Jorge Leiva
Adrián Chauque creció en la ciudad de Perico, en Jujuy, al noroeste del teritorio argentino, adonde llegó desde Bolivia a los dos años de edad. Cuando era adolescente, con su madre y cuatro hermanos, se trasladó a Buenos Aires, y comenzó a trabajar en distintos oficios alejados de la música, hasta que a sus 25 años, en 1981, pudo adquirir instrumentos. Junto a su hermano Santos Chauque, que era tecladista, formó un primer conjunto de cumbia para actuar en los carnavales de Jujuy, que luego se comenzó a llamar Adrián y los Dados Negros, la rúbrica la que el cantante se ha presentado durante décadas.
Recorriendo circuitos de escenarios en el norte argentino, en 1993 cruzó hacia Chile por primera vez para presentarse en Calama. Enseguida obtuvo nuevas contrataciones, como la masiva fiesta de la Pampilla de Coquimbo, y paulatinamente se asentó en Chile donde se quedó por 20 años, estableciendo una relación estrecha y profunda con el público chileno.
La canción “Tarjetita de invitación”, del autor peruano Manuel Mantilla, fue su carta de presentación masiva cuando arribó en 1993. La canción entró a las radios e inspiró dos populares reversiones: una del programa infantil Cachureos y la otra grabada por Los Tres, en su disco en vivo La Yein Fonda de 1996.
Adrián y los Dados Negros desarrollaron repertorio propio, como como “El fotógrafo” ("quien te mostró el pajarito / Este pechito, / este pechito") del autor chileno Jaime Ciero, y los articularon con éxitos de cumbia continental. La colombiana “El Santo Cachón”, la boliviana "Chica vacilona" (de Lucio González) o la mexicana “Que no quede huella” fueron popularizadas por el conjunto, que, avanzados los 90, multiplicó su presencia en vivo y en la venta de discos. También se convirtió en fenómeno mediático, con Adrián participando en programas estelares, en tiempos de alto consumo televisivo, donde mostró su simpatía y su llamativa apariencia (mide un metro sesenta de estatura).
Esa popularidad le permitió sostener a una estable banda de músicos y presentarse regularmente en amplios circuitos de la música tropical por todo Chile.
Los discos: el sello de la cumbia electrónica
Adrián y Los Dados Negros habían iniciado la grabación de discos en Argentina con el sello Leader, que también tenía presencia en Chile. Pero su trabajo discográfico a este lado de la cordillera comenzó desde cero con la multinacional Polygram y Musicavisión, un sello cogestionado por Televisión Nacional.
Con Polygram debutaron en 1995 con el álbum Chico sexy (donde aparecía la mencionada “El fotógrafo”). Las cumbias allí presentaban el protagonismo del sintetizador, a la usanza de la cumbia que en ese momento momento imperaba en Argentina, junto con la cumbia chicha en Perú. También sumaba canciones románticas, parte del sello del repertorio distintivo en el repertorio del conjunto. De hecho, en una entrevista a la revista "Rock & Pop" ese mismo año, el propio definió el estilo de su banda como "cumbia romántica", anticipándose a lo que una década después se instalaría como una etiqueta dentro del género .
En 1997 presentaron el álbum Por qué me siguen las mujeres, con el nombre de una canción que durante la gira de la Teletón del año anterior él había compuesto junto a músicos como el cantautor Alberto Plaza y el propio Don Francisco. En su letra ironizaba sobre su apariencia y un dudoso éxito entre el público femenino: “¿Por qué me siguen las mujeres? / Por qué si yo no tengo nada / No tengo riqueza, no tengo belleza / Soy feo de pies a cabeza”.
Adrián señaló que en unas pocas semanas se vendieron 50 mil copias de ese disco, alta cifra para esos años, lo que revelaba nuevamente la popularidad del conjunto. En los años siguientes publicó una series de discos con ambos sellos discográficos, alternando ediciones compilatorias, que en ocasiones también incluían canciones inéditas. En un compilado de Musicavisión de 1995, de hecho, grabó su popular versión de “Estrechez de corazón”, de Los Prisioneros, que el propio Jorge González valoró públicamente.
El terremoto y la partida de Chile
Hacia fines de los años '90 los nombres de la cumbia electrónica chilena habían aumentado considerablemente, con grupos como Alegría, Amerika'n Sound o Hechizo, entre otros, que conformaron una escena que si bien estaba inspirada en la cumbia argentina, siempre reconoció con Adrián y los Dados Negros como su primera referencia. En 1998, incluso, una nueva banda nació del conjunto, cuando el corista de los Dados Negros, Diego Rodríguez, inició su proyecto Garras de Amor.
Avanzados los años 2000 la popularidad de Adrián salió del primer plano mediático, pero el cantante nunca abandonó su actividad en vivo y la grabación de discos. Según se señala en distintas biografías en internet, en 2010 el músico dejó el país, como resultado del terremoto del 27-F. Se reinstaló en Argentina y desde allí ha piloteado sus actividades musicales, tanto en ese país de residencia como en su Bolivia natal, junto con países europeos y, desde luego, en Chile. Desde 2025, además, comparte espectáculos con su hija cantante Deborah Chauque, presentándose como Adrián & Deborah y los Dados Negros.