Jazz lab 0.1

El primer registro jazzístico del siglo fue también la última instantánea musical de la generación de los ’90. A la saga de discos fundamentales de esa década, como Patana (1995, del Ángel Parra Trío), Los Titulares (1998, de Los Titulares) y Puro jazz (2000, de Cristián Cuturrufo), estas sesiones capturadas en vivo en el otoño de 2001 en La Batuta —muy cerca del Club de Jazz de Ñuñoa, epicentro de la escena— exponen una amplia panorámica de encuentros y fusiones, considerando a una gran parte de los jazzistas de esa época. Fue producido por el saxofonista Ignacio González, quien aparece en seis tomas de Jazz lab 0.1, ya sea como solista o sideman, incluidos los experimentos avant-garde y drum and bass de “Gavilán I” y “Gavilán II”, con figuras totalmente lejanas al jazz: la cantante María José Levine, el DJ Fat Pablo y el artista Vicente Ruiz. Así de extendida es la música de este laboratorio, que no elude los espacios bien ganados por el hot jazz en “Seven come eleven”, con el guitarrista Federico Dannemann, o el jazz straight ahead en “Solar”, con el pianista Lautaro Quevedo. Pero fiel a los gustos de esos tiempos, el grueso del registro se vuelca al jazz funk (“Sisi strut”), con Cee-Funk y Tea Time como invitados, y al jazz rock (“Homenaje a Miles”), con tres guitarristas en acción, Jorge Díaz, Daniel Lencina hijo y Nicolás Vera. La cantante Rossana Saavedra, voz de Cyberjazz, despliega su jerarquía en canciones de enfoque soul (“Ciudad perdida”), mientras que Francesca Ancarola se adapta aquí al requerimiento jazzístico (“Espantamales”). Incluso el bajista Christian Gálvez saca la voz para cantar (“Pobre caminante”). El disco fue editado recién en 2003, dando paso ese mismo año a la nueva “generación cero-cero” del jazz chileno. —Iñigo Díaz

Canciones

1. Seven come eleven
2. Espantamales
3. Solar
4. Gavilán I
5. Zigaboogaloo
6. Homenaje a Miles
7. Pobre caminante
8. Luna luz
9. Océano
10. Ciudad perdida
11. Sisi strut
12. Gavilán II