Deyas Klan

Isa Deyabú y Gabriela Deyas son el núcleo de Deyas Klan, activo dúo rapero femenino de la segunda década del 2000, que se ha multiplicado en varios proyectos con otros músicos, como Alkymia y Clave Baja. Siempre con el mismo sello: dos voces femeninas de “rap de pobla”, como se definen, una importante referencia a la música soul, y poesía con crítica social, reflexiones existenciales y temáticas de género. “No busques excusa / No seas solo musa / Eres lucha / No estás sola / Somos muchas / Cuando nace una rebelde se muere una cartucha”, declaman en “Fémina” (2012).

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Años

Santiago, 2003 -

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Integrantes

Isa Deyabú (Isabel Riffo), voz
Gaby Deyas (Gabriela Fátima), voz

Jorge Leiva

Las Deyas Klan tienen un compromiso profundo con el rap. “Siempre vamos a estar ligadas al movimiento hip-hop profesional y activista, y dando la cara a la gente. Tenemos la mano, la oportunidad y las orejas para tirar un par de rollos. Las chiquillas están escuchando”, dice Isa Deyabú (n. 1987). En 2003, a los 16 años, se unió a Gaby Deyas (n. 1985) en un colectivo de rap. Primero fueron un trío (la tercera MC, Fiola, provenía de la población José María Caro), y luego integraron a otras cantantes “en una especie de crew”, dicen. En 2012 grabaron su primer disco, Aquelarre, y de este modo se selló el núcleo como un dúo. Fue uno de los pocos proyectos exclusivamente femeninos que existían en el rap en esos años.

Las dos Deyas se conocieron en el barrio de Isa, la población Santa Julia de Macul. Gaby era de Puente Alto, pero su interés por la poesía desde niña, y un trabajo cercano a la Estación Mapocho, la acercaron al Hip Hop. En esos circuitos, vinculados al colectivo Hiphoplogía, conoció a Isabel, y empezaron a hacer rap, como parte de un colectivo femenino. “Yo era una cabra de la pobla no más —dice Isabel—, pero el rap me hizo tomar conciencia. En la escuela nunca me habían hecho leer un libro, y el rap me llevó a leer libros, a estudiar, a aprender cosas”.

Compusieron sus primeras canciones, y con bases compuestas por el versátil beatmaker y productor CuatroBeats (Pablo Ramos), grabaron el citado disco Aquelarre: once canciones, varios invitados (Subverso entre ellos) y una importante presencia de sonido soul en sus bases y en los coros cantados por Gabriela. En las letras, escritas por separado o en conjunto, aparecen diversos retratos de la sociedad chilena: “Mal pagado, agotado siguiendo el orden / En el metro hacinado directo al sobre / Y cada vez te  vuelves más pobre", cantan en “Chile SA”.

“Cuando sacamos el disco nos dimos cuenta que había muchas mujeres haciendo rap”, dice Gabriela, y por así fue como al año siguiente se unieron a la rapera de San Joaquín Dania Neko para un nuevo proyecto. Alkymia partió con la intención de grabar una canción, pero que luego se transformó en un disco completo, que presentaron por un tiempo en vivo.

El 2015 iniciaron el proyecto Clave Baja, con músicos académicos, algunos vinculados al jazz, y grabaron un disco homónimo, también con la producción de CuatroBeats. “Nos sentábamos en una mesa. Manuel (Orellana) o Pablo (Ramos) llevaban los beats y nosotros proponíamos letras a partir de las ideas que salían de la conversación. Para nosotras este disco fue un aprendizaje”, recuerda Isabel. Guitarra, bajo y beats se sumaron a las voces de Deyas en el conjunto, que las acercó a letras menos testimoniales y más existenciales, pero que no tuvo muchas presentaciones y alcanzó, en definitiva, una difusión limitada.

En 2018 Isabel lanzó su disco solista con el nombre de Isa Deyabú, Matria, tras un largo viaje que la llevó a varios países de la región. Gabriela siguió entonces con un proyecto solista, pero ambas mantuvieron los vínculos de amistad y colaboración con Deyas Klan. Pasados sus 30 años, Gabriela ya es madre e Isabel, fotógrafa profesional, al tiempo que defendieron su oficio poético como un deber. Y así lo plasmaron en la canción “Debo” (2013). “No necesito tener chequera / No necesito ser lo que el mercado espera / Debo pasear por el asfalto / Entre el smog y los asaltos / Yo solo quiero volar más alto /Seguir creciendo / Solo sonreír es lo que pretendo”.