Purdy Rocks

Su continua búsqueda de lo salvaje, lo primitivo, lo anterior a cualquier tipo de racionalidad, parece ser el criterio unificador de la obra visual y musical de Caterina Purdy Mohn, la artista visual tras el seudónimo Purdy Rocks. Quizás ese interés por encontrar el vínculo primigenio entre el hombre y la tierra se deba a su ambulante infancia. Debido al cargo diplomático de su padre, Purdy vivió en Filipinas, España y Brasil, para establecerse en Chile sólo en 1987, cuando cumplía quince años.

Fechas

Santiago - 18 de septiembre de 1972

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Purdy Rocks

Paulina Cabanillas F.

En 1995 se licenció en Arte con mención en pintura en la Universidad Católica de Chile, pero su nombre empezó ha circular en el mundo de las artes visuales dos años más tarde con “P. E. T., escenas de caza”, una exposición basada en la creación de animales híbridos, previamente embalsamados. Luego vinieron sus obras más polémicas: el “gato-mochila”, la “rata-micrófono”, el “pato-lámpara” y el “caballo-sillón”, en las que fusionó el método de la taxidermia con la moda y la artesanía.

En busca de transgredir sus propios límites creativos, Caterina Purdy incursionó por primera vez en la música en 2004. Bajo el nombre de Purdy Rocks y junto a su multipista Roland SP808 compuso el disco Rock my ass (2004), producido por Gabriel Vigliensoni, en el que nuevamente salió a flote su atracción por la animalidad, lo mítico y lo remoto.

En sus diecisiete canciones, compuestas a partir de bases electrónicas simples y sonidos extraídos del pop, el punk y el heavy metal, Purdy Rocks se erige como la cazadora de seres legendarios, mitad humanos, mitad bestias, que siempre ha sido desde que empezó a dedicarse a las artes. Así lo demuestran canciones como “Monga”, “Shenga, la warrior”, “Maya kin” y “Pussy metal”.

De esta manera, la misma Purdy Rocks pasa a formar parte de la larga lista de sus animales híbridos al momento de presentarse en vivo. Usando utilería de plumavit, acompañada de un cuerpo de baile disfrazado de peluche en tamaño natural y disfrazada de gorila o de una peculiar amazona, la ahora cantante y compositora se convierte en una protagonista más de su extraño zoológico visual, en un ser difícil de clasificar.

El músico mayor:
Juan Orrego Salas cumple 100 años

Premio Nacional de Música de 1992, puente entre la tradición clásica y las músicas contemporáneas, musicólogo y maestro, vive desde 1961 en la ciudad de Bloomington. Este 18 de enero llega al siglo de vida, que saludamos desde esta plataforma. Aquí su historia, escrita por el especialista José Oplustil.

El regreso de Christian Gálvez

Con un reciente disco grabado en Moscú y otro en proceso en Nueva York, el bajista vuelve al Parque de las Esculturas después de 13 años. También tocan los chilenos Patricio Pianola Roehrs, Nelson Oliva, Gustavo Díaz y Andrea Tessa.