Camila Moreno

El sentido del riesgo es la característica distintiva de la cantante, autora y compositora Camila Moreno, expresada en un acercamiento personal a los sonidos acústicos, a la electricidad del rock y la producción electrónica en sus discos Almismotiempo (2009), Panal (2012) y Mala madre (2015). Difundida por canciones como “Antes que”, “Millones”, “Lo cierto”, “Cuatro heridas”, “Incendié”, “Te quise” y “Libres y estúpidos”, fue nominada al premio Grammy Latino en 2009, ha actuado con músicos como Calle 13 en 2011 y Julieta Venegas en 2014 y suma presentaciones en nueve países de América y Europa, incluidos los festivales Rock al Parque en Colombia (2012), Vive Latino en México (2013 y 2014) y La Mar de Músicas en España (2015).

Fechas

Santiago - 08 de julio de 1985

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Camila Moreno 2

David Ponce

Una voz intensa para cantar y una inclinación por el sonido de los instrumentos acústicos son las primeras señales que llamaron la atención en Camila Moreno. A los 22 años hizo su aparición en vivo en 2007, y en menos de dos años se situó entre las voces destacadas de una generación de cantantes chilenos que compartían una inclinación a la raíz folclórica por instinto y un canto personal y testimonial al mismo tiempo. Pero en su caso esos iban a ser los materiales para un punto de partida hacia otras direcciones futuras.

Había dado varios pasos previos, entre grupos tempranos como La Princesa Leia Proyect junto a Gerardo Figueroa, Delabandas Peña y Tetecla la Pesa (2003-2005), el dúo Caramelitus (2006) con Tomás Preuss y las bandas de raíz latinoamericana Cuchara (2006-2008) y Las Polleritas (2007). Tras dos fechas en vivo en 2007 y 2008, esta última compartida con Chinoy, intensificó su ritmo de actuaciones en octubre de 2008 impulsada por el éxito de su canción “Antes que” en Radio Uno, estación FM inaugurada ese año para emitir sólo música chilena, y en noviembre y diciembre debutó a gran escala en los festivales Rock Carnaza, junto a Florcita Motuda, Denisse Malebrán y Goli Gaete, y Rockódromo, donde tocó con Mauricio Redolés, encuentros organizados en Valparaíso por las Escuelas de Rock. Antes de un año la continuación natural iba a ser su primer disco: Almismotiempo.

Farmacéutica, trasatlántica, trasandina: el impacto inicial
Ya cumplido el mérito de hacer sonar nada menos que en la radio una composición inscrita sobre un compás asimétrico como “Antes que”, Camila Moreno hizo aflorar en Almismotiempo (2009) su completo repertorio inicial, entre influencias tan diversas como las de Björk, la cantante mexicano-estadounidense Lhasa de Sela, la consabida Violeta Parra e incluso atisbos de Chinoy en la voz.

Son compases como los de la tonada y la cueca los que sustentan las canciones “Millones”, “Ay!” y “Cae y calla”, así como el inicio y el cierre del disco parecen remitir a Chiloé en los ritmos de “Antes” y “Trenza”, esta última con acordeón y trutruka. Pero en medio hay espacio para la balada “Lo cierto”, los tintes de rock latinoamericano de “Primero me apuné”, el cuarteto de saxos “Pera” cuya referencia natural es “The anchor song” (1991), de Björk, y todos los matices de la cantante, íntima en “Delfín del deseo”, despojada en “Cosas que no se rompen”, sombría en “La necesidad”, intensa en “Siempre que hago algo”.

Tan o más notorio fue el efecto de sus letras. Sobre todo en coincidencia con la aparición de Manuel García y Nano Stern, Camila Moreno apeló en ese arranque no sólo a una audiencia joven, sino además al interés de una generación previa en los versos contingentes acompañados de sones folclóricos, expresión que en Chile estaba vacante a gran escala por lo menos desde el canto comprometido de los años 70 y 80 contra la dictadura de Pinochet. La mejor evidencia es “Millones”, canción que ella ya tocaba en vivo a fines de 2008. Con el verso inicial “farmacéutica, trasatlántica, trasandina” se adelantó en meses al escándalo de la colusión entre las farmacéuticas chilenas Ahumada, Cruz Verde y Salcobrand denunciado en marzo de 2009. Y el video de la canción es el registro de una marcha callejera contra el desproporcionado rascacielos santiaguino Costanera Center entonces en construcción y símbolo de Cencosud, corporación involucrada en la colusión de supermercados conocida en 2015.

