Jorge Leiva
El paso a la Nueva Ola
Nacida en Loncoche, a los tres años Gloria Benavides fue dejada por sus padres al cuidado de una familia de una localidad cercana a Valdivia, debido a una enfermedad que afectaba a su madre. Allí permaneció por dos años, hasta que viajó a Santiago para reencontrarse con su familia. En la radio Baquedano de Valdivia, la pequeña Gloria ya había sido cantante, y por eso apenas arribó a Santiago, sus padres la presentaron en radio Minería, donde fue incorporada a "El club del Tío Alejandro", de Alejandro Michel Talento, y luego al coro de niños del show de René Largo Farías.
Gloria Benavides participó en grabaciones de discos de rondas infantiles, en lo que sería la antesala de su carrera solista, iniciada poco después, cuando cumplió once años grabando "Norman" y "Amor por teléfono", en un single del sello RCA editado en 1962. Eran los tiempos en que estaba surgiendo en Chile el fenómeno masivo denominado Nueva Ola, y donde también existían otras cantantes muy jóvenes, como Marisole o Mireya Gilbert.
En 1963, cuando estaba a punto de cumplir los quince años, Gloria Benavides grabó "La gotita", un tema de amor adolescente que escribieron especialmente para ella los compositores Gabito Hernández y Ariel Arancibia. Su enorme éxito llevó a que la pequeña Gloria fuese bautizada por los medios como La Gotita. De este modo se integró como figura de proyección a las giras a lo largo de Chile que entonces efectuaban en conjunto los músicos más reconocidos de la Nueva Ola.
Alternando su oficio musical con su condición de estudiante del Liceo 8 de Niñas, Gloria Benavides siguió grabando temas en la misma línea adolescente de su hit. Se incluyen ahí títulos como "Las películas tristes me hacen llorar", "Terminaron las clases", "A clases otra vez" y una serie de canciones que sumaron más de una cincuentena hasta 1964, cuando su carrera carrera musical se interrumpió debido a su precoz matrimonio. Con apenas 17 años, Gloria Benavides se casó con el también cantante de la Nueva Ola Pat Henry, que era ocho años mayor. Habían iniciado su pololeo durante las giras del programa radial "Discomanía", y su relación fue ampliamente difundida por la naciente prensa del corazón de esos años.
El nacimiento de sus dos hijos y su pública separación en 1968 postergaron su carrera musical hasta comienzos de los años '70, cuando su trabajo con la compositora Scottie Scott le permitió volver a los estudios de grabación, las presentaciones en vivo y a los rankings radiales, ya con una impronta menos juvenil, y con nuevo repertorio, como "Los enamorados de siempre", "Princesita de luna" o "Por qué no fui tu primer amor".
El nuevo camino televisivo
En 1975, con la actividad musical en Chile ampliamente limitada tras la irrupción de los militares, Gloria Benavides torció su destino e inauguró una nueva faceta de comediante. En el programa "Sábados Gigantes", el animador Mario Kreutzberger concibió para ella al personaje de La Cuatro Dientes como un complemento de Mandolino, interpretado por Armando Navarrete (ex músico del conjunto Los Flamingos). Aquel guion requería de una novia para Mandolino, un personaje cómico tan bien desarrollado por Benavides que terminaría siendo un éxito televisivo y un ícono dentro de la cultura popular de la época. La pícara e ingeniosa estampa de La Cuatro Dientes encendió a la audiencia, y se convirtió en número estable de ese programa durante los tres años siguientes.
En 1978, Gloria asumió definitivamente su condición de comediante al sumarse al elenco del programa de humor de Televisión Nacional "Jappening con ja". Allí creó nuevos personajes (el más importante fue Gertrudis, una tímida secretaria en el gag "La oficina") y se mantuvo por casi diez años. En 1988 ella regresó a "Sábados Gigantes", donde trabajó hasta su término en 2015, con viajes regulares a Miami. Su personaje fue rebautizado como La Cuatro y adaptado para la audiencia latina de Estados Unidos, el nuevo público del programa, donde también alcanzó mucha popularidad.
Gloria Benavides fue invitada en tres oportunidades al Festival de Viña del Mar, y siempre como La Cuatro siempre reservó allí un momento para cantar "La gotita". Pero en el resto de esos shows, así como a lo largo de su carrera artística, ese pasado como cantante quedó absolutamente desplazado. En 2001 grabó un disco como La Cuatro: La modesta. Fue un fugaz regreso a los estudios de grabación y una especie de revival de su oficio que ella retomó con un nuevo disco el año 2026, poco después de que la SCD anunciara el reconocimiento de Figura Fundamental de la Música Chilena a fines de 2025.
Actualizado el 14 de abril de 2026