Tata Barahona

Cantautor independiente, profesor de música y lutier,  integrante y desde 1992 del grupo de música medieval Calenda Maia. Sus orígenes se encuentran en circuitos estudiantiles, que luego se fueron ampliando a los escenarios de la trova en un camino creativo marcado por cantautores como Eduardo Gatti y Alexis Venegas. Tras su disco debut en 1993, mantuvo una década de silencio, y en los años 2000 grabó artesanalmente dos nuevos títulos, pero el año 2011 dio un paso distinto y presentó su primer disco de estudio, Fotografías. El trabajo fue el inicio de una trilogía, con la que ha puesto canciones en radios (como "La mexicana", "Te vas de mí" o "Luz de rabia", en redes sociales y que lo han llevado por escenarios a todo Chile, convirtiéndolo en un nombre fundamental de la trova chilena de la segunda década del 2000.

Fechas

Santiago - 17 de septiembre de 1971

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Tata Barahona

Juan Carlos Poveda V.

Pedro Tata Barahona Venegas nació en Santiago dentro de una familia modesta, creciendo con los tangos, cuecas y diversas músicas que escuchaba su padre, Juan Barahona, conserje, y la música romántica de la radio de su madre, Inés Venegas, dueña de casa. Inició sus primeros ejercicios musicales hacia 1985, influenciado por referentes de la música de trovadores como Víctor Jara, Violeta Parra, Eduardo Gatti, el cubano Silvio Rodríguez y otros similares provenientes de la cultura musical latinoamericana.

En 1988 se abrió espacio con canciones de contenido antidictadura en establecimientos educacionales como el Liceo Lastarria (donde estudió), Liceo 7 de Niñas y el Liceo Blas Cañas. Luego de intentar con la carrera de Ingeniería en Sonido, el año 1991 ingresó a estudiar pedagogía en música en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), experiencia enriquecedora y conflictiva a la vez. Enriquecedora por el roce con trovadores como Alexis Venegas, Manuel Huerta y Francisco Villa, pero conflictiva por el contacto con la academia, la cual si bien le entregó una serie de recursos técnicos, puso también en crisis su creatividad, hasta entonces libre y espontánea.

En 1993 realizó su primera producción musical de manera autodidacta, editando con diez canciones el cassette A los amigos y la compañera. En los años siguientes Tata Barahona continuó componiendo, aunque más bien alejado de los escenarios de la trova nacional, debido al intenso trabajo con el conjunto Calenda Maia (al cual se integró a fines de 1992) y también a su labor como lutier, en la que se especializó en instrumentos de cuerda y reproducción de instrumentos medievales.

El tríptico del sillón
En el 2003 presentó el disco Trovador, con el registro de un concierto en el pub La Máquina. Luego, el 2006, Andar por las cuerdas fue lanzada en el tradicional bar La Piojera. Ambos trabajos, ha reconocido, fueron solamente una manera de dejar testimonio de sus canciones, y no tuvo entonces mayores intenciones de difundir su trabajo.

Hacia el año 2010 esa disposición cambió, y Tata Barahona (seudónimo heredado de sus tiempos escolares), se acercó al programa El Zócalo Nacional de Radio Universidad de Chile patra mostrar sus canciones. Allí participo en un encuentro de trovadores que fue subido a YouTube el año 2011, y su canción convirtió entonces en un video viral. La canción es la historia, contada en primera persona y con elementos del coa, de un traficante de drogas que sufre robo de una mercancía, y que se lamenta por los efectos en sus ojos que le deja la marihuana, en un defecto que determina el desenlace de la historia,.

"La mexicana" fue la base para que grabara su primer disco, Fotografías, con la producción de su compañero de Calenda Maia Rafael Egaña, y el acompañamiento de Pablo Urzúa en bajo y Pedro Urzúa en batería, lo que marcaba una diferencia con respecto al formato acústico de sus trabajos anteriores. Las 14 canciones, que excedieron los límites de ese tema como lo ha mostrado en toda su historia musical, incluyeron pregones callejeros, una historia de violencia intrafamiliar y canciones de amor.

El disco fue el inicio de una etapa de creación con nuevas dimensiones y alcances, que se vería reflejada en tres álbumes ilustrados por las guitarras que él mismo elaboró dispuestas en sillones como en un retrato autoral: Fotografías (2001), Imágenes (2015) y Retratos (2019). Los tres títulos se han difundido en radios y en sus conciertos, pero sobre todo en redes sociales, donde varios de sus canciones suman más de un millón de visitas.

Con una gran habilidad en la ejecución guitarrística y una particular estética musical, al arte de Tata Barahona concurre un crisol de luces culturales provenientes de la sonoridad medieval, de la crónica cotidiana y de la sátira. El relato de aquel maltratador de su familia, del vendedor de la feria, de ese microtraficante que termina asesinando a quien le roba, del niño que vibra ante una melodía, de un enamorado agradecido y otros temas. Tal como lo ha dicho el propio cantautor:

-Mis canciones yo las definiría como crónicas de la vida cotidiana, de los amores, los odios, las caídas y las esperanzas. Las veo como un registro de los pensamientos e ideas de un tiempo y un país en constante transformación […]. Soy un obrero de la música, un cronista, un cantacuentos de nuestra sociedad.

Raquel Barros: centenario de otra maestra

Este 2 de diciembre se conmemoran los 100 años del natalicio de la intérprete, recopiladora, profesora, directora de conjuntos, autora de ensayos y libros. Antes que Margot Loyola, Raquel Barros Aldunate fundaba en 1952 una agrupación dedicada al rescate de cantos y danzas, que aún está vigente.

Rapera sin tregua

«Hoy siento que lo tengo, / y a la vez quiero más y más», dice en "Ulalá". Las rimas íntimas y sociales de la sanmiguelina Catalina Cornejo, una poeta urbana en ascenso. Aquí conversa con MusicaPopular.cl sobre su historia y los locos años '20 que se avecinan.