Mauricio Gutiérrez

Por generación, Mauricio Gutiérrez debería pertenecer a una oleada de trovadores de distintas procedencias que se iniciaron a mediados y fines de la década de los '80, y sobre todo en los '90, como Manuel Huerta, Francisco Villa o Tata Barahona. Su experiencia en el canto con guitarra se consolidó en 2009 a través del disco Última estación. Allí Mauricio Gutiérrez expuso su poética sintonía con la trova autoral, en un repertorio que contó con una serie de cruces musicales, instrumentos del mundo docto y la participación del poeta mapuche Elicura Chihuailaf.

Fechas

Santiago - 09 de octubre de 1966

Décadas

2000 |2010 |2020 |

Géneros

Ese desfase se puede entender a partir de los estudios de guitarra clásica que por entonces Mauricio Gutiérrez realizó en el Conservatorio de la Universidad de Chile. Allí tuvo a maestros como la propia Liliana Pérez-Corey, además de Ernesto Quezada y Luis Orlandini, y también acceso a clases magistrales de Eduardo Egüez y Hopkinson Smith que más adelante le permitieron ingresar en repertorios de música renacentista y barroca. Su formación académica en música de concierto tuvo una contraparte con estudios de composición y arreglos en música popular que realizó en la Escuela Moderna. Ese vínculo con el folclor y la raíces latinoamericanas también definirían su recorrido como cantautor.

Mauricio Gutiérrez ha sido, a su vez, profesor en la cátedra de guitarra clásica y guitarra popular en la Academia Musical de Extensión de la Facultad de Artes de la U. de Chile. En paralelo integró elencos del grupo Barroco Andino y también de Los Chinganeros como guitarrista de cueca brava y acompañó a la cantante Isabel Aldunate, tanto en Chile como en giras realizadas por Colombia y Ecuador (2015) e Italia (2017).

Cantos y mil guitarras
Gutiérrez fue fundador e impulsor en la puesta en marcha del colectivo Cantores que Reflexionan, que reunió a amplios elencos de trovadores y cantores, algunos incluso aficionados, alrededor del canto de Violeta Parra. Formado en 2014, esta acción llegó a ser uno de los primeros homenajes en vísperas de su centenario en 2017 e incluyó cantos en la propia tumba de la creadora. El colectivo llegó a actuar invitado por Illapu en un concierto en el Teatro Caupolicán y en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos en el Cementerio General. Ya en su época en que se radicó en Buenos Aires para vivir y de paso estudiar con el maestro Juan Falú, fue invitado a la grabación del disco conmemorativo del centenario de Violeta Parra, titulado Después de vivir un siglo (2017), con la participación de una serie de artistas argentinos y latinoamericanos.

Mauricio Gutiérrez había participado como un cantor más en la primera edición del encuentro dedicado a Víctor Jara, en la Plaza de la Paz de la comuna de Recoleta, y que desde 2013 han sido conocidos como Mil Guitarras para Víctor Jara. Ya en la segunda edición, Gutiérrez tuvo un rol principal como guitarrista al tocar su versión de “Te recuerdo Amanda” para guitarra sola. Desde entonces también tuvo presencia en la curatoría del cancionero que se entonó en algunas de las siguientes ediciones del encuentro.