Esther Martínez

"El ideal de la artista completa integral". Así definió Margot Loyola a Esther Martínez, compositora y cantante que junto a Petronila Orellana y Derlinda Araya, conforman la trilogía de voces femeninas que en los años 20 y 30 llevaron la música folclórica chilena a discos y radios. A los 12 años comenzó a actuar como guitarrista, integró muchos grupos, lideró Las Cuatro Huasas en 1936 y dejó su voz en decenas de discos de acetato, de las que aun se conservan varios registros. En 1972 colaboró en dos discos de Margot Loyola, aunque ya estaba hacía mucho tiempo retirada de la música.

Fechas

Santiago - 17 de noviembre de 1903
Santiago - 10 de octubre de 1989

Décadas

1920 |1930 |1940 |1970 |

Géneros

Grupos

JL

Como de casi todas las primeras cantantes de folclor chileno, hay pocos antecedentes de la vida de Esther Martínez Núñez. Juan Pablo González y Claudio Rolle la destacan en la Historia Social de la Música Popular en Chile (1890 - 1950), publicada el 2005, como una "precoz concertista en guitarra con estudios en el Conservatorio y práctica de estudiantina". En 1922 la revista Música de Santiago le dedicó un amplio artículo en su condición de guitarrista, y desde mediados de la década fue parte de distintas compañias teatrales, que es donde Esther Martínez forjó su oficio artístico, mucho antes de ser idetificada por el repertorio folclórico.

"Tangos, boleros y hasta un chotis" eran parte de sus composiciones, según Margot Loyola, y en 1936, a petición del sello Victor, formó el cuarteto femenino Las Cuatro Huasas, emulando al conjunto masculino del mismo nombre que por ese tiempo estaba en receso, y que es considerado el primer grupo femenino de música de la historia de Chile. En él participaron Olga Rodríguez, Raquel Valencia, y Yolanda Salas, y luego Teresa Muñoz y la también compositora Sara Parga, hasta que en 1942 el grupo llegó a su fin, luego de grabar una decena de discos que - gracias a la conservación que han hecho sus descendientes - hoy se pueden encontrar varios en Internet.

Tres de las Cuatro Huasas (Archivo Sara Ríos Parga)

También en los años 30 formó el grupo Los Curicanos y sus canciones fueron recogidas por otras cantoras, como Las Hermanas Acuña, que popularizaron la clásica tonada "En Chillán planté una rosa". En 1943 Pablo Garrido la llamó "la gloriosa Esthercita Martínez" en su libro Biografía de la cueca, destacando su cueca “Ñatita mala”.

Retirada en los años 50, Margot Loyola la llevó por última vez a un estudio de grabación en 1972, luego de invitarla a su programa Recorriendo Chile en TVN, donde actuó con Las Cuatro Huasas, en un registro cuyo archivo no existe. A partir de ese encuentro, su voz y su guitarra aportaron al disco Canciones del 900, y en tres temas del disco 7 compositores chilenos. Uno de ellos fue el vals "El dolor del minero" que ella misma musicalizó en los años 20, y que es considerada la primera canción social hecha en Chile.

La propia Margot resume su historia en el libro La tonada, testimonios para el futuro de 2006:"Su talento era secundado por su temperamento. Esther Martínez era una mujer muy severa, de carácter seco, pero que en el escenario infundía respeto y seguridad. Celosa en extremo de su repertorio, no dejó continuadores de su particular línea interpretativa, aunque su trabajo contribuyó sin duda a consolidar la presencia de la cantora tanto en el teatro costumbrista de la época, como en el disco".

Un patrimonio que cumple medio siglo

Desde 1970, el Archivo de Música de la Biblioteca Nacional resguarda partituras, manuscritos, documentos personales, grabaciones, piezas gráficas y una multitud de objetos relacionados con la creación realizada en el país. En octubre festejan sus 50 años con el IV Encuentro Iberoamericano de Archivos Musicales y Sonoros. La programación, acá.

Leo Saavedra confinado

A cinco años de su debut como solista, el ex vocalista de Primavera de Praga presenta su segundo disco, Operación ballena, con ocho canciones compuestas y grabadas durante la cuarentena obligada por el nuevo coronavirus.