Respaldado por la promoción del Sello Azul y producido por Marcelo Aldunate, en la época director de Radio Uno, Almismotiempo fue uno de los discos destacados de 2009 en Chile. La cantante actuó en agosto en la segunda versión del festival Solistas en Solitario con Manuel García, Leo Quinteros, Fernando Milagros y el argentino Diosque en el santiaguino cine Normandie; en junio y noviembre teloneó al músico argentino Pedro Aznar y al trovador cubano Pablo Milanés en los teatros santiaguinos Oriente y Caupolicán; en octubre tocó en la tercera versión del encuentro Rock Carnaza y en noviembre presentó el disco en el Teatro Oriente, además de tocar en el Día de la Música del capitalino Parque O’Higgins. Y en septiembre viajó a Las Vegas, EE.UU., a raíz de su sorpresiva postulación al Grammy Latino por “Millones”, cuando esa canción fue nominada en la categoría “mejor canción alternativa” junto a la cantante cubana Cucu Diamantes, la banda catalana Macaco, los mexicanos Hello Seahorse! y Juan Son y la colaboración entre Calle 13 y Café Tacuba, que ganó el premio.

Camila Moreno y los Disfruto: la primera banda
Esa misma canción iba a tener en todo caso un efecto mucho más inmediato apenas iniciado el nuevo año.

El 24 de enero de 2010 Camila Moreno actuó a trío con Manuel García y Nano Stern en el Festival del Huaso de Olmué. El espectáculo era transmitido por Chilevisión, canal de TV de cuya propiedad el empresario Sebastián Piñera todavía no se desprendía pese a que acababa de transformarse en el primer Presidente de derecha electo en Chile desde la dictadura. En ese lugar la cantante pronunció la presentación de “Millones” que causó revuelo nacional inmediato: “Vamos a dedicar la siguiente canción a todas aquellas personas que creen que pueden comprarlo todo con el dinero. Incluso un país”, dijo, antes de agitar con la dedicatoria al público, parte del cual terminó coreando el cántico “Chile no se vende”.

En los últimos días del año apareció el disco Opmeitomsimla (2010), definido por la autora como “el lado B de Almismotiempo” y titulado con ese nombre en reversa. Junto a nuevas tomas más eléctricas de “Cae y calla” y “Siempre que hago algo” se escuchan ahí seis canciones inéditas, entre los ritmos folclóricos de “Hechizada pericona” y “Hago crecer de todo este árbol de toda esta historia mi propia rama”, el sonido rockero de “Reverso Huidobro”, el largo aliento de “Los tigres de mi sangre” y “Un bordado” y la denuncia de “De la tierra”, una canción motivada por la muerte del joven mapuche Jaime Mendoza Collío, asesinado en la Araucanía por el carabinero Miguel Jara Muñoz el 12 de agosto de 2009.

El disco está firmado por Camila Moreno y los Disfruto, grupo que siguió acompañando a la cantante durante el año siguiente: Iván González (guitarra), Iber Aracena (acordeón y teclados), Antonio San Martín (bajo) y José Vergara (batería), además de Valeria Marmentini, que aparte había iniciado en 2009 un camino propio como AirelavaleriA. En los mismos días en que Chinoy acentuaba su borde rockero con Chinoy y los Niños Preferidos del Ruido, Camila Moreno también ampliaba su sonido con una banda.

Transformación: el efecto Panal
Un primer giro respecto de ese sonido se escuchó a fines de 2011. “1, 2, 3 por ti, por mí, por todos mis compañeros” fue la canción que Camila Moreno incluyó en el disco Música x Memoria (2011) publicado por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y estrenado en un festival en el mismo museo, donde la cantante presentó una nueva banda y un sonido menos acústico.

