Mario Lecaros

Como el segundo de los jazzistas del clan Lecaros, Mario Lecaros fue uno de los puntales de la escena de comienzos de los años ’70 con una categoría de multi-intrumentista que lo llevó a incursionar en el contrabajo, el saxo soprano y el corno. Pero sobre todo en el piano, el instrumento que le perteneció desde siempre, con el que desarrolló un pensamiento armónico muy jazzístico y con el llevó a tierra sus ideas musicales, grabando discos de piano solo, liderando tríos desde el piano y transformándose en uno de los más importantes formadores de piano jazzístico en Chile.

Fechas

Santiago - 28 de marzo de 1950

Décadas

1960 |1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Iñigo Díaz

Para 1964, Mario Lecaros conocía bien la música pop y la interpretaba en el piano. Su hermano mayor Roberto Lecaros ya era parte de la escena jazzística y una mañana tras una jam session en el Club de Jazz, lo instó a tocar el standard «Misty». Un año después el mismo Roberto lo instruyó en los walkin’ basses del bajo para montar un trío que carecía de contrabajista. En tres meses y con sólo 15 años de edad, Mario se convirtió en el tercio que faltaba para grabar Village Trío (1965) del grupo Village Trío, con Roberto en el piano y Sergio Meli en la batería (además del saxofonista Sandro Salvati y la cantante Rita Góngora como invitados).

El grupo se mantuvo activo hasta 1969 con conciertos en el Teatro Oriente, el Instituto Chileno-Francés y el Teatro de la UC. Pero ahora los roles entre los Lecaros habían cambiado: Roberto era el contrabajista y Mario el pianista, su instrumento definitivo. Así siguió actuando en el Nahuel Jazz Club (del pianista Omar Nahuel) al mando de un cuarteto de músicos adolescentes que emulaba al conjunto de Dave Brubeck, aunque Lecaros ya estaba comenzando a escribir piezas de jazz. Entre sus pianistas referenciales, además llegaba el bop de Red Garland y Wynton Nelly. Mario Lecaros estaba en camino de consolidarse como pianista de jazz.

En los años ’70 se vinculó a la escena de avanzada, con músicos como el pianista Matías Pizarro, el bajista Enrique Luna y el percusionista Santiago Salas. Grabó el disco Santa y su Gente (1974), del grupo liderado por Salas (donde escribió el tema «La muñeca») y luego reemplazó a Pizarro en el piano eléctrico para integrar el grupo Fusión y grabar Top soul (1975) junto al trompetista Daniel Lencina, el saxofonista David Estánovich y el baterista Orlando Avendaño. Sus nuevos referentes al piano eran Chick Corea y Herbie Hancock. En 1976 emigró a Barcelona donde permaneció por 17 años y cofundó el Taller de Musics. En Europa lideró orquestas de jazz y pequeños conjuntos y colaboró con el grupo español Mirasol y la orquesta latin jazz del saxofonista chileno Raúl Gutiérrez, Irazú.

Una cueca para regresar
Pero fue a su regreso a Chile en 1992 cuando remontó su trabajo de líder, sideman y profesor de piano jazzístico. Mientras alternaba conjuntos conocidos como Lecaros Jazz Quartet (sólo con músicos de la familia, incluida la cantante Nené Lecaros), debutó discográficamente con el primer volumen de Septiembre (1998), un ensayo de reinterpretación de canciones chilenas de raíz folclórica escritas por Fernando Lecaros (director de orquesta de los años ’40 y pariente de los hermanos Lecaros), Violeta Parra, Rolando Alarcón y Osvaldo Gitano Rodríguez entre otros. Luego participó en los discos solista de los músicos del grupo fusión La Marraqueta: el baterista Pedro Greene, con Cormorán (2001), y su hermano menor, el bajista eléctrico Pablo Lecaros, con Quinto-primero (2003).

Pablo Lecaros sería uno de sus colaboradores más cercanos en la puesta a punto de los tríos jazzísticos, conocidos como Aurablue, que además incorporaron al joven baterista Félix Lecaros y Daniel Rodríguez y al contrabajista Rodrigo Galarce. En 2006 comenzó el trabajo del segundo volumen de piano solo, continuador de Septiembre y conocido desde 2012 como Septiembre II, con nuevas piezas de autores chilenos: Nicanor Molinare, Francisco Flores del Campo, Donato Román, Víctor Jara, Luis Advis y Eduardo Gatti, entre otros.

Entre sus colaboraciones siguientes, Mario Lecaros trabajó en un proyecto de boleros «jazzificados» con el cantante Osvaldo Díaz, se integró a la banda operativa de Francesca Ancarola e interpretó «La cueca del retorno», con arreglos escritos para el Ensamble Quintessence, en un recordado concierto en el Teatro Municipal en enero de 2009. Todo ello además de seguir en la formación de pianistas de jazz que aparecieron en las décadas de 1990 y 2000: Mario Feito, Carmen Paz González, Ariel Pino, Carmen Aguilera y Américo Olivari, entre otros.

Nicole a 30 años de «Tal vez me estoy enamorando»

La cantante y figura capital del pop chileno mira hacia 1989 cuando grabó su primer disco, con 12 años de edad. Este 5 de junio, Nicole presentará en el Teatro Nescafé de las Artes el segundo volumen del álbum Nicole 30 años, además de la película Panal vivo, que documenta el proceso de creación de su disco de 2013.

Américo es de toda América

El astro ariqueño de la cumbia romántica se convirtió en el primer chileno en obtener uno de estos galardones que premian lo mejor de la música latinoamericana. Lo hizo en la categoría de Mejor Artista Sur.