Carlos Pacheco Torres

Guitarrista, compositor, académico e innovador en la enseñanza del flamenco, Carlos Pacheco Torres tiene credenciales suficientes como para figurar entre los músicos que más lejos ha llegado en su campo. Nacido en Temuco y criado en Gorbea, desde 1989 viene escribiendo una historia musical del todo desconocida. Ese año llegó Córdoba, una de las ciudades de Andalucía donde el flamenco es patrimonio puro, y allí ha llegado a ser investido por los propios gitanos y flamencos como «maestro». Junto a Carlos Ledermann en Chile, Carlos Pacheco Torres es el otro gran nombre entre los docentes de la guitarra flamenca.

Fechas

Temuco - 19 de octubre de 1961

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Carlos Pacheco Torres

Con tempranos estudios de guitarra clásica con la profesora Liliana Pérez Corey, en la Universidad de Chile, Carlos Pacheco Torres comenzó a explorar la guitarra flamenca de la mano Ledermann. Durante el período 1984-87 se unió a su proyecto como segunda guitarra para recorrer el país y llegó a tocar en el recordado concierto que Ledermann dio en la Sala Arrau del Teatro Municipal, uno de los primeros en este ámbito camerístico en Chile y que llegó a ser editado en el disco Ledermann en vivo (1986).

Con una beca que le entregó el gobierno español, Pacheco Torres viajó en 1989 a Córdoba para estudiar con el maestro andaluz Manuel Cano Tamayo. En el intertanto tomó sus primeros cursos con Paco Peña. En 1999 se convirtió en profesor del Conservatorio Superior de Música de Córdoba "Rafael Orozco", y en todo ese primer período debió sortear y soportar la condición de afuerino en un territorio de herméticas tradiciones. Poco a poco, Pacheco Torres fue obteniendo credibilidad entre pares y alumnos. Llegó a poner en circulación a un centenar de guitarristas flamencos de diversas provincias y municipios de Andalucía: Córdoba, Málaga, Granada, Huelva, Cádiz, Sevilla, entre ellos figuras como Niño Seve, Alfredo Meza y Juan María Real.

En sus primeros tiempos en Córdoba grabó los discos de guitarra flamenca Camino libre (1995) y Como un espejismo (1997). El trabajo que había iniciado entonces ponía foco en la tradición de la música escrita y la riquísima oralidad del flamenco, lo que más tarde definiría su propuesta académica. Una serie de composiciones para tres guitarras, cajoneros, bailaora y conjunto de cámara fue grabada en vivo en una presentación en el Auditorio de Barañáin de Pamplona, y se convertiría en el decisivo disco Música para cuarteto de cuerda y cuadro flamenco (2005).

Con estudios de composición con el maestro cubano de la guitarra Leo Brouwer, más adelante el chileno realizó una tesis doctoral en la Universidad de Córdoba titulada "La técnica de ampliación instrumental flamenca: una propuesta metodológica de la guitarra flamenca a la orquesta y sus aspectos musicológicos y piscopedagógicos". Su investigación se situó en absoluta sintonía con los cursos que diseñó luego como docente en el conservatorio y que establecieron así un punto de encuentro entre la orquesta sinfónica y esos sonidos del flamenco. En 2018, Carlos Pacheco Torres volvió a componer música, esta vez con la mirada puesta en el Chile que había dejado tres décadas. Agüita de la montaña, consideró piezas escritas en palos flamencos, soleás, tanguillos, fantasías, y dio la posibilidad al chileno de tocar también instrumentos como la guitarra de diez cuerdas, el charango y el ronroco.