31 Minutos

"31 Minutos" no es exactamente el nombre de un grupo ni proyecto musical, sino que el programa televisivo infantil más inteligente y exitoso de los últimos años en Chile. Un noticiero de títeres inaugurado en el 2003, tuvo una popular banda sonora, que sin duda excedió los propósitos de sus creadores. Cada temporada de programa tuvo su disco respectivo, entre las que hay  algunos títulos que pueden ya considerarse clásicos de la música popular chilena. Desde el 2011 han tenido varios shows en vivo que han multiplicado su popularidad y su trascendencia.

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Años

Santiago, 2003 -

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

31 Minutos

Integrantes

Jorge Leiva

La productora Aplaplac fue la responsable de este espacio desde sus inicios. Liderada por los periodistas Pedro Peirano y Alvaro Díaz, Aplaplac nació en 1998 con parte del equipo profesional que antes había dado forma a los programas de humor "Gato por liebre" y "Plan Z" (en el juvenil Canal 2/Rock&Pop). Su proyecto más personal, "Factor humano", murió con el canal a fines de ese año, pero los consolidó como dupla creativa.

Tras una serie de proyectos televisivos y documentales, ambos concibieron para el bloque infantil de TVN un noticiero conducido por títeres. Lo bautizaron "31 minutos", en virtud de la tradicional duración de las cintas Betacam en las que grababan el programa. Su primera etapa fue financiado por el Consejo Nacional de Televisión, y se apoyó en datos educativos combinados con guiños a la cultura televisiva de los años '70. El espacio partió discretamente en marzo de 2003 con una emisión semanal, pero terminó ese año en horario estelar y convertido en un fenómeno de audiencia.

El merchandising y la explosión mediática tuvieron como uno de sus ejes la edición del disco 31 minutos, que incluía los temas del ranking del programa que semanalmente presentaba un personaje llamado Policarpo Avendaño. Se trataba, fundamentalmente, de canciones compuestas por el guitarrista de Chancho en Piedra, Pablo Ilabaca, a las que se les añadían letras de los creadores del programa y voz de los mismos personajes.

Compartían un ritmo bailable, y letras ingeniosas y divertidas, del tipo "Me cortaron mal el pelo", "Diente blanco, no te vayas" o "Mi muñeca me habló". El disco se convirtió en un éxito, mucho más allá del público infantil al cual estaba originalmente dirigido. Las canciones llegaron a sonar en discotecas y se convirtieron en hits radiales. Un par de ellas, incluso ("Bailan sin Cesar" y "Tangananica Tangananá"), fueron incluso grabadas por Los Prisioneros para el disco En las raras tocatas nuevas de la Rock&Pop (2003). Esa misma estación escogió por votación popular al tema "Mi equilibrio espiritual" como la canción del año, en un fenómeno que al año siguiente se repitió, aunque sin la misma intensidad.

La segunda temporada de "31 minutos" comenzó en marzo del 2004. Hubo un nuevo disco, de similar o superior calidad, con título tributario de Pablo Neruda, nada menos. En 31 canciones de amor y una canción de Guaripolo se incluyeron canciones como "Calurosa Navidad", "Boing, boing, boing" y "Nunca me he sacado un siete". Algunas fueron hits radiales, pero de innegable menor impacto que en el año anterior. En el tema "Yo nunca vi televisión" se incorporó de modo especial a La Sonora de Tommy Rey.

Los organizadores del programa adelantaron sin alarma la baja en el interés público, y se mantuvieron ocupados con la exportación del espacio, la edición de un DVD y la preparación de una tercera temporada.

Ratoncitos (2005) fue el álbum que salió de ese ciclo de programas. La edición incluyó dos discos, la participación de Buddy Richard (para un dúo con Guaripolo en "Mala/Cielo") y una serie de canciones con la misma fórmula de antaño, de entre las que destacaron "Ratoncitos", "Guácala" y "Mister Guantecillo". A lo largo de su trayecto, "31 minutos" ha mantenido la calidad y el sello de un espacio que ya marcó a toda una generación de niños y adultos.

El estreno de una película el 2008, que llevó a las salas a más de 300 mil espectadores, y la aparición de los personajes en distintas campañas de servicio público, ratificaron periódicamente la importancia de este espacio en su género, superior a todas las experiencias de televisión infantil hecha en Chile. Sus constantes retransmisiones fueron acompañadas de una importante proyección internacional de la serie, con emisiones en la cadena Nickelodeon, Cartoon Network y en cadenas de Argentina, Brasil y México.

En vivo
Luego de varios años de receso en su trabajo, el equipo de 31 minutos se reunió justamente a partir de la música. El 2011, ante una invitación para un concierto de Jorge González, se conformó una banda para interpretar canciones de la serie, formada por el compositor central de las canciones, Pablo Ilabaca, su hermano y compañero en Chancho en Piedra, Felipe Ilabaca, el pianista Camilo Salinas y PedroPiedra en la batería. Junto a ellos Alvaro Díaz y Pedro Peirano, creadores de la serie y responsables de buena parte de las voces.

Ese concierto dio paso a una invitación a Lollapalooza en Chile en abril del 2012, en dos presentaciones - ya con los títeres en escena- cuyo inusitado éxito los llevó a organizar nuevas jornadas en el Movistar Arena de Santiago en julio de ese año. Con una puesta en escena que contemplaba a lo músicos en escena, pantallas gigantes y - por supuesto- los títeres, llenaron durante varias funciones. Varios "titiriteros" se incorporaron a los shows, como Daniel Castro, Jani Dueñas y Patricio Díaz, en un show que reafirmó la popularidad del espacio, y ratificó el enorme potencial creativo de sus gestores.

Un disco y un DVD se editaron a partir de esos conciertos, que luego tuvieron fechas en varias partes de Chile y que en febrero de 2013 mostraron en el Festival de Viña del Mar, en la apertura de una de sus jornadas, que alcanzó uno de los máximos hitos de audiencia.

A fines de 2013 un nuevo espectáculo los tuvo en cartelera de varios teatros, Radio Guaripolo, montaje que en enero del 2015 llevaron al Festival de Olmué, y cuya concepción coincidió con a la grabación de la cuarta temporada del programa, que se comenzó a emitir en octubre de 2014, y que mantuvo su estructura tradicional, incluyendo el ranking de Policarpo Avendaño, con nuevas canciones que el 2015 se editaron en el disco Arwrarwrirwrarwro.

El 2014 cumplieron también con una gira por varias ciudades mexicanas, demostrando que el fenómeno del programa tiene consolidados ecos internacionales, y en enero de 2016 un nuevo espectáculo los devolvió a las tablas: Una adaptación - en sus códigos- del clásico Romeo y Julieta, que se mostró en Santiago y regiones.

La intensa actividad del programa, más allá de su origen televisivo, la aparición regular de los títeres en campañas de publicidad, en videoclips y en campañas de servicio, la enorme popularidad de sus canciones y la permanente renovación de sus contenidos en programas televisivos y shows en vivo confirman que 31 minutos representan, probablemente, el mayor fenómeno de la música infantil en Chile, que ha sabido trascender en el tiempo, y que ha demostrado poseer la energía creativa para seguir escribiendo su historia.

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