Carolina Soto

Si Monserrat Bustamante fue en su minuto “la chica de Rojo”, los fanáticos que empujaron en favor de Carolina Soto entonces la llamaron “la diva de Rojo”. Fue una competencia frontal entre dos de las baladistas más fuertes del medio musical vinculado a los estudios de televisión. Entre las estrellas de mucho más popularidad, luces y aplausos dentro del concurso de talentos vocales de TVN (“Rojo, fama contrafama”), Carolina Soto se abrió paso desde posiciones secundarias hasta alcanzar el máximo reconocimiento y adjudicarse las finales (“Gran Rojo”) con una recordada performance sobre la canción romántica. En la perspectiva de los tiempos, Carolina Soto fue un eslabón central en la larga tradición de la balada chilena durante el nuevo milenio.

Fechas

Rancagua - 28 de junio de 1983

Región de origen

Libertador General Bernardo O'Higgins

Décadas

2000 |2010 |2020 |

Géneros

MusicaPopular.cl

Ya desde sus primeros aprontes en los barrios medios de Rancagua, Carolina Rosario Soto Muñoz demostraba sus dotes expresivas, actuando en festivales escolares o escenarios informales. Seguía de cerca a figuras como Celine Dion, Mariah Carey y la chilena Myriam Hernández, en cuya academia de canto llegó a obtener una beca de estudios con la que a la larga alcanzaría gran parte de su éxito. En 2003 superó a cuatro mil jóvenes en el casting de TVN. Pero sólo lograría posiciones de medianía en el concurso.

En 2004 llegaba a la cúspide del certamen al adjudicarse la gran final de las tres primeras generaciones con su volumétrica voz (superando a las solistas estelares María Jimena Pereyra o Daniela Castillo), y en 2005 no sólo ganaría el Festival de La Serena (una antesala reducida del Festival de Viña del Mar, certamen al que llegó en 2008 para defender la canción "Ahora" en la competencia internacional) sino también el premio Apes a la Artista Revelación.

Porque tras fichar con el sello Warner pondría en las vidrieras su primer disco, Deseo (2004), un álbum elaborado con canciones afines a la balada romántica latina (“Le deseo”, “Sedúceme”). Poco después lo haría con una segunda entrada personal con Debajo de la piel (2007), placa que presentó otras piezas de esta naturaleza ("Amor divino", "Debajo de la piel"). En circunstancias altamente competitivas (impasse con Monserrat Bustamante y Katherine Orellana en directo y para todo el país), Carolina Soto se mantuvo firme en su posición. “Soy la mejor de todas”, llegó a decir la rancagüina. Una diva: “La diva de Rojo”.

Pero el fin de ese período de alta exposición televisiva vino a impactar en varias figuras que habían encontrado popularidad en las pantallas diariamente. Si bien Carolina Soto se mantuvo siendo parte de una industria del entretenimiento durante los años siguientes, integrando paneles en TV y participando en programas, bajó su ritmo de grabaciones, edición de discos y conciertos. De esa época de "Rojo" quedaron entonces los dos primeros álbumes románticos, que la situaron como un eslabón en la cadena de baladistas chilenas de presencia radial entre el público. Más adelante ella volvió a participar en un certamen televisión, esta vez en el programa "The Covers: tributo a las estrellas", donde fue intérprete e imitadora de la española Isabel Pantoja, a quien caracterizó incluso físicamente. De esa experiencia surgió su tercer disco, un álbum ya tardío, que la confirmó como la baladista chilena de la época: Tributo a Isabel Pantoja (2023).

Actualizado el 11 de julio de 2024