Ases Falsos

Ases Falsos es el grupo que resultó luego de la reformulación de Fother Muckers, y mantiene varios de los principios musicales de esa banda independiente; además de a su principal compositor, el prolífico Cristóbal Briceño. Ha conseguido, sin embargo, una figuración mucho mayor a la de su antigua propuesta, con discos y singles ineludibles en los recuentos de las mejores canción pop-rock de los últimos años en Chile. La frescura de su sonido eléctrico y la viveza de sus versos (a la vez sociales y sentimentales) son marca de estilo en una banda de fuerte carácter y fiel seguimiento, capaz de aglutinar en cada disco varias canciones destinadas a una difusión amplia.

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Años

Santiago, 2011 -

Décadas

2010 |

Géneros

Ases Falsos

Integrantes

Cristóbal Briceño, guitarra y voz (2011 – •)
Simón Sánchez, bajo (2011 – •)
Martín del Real, guitarra (2011 – •)
Boris Ramírez, batería (2011 – 2012)
Francisco Rojas, teclado y guitarra (2011 – •)
Juan Pablo Garín, batería (2012 – 2015)
Daniel de la Fuente, batería (2015 – •).

Marisol García

Aunque el grupo se presentó en un principio como una suerte de continuación de Fother Muckers —de hecho, el nombre Ases Falsos fue tomado del título de una canción de ese grupo—, lo cierto es que en su fundación, hacia 2011, mantuvo sólo a dos de los integrantes de la última etapa del conjunto (además de Briceño, el bajista Simón Sánchez). A ellos se les unieron Martín del Real (quien había sido baterista de Fother Muckers, pero esta vez tomó la guitarra) y músicos venidos de los grupos Primavera de Praga (Boris Ramírez) y La Molestar (Francisco Rojas).

«Romper normas y expectativas», estuvo entre las motivaciones para el giro, según comentó Briceño. «Estábamos topando el final de un callejón, con un espacio de trabajo en el que ya no cabíamos, y eso redundaba en la calidad del producto. El cambio airea, y te da una sensación de vértigo e incertidumbre que nos gusta».

Con formación de quinteto, entonces, Ases Falsos trabajó el álbum Juventud americana (2013), que fue promovido en internet con una exitosa semana de descarga gratuita, y que inauguró el catálogo del sello Arca Discos. La atención hacia el trabajo superó con creces lo que hasta entonces conocían los músicos. Al menos los temas “Salto alto”, “Séptimo cielo” y “Estudiar y trabajar” comenzaron a circular con profusión en radios y redes sociales, alimentando una fanaticada que no tardó en obligar al grupo a conciertos cada vez más frecuentes.

Un año más tarde, Conducción (2014) pareció afinar aún más la precisa combinación de energía eléctrica y finura sentimental de un cancionero pop pero evidentes referencias soul, y que tuvo en el tema “Simetría” un golpe contundente para las intenciones de Briceño de afirmarse como compositor romántico (talento en su caso encauzado en varios proyectos por fuera de Ases Falsos), a la vez atento de su entorno: «Supongo que en los [años] noventa la tendencia, y no sólo en Chile, fue mirarse el ombligo y lamentarse porque algo adentro se te desmoronaba —ha comentado el cantautor—. Yo ya tuve mi cuota de emo, y ahora quiero verme a mí mismo pero reflejado en el mundo exterior. Ahora estamos siendo empujados a la conciencia social y nos vemos obligados a hablar de lo que sucede, pero con un lenguaje nuevo. No le veo el sentido a recuperar mensajes del pasado ni sacar a bailar a los muertos».

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