Aquelarre

Los intentos de mantener viva a la Nueva Canción Chilena en el período más duro para el movimiento, tuvieron en Aquelarre a uno de sus principales impulsores. Sin virtuosismos instrumentales pero usando rebuscadas metáforas escritas, el grupo retomó canciones de cantautores en el exilio, rescatando los casi proscritos instrumentos andinos y poniendo el tema de la lucha antidictatorial como uno de los ejes de su discurso. Su música, que inauguró el movimiento del Canto Nuevo, poseía su principal soporte de difusión en innumerables tocatas en vivo en parroquias, sindicatos y centros poblacionales.

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Años

Santiago, 1975 - 1980

Décadas

1970 |

Géneros

Integrantes

Luis Felipe Jiménez, cuatro y charango (1975 – 1980).
Nicolás Eyzaguirre, guitarra (1975 – 1980).
Joaquín Eyzaguirre, contrabajo y voz (1975 – 1980).
Jaime Gatica, guitarra (1975 – 1980).
Luis Alberto Pato Valdivia; guitarra, charango y vientos (1976 – 1980).
Carlos Beas, canto y percusión (1975 – 1980).
Pablo Astaburuaga, charango (1975).
Félix Villa, flauta traversa.

Jorge Leiva

A excepción de Pato Valdivia, Aquelarre fue un grupo de debutantes en la música profesional y las aproximaciones previas de sus integrantes al trabajo de banda habían sido más bien informales. La mayor parte de ellos volvieron a sus profesiones tras el paso por el conjunto, algunas muy lejanas a la creación artística. De hecho, el guitarrista Nicolás Eyzaguirre fue ministro del gobierno de Ricardo Lagos y de Michele Bachelet y su hermano Joaquín es un destacado director de cine.

Génesis en la UP
Todos los Aquelarre habían vivido en carne propia el proceso de la Unidad Popular como estudiantes universitarios. Sus integrantes se conocieron a instancias de un taller musical de la Universidad Católica y del Centro Alameda, dependiente de la Iglesia Católica. De todos ellos, sólo el estudiante de Sociología Pato Valdivia tenía experiencia musical de relevancia, al haber sido parte de la primera formación de Illapu, entre 1971 y 1973. Joaquín Eyzaguirre, en tanto, formó parte del grupo de rock progresivo Música de Jardín, en el que también militó el futuro musicólogo e intérprete folclórico-experimental José Pérez de Arce.

El ingreso de Valdivia se produjo cuando el grupo ya tenía un trabajo previo, y sirvió para acercar a Aquelarre a los códigos del folclor. Con la nueva formación presentaron el tema «El cautivo de Til Til», de Patricio Manns al Segundo Festival de la Solidaridad, organizado por la Iglesia Católica, y en donde obtuvieron el primer lugar. Grabaron entonces un disco homónimo con el naciente sello Alerce, en el que se incluyó una célebre versión para «Valparaíso», de Osvaldo Gitano Rodríguez, además de canciones del repertorio latinoamericano.

«La creación no puede estar ajena al hambre, a la miseria, al desempleo, a la trasculturización ni a la violencia», decía la banda en una entrevista a la revista «La Bicicleta» de mayo de 1981, en una declaración abierta del trasfondo político que movía al conjunto.

Vinculados a la Vicaría Sur de la Iglesia y a contextos universitarios como la ACU (Agrupación Cultural Universitaria), Aquelarre se convirtió en número frecuente de espacios como peñas, parroquias y centros poblacionales. Aunque sus opciones políticas eran claras, la banda muchas veces cambió la letra de las canciones para evitar la represiva censura oficial de esos años.

Hacia comienzos de los años ’80, Aquelarre decidió su disolución, en virtud de las opciones profesionales de cada uno de sus integrantes, y pese a que avanzaban en la preparación de un segundo disco, con canciones inéditas. Eyzaguirre pasó un tiempo a integrar Santiago del Nuevo Extremo, mientras que Valdivia inició una historia solista y de compositor, que lo llevó en los 90 a trabajar nuevamente con Illapu. La existencia de Aquelarre, pese a su brevedad, fue fundamental para construir el Canto Nuevo y abrir espacios para la cultura reprimida tras el golpe militar, y fue un modelo para grupos posteriores, como Santiago del Nuevo Extremo.

En nombre de la maestra

Al cumplirse 101 años de su natalicio, el ministerio de las Culturas anunció los dos ganadores del Premio a la Trayectoria Margot Loyola: Rodomiro Huanca, cantor e investigador de Socoroma, y Alfredo Tuki Pate, cultor y promotor de la música y danza rapanui, representado por su hija Cecilia.

La quinta de Paloma

La cantante suma otra canción a su todavía incipiente discografía: «No te debí besar» es una colaboración con el español C. Tangana.