Javiera Electra

Javiera Electra
Foto: Carlos Cruz

Javiera Electra es una figura en la escena underground de la pospandemia, aunque rápidamente subió a la superficie para alcanzar un protagonismo a través del sobresaliente álbum Helíade (2025), y de apariciones en Lollapalooza; el festival SXSW en Austin; el Festival de Viña del Mar, invitada al escenario por Mon Laferte; en el festival Ruidosa, invitada por Francisca Valenzuela, y en una sesión de música en vivo propia para la cadena estadounidense KEXP. Artista trans, Javiera Electra es cantautora, productora, artista visual, dramaturga y activista de las minorías sexuales. Ha planteado una música con un sentido teatral y performático, que se mueve desde un punto central en el pop y se extiende hacia distintos espacios: el folk, el art rock, la electrónica, el noise, la música experimental y el folclor.

Ficha

Fechas

Rancagua - 17 de abril de 1998

Región de origen

Libertador General Bernardo O'Higgins

Décadas

2020 |

Géneros

Javiera Electra

Javiera Electra es una figura en la escena underground de la pospandemia, aunque rápidamente subió a la superficie para alcanzar un protagonismo a través del sobresaliente álbum Helíade (2025), y de apariciones en Lollapalooza; el festival SXSW en Austin; el Festival de Viña del Mar, invitada al escenario por Mon Laferte; en el festival Ruidosa, invitada por Francisca Valenzuela, y en una sesión de música en vivo propia para la cadena estadounidense KEXP. Artista trans, Javiera Electra es cantautora, productora, artista visual, dramaturga y activista de las minorías sexuales. Ha planteado una música con un sentido teatral y performático, que se mueve desde un punto central en el pop y se extiende hacia distintos espacios: el folk, el art rock, la electrónica, el noise, la música experimental y el folclor.

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Rancagüina de nacimiento, Electra Hernández pasó por distintos enclaves de la rural Sexta Región, San Fernando, Rengo y Curicó. En ese valle central, de niña trabajó en el campo y en ferias libres, recogiendo y vendiendo productos agrícolas junto a la familia de su madrina. Esos aún no eran los tiempos para que Electra Hernández proyectara el alter ego de Javiera Electra, aunque el germen musical ya estaba tomando forma y vida en su dormitorio, cuando ella fue beneficiada por el programa "Yo elijo mi PC", perteneciente a la Junaeb. Obtuvo un Compaq 515 negro desde el cual comenzó a pilotear sus experimentaciones sónicas y producir música intuitivamente a través de Fruity Loops.

En esos inicios como auditora ella tomó como referentes a figuras femeninas de un pop global, Madonna, Kylie Minogue, Britney Spears, Miley Cyrus y Selena Gomez. Con el robo de ese equipo perdió todo el primer trabajo de producción pop que venía desarrollando, lo que la empujó a tomar la guitarra e iniciar una búsqueda desde el canto y el concepto de lo folk. Más adelante conocería la obra de Violeta Parra, pero también serían fundamentales para ella discos como Buen soldado (2011), de Francisca Valenzuela, y Mon Laferte vol. 1 (2015), de Mon Laferte.

A los 17 años se trasladó a Valparaíso para trabajar en nueva música y en teatro. Cantó en el Metro porteño himnos como "Manifiesto", de Álex Anwandter. Entonces su figura como cantautora convocó a un primer grupo de seguidores, trabajadoras sexuales y travestis que se reunían en el comedor comunitario El Ollón de las Putas, en la subida Ecuador. De esa experiencia porteña, en la que su nombre tomó cuerpo dentro de las disidencias y donde participó de varios montajes teatrales, surgió su propia obra. Amor en Roma fue dedicada a la memoria de su amiga cantante Roma Gallegos, al igual que varios pasajes de su álbum Helíade. La noticia de su suicidio desencadenó la creación de una Javiera Electra que luego se trasladó a Concepción.

Con el sello SurPop Records, en esa ciudad publicó un primer trabajo, el EP Reprís (2023), con canciones como "Cuarta pared". Luego encaró giras por Argentina, Perú y Chile y llegó al multitudinario festival penquista REC. Su LP Helíade (2025) presentó material como "Lágrima de sol" y "Helíades; Roma, mar y sol" (elegías a Roma Gallegos), además de "Del campo a mar", "Ámbar" o "Espada". Allí Javiera Electra mostró una obra profunda, una suerte de breve autobiografía que abarcaba seis años de vida personal, tocando temáticas de relaciones, rupturas, reflexiones y la exploración de su identidad. También expuso su mirada acerca de la música, con la escritura de décimas, guitarras campesinas y eléctricas, ritmos de 6/8, bronces pampinos, cumbia, bolero, rock, noise y la incorporación de poemas de autores trans como Claudia Rodríguez y Susy Shock.

Actualizado el 10 de marzo de 2026