Lo confirmó al final del mismo año. En diciembre de 2012, con un concierto desplegado entre catorce músicos en el capitalino centro cultural Matucana 100, Camila Moreno lanzó su segundo disco: Panal (2012). Con la producción de Cristián Heyne y el respaldo de esa  nueva banda en escena, formada por Iván González (guitarra), Tomás Preuss (sintetizadores y guitarras), Rodrigo Muñoz (bajo), Matías Mardones y Gabriel Lele Holzapfel (batería y percusión), la cantante se mostró transformada, entre armonías de voces, mandolinas, arpas, secciones de cornos y cuerdas y un revestimiento electrónico renovado.

Prendió la mecha de todo eso con “Incendié”, inflamable single donde la acompañan cantante colombiana Andrea Echeverri y el guitarrista estadounidense Trey Spruance, de Mr. Bungle y Secret Chiefs 3, con quien había tocado en 2012 en el festival Un Canto para No Olvidar. Un carácter similar se escucha en la canción “De qué”, sumado al pulso ligero de “El amor a las hierbas salvajes” y al poder encerrado en “Yo enterré mis muertos en tierra”. Pero si Camila Moreno había sido expansiva en su inicio, la respuesta a la figuración que obtuvo con su primer disco pareció ser la de un segundo trabajo más introspectivo, con letras muchas veces escritas en primera persona singular y consistentes con el sonido dramático de “Caer”, obstinado de “Ya no tengo cuidado” e íntimo de “Raptado”, “Panal”, “Mandarina” y sobre todo “Te quise”.

Eléctrica, electrónica y acústica: nuevos discos
También fue explosivo el anticipo de su tercer disco. La cantante lanzó en enero de 2015 la canción “Libres y estúpidos” antes de permitir en febrero la descarga libre de ese nuevo trabajo, Mala madre (2015), durante un día, lapso en el que registró 75.509 copias bajadas.

Lanzado en vivo en agosto de 2015 en el santiaguino Teatro Cariola, el nuevo disco fue producido junto a Cristián Heyne, Cristóbal Carvajal y Tomás Preuss. Mala madre consolida la libertad de Camila Moreno para articular timbres acústicos y electrónicos, análogos y digitales en función de letras tan íntimas como desgarradas que parecen girar en torno a la pérdida: sonidos transmutados en la belleza de melodías como “Sin mí”, “Piedad” y “Julia” y el desenfado de “Máquinas sin dios” y la propia “Libres y estúpidos”, entre otras.

En paralelo a estos álbumes la cantante ha trabajado en discos compartidos como el citado Música X Memoria (2011) y Mala memoria (2014), también presentado por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en el que produjo una canción de la cantante Vilú. Intervino también en el álbum doble Te veré volver (2014) en tributo a Gustavo Cerati, con una versión de “Zoom”, y su primer EP es Acústico San José (2016), grabado en la gira que emprendió en 2015 a Costa Rica, y que incluye las canciones “Cuatro heridas”, “Raptado / Ya no tengo cuidado”, “Sabré si al final” y “Sin mí”.

Rock al Parque, Vive Latino, La Mar de Músicas: giras y festivales
En paralelo al desarrollo de su música, Camila Moreno inició a poco andar un itinerario para mostrar su trabajo en vivo en otros países.

En marzo de 2010 hizo un temprano viaje a México, donde tocó con el músico chileno Astor y conoció a Andrea Echeverri, que más adelante colaboró en su disco Panal (2012). Luego ha sumado visitas a Alemania, Francia y España, donde tocó en el teatro El Aleph del actor chileno Óscar Castro (enero de 2012); Argentina y México (mayo y junio de 2012), EE.UU. y Colombia (junio de 2012), México (marzo de 2013 y abril de 2014), Colombia (abril de 2014), Argentina (julio de 2014), España (octubre y noviembre de 2014), Brasil (noviembre de 2014), Costa Rica (mayo de 2015) y España (julio de 2015).

