Zeca Barreto

En mucho menos de lo duró que su larga estada en Chile, el cantautor bahiano Zeca Barreto terminó por incorporarse a la historia moderna de la música popular chilena como un punto de encuentro y proyección de una nueva música, la popular brasileña, desconocida en sus múltiples frentes. Junto a otras figuras como Joe Vasconcellos (fusión latinoamericana), Marinho Boffa (jazz) y Célio Oliveira (samba), Barreto ayudó a establecer un público emergente y una nueva comunidad de cultores.

Fechas

Ua-uá (Brasil) - 06 de junio de 1955

Décadas

1970 |1980 |1990 |2000 |

Géneros

Zeca Barreto

Iñigo Díaz

Nacido en una zona agreste de Bahia, comenzó a explorar la guitarra en una forma mucho más autodidacta que la erudita, atraído fundamentalmente por la riqueza armónica presente en la música de la nueva ola brasileña y en especial por la figura de João Gilberto. Pero ese interés también lo llevaría pronto a sumergirse en otras variantes de carácter más folclórico, nordestino e interior como el cavaquinho (guitarra de cuatro cuerdas en miniatura) y luego la viola caipiria (guitarra campesina).

Ya en 1974 participaba del Taller de Música Experimental en la Universidad de Bahia, dodne también acudían renombrados músicos del tropicalismo como Gilberto Gil y Caetano Veloso. Ese encuentro lo conectó de manera directa con la nueva música pop de mezclas. Entonces formó el grupo Bendegó, un experimento de folclor del nordeste y música contemporánea, con que acompañó las giras nacionales de Caetano Veloso de sus álbumes de 1975 Joia y Qualquer coisa. Poco después Barreto se integró a la agrupación del autor Moraes Moreira y estableció una parceiria (“complicidad” creativa): Moreira escribía los textos y Barreto la música de decenas de canciones durante más de dos décadas.

Se convirtió así en autor moderno y sus piezas llegaron a ser interpretadas y grabadas por gente como Ney Matogrosso (“Vida vida”), Elba Ramalho (“Boca do balão”), Nana Caimmy (“Andalua”), Armandinho (“Alto leblón”), Zizi Possi (“Louvar”). Pero aún faltaba explotar el lado interpretativo y eso también se afianzó a partir de 1990 cuando Barreto arribó a Chile y para mostrar sus canciones debió cantarlas él mismo a un público aún desinformado.

Participó en proyectos musicales con Horacio Salinas, Francesca Ancarola, Laura Fuentes y el Ángel Parra Trío, e inspiró de paso a una camada de músicos en la siguiente década que se orientaron a investigar la MPB: los grupos Os Desafinados, Saudade o Cafe da Manha, y solistas como Marcelo Vergara, Ana María Barría o Paula Liz. En 2006, ya muy consolidado como un cultor del mestizaje entre samba, chorinho, bossa nova, jazz, reggae y funk, editó su primer álbum, Ondas. Un trabajo en la línea contemporánea de Djavan o el propio Veloso, utilizando grandes bandas de músicos provenientes de la fusión dirigidos por el bajista eléctrico y productor Christian Gálvez.

Un patrimonio que cumple medio siglo

Desde 1970, el Archivo de Música de la Biblioteca Nacional resguarda partituras, manuscritos, documentos personales, grabaciones, piezas gráficas y una multitud de objetos relacionados con la creación realizada en el país. En octubre festejan sus 50 años con el IV Encuentro Iberoamericano de Archivos Musicales y Sonoros. La programación, acá.

Leo Saavedra confinado

A cinco años de su debut como solista, el ex vocalista de Primavera de Praga presenta su segundo disco, Operación ballena, con ocho canciones compuestas y grabadas durante la cuarentena obligada por el nuevo coronavirus.