Soledad Guerrero

Voz, nombre y figura validada y reconocida en los ’80 como parte del recordado “Ranking juvenil”, Soledad Guerrero es probablemente la única autora y cantante promovida desde ese set de “Sábados gigantes”, junto con otras voces que alcanzaron cotas de diversa altura en el pop posterior: Myriam Hernández, Luis Jara, Irene Llano o Andrea Labarca, entre otros. Además de establecer su sello en la música de la industria publicitaria, Soledad Guerrero escribió y grabó sus canciones a lo largo de veinte años y tres discos solista.

Fechas

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Iñigo Díaz

En 1982 apareció en un primer programa televisivo, cuando aún estaba en el colegio, como figura promisoria presentada por el propio Raúl Matas en “Vamos a ver”. Un año después llegaba a “Sábados gigantes” para ingresar al “Ranking juvenil”, respaldada por su voz delineada, su cultura musical y su manejo de la guitarra, que había aprendido de su prima mayor, integrante del dúo pop Pachi y Pablo. Aún se recuerda un traspié de desafinación en vivo y directo en “Escalera a la fama” en 1983, durante la interpretación de una de las baladas anglo que Soledad Guerrero misma traducía para concursar.

En 1984 y 1985 participó en selecciones nacionales para el Festival OTI con canciones de Scottie Scott (“Y nada más”) y de Carlos Grünewaldt (“La fuerza del amor”), pero sin mayor éxito. En 1986, en cambio, se presentó en el Festival de Viña junto a otras figuras juveniles de moda, que por entonces eran el barómetro de lo que sonaba en las radios. Cantó un medley de hits del momento junto a Andrea Labarca, Pablo Bravo y Rodolfo Navech y obtuvo una antorcha. Pero ese fue el momento en que Soledad Guerrero abandonó su calidad de intérprete para iniciar una escalada como cantautora. Lo último que había hecho fue la interpretación del tema principal de la teleserie “Matrimonio de papel”, escrita por Scottie Scott en 1985.

Sus primeras canciones fueron grabadas en 1987: “Muñeca de trapo y papel” y luego “Quizás no existas”. Y se mantuvo grabando publicidad durante el siguiente lustro, hasta que llegó al disco de la mano de uno de sus tres pilares de la canción acústica, Alberto Plaza (los otros, según reconoce ella misma, son Pablo Herrera y Alexis Venegas). Con el sello EMI editó Soledad (1993), en coautoría con Plaza y con participaciones de los orquestadores Tito Francia y José Miguel Tobar.

Su segundo álbum llegó recién en 2001, luego de que Soledad Guerrero hubiera actuado en su única teleserie, «Playa salvaje” en 1997. Yo soy sol fue producido inicialmente en Los Angeles, California, por gestión de la cantante Gisa Vatcky, y grabado con su grupo de soporte Los Dezeus en un carácter de mayor peso pop-rockero, considerando el pasado baladístico de Soledad Guerrero. Ese mismo año entregó una de sus más elaboradas canciones a Cecilia Echenique, “Secreta intimidad”, que dio el nombre a su séptimo disco: Secreta intimidad (2001).

Soledad Guerrero siguió escribiendo canciones para figuras como Andrea Tessa (“Te busqué”) y cantó como voz de apoyo en discos como los de Sat Shabd Singh (Guru, 2007) y Catalina Claro (Canto por si acaso, 2008), y grabando jingles publicitarios y voces institucionales como un oficio secundario.

En 2008 editó su tercer álbum autoral con piezas recopiladas del período 2003-07. Edad del sol («Soledad al revés», como lo presentó) donde incluyó duetos con Andrea Labarca (“Dime qué pedirás”), Pablo Herrera (“Quiéreme así”) y Alexis Venegas (“Donde estés”), y luego se mantuvo alejada de los escenarios, hasta que el año 2015 regresó paulatinamente, lanzando temas sencillos, y – desde el 2018 – trabajando con Hugo Manzi (de Natalino), como productor.

Nicole a 30 años de «Tal vez me estoy enamorando»

La cantante y figura capital del pop chileno mira hacia 1989 cuando grabó su primer disco, con 12 años de edad. Este 5 de junio, Nicole presentará en el Teatro Nescafé de las Artes el segundo volumen del álbum Nicole 30 años, además de la película Panal vivo, que documenta el proceso de creación de su disco de 2013.

Américo es de toda América

El astro ariqueño de la cumbia romántica se convirtió en el primer chileno en obtener uno de estos galardones que premian lo mejor de la música latinoamericana. Lo hizo en la categoría de Mejor Artista Sur.