En esos países ha tocado en encuentros como la Expo Shangai (septiembre de 2010), el Festival del Cantar Opinando en Mendoza (mayo de 2012), el Festival Internacional de la Música en Guadalajara, con Andrea Echeverri y Carla Morrison (junio de 2012), Rock al Parque en Colombia (junio de 2012), Vive Latino en México, donde invitó a Ximena Sariñana (marzo de 2013), su regreso a Vive Latino, donde cantó además como invitada de Julieta Venegas (abril de 2014); Stereo Picnic en Colombia (abril de 2014), El Mapa de Todos en Brasil (noviembre de 2014), el Festival Internacional de las Artes (FIA) en Costa Rica (mayo de 2015), La Mar de Músicas y el Festival Charco en España (julio de 2015). Y en Chile ha compartido escenarios con Calle 13 en el Festival de Viña y en Santiago (febrero y agosto de 2013) y abrió los shows de Julieta Venegas en el Teatro Caupolicán (mayo de 2013) y Jack Johnson en la santiaguina Movistar Arena (abril de 2014).

Del “folk” al ruido de insectos salvajes: en vivo y en bandas sonoras
Esa actividad en vivo de la cantante en Chile es un índice claro del tinte “folk” con que fue asociada en sus inicios, incluidas las dos ediciones de La Cumbre del Folk Chileno en Talcahuano (junio de 2010 y abril de 2011), además del cuarto festival Rock Carnaza en Valparaíso (octubre de 2010) y diversas actuaciones en 2011, desde un acto por la campaña Patagonia Sin Represas en Santiago (mayo) hasta el festival “Yo no canto por cantar…” junto a diez solistas en el Teatro Caupolicán (junio), el espectáculo colectivo “Concierto para Violeta” organizado por la Fundación Santiago a Mil y auspiciado por la minera transnacional BHP Billiton en Santiago, Iquique y Antofagasta (noviembre), el quinto festival Rock Carnaza en Valparaíso, el Día de la Música celebrado en el Parque O’Higgins de Santiago y un concierto con Nano Stern en el Teatro Oriente.

También se ha presentado en los festivales Lollapalooza y Un Canto para No Olvidar (abril de 2012), este último en memoria de los presos políticos de 1973 en el Estadio Nacional; Maquinaria, La Cumbre del Rock Chileno III y la feria Pulsar (noviembre de 2012), el concierto “Ruidos de insectos salvajes” con dirección de Sebastián Errázuriz y arreglos de Matías Mardones e Iván González para el Ensamble MusicActual de la Universidad San Sebastián (junio de 2013), el ciclo Neutral de Invierno (julio de 2013), un encuentro de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el Parque O’Higgins (diciembre de 2013), el festival Mala Memoria (enero de 2014), la feria Pulsar (noviembre de 2014), el festival Te Veré Volver (diciembre de 2014), Lollapalooza (marzo de 2015), el concierto “Violeta se fue pa’l norte” en Ovalle y el encuentro Rock en FiiS (octubre de 2015), los festivales Frontera y Jardín Stereo (noviembre) y Rockódromo (febrero de 2016).

Camila Moreno ha colaborado además en diversas producciones audiovisuales. En octubre de 2010 fue emitido por TVN el documental “Sitio 53″, dirigido por Rodolfo Gárate y con música de la cantante, sobre la construcción del embalse hidroeléctrico Ralco en territorio mapuche. En series de TV se ha escuchado wn su versión de la canción “El tiempo en las bastillas”, de Fernando Ubiergo, para la quinta temporada de la serie “Los 80″ (2012), y en la serie “Prófugos”, de HBO (2013), dirigida por el realizador chileno Pablo Larraín, con música de Camila Moreno y Juan Cristóbal Meza. Afianzada entre los solistas y grupos más reconocidos de su generación, Camila Moreno ha tomado siempre distancia de los supuestos en boga, sean los de la moda de los cantautores o los de un pop chileno establecido como industria promisoria, y en cambio se ha desmarcado de esas etiquetas con una música en movimiento constante.

Tres músicos chilenos en la papeleta

Jorge Coulon, de Inti-Illimani, por Valparaíso; Amaro Labra, de Sol y Lluvia, por Santiago, y Florcita Motuda por el Maule, compiten con sendas candidaturas a diputado en la jornada electoral de este domingo 19 de noviembre.

Hasta el 3 de diciembre se extiende el festival A Ras de Cielo

Este viernes 17 y el sábado 18 se presentan Ajayu, Tuwün y el dúo argentino Amarillo.