siempre la mirada atenta en los “diamantes en bruto” que pudieran aparecer en su entorno. Su club, el recordado L’Atelier, operó como escenario de lanzamiento de nuevas figuras desde los años ’80: los guitarristas Mauricio Rodríguez o Roberto Dañobeitía, los contrabajistas Jorge RochaRodrigo Galarce, y el baterista Cristóbal Rojas se llevaron su primeros aplausos en L’Atelier o tocando al interior de las bandas de Roberto Lecaros.

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Años

Temuco, 2000 -

Décadas

2000 |

Géneros

La Tropa

Integrantes

Roberto Lecaros, piano (2000 – •).
Sebastián Jordán, trompeta (2000 – •).
Agustín Moya, saxo tenor (2000 – •).
Roberto Carlos Lecaros, contrabajo (2000 – •).
Félix Lecaros, batería (2000 – •).

Iñigo Díaz

De la misma forma, cuando el multinstrumentista se instaló en Temuco en 1995, ya había transcurrido un tiempo y los nuevos valores eran otros nombres. Un trío prototipo de la banda definitiva que luego ocuparía las programaciones como La Tropa, se configuró en 1997 con los adolescentes hijos de Lecaros como sección rítmica. Además de Roberto en el piano y la dirección musical, alineaban Roberto Carlos Lecaros en el contrabajo y Félix Lecaros en la batería. Ambos hacían sus armas inuagurales en el lenguaje del bop, pero ya estaban encaminados hacia el nivel que obtendrían como solistas y sidemen en los 2000, sobre todo por el rigor con que Lecaros padre hizo trabajar siempre a sus alumnos.

En 2000, la banda-escuela se amplió a quinteto, con las incorporaciones de dos de los más fuertes solistas del nuevo jazz: el trompetista Sebastián Jordán (quien había actuado en la Los Andes Big Band) y el tenorista Agustín Moya (ex integrante de la Conchalí Big Band). El quinteto tomó la forma del clásico jazztet del hard bop de los años ’50, sólo que esta vez comenzaba sus acciones en Temuco y deslumbraba con el repertorio standard de la época en escenarios de provincia, incluyendo según los requerimientos a otros jóvenes jazzers como el tenorista Andrés Pérez o el altoísta Cristián Gallardo. Roberto Lecaros y La Tropa (una expresión que describía muy chilena y “folclóricamente” a la banda como “la tropa de huevones” o “la tropa de pendejos“), alcanzó uno de sus mejores momentos en la histórica presentación en el Teatro Municipal de Ñuñoa en 2003, para la celebración de los 60 años del Club de Jazz capitalino.

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