Los Blue Splendor

Los Blue Splendor
Foto: Phillips

Su conexión profunda con el puerto de Valparaíso y un sonido característico —que califica de pionero para el rock local— mantienen vivo hasta hoy el nombre de Los Blue Splendor, conjunto fundamental del rock'n'roll forjado en Chile, y con hits imperecederos, de más de cinco décadas de vida; tales como "Visión de otoño", "La ventana", "Ritmo de go-go" y "Hola, Rosita". Sus tres únicos LP fueron publicados en la segunda mitad de la década de los 60, y fueron suficientes para distinguir una invitación doble, de fiesta y melancolía. El grupo se presenta hasta hoy con una formación remozada, dirigida por el hijo de quien fuese su fundador, líder y principal compositor, el pianista Ángelo Macchiavello.

Ficha

Años

Valparaíso, 1962 -

Región de origen

Valparaíso

Décadas

1960 |1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |2020 |

Géneros

Integrantes

Ángelo Machiavello, teclados y dirección musical (1962-2011).
Rafael Palacios, voz y bajo eléctrico (1962-2007)
Juan Carrillo, guitarra eléctrica
Enrique Urrutia, guitarra eléctrica
Enrique Guzmán, batería
Carlos Cifuentes, saxo tenor
Guillermo Cano, saxo tenor
Mario Carrasco, saxo tenor
Luis Rivero, batería
Óscar García, saxo
René Mena, guitarra
Wilton Jil, bajo
Rubén Leiva, batería
Fernando Chard, voz (2008 - •)
Ángelo Machiavello (hijo), teclado (2011 - •).

Los Blue Splendor

Su conexión profunda con el puerto de Valparaíso y un sonido característico —que califica de pionero para el rock local— mantienen vivo hasta hoy el nombre de Los Blue Splendor, conjunto fundamental del rock'n'roll forjado en Chile, y con hits imperecederos, de más de cinco décadas de vida; tales como "Visión de otoño", "La ventana", "Ritmo de go-go" y "Hola, Rosita". Sus tres únicos LP fueron publicados en la segunda mitad de la década de los 60, y fueron suficientes para distinguir una invitación doble, de fiesta y melancolía. El grupo se presenta hasta hoy con una formación remozada, dirigida por el hijo de quien fuese su fundador, líder y principal compositor, el pianista Ángelo Macchiavello.

Marisol García

Aunque las brillantes chaquetas azules —las del «blue splendor», precisamente— eran ya marca de sus shows, el retrato en sepia en la portada del primer álbum de Los Blue Splendor (1966) está lejos de cualquier asomo de lujo. Aparecen allí seis músicos, de rostro juvenil y una actitud corporal algo tensa, acaso por la falta de costumbre. Un año antes, los organizadores del reconocido Premio Laurel los habían galardonado como «mejor conjunto revelación».

Los Blue Splendor venían ofreciendo conciertos desde 1962 —primero, bajo el nombre The Five Splendor—, en quintas de recreo y clubes deportivos de su natal Valparaíso. En 1964 conocieron un escenario mayor, como invitados a la quinta edición del Festival de Viña del Mar. De cálida acogida en vivo, ya sus dos primeros singles (Philips, 1965) les habían granjeado aquella conquista por la que muchas bandas luchan toda una vida: una identidad musical distintiva. Las dos caras de “Amazonas” / “Verano sin amor” y “Visión de otoño” / “Desesperado por ti” mostraban un rocanrol de pulso firme y eco nostálgico; melodías amables entre quiebres imaginativos; versos románticos agitados por la esporádica irrupción de dos saxos tenores tocados al unísono.

Casi todas las composiciones del grupo eran originales de su director musical, Ángelo Macchiavello (1944-2011), joven porteño con voraz curiosidad musical desde la infancia; atento tanto a ambiciosas bandas sonoras europeas (como las de John Barry), como a las derivas del rock estadounidense más aventurero, como el de The Shadows. Autodidacta en acordeón desde los 5 años de edad, su familia de inmigrantes italianos lo había acercado a sonoridades y ritmos poco habituales en el gusto chileno de la época, que él a su vez aprendió a traspasar a las teclas de su órgano Hohner. Sus composiciones ganaban calidez en la voz de Rafael Palacios, dueño de una voz clara y firme, pero además aventurado musicalmente en el bajo eléctrico y parcial autoría de nuevas canciones.

En momentos en que tanto el movimiento de la Nueva Ola como el primer rock chileno afirmaban parte importante de su repertorio en versiones y traducciones de hits extranjeros, Los Blue Splendor conseguían no solo defender un cancionero propio, sino que, además, con un sonido característico; a la vez bailable y melancólico. Un texto promocional de su sello, los calificaba entonces de «progresistas dentro de la música moderna».

«Cuando escuchas un rock’n’roll nuestro, estamos tratando de imitar el ritmo de Elvis Presley, mezclado no con Bill Haley, sino que con Don Costa. Y si a todo esto agregas el suspenso de la música de James Bond, te produce un ambiente misterioso: ese es, básicamente, el estilo de Los Blue Splendor», describieron los músicos para el libro Prueba de sonido (David Ponce, 2008).

Los tres únicos LP de Los Blue Splendor aparecieron en tres años sucesivos (1966 a 1968), todos ellos para el sello Philips. Fue con ese repertorio que la banda se batió durante décadas incansables de conciertos, en espacios de todo tipo y tamaño, sobre todo en su región. Hacia los 80, eran invitados a programas televisivos, como "El festival de la una", y a contratos para recopilaciones en cassette de sus temas. Para el aprecio de nuevos generaciones, fue clave un filme biográfico del realizador Manuel González, estrenado en 2007 y con premio a Mejor Documental Chileno del año en el Festival IN-EDIT. La cinta consigue transmitir el profundo arraigo de la música del conjunto a los rincones, boliches y auditores de Valparaíso, puerto de brillos y sombras que en parte explica la peculiar emotividad de sus grabaciones.

El fallecimiento de Rafael Palacios, en 2007, y de Ángelo Macchiavello, en 2011, no detuvo por completo la historia de Los Blue Splendor. En 2012, una nueva formación, dirigida por el hijo de este último, se ocupó en las celebraciones por sus cincuenta años de historia, que incluyeron un homenaje en el Congreso y un concierto en el Teatro Municipal de Valparaíso. Desde entonces, su música continúa con grabaciones y shows. Sin la frescura de su mejor época, el esplendor azul de su repertorio no pierde por completo su brillo.

 

Actualizado el 01 de mayo de 2026