Opus Salsa

Opus Salsa es una rara ave entre las agrupaciones musicales chilenas, porque nació de un contingente de jóvenes templados en la rigurosa formación académica de tradición clásico-romántica, pero que no tomaron la ruta del conservatorio, sino que desplegaron los ritmos y colores de América Latina. A fines de los años ’80 el grupo aportó el baile a un escenario social candente previo al retorno de la democracia a Chile, y cuando la salsa vivía una especie de boom en Santiago arrasaban donde iban e incluso actuaron con músicos como la cubana Celia Cruz y el panameño Rubén Blades.

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Años

Santiago, 1988 -

Décadas

1980 |1990 |

Géneros

Opus Salsa

Integrantes

Patricio Rosales, voz y composición.
Pedro Suau, voz y composición.
Raúl Suau, voz y tiple.
Pedro Melo, voz y bajo.
Ignacio Urrejola, piano.
Marcelo Fuentes, teclados.
Bernardo Lagos, trombón.
Francisco del Canto, timbales.
Caruso Moraga, congas.
Waldo González, bongó y campana.

Otros integrantes: Cristián Muñoz (trompeta), Mauricio Ruiz, Mario Toro, Checho Bravo, Cristian Piva, Patricio Pailamilla (trompeta), Cristián Cuturrufo (trompeta), Ítalo Pedrotti (charango), Manuel Meriño (guitarra), Alejandra Santa Cruz (contrabajo), Paquita Rivera (voz).

Milena Bahamonde

Salsa chilena
La historia de la banda se remonta al año 1988, cuando el compositor Guillermo Rifo y el musicólogo Rodrigo Torres irrumpieron en los salones de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile con un taller de música popular. El proyecto tomó mayor vuelo un año después, al llegar a Chile, por gestión del musicólogo Juan Pablo González, el doctor en etnomusicología mexicano-norteamericano Steve Loza, quien vino a dar clases en especial de la música de raíz afro-caribeña.

Ésa fue la base para la creación de un grupo orquestal capaz de interpretar arreglos de rumbas, sones cubanos, wawancós, boleros, guarachas y corridos. Steve Loza dejó inoculado el ritmo en los alumnos, quienes, tras considerar los nombres de Salsarte o Sonora Conservatorio, formaron Opus Salsa. Con tres ensayos por semana en un subterráneo de la Facultad de Artes acondicionado por los mismos músicos, se lanzaron a preparar transcripciones del repertorio de Willie Colón, Rubén Blades, Oscar D´León, Silvio Rodríguez («Imaginada», transcrita por Raúl Suau) y por supuesto Juan Luis Guerra.

En esas filas iniciales estuvieron el gran trompetista Cristián Muñoz (alias Chillie Willie), Mauricio Ruiz, Mario Toro, Checho Bravo, Cristián Piva, Patricio Pailamilla, Cristián Cuturrufo, Alejandra Santa Cruz, Ítalo Pedrotti, Patricio Rosales, Caruso Moraga, Pedro Melo, Manuel Meriño y los hermanos Pedro y Raúl Suau, entre otros. Sumaban dieciséis músicos sobre el escenario, de los que terminaron diez en la formación más duradera.

Después de presentarse en el ambiente universitario, poco a poco entraron a la bohemia santiaguina de salsotecas como la Maestra Vida y más tarde en una Noche del Jazz latino en el Club de Jazz de Santiago, además de en ferias, exposiciones y actos en el Parque O’Higgins, la Estación Mapocho o la CUT, en el Instituto Nacional de la Juventud y el Teatro Antonio Varas.

La presentación histórica de Opus Salsa fue el encuentro en que acompañaron al salsero panameño Rubén Blades en el cine Normandie de la capital. Inolvidable fue también su actuación en el Festival Internacional de Salsa (1992) en el Estadio Nacional, donde representaron a Chile junto a consagrados mundiales del género caribeño como Tito Puente, Celia Cruz, Oscar D’León, Tony Vega, Ismael Miranda, Domingo Quiñonez y Salsa Blanca.

En 1993 comenzó una nueva etapa de creación basada en el aprendizaje y los arreglos previos. Con el tiempo la formación se estableció en Caruso Moraga (congas), Waldo González (bongoes y campana), Francisco del Canto (timbales), Pedro Melo (bajo y voz), Ignacio Urrejola (piano), Bernardo Lagos (trombón), Marcelo Fuentes (sintetizadores), Raúl Suau (tiple y voz), Pedro Suau (composición y voz) y Patricio Rosales (composición y voz).

Todos ellos dieron su último acorde en el cierre de la Feria Internacional del Libro de Santiago en 1994, año en que, a pesar de estar en plena vigencia, el conjunto se disolvió. El desafío era titánico: ¿Cómo mantener a diez músicos sobre el escenario? Si bien no se han reunido nunca más, varios de ellos formaron proyectos posteriores como los conjuntos Entrama, Os Da Quinta y la escuela de batucadas de la Quinta Normal.

Coda: de todo hay
Un año después del fin, en 1995, cuando muy pocas empresas se dedicaban a las grabaciones digitales, Opus Salsa fue una de las primeras bandas de músicos chilenos que grabaron un CD en el país. El responsable fue Patricio Rosales, quien gestionó el álbum Opus Salsa… de todo hay (1995).

En ocho temas están combinados los sonidos de timbales, bongoes, cajón peruano, güiro, maracas, shekere, bajo, piano, sintetizador, trombón, flauta traversa, zampoñas y tiple. Abre con una versión caribeña de «La jardinera» (de Violeta Parra) e incluye, «Toñito» (Raúl Salinas), «La canción de los dos» (Pedro Suau), «Tu voluntad» (Patricio Rosales), «De todo hay en la viña del Señor» (Raúl Salinas, Patricio Rosales), «Toro mata» (Carlos Soto de la Colina) e «Ideas y duendes» (Patricio Rosales). El disco llegó a la manera de coda en la historia de Opus Salsa.

Las trampas y los aciertos de Lorenzini

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